24 de junio de 2013

Empieza el verano

Quedan menos de dos semanas para que se dé el pistoletazo de salida a mi verano: Hobbycon. Con la llegada de julio llegan todos los planes, consecutivos, hasta mediados de agosto. Por lo menos, esos son los que tengo hasta ahora, no se descarta que surjan cosas durante agosto y hasta septiembre. Aunque a esas alturas posiblemente me esté dedicando a matricularme en másters, buscando piso y la manera de hacer la mudanza. Pero eso ya lo veremos con tiempo.

Dentro de menos de dos semanas empieza Hobbycon. Cuatro días de salón en Coruña en los que voy a participar de sol a sol; no con mesa con amigurumis... pero casi. Hasta que salga el programa definitivo no voy a decir nada, pero está ya cerrado qué voy a hacer y en qué voy a participar.
Hobbycon es del 4 al 7 de julio. De ahí, tengo una semana de vacaciones. Y luego tengo que volver a Coruña durante una semana a hacer un curso de ELE en mi Facultad. De lunes a viernes, una semanita justa. No sé si dará para mucho, pero como primer contacto con la enseñanza de ELE puede estar bien.
Y tendré que bajar corriendo a casa, porque empieza el mercado medieval. De nuevo, volveré a estar con mi puesto y mis amigurumis durante los tres días de mercado, del 19 al 21. Desde la mañana hasta que el cuerpo aguante. Este año el mercado será diferente, porque la organización del pueblo se limita a contratar a la empresa, más o menos, y todo lo va a dirigir la empresa. Las condiciones de la empresa y más cosas que vayamos a concretar (creo que también situación en la plaza) las trataremos en una reunión este próximo miércoles. Espero que la empresa no sea muy quisquillosa en tonterías (como me dicen que suelen ser) porque me la va a sudar todo y paso de tener a gente comiéndome la oreja durante todo el fin de semana.
Luego, otra semanita libre, que probablemente aproveche mi padre y mi hermano para irnos unos días por ahí. De momento lo que hablamos estaba todo muy en el aire, en plan ¿nos vamos o nos vamos?, pero no llegamos a concretar mucho. Sé que esos días fuera de casa mi padre los agradece, y el cambio de aires nos viene bien a todos, pero de momento no hay nada planificado.
Pase lo que pase, el 27 tengo que estar en Coruña, que llega Gerardo! Después de llevar desde abril sin vernos, se viene 15 días a disfrutar del norte y del frío en agosto. También tenemos que concretar esto, pero imagino que la primera semana la pasaremos en Coruña-Santiago, conociendo las ciudades y desquitándonos por todo este tiempo separados. Del 1 al 3 estaremos en el Resurrection, intentando sobrevivir entre metal, golpes, pogos y tiendas de campaña. Nos espera algo muy gordo en Viveiro: Lamb of God, Trivium, Slayer, Vita Imana, Display of Power... son los que conocemos. Nos quedan muchos grupos por conocer en directo, y sobre todo, por vivir en directo.
Tras el Resurrection, mi idea era venirnos a Costa da Morte y enseñarle un poquito la zona en la que vivo. Tendríamos poco más de una semana para conocerla, además de hacer otras cosas. Un día quiero ir a comer al monte con él, una noche quiero ir a ver estrellas a un sitio bueno para verlas, otro día tenemos que ir a alguna playa de estas que están vacías, como Rostro, etc. Pero no sé si se nos acaban de truncar un poco los planes. Parece ser que el Brincadeira finalmente se va a hacer, y aunque él se va el domingo 11 (el último día del festival), a ver cómo se montan el cartel y dónde se hace el festival y a lo mejor nos apunto. A ver si dos festivales en dos fines de semana consecutivos no es muy hardcore, aunque la mayor parte del Brincadeira sea bastante light.
Hasta ahí llegan mis planes. Del 4 de julio al 11 de agosto. Estoy pensando en la posibilidad de coger el mismo avión que Gerardo y pasar otra semana en Castellón. Suena bien en un principio, pero luego piensas: “del 11 al 15-16 de agosto en Castellón... en el Levante... no dormir de calor, no vivir de calor...” y agradeces Galicia.
Para entonces tendré mis notas, mi título (vive Dios que me dan el título) y estaré buscando máster. Llevo unas semanas dudando en si hacer el máster de educación secundaria o ir a por uno de ELE, pero viendo que se hace en pocos sitios, que la matrícula cuesta más que las matrículas de todos los cursos de carrera... seguramente acabaré por decidirme por el de la ESO. Y para no pasar otro curso sin hacer nada, para no tener opción a quedarme fuera, aunque no sea en Galicia ni en Castellón, buscaré en todas las universidades que pueda. Total, tengo que hacer una mudanza grande y tengo que salir de casa igualmente. No es mi primera opción, pero otro año sin estudiar en serio no quiero estar.

Los planes y las fechas están delimitadas. Qué se hará en cada momento, aún está un poquito en el aire. Y es posible que todo esto esté acompañado de un pequeño trabajo de verano que es posible que me haya salido. Está todavía más en el aire que el resto de cosas, pero es posible que me necesiten para dar clases de refuerzo de inglés durante “verano”. No sé todavía ni cuántas horas a la semana, ni si me van a pagar algo (algo parece que sí, pero poco, imagino), ni si me va a permitir seguir con todos los planes que acabo de decir. Tal y como están las cosas sé que soy odiable por poner el Resurrection antes que un trabajo, aunque sea pequeño, pero es que el trabajo realmente no lo necesito (ni lo he buscado, me han venido buscando a mí) y sí necesito ese tiempo de Gerardo, música y desconexión.
Por fin parece que tendré cosas que contar por aquí. Por fin parece que esto empieza a animarse.

12 de junio de 2013

La primera boda entre primos

Hace unos meses me dijo mi padre: “por cierto, tu primo Marcos se casa”, a lo que yo respondí: “pero es que tiene novia?”. Pero tenía razón, se casaba. Un par de meses después nos llegaba la invitación con la fecha, y este fin de semana pasado tuvimos que ir hasta Pontevedra para ir a su boda.
La ocasión era inédita, porque de 20 primos que somos, era el primero que se casaba. Y echando cuentas, no es el mayor, si no el séptimo empezando por los mayores, y con el que marcamos la diferencia entre mayores y pequeños (la siguiente por debajo soy yo, sí, me meten en el grupo de primos pequeños). Hablando al salir de la iglesia, en realidad es raro que ninguno otro se haya casado antes, aunque echando cuentas, pocos tienen pareja. Y por lo visto, ninguno tiene muchas ganas de casarse xD

La boda fue el sábado al mediodía (hasta la medianoche), así que salimos temprano de casa, sobre las 10 y media. Llegamos justitos a la iglesia, tanto que entre la gente que había y el poco tiempo, apenas pudimos saludar a la familia que había por allí. Pensé que me quedaba mucha más gente por saludar, pero más tarde comprobé que más de la mitad no pudieron venir, por diferentes razones. Yo acepté ir a la boda pensando en que vería a gente que normalmente no veo... pero no vinieron (y en parte me dieron envidia, porque si hubiera sabido que podía escaquearme lo hubiera hecho).
Yo iba un poco incómoda. Las reuniones sociales tan protocolarias como esta no me gustan y no acabo de entenderlas. A mí me da igual si no me comporto o presento como debería, pero a otra gente no. En este caso, al ser parte de la familia, y ser él parte de la familia con la que más estoy en contacto, tenía un poco menos de presión. Aún así, no me acaba de fiar de que el vestido que elegí no fuese demasiado estridente o llamativo (negro con lunares grandes blancos)... pero se me pasó incluso antes de entrar en al iglesia. Al ver al resto de invitadas, incluso me sentí discreta de más. Madre mía qué de vestidos feos y cosas extravagantes y locas se pone la gente.
Entre los vestidos y cosas que tengo que destacar, lo primero en lo que me fijé fue en los tocados de las chicas. Aquello parecía una carrera benéfica de caballos en Inglaterra. Entre flores, plumas, hilos y cosas alguna tenía más cosas fuera de la cabeza que dentro. Una chica, por ejemplo, con un vestido en tonos pastel, se cascó en la cabeza una rosa de un color fucsia brillante más grande que su propia cabeza. La primera invitada que vimos tenía un tocado con plumas y cosas que salían disparadas de unos 15cm de alto. Y no eran las únicas, solo las que más me llamaron la atención.
Por suerte, hubo otros vestidos que llamaron más la atención que el mío, que al final fue de los discretos. Una de las chicas se las que más se habló (para mal) escogió un vestido color azul-verde claro; la parte de arriba tenía la forma de un bañador completo, y la parte de abajo era una pequeñita falda de plumas. Todo del mismo color. El escándalo vino cuando en la iglesia tuvo que salir a leer, paseando el culo, los hombros, los brazos, piernas y escote delante del cura. La gente habló más de lo desnuda que iba que de lo feo que era el vestido, que es en lo que me fijé yo xD
El otro vestido, también feo, es del que hablé en twitter como “lazo de regalo”. Es que veamos. Era como un lazo gigante de regalo más o menos envuelto en el cuerpo de la que lo llevaba. El vestido tenía escote palabra de honor, y la falda, con bastante vuelo, salía de las caderas. Pero el escote no era ceñido, si no que estaba algo abultado. Tenía diferentes tonos marrones y detalles en dorado. La tela alternaba unas partes brillantes, como raso, con otras partes tipo tul, transparente. Con detallitos en dorado. Es decir, es como un lazo de regalo en grande. Si a eso le sumamos que tenía un chal de la misma tela en el que iba envuelta...

El resto de la boda fue más o menos bien, dentro de lo bien que puede ir para mí una cosa así. Me sentaron en la mesa con mi abuela, dos señoras más que no conocía, dos de mis tías mayores, otra chica que no conocía y mi prima pequeña (a la que saco 10 años). La mesa reina de la fiesta. Fue todo muy tranquilo, hasta que entre platos nos sirvieron un sorbete de mojito y a mi abuela le chifló y quiso repetir. Fue el único momento un poco divertido.
La chica-señora que se me sentó al lado no podía estar más jodida de la cabeza. Mientras estábamos esperando a los novios con los aperitivos y estaba hablando con mi hermano se nos acercó (sin conocerla de nada) y nos dijo: “yo soy de Cee y vosotros de Corcubión, así que somos enemigos”. Así, como presentación. Y luego resulta que se me sienta al lado en la mesa. Chachi.

La comida, como siempre, se eternizó. Llegamos más tarde de las 2 y media a comer, nos dieron los entrantes (qué buenos estaban, prácticamente comí solo eso), casi a las 4 subimos a comer, dos platos de marisco, a las 6 servían el pescado, luego el sorbete de mojito, la carne, dos postres (qué buenos estaban), y ya me pude levantar y escaquearme. Pasé la tarde hablando con mi padre, con mi hermano, con más gente... intentando no aburrirme todo lo que podía aburrirme.
De nuevo, el camarero pensó que yo era menor de edad, porque rechacé el vino al empezar la comida. Luego, cada vez que pasaba con algo de alcohol (el sorbete de mojito, champán con el postre) nos miraba a mi prima y a mí y hacía amago de servirnos como si fuese una travesura. Mi padre se partía cuando se lo contaba xD
Sobre las 8 la gente empezó a bailar, sobre las 10 sacaron la mesa de merienda-cena (como si no hubiera habido suficiente) y ahí empecé a ir en picado, de cansancio y aburrimiento. De que los borrachos me cargan cada vez más, aunque no me hablen, solamente de verlos, y la barra libre empezaba a notarse.

Aunque de toda la boda destacaría solamente un momento sobre el resto. El que pinchaba la música estaba poniendo cosas muy variadas (Michael Jackson y luego reguetón y luego Extremoduro, en ese plan) y tocó una canción de Marea, que no reconocí, pero que pusieron a posta, porque por su reacción, es una canción importante para mi primo. Mientras empezaba a sonar se arrancó el chaleco y la corbata, y se podía ver que perdía el control (ayudado del alcohol, claro). Durante el solo la novia agarró el micrófono, y cuando volvió la letra empezó a cantársela. Y terminaron la canción cantando los dos, con sus amigos a su alrededor en círculo, sin bailar ni nada. Sé qué es lo que una canción te llene y te haga perder el control, y no me imagino lo que es que tu novia te la cante en tu boda, con toda la gente alrededor.

Salimos de allí pasadas las 12 y media de la noche. Mi padre, mi hermano y yo dormimos en una finca que tienen mis tíos, junto a dos tíos más. Al día siguiente comimos junto a mi abuela, las dos señoras que no conocía y la chica-señora con la que me senté a la boda. Nos fuimos sobre las 5 y media de la tarde, y a las 8 estábamos en casa.
Prueba superada, y primer primo casado. Parece que pasará un tiempo antes de que otro se case. Pero también parece que mis amigas empiezan a casarse. Con lo poco que me gustan estas cosas.

Los poquitos que fuimos: