6 de marzo de 2012

La Gran Diva… ¡Tarja Turunen!

Hace unos meses recibí con mucha, mucha sorpresa, como vine a escribir al blog, la noticia de que Tarja, ex cantante de Nightwish, la aclamada casi unánimente la mejor voz del metal actual (y pasado), vendría a dar un concierto a Santiago.
No hubo imprevistos, y como se dijo desde el principio, el 16 de febrero, jueves, Tarja salió al escenario de la Capitol. Y allí pude estar.

Tuve la gran suerte de que la promotora que la trajo la llevan unos chicos muy majos, con los que nos entendimos en The Drink Tim desde el primer concierto (gracias a Iris, tengo que admitirlo), y no tuvimos ningún problema para poder pedir pases al concierto. Además de que la entrada no estaba barata y, yendo con David, tendíamos que pagar dos (y no una a medias, como solemos hacer), siendo Tarja y siendo la Capitol, yo quería pase de fotografía.
Y por primera vez en el año que llevo trabajando con ellos, lo conseguí.

Llegamos muy justos a Santiago. Perdimos el tren por dos minutos, y el siguiente llegaba a Santiago cuando estarían abriendo las puertas de la sala. Fuimos directos al hostal, que no estaba lejos, y llegamos a la sala cuando los primeros teloneros llevaban dos canciones.
Entramos, nos colamos hasta nuestro hueco habitual, y los vimos actuar. No es mi clase de música, pero no lo hicieron mal. Un poco sosos, pero por el resto bien. Los segundos casi lo mismo, aunque incluso mejor de lo que esperaba porque los había visto en Youtube y me había empezado a doler la cabeza xD
Tocaron apenas 6 canciones cada uno, fue una media hora de reloj cada grupo, y se retiraron.

Había solamente un fotógrafo dentro de la zona de prensa, y a esas alturas, con la sala llena, yo ya tenía que pasar para dentro, ya no podía intentar colarme entre la gente. Pero no daba visto al chico de la promotora (el pobre hombre no paró un momento), y le quise preguntar a él. Pero un tío que se había colado delante de mí con una réflex y una novia de cara amargada se adelantó. Como había “silencio” en la sala, pude escuchar cómo le preguntaba:
-Oye, ¿cómo sacas fotos aquí dentro? Es que en automático me salen mal.
Supongo que podéis intentar adivinar el resto de la conversación. Desde luego, le fotógrafo fue mucho más amable de lo que debería haber sido. Yo le hubiese dicho que primero probase la cámara en ambientes no hostiles, que aprendiese a usarla bien, y que luego se metiese en un concierto; que no fuese un concierto su primera toma de contacto con la cámara. Pero no. El pobre hombre le dijo que en automático no le servía de nada, que en modo manual le pusiera unos valores de una velocidad 1/80 como mínimo, el diafragma lo más abierto posible (“entonces… ¿cuánto el número más pequeño, más abierto está?”) y una ISO de 800. El señor de la réflex no tenía ni idea de qué le acababa de decir ni para qué servía. Le preguntó hasta si se le borraban los valores al apagar la cámara y tendría que volver a meterlos al encenderla.
También preguntó si un horquillado era el zoom, entre otras cosas.
El pobre fotógrafo aguantándolo, y yo aguantando la risa. Cuando consiguió dejarlo entretenido con su cámara le pregunté si sabía con quién tenía que hablar para entrar, y el pobre me contestó borde sin querer (luego me habló mucho más majo, es comprensible después de lo del otro tío, que además también quería colarse dentro). Me dijo que cuando lo viese, avisaría al chico de la promotora, y cumplió: así como se asomó le preguntó, y él avisó al señor de la puerta para que me dejase pasar. Como siempre, la restricción de las tres primeras canciones, y luego desalojar el frente del escenario.
Nos juntamos unos cinco fotógrafos (no me consigo ver como fotógrafa de verdad xD), y justo cuando escuché que un chico hablando en inglés le decía al de la promotora “en diez minutos estamos listos, a partir de ahí, salimos cuando quieras”, se apagaron las luces y empezó la música en off.
Desfilamos para el frente del escenario, acosando a los setlists para no tener que apuntar esas cosas después, y tras un minuto que se hizo eterno. Max Lilja, que a mí me sonaba pero no sabía de qué, salió con un cello, se sentó en una silla, y empezó a tocar. Salió el resto del grupo, y de ahí, Tarja.
En las 3 canciones, que serían unos 10 minutos, gasté casi 200 fotos. Me jodieron muchísimo las luces, que con los teloneros habían sido muy buenas, pero en Tarja salían quemadas o muy oscuras, o ambas cosas a la vez, y ahí perdí muchas fotos.
Y a las tres canciones, nos retiramos a un lado del foso. A mitad del concierto nos dijeron que teníamos que irnos de ahí porque éramos muchos, y volví a camuflarme entre la gente.

El concierto, bien. Ya dije antes que no es mi estilo de música, aunque estuvo bien. Me estoy malacostumbrando, y si no me resuena el doble pedal en la caja torácica ni creo que se me arranca la garganta a gritos, no es un concierto divertido. Tarja toca cosas relativamente tranquilas, tuvo momentos acústicos, aunque luego levantó a la gente en segundos, como solamente alguien con muchas horas encima de un escenario puede hacer.
Quedé impresionada con el batería, y con todos los músicos en general. El Max Lilja que decía antes tocó en Apocalyptica los primeros años, de eso me sonaba. El chico del bajo una pasada, de presencia y de voz. El guitarrista un crack en posturas y en actitud, sin nombrar los solos. El de los teclados… pobre, se pudo haber lucido un montón con Over the hills and far away (tocan canciones de Nightwish!!) y sonó como si se los hubiesen desenchufao. El batería se marcó un solo de unos 10 minutos digno de un crack, no solamente llevando el ritmo y haciendo un solo increíble, sino que mezclando ritmos y melodías reconocibles, malabares y gestos cómicos (darse con una baqueta en la cabeza mientras le da al bombo, por ejemplo). Y Tarja… Tarja sin palabras. Hace con la voz lo que quiere, llena el escenario pese a ocupar poco más que yo, contacto con el público siempre y genial y… habla español. No lo esperaba, pero se defiende bastante bien con el español, y en todo momento (menos un “kiitos” que se le escapó) habló en español.

Pese a no acabar destrozados, y que eso, no vibraba la batería dentro del cuerpo, el concierto estuvo muy bien.
Y me dejo de rollos y subo las fotos. La mayor parte son las de The Drink Tim, porque entre las que se me quemaron y las que salieron desenfocadas, son las mejores que pude salvar.

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Benighted Soul, los segundos teloneros. Ojalá Tarja hubiese tenido esas luces.

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Una de las fotos que más gustó en la web, y no está sacada desde el foso, es de más adelante en el concierto xD

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El momento acústico.

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El chico del bajo.


Y las que más me gustan, y que no mandé para The Drink Tim:
Max Lilja, en contraluz:

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Y Alex Scholpp, guitarrista, desde más cerca de lo que parece gracias a la óptica de la cámara. Es, de todos los tiempos, una de las fotos que más me gustan que he sacado hasta ahora.

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Al ser un concierto tranquilo, debería haber salido de él sin lesiones. Oh, ilusa de mí. Al día siguiente, no me dolían las cervicales, no me dolía la garganta… me dolían las espinillas. Después de mucho pensar, decidí que me provoqué una tendinitis (mis tendones son de plastilina y soy propensa a ellas, a la mínima las tengo) en ambas espinillas de estar medio agachada durante esos 10-15 minutos en el foso.

Ojalá el próximo concierto fuese el de Simple Plan en Barcelona, pero, ni hay entradas, ni pedí pases, ni puedo ir hasta allá. Para cuando sea un poco más mayor y tenga más dinero para aviones xD
Marzo se presenta un poco pobre en conciertos, y en abril creo que todavía no tengo ninguno (que irán surgiendo); la próxima parada fija está en la Mardigrass, el 12 de mayo, con Gritando en Silencio, un concierto que llevo esperando desde que en 4º de ESO bajamos sin querer una maqueta casera que habían grabado.
Pero seguro que surgen cosas antes; Agonica anunciaron que van a dar más conciertos y la parada en Coruña la tienen pendiente, Vita Imana están a punto de anunciar más fechas, Hora Zulu sacaron disco ayer y tienen que hacer una gira por él (y por ellos iría hasta Ourense, aunque espero tener suerte con Coruña xD), sigo rezando a esa divinidad confusa que me escucha a veces sí y a veces no para que Sôber se acerquen por aquí, además de que pueden surgir más milagros como In Flames o Tarja, aunque suelen ser a un plazo más largo que abril (Arch Enemy en octubre y WASP en noviembre, por ejemplo).
Y también, mientras, tanteamos los festivales de verano. El Brincadeira este año se hace al lado de la casa de David, así que aún sin tener a nadie confirmado sabemos que van a ir (tienen confirmados a Status Quo oficialmente, y extraoficialmente a Medina Azahara y a Skunk DF ¡¡¡¡!!!!!), además de lo que caiga en el Rock in Cambre, y más cosas que irán surgiendo.


Como resumen: espero que os hayan gustado las fotos. A mí no mucho, con el paso del tiempo me van gustando un poco más, aunque no estoy conforme del todo con ellas, sobre todo por la gran cantidad de quemadas o muy oscuras que tengo.
Esperemos que pronto haya más conciertos :__

2 comentarios:

Moira Turunen dijo...

No se le escapó "kiitos", es que alguien del público le dijo algo en finés xD, su español(acento argentino realmente jajaja) es bastante bueno ^^. Me encantan las fotos :D

Anónimo dijo...

sabes me parece muy interesante tu blogg y muy original podrias profundisar mas tus contenidos...