22 de febrero de 2013

Nos vamos a Viveiro!

El Resurrection este año empezó confirmando cosas muy gordas. Lo primero, fueron las fechas: 1,2 y 3 de agosto en Viveiro, como todos los años. Luego vinieron los grupos. Como cosas gordas, Bad Religion y Trivium. Trivium :D
La cosa pintaba muy bien, pero ir a un festival tres días por un solo grupo grande no me acababa de convencer. Se enfriaron un poco mis intenciones de ir cuando Silvia me dijo que se casaba el 3 de agosto, por lo que tendría que hacer muchos malabares para poder ir esa noche al festival... si no me ponían a Trivium esa noche. Si lo ponían para el 3, ya no me valía la pena ir.
Pero entonces surgieron rumores. Se decía que iban a traer a Lamb of God, que había cosas muy grandes que todavía no habían dicho... y la organización no calmaba los ánimos, colgando vídeos de Lamb of God en su cuenta de Facebook y así. A Gerardo le encanta Lamb of God, por si aún no lo había dicho; 24 horas antes de hasta ahora el último anuncio de confirmaciones estuvo tocando el bajo delante de la cam, y entre las canciones que tocó, estaba una de Lamb of God.
Ayer a las 6 de la tarde, como habían prometido y puntuales, lanzaron un vídeo anunciando más grupos para el festival. Y aún no están todos, queda por lo menos otra tanda de grupos por decirnos:



Recordemos que el Resurrection no es un festival de metal, sino de harcore. El primer nombre que aparece en el vídeo, Killswitch Engage, no tiene mucho de harcore. Es metal con voces melódicas y rasgadas. Que puede tener sus puntos en común con el hardcore (voces rasgadas, melodías más o menos pegadizas) pero la base musical es metal-metal:



El siguiente nombre que aparece en el vídeo es D.R.I., de quiénes no había escuchado hablar. Y de sorpresa, se escucha que son puramente Thrash. Ni harcore ni nada. Puro thrash. Y de la vieja escuela además.



Los siguientes son Comeback Kid, a quiénes no escuchaba desde la RockZone, y apenas recordaba. Ya no es tanto metal, si no un sonido que esperaría más en el Resurrection:



Les siguen Millencollin, otros que se podrían esperar en el Resurrection, aunque por lo que estoy escuchando son un poco más poperos de lo que recordaba. Igualmente, le pega al Resurrection y a su público habitual:



Pero nah, si ya están nombrando grupos más típicos, después de poner el metal al principio del vídeo, es que no hay nada que me interese mucho en el resto de las confirmaciones. Jaja. No. Siguientes: LAMB OF GOD. Pongo Laid to rest, la que estuvo tocando Gerardo ante la cam.



Y aunque parece que el vídeo se acaba, en la barra de abajo vemos que va apenas por la mitad. ¿Por qué? PORQUE TOCA ESCUCHAR RAINING BLOOD. SLAYER SE VIENEN AL RESURRECTION. Los Reyes del metal extremo, del thrash metal, vuelven a España, vuelven a Galicia, y se vienen al Resurrection!
Qué voy a decir de Slayer que no se sepa ya. ¿Quién no reconoce esa intro de Raining Blood?




Aunque están anunciados de diferente manera, yo ya tengo mis tres cabezas de cartel: Slayer, Lamb of God y Trivium. Además, tengo muchísimas ganas de ver a Killswitch Engage, Toundra, y más grupos “pequeños” que ya tienen confirmados. Tres cabezas de cartel, tres noches. Aunque por la boda tenga que perderme una de ellas, no me quiero perder el resto.
Empecé a darle vueltas a la cabeza. Vamos a ir. Gerardo ya decía que quería ir, y yo también. Las entradas estaban de oferta (y lo estarán hasta la mitad de esta tarde). ¿Por qué retrasarlo? Si se chafan los planes, puedo intentar revenderlas al precio que me costaron cuando las oficiales estén más caras. Pero no se van a chafar porque aunque no pueda ir una noche, a las otras dos sí.
Y compramos las entradas. Ahora amigos suyos y amigos míos tienen que apuntarse también, querer venir y así, pero nosotros vamos fijo.
No sé qué me hace más ilusión. Ver a esta gente en directo, o verlos acompañada de él. Estar compañada de él en el camping durante los tres días. Vivir con él conciertos más pequeños, por la tarde. Despertar en la tienda de campaña los dos, con dolor de espalda y las cervicales paralizadas. Sobrevivir con él a los pogos, al posible calor, al polvo; o a la lluvia y el barro (es agosto, pero es Galicia, y dentro de Galicia, el norte de todo).

Nos vamos a Viveiro. Cómo llegaremos, ya lo pensaremos cuando se acerquen las fechas. Mientras, se me ha ocurrido que para este festival va a ser útil llevar, por si acaso, un pequeño botiquín casero: tiritas, gasas, betadine, máscaras, pastillas para la alergia, aguja de lana y tanza para coser heridas :) (nah, esto último no)
Y un paraguas. PORQUE VAN A LLOVER HOSTIAS.

Walk with me in hell

19 de febrero de 2013

Blythe, entrar o no entrar

Tengo que encontrar trabajo o alguna otra ocupación pronto, porque la cabeza me está empezando a dar vueltas a cosas durante demasiado tiempo.

Source: flickr.com via Anxo on Pinterest
Source: etsy.com via Anxo on Pinterest
Source: flickr.com via Anxo on Pinterest

Siempre me han llamado la atención las muñecas de resina. Hace un tiempo me gustaban más las Pullip y BDJ que las Blythe, pero la cantidad de moldes, modelos, tamaños, y todo eso me pareció inabarcable, nunca llegué a saber cuál era cuál, en qué se diferenciaban, etc. y las dejé de lado. Hace unos días, no sé cómo, caí en fotos de Blythes. Siempre he querido tejer para Blythe, pero nunca he tenido ni medidas ni modelos a mano para hacerlo.
Porque no voy a comprar una Blythe. Son carísimas, y también hay un sinfín de modelos (aunque solo varían las expresiones de la cara, el maquillaje, pelo y vestidos) y la gente se vuelve loca con ellas. Y son muy princesitas y niñas para mi gusto. Hasta entonces no se me había ocurrido que una muñeca tan famosa y tan cara tenía que tener una réplica china. Así como se me ocurrió me puse a buscar, y efectivamente, hay copias chinas muchísimo más baratas. De menor calidad, pero con el mismo tamaño de cuerpo (y sobre todo de cabezón) que las originales. Me llegaba.
Pero seguí investigando. Porque estas muñecas son caras (incluso las falsas) pero no vienen bonitas. Llegan con la cara brillante, mal maquilladas (más chonis que las Barbies), a veces el pelo viene mal cortado y con tacto de estropajo... y se me volvió a crear el problema.

Quiero tejer para Blythe. En realidad, lo que quiero es tejer prendas de ropa para personas, pero llevan demasiada cantidad de lana y no puedo permitirme comprar 8 o 10 ovillos para hacer un jersey. Además de la cantidad de lana, tengo la ilusión de que, como es más pequeño, va a ser más fácil de hacer (o justamente por ser más pequeño se me va a complicar mucho más, creo que hasta que lo haga no lo voy a saber). En general, hace tiempo que quiero tejer para muñecas, y esta era la oportunidad para hacerlo, con las muñecas falsas, más asequibles. Y expandir un poco Enemy Dolls.
Pero el riesgo económico es grande, y desde que reciba la muñeca hasta que esté bonita para sacarles fotos hay un gran camino que recorrer xD Como mínimo, además de comprarla, tengo que conseguir desmontarle la cara, lijarle el maquillaje y barniz que trae, posiblemente darle una nueva forma a la cara, para que no sea tan Nenuco, darle una base de otro barniz que tengo que conseguir (parece que es más difícil conseguirlo que pagarlo), maquillarla con pinturas pastel, no vale el maquillaje cutre de los chinos, otra clase de pinturas para los ojos, pecas (quiero pecas :__), otra clase de pintura para los labios, y de nuevo cubrirla de barniz por encima. El pelo por lo menos se lava con agua, que de eso ya hay en casa xD Bueno, por lo que dicen, si trae un pelo aceptable, porque si trae cuatro pelajos, a lo mejor debería ponerle algo más de pelo. Y como la muñeca sería falsa, la calidad de la cabeza posiblemente dejará que desear, lo que me llevaría a tener que comprar otro scalp (que le llaman a la parte de la cabeza a la que va cosida el pelo). Y entonces es cuando me echo a llorar de todo el trabajo que puede dar una muñeca, y todo el material que tengo que reunir.

Me gustan los peluches y las muñecas. En parte es por lo que disfruto tanto con el amigurumi, el hacer peluches y estar siempre rodeada de ellos. Y además, al ir vendiéndolos, cuando me acostumbro o me canso de ellos, no se quedan ocupando espacio. Pero esta muñeca lleva mucho más trabajo e inversión que el resto de amigurumis que hago. La inversión inicial para un muñeca así, con lo DIY que soy y lo que me apaño para hacer las mismas cosas sin gastar en materiales caros, no creo que superase los 50€, que tras vender unos cuantos gorros y jerseis está amortizado (la gente paga más por ropa para las muñecas de lo que yo pago por ropa para mí); lo que me da miedo es todo el trabajo que hay detrás. El invertir tiempo y esfuerzos en conseguir la muñeca, los materiales, ponerle con ella y acabar dejándola de lado.

Además, aunque me importa un poco menos, también están las tías que normalmente coleccionan Blythe, las que saben de estas muñecas, están al tanto de los modelos, saben modificarlas, y luego les compran ropa. Es decir, a quienes voy a tener que pedir ayuda en caso de no salirme algo a la hora de hacer la muñeca, y las que luego me comprarían lo que tejiese. Y es que son tontas. Muy tontas. Por lo que he visto son niñas crecidas, y no por el hecho de que jueguen con muñecas, es por otras actitudes que leo y veo. Sabiendo lo especial que soy con la gente, y sabiendo que mi vena troll quiere salir... no sé si tendría futuro entre ellas, aunque sea en algo tan transversal como tejer, vender, y comentar un par de cosas.

En eso he tenido la cabeza ocupada durante los últimos días. De momento no he tomado ninguna decisión. Estoy esperando a que estas ideas reposen un tiempo, y luego la decisión se tome sola. Si sigo investigando y me sigue gustando la idea, me lanzaré. Si se me olvida, es que no valía la pena.

Source: flickr.com via Anxo on Pinterest

PD: Pinchando en las imágenes se llega a un álbum que he abierto en Pinterest con ropa tejida para Blythe. Gorros, bufandas, chaquetas, vestidos... casi todo lo que he encontrado.

15 de febrero de 2013

Tareas terminadas

Ayer me saqué una de las espinitas que tenía pendientes desde hace muchos, muchos años. 10 años, más o menos.
Cuando mi hermano compró la PlayStation2, unos cuantos meses después de que saliera, nos vino con un juego, y compramos otro a mayores. El juego que nos regalaban era el Kingdom Hearts. El primero de todos, el original. Mi hermano tenía unos 10 años, aún no estaba hecho el pirata que está hecho hoy, y como teníamos solamente ese juego y uno de carreras de snowboard, me puse a jugar con él, aunque, como he visto estas semanas, me quedaba muy grande.
La primera vez que lo jugué no lo acabé. Me quedé atascada en Bastión Hueco, al... 70% del juego o más. Pero no me gustaba ese mundo y aunque hubiese solucionado el puzzle de la biblioteca (donde me quedé atascada) no creo que hubiese seguido jugando. Me ponía los pelos de punta, la música del fondo me daba muchísimo miedo, y estaba deseando salir de allí.
Ahora, 10 años más tarde, aunque igualmente con los pelos de punta (y con la ayuda de un par de guías) he terminado Bastión Hueco, he llegado a Fin del Mundo y le he zurrado bien zurrado a Ansem como unas cuatro veces seguidas y he acabado el juego. Y no me ha gustado el final. (espoilers)
Esperaba algo emotivo, largo, que cerrase todas las historias que se han ido abriendo a lo largo del juego pero... no. Reencuentro con Mickey (al que parece que se lo hemos hecho todo porque no se supo nada más de él desde que salí de las Islas del Destino), y punto. El resto, ya no tiene sentido:
Por un lado, desde el principio del juego la voz de las Islas del Destino me decían que yo sería “el que abrirá la puerta”. Y en el vídeo, Sora, en vez de abrir la puerta, tiene que cerrarla. Y no es una puerta pequeña, y no lo puede hacer solo, cuando Sora era “el elegido”.
Por otro lado, Kairi. La muy cerda estaba encontrada, rescatada y a salvo en Ciudad de Paso desde antes de cerrar la cerradura de Bastión Hueco. Entre otras cosas, ya me caía mal de antes: me paso todo el juego buscándola, sufriendo para reencontrarme con ella, y cuando la encuentro solamente le preocupa dónde está Riku. Ey, mona, que te acabo de rescatar, podías darme las gracias por lo menos.
Pues eso, Kairi vuelve a aparecer en el Fin del Mundo, aunque estaba a salvo en Ciudad de Paso. Según parecía, al sellar los mundos ella volvería a las Islas del Destino, su mundo, y Sora volvería allí también, desde el Fin del Mundo. Reencontrados y juego terminado, que es como empezó todo. Pero no. Ella está en un mundo muy lejano al que le corresponde, y se separa otra vez de Sora (OTRA VEZ? ES QUE NO APRENDES?) en algo que parece arena (por fin encontró su mundo?), y el lerdo de Sora no es capaz de saltar junto a ella e irse juntos. No, le vuelve a decir que le promete que la encontrará. Potar arcoiris.
Y tras esto, Sora se queda en tierra de nadie, en un mundo que está desapareciendo, con Goofy, Donald y... Mickey se quedó al otro lado de la puerta? Encontraron al rey pero... no han llegado hasta él. Y se quedan en tierra de nadie. Vuelve cada uno a su mundo? Ahora tienen que encontrar la manera de entrar de nuevo a los mundos? Arg, muy mal.

(fin de spoilers)
No sé, no me ha gustado nada el final. Como guardé antes de empezar las últimas batallas, voy a retomar el juego pronto para hacer cosas que me quedaron por hacer, entre ellas, buscar el final alternativo. Con las guías sé cómo conseguirlo, y aunque me va a costar (tengo que hacer el mundo de Winnie Pooh también, que me pone de los nervios) voy a ver si mejora xD Además, no he derrotado a ningún jefe secreto, y yo al Kurt Siza lo tengo que aplastar.

En fin, que he conseguido acabar el Kingdom Hearts tras 10 años. En unas 3 semanas (muy espaciadas), unas 40 horas en total, a nivel 70 (subí al 70 al ganarle por última vez a Ansem).
Y con ganas de otro final. Ahora voy a por el final alternativo, a ver si me satisface más. (y luego a ver cómo piratear el KH II para jugarlo también).

9 de febrero de 2013

Las redes sociales molan

Como en la línea de las entradas anteriores, no tengo muchas cosas que contar. Sigo en casa, preparando algunos cursos por mi cuenta (con lo mala autodidacta que soy a ver si soy capaz de sacarlos adelante) mientras sigo tejiendo y haciendo esas cosas que me limpian la cabeza y la mantienen en su sitio.
Estos cursos son un tipo nuevo que he descubierto y que estoy siguiendo a través del portal MiríadaX, sostenido por la red Universia y la parte de Telefónica comprometida con las universidades y la formación. Lo que tienen de “especial” estos cursos es que son MOOC: massive online open couses. Cursos masivos abiertos online. No tienen límite de plazas, son muy flexibles porque los puedes hacer en tu casa en el momento o momentos que puedas o quieras, y son gratuitos. Yo me he apuntado a 3. Quería apuntarme a menos, para probar cuánto tiempo me consumían y para aprender a organizarme, pero había 3 cursos que no podía dejar pasar. Uno de inglés enfocado al mundo profesional, uno de técnicas de creatividad y otro de educación digital.
Y ese último curso me ha llevado a la reflexión de hoy: la gente que piensa que las redes sociales molan y hay que usarlas todas y mucho para parecer ser importante.

Este último curso, en concreto, se llama Educación digital para el futuro y está impartida por varios profesores de la universidad Carlos III de Madrid. Por lo que he entendido, en el curso nos van a ayudar a entender cómo se pueden aplicar las “nuevas tecnologías” (odio ese nombre) a la educación y a la formación. Digo que odio lo de “nuevas tecnologías” porque de nuevas ya no tienen mucho. Los ordenadores, internet, los móviles y todas estas cosas ya no son nuevos, no con la velocidad a la que están evolucionando. Acepto que durante el 2013 se le llame a las tablets “nuevas”, pero no ya durante 2014, o así como salga un aparato parecido o que las supere.
Los señores que dan este curso son gente que, para lo que es normal en su edad, están muy en contacto con internet y la tecnología en general. Tienen entre 50 y 60 años, han hecho los vídeos, han diseñado el curso, han abierto un perfil de facebook, una wiki para el curso, etc. Pero porque su trabajo se trata de eso. Sin embargo, por lo que he estado viendo, los alumnos son gente joven, en contacto permanente con las redes sociales, y creo que podría asociar a la mayor parte de ellos con esta clase de gente que aspiran a ser community manager y que quieren estar siempre a la última en las redes sociales; incluso en páginas que no son redes sociales y que tratan como tales.

Y me he dado cuenta de que esta clase de gente se está reproduciendo, y me llama la atención. Es gente de diferentes edades, de entre... 25-40 años, obsesionados por compartir. Compartir, conocer, o parecer que se conoce “desde dentro”. Todos sabemos usar Facebook, ellos saben (estadísticamente, no a niveles de programación) cómo funciona Facebook. Qué hacer para ser más visible, cómo “triunfar”. Cuando casi nadie conocía Pinterest, todos estaban a la última, todos lo usaban, todos sabían manejar esa “nueva red social” (para mí, Pinterest no es una red social puesto que la interacción entre usuarios es mínima, blogger permite muchísima más interacción y a nadie se le ocurre decir que los blogs son redes sociales). De hecho, en España, creo que, con pocas excepciones, los que manejamos Pinterest somos los que hacemos cosas a mano y esta otra clase de gente, que lo usan porque es nuevo y porque se sienten en la obligación de conocerlo.
Todas las mañanas, cuando despierto, entre los TT de Twitter siempre se cuela el de #socialmedia. No es que haya pasado nada interesante en el tema, llega hasta ahí por el cúmulo de twits de gente que durante la noche tuitea y retuitea compulsivamente cosas sobre el tema. Las citas les encantan. Los enlaces a blogs que hablen del tema, aunque sea de una manera superficial y abstracta, les encantan. O los artículos sobre estadísticas. Oh, y las infografías, ese cúmulo de información dispersa, que mezcla titulares con números y dibujos, ese atentado a todas las reglas habituales de estudio y comprensión de la información; las infografías les encantan.
Ensalzan el trabajo de community manager como si fuese un trabajo con glamour, moderno, actual, etc. Como un trabajo ideal, de personas eso, modernas y actuales, inteligentes, y sobre todo, imprescindibles.
Yo lo que veo es un montón de gente en su casa, aparentando muchísimo, que aprenden a aparentar y quieren aparentar; porque en el fondo es de lo que se trata. Tener más presencia, más visibilidad, no ser en esencia. He visto consejos para colarse de community manager en una empresa que decían cosas del estilo de cómo convencer a los jefes/responsables de la empresa que es algo importantísimo hoy en día, que una empresa sin actividad en internet no es una empresa con futuro, cómo les prometerían más ventas o actividad, etc; sin darle importancia a si la empresa hacía bien las cosas o no. Ellos quieren que la empresa sea visible, da igual que merezca tener público o no. Por ejemplo, intentar que MediaMarkt tenga todos los días un TT, o unas campañas de promociones y de recomendaciones en Facebook brutales. Da igual si los productos de MediaMarkt son buenos, tienen un buen sistema de posventa o es todo un timo. La empresa tiene que verse y “estar presente” en las redes sociales.

He entrado un par de veces al hashtag que se ha creado para este curso, #edfuc3m, y todos los comentarios que hay son de ese estilo. La importancia de la interacción, de la tecnología, citas de los profesores como si fuesen citas de personajes célebres, y lo importantísimo que es el curso. Son educadores? No. Son fans de la tecnología. Acumulan ese saber por acumular, porque el contenido real del curso no lo van a aprovechar en la vida.

PD: En Guerra Mundial Z formarían parte de todos esos millones de personas sin conocimientos prácticos, que en medio de la guerra, en el período de aislamiento humano tuvieron que hacer algo de verdad por primera vez.

4 de febrero de 2013

Excursión a Ézaro

Ézaro, concretamente la cascada, es uno de los sitios de esta zona que más me gustan, y a mi padre, para ir a pasear. Durante épocas más apacibles vamos en moto, porque además de que la carretera está bien conservada, es ancha y tiene unas vistas increíbles, queda a unos 15 minutos, e ir y volver se hace en nada.
Es un sitio precioso (también el pueblo, pero la cascada es un lugar especial), pero pese a tenerlo cuidado nunca había visto mucha gente. Alrededor de la cascada hay jardines cuidados, una cancha de baloncesto (creo), mesas de merendero y un paseo desde el aparcamiento hasta bien cerca de la cascada con madera y así.
Pero este verano fue allí un final de etapa de la Vuelta ciclista. En realidad, los ciclistas fueron desde abajo, subieron una cuesta mortal y el final fue en la parte de arriba de la cascada. Salieron imágenes impresionantes en la tele, se puso a Ézaro en el mapa, la gente flipó con la cuesta... Además, estos días, con todo lo que llovió y los temporales, tuvieron que abrir la presa a unas 100 veces el caudal habitual que tiene, y salió también en el periódico, físico y digital, sobre lo impresionante que estaba estos días.
Y ayer fue la primera vez que fui con mi padre desde entonces. La anterior vez fui con una concentración motera, antes de que terminasen de arreglar la carretera que baja de la cascada, y esta vez fuimos en coche (estamos en enero y esto es Galicia, no somos tan chulos como para ir en la moto). Y no pudimos ir de toda la gente que había allí.
Según me dijo mi padre, desde la Vuelta, todos los fines de semana se junta bastante gente. Los coches dejan de caber en el aparcamiento y los van aparcando como pueden a lo largo de la carretera y la gente va caminando hasta la cascada desde donde pueden dejar el coche. Va a veces con la moto, y dice que se nota que hay más gente. Pero ayer, domingo, había tantísima gente que no pudimos aparcar. Directamente. Así que dijimos de ir a otro sitio, ya que había cogido la cámara y no será por paisajes. A medio camino pensé que podíamos ir a la parte alta de la cascada, porque podría haber aparcamiento. Y allí fuimos.
No había mucho sitio donde aparcar, pero encontramos espacio. Desde pequeña que no iba allí, y después de sacar un par de fotos saqué a un par de amigurumis que llevé para sacarles fotos. Estoy cansada de la fotos con la cartulina blanca y estoy haciendo unas fotos diferentes. Saqué a Totoro, lo colgué de un árbol, luego lo puse encima de unas rocas... y luego a Wooper, en unas rocas en las que había un charco. Por eso de que es un Pokemon de agua.
Mi padre casi lo pasó mejor que yo sacando fotos o colocando a los amigurumis para sacárselas. Creo que a partir de ahora iré con amigurumis en el bolso y les sacaremos fotos xD

Cuando nos cansamos, bajamos a otra carretera y fuimos a la propia presa, de donde sale el agua que va para la cascada. Estuvimos paseando por encima, buscando un par de fotos que no salieron y sacando otras que quedaron mejor. La sensación de estar allí encima era rara. A un lado, el agua hasta casi arriba de todo, reflejando las montañas de alrededor, en calma. Por el otro lado, a apenas 4 metros, un vacío inmenso, con un chorro de agua que salía con una presión brutal, formando una nube de agua pulverizada.
De nuevo, cuando nos cansamos, y por seguir con la presa y el embalse, dijo mi padre de ir hasta Baíñas para ver la cola del embalse, que debía estar a tope. Después de kilómetros sin saber si íbamos por la carretera correcta (al final íbamos), llegamos a la primera. Efectivamente, estaba de agua hasta arriba a pesar de tener tantísimos kilómetros, y estaba ya anocheciendo. Saqué un par de fotos de una puesta de sol decente (por fin!) y con el frío que hacía, nos volvimos a casa.

Y ya que empecé a escribir para hablar de fotos, las fotos que saqué y que más me gustan:

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