22 de marzo de 2012

Un martes diferente

Este martes pasado salí del piso a las 10 de la mañana para ir a clase, y estuve de vuelta a las 11. Pero del día siguiente. Como dije en Twitter “Clases de francés que se te van de las manos y cuando te das cuenta estás cenando cerveza a las 5 de la mañana en Mera”.
Así es. Salí del piso a las 10, llegué a las clases de entre las 10 y media y la 1 y media, salí a comer, perdí el tiempo hasta que a las 4 y media de la tarde para Literatura Francesa, y a partir de ahí no fue un martes normal. No somos muchos alumnos en esta asignatura, y menos los que vamos a clase. De hispánicas estoy yo sola (y otras dos chicas que vinieron un día y no volvieron a aparecer, no sé si se habrán matriculado siquiera), unas 5 personas de gallego, y el arquitecto que no podía faltar en una asignatura de libre de Filología. Pues al salir coincidimos tres, yo, una chica de gallego y un chico, y nos dijo si queríamos ir a tomar algo por ahí. Nos conocemos de clase, de hablar un poco antes de entrar en el aula y poco más, nada más. Y le dijimos que sí, que venga.
Después de dar algunas vueltas, acabamos en una tetería que no sabía ni que existía, chulísima y con una ambientación genial. Para hacerse una idea, teníamos una mesa bajita, ella se sentó en un banquito al lado de una ventana, él en una especie de banco-diván y yo en un puf medio deshinchado en el suelo. Era precioso el sitio, lleno de telas, sofás, cuadros... tienen un rincón separado con velos/cortinas para sentarse, aislado del resto del local, en cojines en el suelo. Increíble el sitio, tengo que volver así como pueda. Para dar pistas de donde está: detrás de la plaza de Azcárraga, puerta con puerta con el Garufa.
Cotilleamos y criticamos durante un rato a la profesora y a la materia, y luego los temas se fueron por otros lados. Que si la vuelta de Heredeiros, que si el chico estuvo también en el Brincadeira del año pasado (y también le pareció muy aburrido Europe, como a mí) y estará en el próximo, y tal. Y dijo que ese día había concierto de tango en noséqué bar, que fuésemos. La otra chica dijo que ella no podía, que vive en Mera (a unos 20 minutos en coche de Coruña) y que tenía que sacar al perro y darle de comer y que no podía. La conversación luego fue hacia que fuésemos nosotros hasta Mera. A tomar algo, aunque luego tendríamos que apañárnoslas más para volver porque con dos cervezas ya le pita el control y hay control todos los días. Después de un rato de negociar, nos acabó convenciendo de ir a pasar la noche a su casa, bajo la promesa de tener muchos juegos de mesa xD Pero somos responsables y dijimos que tendríamos que estar en la Facultad a la mañana siguiente para ir a clase.
Yo puse la condición de pasar a darle de comer a la cobaya, que ya llevaba todo el día sola. Así que me dejaron delante del piso, y mientras ellos se encargaban de conseguir la cena, yo cambié las carpetas de la mochila y le di de comer a Sally. Bajé mientras avisaba a David de que pasaría la noche fuera y tiramos directamente para Mera.
Nos recibió el perro de la chica. Un cruce de pastor alemán con mastín, que por encima tiene año y medio. Es decir, es un torbellino de energía descontrolada. Precioso y nos cogió cariño en seguida (o nos lamía para probar si estaríamos ricos), pero bruto como un arado. Cuando entramos a su casa (vive sola allí de estudiante, no vive en piso por el perro), dije “qué envidia de casa”, y era cierto. Es la segunda planta de una casa particular, la buhardilla, y con una cocina-salón, habitación, estudio y baño tiene suficiente. Todo en madera, recién reformado y pintado, y precioso. En serio, vaya envidia.
Pasamos, y sacó un par de juegos. Jugamos a uno que no sé cómo se llama, es una torre hecha con tacos de madera, que hay que ir sacando y poniendo encima, sin que se caiga. Jugamos a eso unas 5-6 partidas (y tres de las torres cayeron hacia mí). También pasamos un rato largo con los Conquistadores de Catán. Como dijo el chico, “el Age of Empires en mesa”. Es más sencillo: tienes una población, y tienes que ir recogiendo materiales para poder construir ciudades y casas. Quien llegue a una puntuación de 10 (casas 1 punto, ciudades 2 puntos) gana. Juegan a eso en Big Bang Theory en el capítulo 13 (creo) de la 5ª temporada: están Sheldon, Howard y Raj jugando, y se ríen porque Sheldon dice “quién tiene un tronco para mi oveja”. Es ese juego xD
¿Y la cena? Somos universitarios, ¡nos alimentamos de lo que llene el estómago! O ni siquiera, porque para cenar cogieron cerveza (Estrella Galicia, cuando les dije que soy sensible al alcohol me dijeron “esta es suavita”, Y UNA MIERDA xD) y pipas y cacahuetes. Pasamos la noche dándole a las pipas, saltando de tema en tema tanto que no sé si nos quedó algo por hablar. Entre las pequeñas incursiones que tuvimos en temas políticos o religiosos (no me acuerdo), estaban ellos dos en pleno debate, yo ya con el cerebro a media marcha, y desconecté. Me devolvió a la realidad un movimiento de algo contra la pared. Una bolita negra con cola corría pared arriba hasta subir el escalón que había bajo la nevera, para desaparecer. Un ratoncito dentro de casa xD La pobre chica desesperada, porque cuando llegó había ratones y creía que se había deshecho de todos, y tendría que repasar todas las trampas y venenos otra vez. Más adelante, cuando casi nos estábamos yendo a dormir salió de debajo de la nevera para correr medio metro y colarse bajo la lavadora xD
Y seguimos hablando y jugando con la torre de los tacos, hasta que alrededor de las 5 y pico de la noche, casi las 6, nos rendimos y nos fuimos a dormir. Las dos dormimos juntas, lo dejamos a él con el ratón. Aunque yo ya llevaba media noche con el cerebro lento y cansada, tardé mucho en dormirme. Las ventanas tipo buhardilla, las que están inclinadas en el techo, no tenían cortinas ni nada, y cuando conseguí dormirme el cielo estaba empezando a clarear. A las 8 y media sonó el despertador, además de que el perro quería salir a dar un paseo, y a las 9 y 20 estaba en mi Facultad, lavándome la cara para parecer decente, y llegué a clase a tiempo.
Llevé el día bastante bien, salvo cuando después de comer me puse a ver una serie y juraría que me faltan escenas xD Por la noche me di una ducha y salí despejada, pero empecé a caer en picado y a las 11 me rendí. Nada más que dormí 9 horas, pero me sentaron genial, y estoy recuperada, no como los fines de semana que salgo.
En hora y media vuelvo a entrar en clase de Literatura Francesa. Espero llevarla con más normalidad que el martes xD

Aún así, lo pasé genial. Conocí a estas dos personas (conocer mejor no mucho, porque las conocía apenas de compartir un par de clases y nada más), y aunque eran las 9 y media de la mañana tras haber dormido solo una hora y estaba cansada, no me arrepentí de haber ido. No sé si lo repetiría, pero me gustó en qué resultó la noche después de todo.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Esas noches que no se planean son las mejores sin duda ;)

Besazos^^