27 de marzo de 2012

¡Un año de metal!

¡El domingo cumplí un año dentro de The Drink Tim! ¡Cómo pasa el tiempo! Parece mentira. Hace ya un año desde que cogí todo mi morro y les mandé un mail; luego descubrí que no es tanto morro porque andan siempre buscando gente nueva. Les mandé el mail, mantuvimos contacto por un par de días, compré las entradas para Hamlet a lo loco, y tras unas 16 horas de trabajo (no exagero, fue una pasada aquello) en la crónica y en las fotos, la envié, y un par de días después, se hizo oficial mi entrada en la web.
Luego vi que el trabajo era algo más que entrar a los conciertos, sacar fotos y luego escribir en casa una crónica al mes, pero tampoco me quejo. Y en un año creo que he andado bastante, en todos los aspectos. Bueno, para redactar crónicas a lo mejor no tanto, si tenemos en cuenta que la práctica ya la tenía; pero quién ha visto y quién ve las fotos que hice. O qué clase de cosas veo en los conciertos que el año pasado no veía. Ahora un directo lo vivo de manera completamente diferente a como lo veía antes. Tanto que se me hace raro no tener una libreta en la mano (las pocas veces que no la he llevado).
No sé cuántas crónicas habré hecho este año, la verdad, no he llevado la cuenta. Pero tengo que destacar la de Hamlet (por ser la primera), la de La Fuga (por lo bien que lo pasé sin esperarlo y por ese contacto personal con Sôber), el Rock in Way (por conseguir acreditación para festival, tampoco es que más allá de tres o cuatro conciertos valiese la pena haber ido), y por supuesto, el concierto de Noctiferia e In Flames. Sin las acreditaciones me hubiese perdido a esos dos grupos; a Noctiferia ni siquiera los conocería, y no hubiese profundizado algo en In Flames.
También he conocido gente, para bien y para mal. Principalmente, para bien, el propio staff de la web. Lo bien que lo hemos pasado cotilleando por Twitter, y en el grupo que tenemos en Facebook. Tan bien que el otro día se les fue una conversación de las manos y ahora van a hacer una fiesta con sorteos y cosas así el 13 de abril en Madrid (QUIEN PUEDA QUE VAYA). ¿Para mal? Irónicamente, dentro de la web, la persona que me dijo que entrase. Bastante irónico, sí. Y fuera de la web he conocido personalmente a un par de grupos, o por su culpa he ido a hablar con ellos, y ha acabado siendo buena idea. Tampoco con todos me ha ido bien, y he conocido al mítico grupo que sobresale de vez en cuando por su actitud chulesca y poco receptivo en críticas (aunque estén bien dichas y sin ganas explícitas de hacer daño -jajaja) más que por la calidad de su música.
Pero en general me llevo impresiones muy buenas. Los malos momentos soy capaz de recordarlos riéndome, así que tampoco han sido tan malos. Sigo sintiendo nervios cada vez que se apagan las luces y suenan las primeras notas, o cada vez que alguien sale al escenario y agarra el primer instrumento. Se me siguen moviendo las tripas mientras espero fuera de una sala a que abran las puertas, y siempre siento nervios cuando digo “vengo de The Drink Tim, soy...”. Pero sigo sintiendo esa satisfacción con lo que estoy haciendo (a veces con la seguridad de que lo estoy haciendo lo mejor que puedo, y mejor que otra gente) cada vez que le doy a “adjuntar archivo” en el mail de la web para enviar el texto definitivo.
Así que creo que aún me queda algo de guerra por dar. Cuánto tiempo exacto, no lo sé, pero quiero seguir haciéndolo por bastante tiempo. Aunque ahora no tengamos más conciertos programados hasta mayor, estoy segura de que al menos uno va a salir en abril. Y luego se abre la veda del verano, y luego la del otoño. Y cuando nos demos cuenta, habrá vuelto a pasar un año.

Mi hermano se ríe a veces porque dice que tengo un trabajo en el que no me pagan. Más allá de la entrada a algunos conciertos gratis, no es verdad del todo. Por un trabajo extra que he hecho este último mes, hay un paquete en camino con mi primer “premio” físico. Y voy a volver a hacerlo, espero, en un futuro.

Sé que tengo mis fallos. Sé que sobre todo en fotografía tengo que mejorar, y lo estoy cuidando. Estoy corrigiendo encuadres y sobre todo perdiendo la vergüenza a plantarme con el objetivo delante del grupo. Pero poco a poco. Aún me queda otro año por delante.

2 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

También estás creciendo en experiencia, y eso se nota :D Feliz cumpleaños en The Drink Tim^^

Besos!!!

Sandra dijo...

¡Feliz primer año!
Por cierto, discrepo con tu hermano... No solo se paga en dinero, sino también es experiencia que seguro te será útil para el futuro.

¡Besos y a comerte el mundo!