29 de noviembre de 2010

Tejiendo pulpos

Soy una anarquista. Soy una rebelde. Tejo amigurumis sin mirar los patrones. Así me salen.

Después de esta ida de olla, vuelvo al blog con las manos todavía con la forma de agarrar la aguja y el hilo para tejer. Vaya panzada de ganchillo me he dado este fin de semana. Sábado y domingo los pasé en casa de David, y como allí con mi portátil no tengo internet (aunque ya sí tengo Sims muahaha) me llevé el ganchillo para estrenar el hilo azul-Doraemon que me compré el otro día. Si es que ahora paso por una tienda de lanas, mercería o chinos y no puedo evitar mirar a la lana e imaginar cómo quedaría haciendo un osito. Esto empieza a ser enfermizo xD
Además, desde que descubrí el hilo de ganchillo estoy pasando de la lana, sobre todo porque estoy en la fase de “me gustan los puntos pequeñitos y apretados”, y eso con lana... la rompes toda y queda el punto muy grande. Sé que se me va a pasar, pero el gusto de ver claramente los puntos que vas tejiendo, de momento me encanta. Me satisface ver todo lo que llevo hecho xD
Entonces, entre el hilo nuevo, el estar mirando mil y una páginas de amigurumi, descubrir revistas con ideas y patrones (quiero aprender a hacer tartitas *-*) y el hilo azul, me dije “voy a hacer un Doraemon, aunque sea solo la cabeza”. Y valiente, vaga o rebelde de mí, no lo sé muy bien, me puse a tejer una pelota azul, sin darme cuenta de que para los Doraemon todo el mundo los empieza en blanco (color que todavía no tengo) y luego cambia al azul.
Cuando ya llevaba bastante tejido, me di cuenta de eso. Me aplaudí a mí misma en mi propia cara y cambié de plan. Todo el mundo hace unos pulpitos monísmo, y los pulpos se reconocen en todos los colores. También se parte de una cabeza gorda, así que me valía lo que estaba haciendo.
Cuando llevaba como unas 3 horas de trabajo, o más, veo que el hilo se empieza a doblar. Que pasa de ser una media pelota a ser un tulipán de estos de pasta para ensaladas xD Pensé que a la hora de rellenarlo (ya tengo algodón :D) se estiraría y quedaría como una pelota.
Pues no. Después de 8 horas de trabajo (más o menos 5+3, lo hice en dos tandas, así tengo las manos xD) y de apretar el algodón, la pelota no está bien hecha xD Queda con arrugas, como con ondas, no es una pelota de verdad como debería ser. Después de 8 horas tejiendo, me temo que se va a quedar así.
Entonces estoy empezando con las patas. Como son gordochas y no creo que me quepan 8 (tampoco tengo paciencia para hacer tantas xD) voy a hacer solo 6 y espero que nadie se dé cuenta. De momento llevo una completada y media de otra. Espero que en dos tardes las tenga todas, y me ponga a coser las diferentes partes del pulpo unas a otras para darme cuenta de que no tengo aguja para lana y empezar a tirarme de los pelos.

La idea que tengo es de hacer un pulpo de este estilo, aunque el mío tiene la cabeza más achatada xD
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Pero creo que ya aprendí la lección. Estoy descargando en pdf patrones para hacer pelotas bien hechas, y espero seguirlos para cuando me vuelva a poner con cosas de hacer pelotas (Doraemon ahora lo tengo pendiente ¬¬').

Cada vez echo más de menos un sitio para poder tener organizadas las agujas (les haré fundas y así en cuanto tenga la aguja de lana, para poder coser el fieltro), las lanas, cintas e hilos. También quiero una cestita *-* para tener más a mano con lo que esté trabajando, un alfiletero (que tengo pensado hacer con esponjas y en cuanto consiga fieltro más fino del que tengo), y ya para ponernos a montar el tema un poco más en serio, alambritos, alicates y tal para hacer llaveros, cadenas, cierres, una pistola termofundente, imanes, cierres y tal. Pero eso me queda un poquito lejos todavía. Lo importante ahora es encontrar una caja grande en la que me quepan las agujas de calceta grandes (tengo unas del número 12, creo, que no hay cómo guardarlas xD), y una cesta o algo para tener separado lo que más uso.
Luego ya me pondré con el resto.


Por cierto, el viernes fui al curso de calceta. Lo básico lo tengo, ahora es cosa de practicar y practicar hasta que se me dejen de soltar los puntos y deje de cargarme la lana al intentar pasarlos, tal y como me pasó con el ganchillo la primera semana. De momento mi suegra me pasó un montón de agujas de calceta que ella ya no usa, así que ya tengo cómo empezar. Lo malo de empezar ahora con calceta es que tengo el ganchillo reciente, y en conceptos “inconscientes” son contrarios: para los amigurumis lo mejor es tener los puntos apretaditos, tersos, bonitos. Como intentes apretar los puntos en calceta no tienes por dónde meter la aguja y no puede seguir. Y con el ganchillo puedo tirar todo lo que quiera, porque al tener gancho, el hilo no se suelta. Las agujas de calceta están pensadas para que los hilos se desplacen bien, así que si tiras de ellos, se sueltan todos y vuelta a empezar.

Así que a practicar, practicar y ahora que tengo pilas para la cámara sacarle un par de fotos al churro del pulpito, para que el escarnio público me enseñe a hacer las cosas bien y guiarme por los patrones, que para algo Dios los creó.

23 de noviembre de 2010

El autobús que volcó

He estado pensando. Sobre el autobús que volcó el miércoles pasado bajando de mi Facultad. Había algo que no me cuadraba, y creo que ya lo encontré.
Primero, para quien no conozca la zona (salvo que estudie en Filología lo dudo xD) voy a adjuntar un “mapa” del campus y del recorrido del bus. Sé que es una chapuza, pero está hecho con el Paint, estoy en la Facultad y creo que nunca me llevaré bien con el Gimp.


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Foto sacada de La Voz de Galicia



Ése es el campus es de Zapateira. En la parte de abajo está la Facultad de Filología, y en la parte de arriba del mapa está la parte de abajo del campus, Arquitectura, Arquitectura Técnica y Ciencias (ahora que me fijo, Arquitectura tiene un patio interior xDD).
El autobús empieza el recorrido saliendo de Filología. Cuando pasa por el primer punto rojo es cuando empieza una cuesta brutal, por donde siempre se embalan. No sé qué inclinación tiene la cuesta realmente, pero es una brutalidad. Intentas subirla a pie y acabas jadeando y con agujetas (paso por ella todos los días para ir a comer).
La zona en general que tengo marcada en el mapa con un corchete naranja gigante es la cuesta tan bestia.
En el segundo punto rojo el bus, para tomar la curva, tiene que invadir los dos carriles. No por capricho, es porque no cabe. En el tercero, tiene que volver a invadirlos de nuevo, también porque no cabe (si hay otro bus subiendo tiene que esperar arriba y dejarle pasar, los dos juntos no caben). Al pasar el segundo punto rojo está a pocos metros de un cruce en el que tiene que hacer un giro de casi 180º, invadiendo de nuevo los dos carriles. De frente viene una carretera, que no coge, que va a una aldea.
En ese cruce siempre hay coches. Hay que bajar despacio porque o vienen coches de frente, o está la acera llena de chavales esperando el bus de la residencia para subir, o hay otros buses que quieren subir.

Es imposible, como dicen en todos los comentarios de las noticias de los periódicos digitales que el busero fuese “como loco”. Van como locos antes de llegar al primer punto rojo, pero más allá no pueden, porque hay más tráfico y gente, y sobre todo, tienen que hacer un giro de 180º y ya bastante difícil es acertar en la carretera cuand vas despacio.
Lo que sí se aprecia en la fotografía que sacaron los de La Voz es que hay una pequeña acera, que empieza justo donde está el bus. Es una acera pequeña, por la que nunca pasa nadie. Está llena de verdín y musgo porque nadie la usa, además de todas las hojas de eucaliptos que debe tener, y el estar mojada por toda la lluvia.
Estoy prácticamente segura de que la culpa de que volcase fue la acera esa y la mierda resbaladiza que hay a su alrededor, no la velocidad (sobre todo porque ahí se pasa a 15-20km/h, no más).

Son muchos años de CSI =D

22 de noviembre de 2010

Dos años de abrazos...

Hoy, hace dos años que empecé a soñar.





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Aunque lo llevemos celebrando desde el jueves.



De nuevo, gracias por estar ahí siempre. Sobre todo por estar este pasado curso, cuando solo quería mandarlo todo a la mierda fuiste lo único que me hacía despertarme día a día. También estuviste este año en dos de mis grandes asuntos pendientes: el concierto de Rammstein y luego el de Sôber. Siempre me apoyas en todo lo que quiero hacer, por muy estúpido que sea, o por no pasar de mí cuando me pongo a hacer tonterías.
Y son dos años más echando de menos tus abrazos cuando no estás a mi lado, sintiendo mi cama demasiado pequeña o demasiado grande, y deseando tu calor a la hora de dormir.
Ahora son solo dos años, que sean muchos más, así de felices ^^


Te quiero

17 de noviembre de 2010

Bolonia...

ESCENA 1

EXT. PUERTA DE LA FACULTAD DE FILOLOGÍA - DÍA

Bajando del autobús de la Facultad. Anxo y Profesor se encuentran.

PROFESOR
¿Qué tal?

ANXO
Bien. ¿Qué tal?

PROFESOR
Todo bien.

ANXO
¿Y los Grados qué tal van?

PROFESOR pone cara de HORROR.



Creo que no hace falta añadir nada más.

Fantasmas de este curso

Ayer me equivoqué. Sí tengo algo que contar. Algo que me persigue desde que empezó el curso y creo que todavía no nombré por aquí, y que como tengo ya tan “cotidianizado” que di por supuesto.
Este curso ya tengo mi fantasma particular.
Y con esto me refiero a que ya tengo la asignatura y la profesora que me van a complicar la existencia. Creo que más o menos a todos nos pasa, tener ese profesor o esa asignatura que no entiendes o que te cuesta mucho, por la que no te sientes motivado y te ves obligado a hacerla porque no queda otra. O ese profesor que te cae tan mal que cualquier cosa que dice te parece una tontería, obvio, que te está tomando por tonto, o no tiene razón.
La primera vez que me pasó eso estaba en 4º de ESO, creo. Fue el año que dejé de entender las matemáticas. Llegamos a los logaritmos y dejé de entenderlas. La profesora que me daba clase era buena profesora, la que me dio clases de refuerzo también, pero nunca conseguí entenderlas. Fueron tres horas a la semana en las que miraba el horario y pensaba “pufff horror, matemáticas”.
Durante bachillerato fue el profesor de Latín y Griego, y en 2º, concretamente, la asignatura de Griego II. Era más por miedo a que nos comiese o nos mordiese, o algo así, que por las asignaturas en sí. Eran clases aburridas y eternas, y el tío tacto como que no tenía mucho. Se enfadaba enseguida y nos chillaba y nos ponía de inútiles para arriba (aunque nunca tanto como a los de ciencias xD). Pensándolo bien, creo que nosotras éramos sus fantasmas, porque con el resto de cursos no era así.
En 1º de carrera fue la profesora que me dio Literatura II. No me sentaba bien tener que despertarme a las 7 de la mañana para llegar a la Facultad a las 8 y media, y estar dos horas hablando de cualquier cosa menos de la literatura del Siglo de Oro, que era lo que supuestamente nos iba a enseñar. Dejé la asignatura, el examen era el 24 de junio a las 10 de la mañana y fui a septiembre directamente xD Mi primer septiembre.
El año pasado solo tuve problemas con una profesora de Comentario de texto, porque sus preferencias de alumnos estaban muy claras y siempre me sentí en la parte de los alumnos que “perdían”. Aún así solo fue el final del segundo cuatrimestre, no más. Fue un curso bastante tranquilo, también porque falté mucho a clase y hubo profesores que no llegué a conocer directamente xD
Y este año vi desde el principio del curso cuál iba a ser mi problema. Y es una profesora que me daba dos asignaturas. Una obligatoria anual (Gramática I) y una optativa cuatrimestral que cogí sin tener ni idea de dónde me metía (Cuestiones de Semántica del español). Ya cambié la matrícula, ya no tengo que ir a esa optativa; en cambio tengo el próximo cuatrimestre Investigación literaria (acrónimo, hablaré luego sobre esto xD) con la profesora que me dio Literatura II. Esperemos llevarnos mejor xD
No esperaba que Cuestiones de Semática fuera como realmente es. Di un poco de Semántica en 1º, en Lingüística, y no estaba mal. La Semántica estudia los significados de las palabras, y me pareció una optativa que me podía gustar. No sabía que la profesora que la impartía se lo iba a tomar como… casi como lógica matemática. Relaciones entre argumentos, fórmulas para explicar estructuras sintácticas (¿desde cuándo se analiza O=[Suj-Vbo-CD]?) y para explicar la “verdad” que hay en las oraciones. El primer día lo pintó todo muy bonito; incluso nos dijo que íbamos a experimentar un poco con el lenguaje Java y que teníamos que hacernos con una máquina virtual o instalar Ubuntu en nuestros ordenadores. No había examen, con ejercicios de clase y una exposición oral sobre un artículo que daría hacía nuestra nota. Todo muy bonito, ella amable aunque un poco rara (es la única que nos trata de usted).
El primer día de clase de verdad no me enteré de qué estaba hablando. Repartió el programa de la asignatura (una lista con lo que creo que son los títulos de los temas) y empezó a hablar de cosas sin explicar por qué las hacía o qué sentido tenían. Al mes seguía igual, y me di por vencida.
Fui a cambiar mi matrícula. Es una asignatura optativa, puedo elegir no hacerla, y elijo no hacerla. Quise darme de baja, pero me dijeron que solo puedo cambiar una asignatura por otra o matricularme en otra asignatura, pero no darme de baja en una. No entiendo por qué, si cambiar una asignatura por otra es en realidad darse de baja en una y de alta en otra. Después de pensarlo mucho, dejé Cuestiones de Semántica y me di de alta en (nombre largo xD) Metodología de la Investigación Literaturia en los textos españoles. Empieza en el 2º cuatrimestre, así que no tengo problemas de estar el curso empezado. Son los mismos créditos y el mismo tipo de optativa (optativa propia de Hispánicas), así que también de paso de ahorro tener que volver a contar créditos y hacer cuentas que nunca dan.
Liberada de Cuestiones de Semántica, me queda con esta profesora toda una asignatura anual, Gramática I. Es obligatoria, así que no tengo manera de librarme de ella, y rezo para que Gramática II, que la daré en 4º, no la imparta también ella.
Directamente, no entiendo cuando explica, ni qué pretende explicar. No estamos dando Gramática como creí que la daríamos. Lo veo como algo fragmentario, sin conexiones, y no entiendo por qué lo estamos dando. Es la única asignatura en la que no se nos dio una introducción antes para explicar qué vamos a hacer, ni una parte teórica sobre lo que sea de la asignatura. Llegó la profesora a saco, a explicar cosas que tenemos más que sabidas y a tocar por encima cosas que no dimos. Por ejemplo, hacemos análisis de oraciones y en ellas tenemos en cuenta los argumentos de los verbos. Sé qué son los argumentos de los verbos porque en 1º, en Lingüística, en un apartado, miramos qué eran los argumentos de los verbos. Nada más. Tampoco preguntó si sabíamos lo que era, y desde luego, no tengo ni idea de para qué sirve.
Llevo desde que empezó el curso mirando para la pizarra intentando entender solamente el porqué de las cosas que hace, pero me pierdo. Todavía no sé qué vamos a dar ni qué esperar del curso. Cuando lo comento con otros de clase me dicen que tampoco entienden nada, así que no me siento tan tonta. Por lo menos no soy la única.
Me quedan 7 meses de incomprensión y de rezar porque lo que quiera que diga cuando me pregunte algo coincida y esté bien, o que los ejercicios que tengamos que hacer me salgan bien por inspiración divina. O que no sé, le den una plaza de investigación en algún sitio lejos y venga otro profesor xD A estas alturas tengo poca fe en que de repente vaya a entender algo, a encontrarle sentido.

Esto era lo que tenía que contar. xD

15 de noviembre de 2010

Diario 34

Tras casi una semana (o una semana, no sé) vuelvo, sin mucho que contar.
Acabo de pasar un fin de semana que se hizo demasiado corto en una casa en una aldea cerca de Pontevedra. Era el cumpleaños de una amiga y para celebrarlo fuimos para allá. No voy a contar lo emocionante que fue y lo bien que lo pasamos, porque la dinámica del fin de semana fue “qué pereza” y “yo paso”. Hubo un par de iniciativas y nada más. Fui con la promesa de hacer muchas cosas, y realmente lo único que hicimos con ganas fue limpiar la casa cuando nos fuimos el domingo por la mañana, porque nos daba hasta pereza quedarnos más tiempo.
En fin, fin de semana únicamente productivo porque controlo más de ganchillo y creo que si quiero, puedo darle ya forma a mi primer amigurumi. Me pasé toda la tarde del sábado ganchillando, haciendo un círculo bien hecho, incluso probando a mezclar diferentes puntos, y aunque sigo perdiendo la cuenta de las vueltas y puntos porque me concentro en otras cosas, va mejorando mucho. Ahora solo tengo que reunir el valor (y el relleno para el muñeco xD) necesario para empezar a montar el primer muñeco de verdad. Como creo que los monstruitos del libro que me compré son de 5cm de alto y eso no vale nada, tendré que improvisar o buscar algún patrón por internet delante de algo un poco más grande.
Compré en los chinos un ganchillo futurista: son dos ganchillos en uno. En vez de ser la varilla metálica con un gancho en un extremo y ser romo en el otro, tiene un segundo gancho. De diferentes medidas además (uno de 1.5 y otro 2.5), y con un agarra-fácil en el medio, de un plástico (y aquí se ve que es de los chinos) verde fosforito xD

También se está empezando a hablar de una nueva edición de Expotaku en Coruña, además de un Salón del Manga. O algo así me pareció escuchar, que van a ser dos cosas diferentes. Habrá que preguntar un poco más a la gente que va a organizar, que este año tengo “contactos” y si necesitan una mano, me presto voluntaria para lo que necesite; tengo ganas de hacer cosas que se vean, algo más que ir a clase y escapar de Sally cuando me quiere morder xD


Entrada para dar señales de vida, en realidad no tengo nada que contar…

10 de noviembre de 2010

La famosa "reforma" de la RAE

Llevo unos días viendo comentarios de todo tipo desde Internet sobre la reforma ortográfica que está haciendo la “RAE”; todos sus autores piensan que llevan toda la razón del mundo, cuando no es así, porque hablan sin saber qué está pasando y por qué se hacen las cosas.

Visto que la otra entrada que escribí sobre el DRAE y la RAE es una de las entradas que más está atrayendo gente desde diferentes buscadores, y que me está empezando a hervir la sangre antes de tiempo, voy a volver a explayarme con ellos.

Voy a partir de la premisa que no me creo lo que dicen los periódicos, mucho menos los digitales, donde todos hemos leído la noticia de la reforma ortográfica. Si en los impresos las noticias siempre tienen fallos e imprecisiones, en los digitales mucho más. No hay más que leer la misma noticia en diferentes medios y los datos básicos sobre ella cambian.
Supongo que cuando salga a la venta la nueva Gramática del español buscaré un ejemplar y miraré directamente los cambios que han hecho, porque de los periódicos y sus datos no me fío. Mientras, tengo que tirar con lo que ellos dicen, a esperas de ir mañana a clase de Lexicografía y ver si el profesor nos cuenta algo, él que está cercano a los círculos de la RAE y seguro que tiene mejor información que cualquiera de nosotros.

Desde el principio entonces:
Hace unos años, en la década de los 1990, desde ciertos sectores de Lationamérica se vino “denunciando” que la Academia de la Lengua española se estaba dedicando solamente al español hablado en España, sin tener en cuenta todas las variantes que tiene en el resto de países donde también se habla español.
Estudiosos de la lengua y la Historia se fueron juntando poco a poco en esos países “olvidados” por la RAE para formar sus propias Academias de la lengua. Así, ahora mismo tenemos diferentes Academias por toda América: en México, Argentina, Venezuela, etc. Muchos países tienen su propia Academia, que trabajan para la variedad de español que se habla en su país. En México no hace mucho crearon un diccionario escolar adaptado especialmente al “mexicano”, para que fuese de uso fácil entre los niños. También se hizo luego en Argentina y en más países; y también diccionarios más “serios”, no para escolares.
Aún así, la “autoridad” la seguía teniendo la RAE. Ellos hacían el diccionario que de verdad se consultaba y se tomaba en serio. Estas otras Academias le “reclamaron” que sus palabras propias no estaban recogidas en su Diccionario de la lengua española, cuando también pertenecían al español. Recordemos que el español de España no es más que una variante; lo del español neutro se abandonó hace muchos años, es algo irreal, no existe ni se tiende a alcanzarlo. Entonces la RAE aceptó que se incluyesen sus palabras y expresiones propias en el DRAE. De ahí salió la acepción de “gallego” como “tonto”, y muchas más otras palabras que entraron sin revisarlas demasiado y que para la 23ª edición que se está preparando, estarán corregidas.
Entonces, la RAE y las otras Academias empezaron a trabajar juntas. Entre otras cosas, se hizo el Diccionario Panhispánico de Dudas, se elaboraron varios corpus, y se pusieron en marcha otros proyectos conjuntos. También la RAE mantiene sus trabajos “individuales” como el Diccionario Histórico y así.
De ese trabajo conjunto acaba de salir la nueva Gramática, en un esfuerzo por “unanimizar” el español de todo el mundo. No de acabar con sus variantes, ojo, sino de acercar los aspectos ortográficos para que la comunicación sea más fácil; y dentro de la ortografía ya extendida, más coherente con las propias normas que ellos impusieron hace tiempo.
Intento explicar lo que más problemas da:

La “i griega” se llamará “ye”, y “b” y “v” no serán “be alta” y “be baja”; “ch” y “ll” dejan de ser letras del abecedario. Los españoles no nos damos cuenta y muchos no lo sabemos, pero en América se explica el abecedario de una manera diferente. Siguen teniendo como letras “ch” y “ll”, cuando en España hace mucho que no se consideran. Sus abecedarios, los de América, dejan de considerarlas también como letras ahora. Lo mismo que “be alta” y “be baja”, para llamarle de la misma manera a la b y la v en todos los países (no sabéis lo complicado que es para un sudamericano ir al BBVA xD).
Así como ellos acaban de “ceder” cuatro letras, se nos pide a los españoles que cedamos una: la y. En vez de llamarle “i griega” pasaremos a llamarle como ellos, “ye”. Con esto, nadie va a obligar a nadie a decir “ye” en vez de “i griega”. A quién más va a afectar va a ser a los niños que empiecen ahora a leer, que les dirán desde el principio que se llama así. Ellos dentro de unos años dirán con naturalidad “ye”, sin que sea esto un problema para nadie *
Solamente se busca hacer un abecedario único para todo el español, que todos los hablantes aprendan un mismo abecedario, porque hablan la misma lengua.

“Sólo” pierde la tilde. Dicen que no hay posible confusión entre las dos palabras, así que la tilde diacrítica se pierde. Personalmente, no veo en esta palabra una variación semántica tan importante como para hablar propiamente de dos palabras diferenciadas, más allá de los diferentes usos sintácticos que tengan. Además, ahora mismo, consultando la versión digital del DRAE, veo que “sólo” escrito sin tilde ya estaba aceptado en la 22ª edición, y hasta ahora nadie se ha muerto. Yo misma llevo varios años escribiendo sin tilde las dos formas y no ha habido problema ninguno de ambigüedades ni compresión.

Se consideran monosilábicas nuevas palabras. La sonada “guión sin tilde”, por ejemplo. Han visto que en realidad esas palabras son monosilábicas y entonces, según las reglas ortográficas, no se acentúan. A mediados de siglo se le quitó la tilde a “fue” por la misma razón. Salvo por razones de tildes diacríticas ningún monosílabo se acentúa. Con esto se intenta dar coherencia a las propias normas ortográficas ya establecidas y aceptadas.
“Vale, pero es que yo lo pronuncio en hiato, por lo que son dos sílabas…” ¿Pronunciamos en hiato porque realmente la palabra es así, o porque lo vemos escrito como hiato y adaptamos la fonética a la escritura? Para los no “acercados” a la lingüística os digo que lo que prima siempre, siempre, es la lengua oral, no la escrita. La escrita se debe someter a la oral, nunca al contrario.

Cuórum y no quórum. Este cambio sí que no lo entiendo. Siempre entendí que quórum era un cultismo, tanto que conserva la –um final del latín (en la evolución de palabras, es el primer rasgo que pierden). No veo sentido entonces cambiar la q- por una c-, en vez de mantener la forma original.


Y a todos estos cambios hay un “pero”, que los periódicos no están diciendo. Son cambios preferentes no obligatorios. Es decir, si quieres seguir diciendo “i griega” y escribiendo “sólo”, hazlo. No hay ningún problema con eso. Si tienes dudas sobre qué decir o estás redactando un escrito académico, usa la forma preferente. Pero no va a pasar nada si no lo haces en tu vida diaria, en cualquier texto que tengas que hacer.
Salvo el cambio de las palabras monosilábicas, que empiezan a formar parte de la norma anterior y su uso es obligatorio, el resto de los cambios, si no quieres hacerlos, no los hagas.

Con esto, la RAE no está “cediendo ante los canis”, o “simplificando la norma”, ni nada de eso, como tantas veces estoy escuchando estos últimos días. No son cambios para hacer más fácil la ortografía, son para unificarla con la del español de América.
Es más, ni siquiera es una decisión única de la RAE. En todos los cambios han participado académicos de todos los países en los que se habla español, aunque sea la RAE la que edita la gramática y es la que va a aparecer en los “créditos” en grande. Estos cambios que ahora nos afectan a los españoles también les afectan a los americanos, es un esfuerzo para que todos escribamos de la misma manera, ya que hablamos la misma lengua.


Ya alejándome de todo esto, no entiendo el propósito que tiene protestar y enviar reclamaciones a la RAE por todo esto; la decisión no ha sido solo suya y no ha sido fácil. Antes de aceptar las cosas, tienen que exponerse, debatirse y votarse (de ahí la lentitud que los filólogos tanto les reprochamos). Ninguna de estas decisiones se ha tomado a la ligera, está muy pensada y muy debatida entre mucha gente que sabe mucho de lengua.
No entiendo con qué cara una persona que no sabe lo que es la fonología puede reclarmarle a esa gente que una palabra pierda su tilde (cuando esta palabra es monosilábica) o que una letra se llame de manera diferente, solamente porque está acostumbrada a que las cosas sean así. Si se edita una nueva edición de la Gramática (¡¡¡por fin!!!, he de añadir) es porque hay cambios que esa gente, la que más sabe de lengua de entre todos los hablantes nativos y no nativos de esa lengua, piensan que hay que hacerlos.
Creedme, la RAE tiene suficiente trabajo encima ahora como para meterse en percales innecesarios.

Y sin más, me despido. Mañana tendremos clase de Lexicografía y quizás toquemos este tema y tenga que hacer un Anexo a esta entrada, pero no estoy segura.
Quien quiera hacer cualquier apreciación, los comentarios están abiertos a quien lo crea necesario o pertinente. Siempre, como siempre “esto es un blog, no un sms” y educación y esas cosas.






*Esto mismo pasó hace unos años en el gallego. Se intentó recuperar la palabra “Deus” y sustituirla por el castellanismo “Dios”; hoy en día toda nuestra generación hablamos con “Deus” y no con “Dios”. Nos parece lo más normal del mundo, y toda la gente que decía “Dios” sigue diciéndolo sin ningún problema.

5 de noviembre de 2010

Recuerden, recuerden...

Hola, bella dama. Bonita noche, ¿verdad? Perdone mi intromisión. Quizás deseaba pasear. O sólo disfrutar de la vista. No importa. Es hora de que tengamos una charla. Ahh… olvidaba que no nos han presentado. No tengo nombre, llámeme “V”. “Sra Justicia… aquí V”, “V, aquí la señora Justicia”. “Hola, señora Justicia”. “Buenas noches, V”. Ya está, ya nos conocemos. Soy admirador suyo desde hace tiempo. Oh, sé lo que piensa… “El pobre chico está loco por mí…” Lo siento, madame. No es así en absoluto. La admiraba… aunque a distancia. La miraba desde la calle cuando era chico. Le decía a mi padre: “¿Quién es esa dama?”. Y me contestaba, “es la señora Justicia”. Y le decía, “¿No es bonita?”. No es algo físico, sé que no es de esas. No, la amaba como persona. Como ideal. Eso fue hace mucho. Ahora hay alguien más. “¿Qué? ¡V! ¿Me has traicionado por una ramera vanidosa de labios pintados y sonrisa incitante?” ¿Yo? ¡Disiento! ¡Fue tu infidelidad la que me echó en sus brazos! ¡Ah-ha! Te sorprendí, ¿eh? Pensabas que no sabía lo tuyo. Pues lo sé. ¡Lo sé todo! No me sorprendió. Siempre te gustaron los uniformes. “¿Uniformes? No sé de qué me hablas. Tú siempre fuiste el único, V…” ¡Mentirosa! ¡Zorra! ¡Ramera! ¿Niegas que te lanzaste a sus brazos y a sus botas? ¿Te comió la lengua el gato? Eso parece. Te has mostrado por fin. Ya no eres mi justicia, ahora eres su justicia. Te acostaste con otro. ¡Dos pueden jugar a ese juego! “Sniff, ¿quién es ella, V? ¿Cómo se llama?” Se llama Anarquía. ¡Y me ha enseñado más que tú como mujer! Me ha enseñado que la Justicia es inútil sin Libertad. Es honesta. No hace promesas ni las rompe como tú, Jezabel. Me preguntaba por qué no me mirabas a los ojos. Ahora lo sé. Adiós, querida. Me entristecería por nuestra separación, pero ya no eres la mujer que amaba. Aquí tienes un regalo final. Las llamas de la Libertad, que hermosas. Ahh, mi preciosa, Anarquía… “Hasta ahora no conocía tu belleza”.



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“Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación.”

2 de noviembre de 2010

Todas son palabras del Almirante

Esto que sigue son palabras formales del Almirante en su libro de primera navegación y descubrimiento de estas Indias. “Yo”, dice él, “porque nos tuviesen mucha amistad, porque conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra santa fe con amor que no por fuerza, les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor con las que tuvieron mucho placer y quedaron tan nuestros que era maravilla. Los cuales después venían a las barcas de los navíos donde estábamos nosotros, nadando, y nos traían papagayos e hilo de algodón en ovillos y azagayas y muchas otras cosas, y nos las trocaban por otras cosas que nosotros les dábamos, como cuentecillas de vidrio y cascabeles. En fin, todo tomaban y daban de aquello que tenían de buena voluntad, mas me pareció que era gente muy pobre de todo. Ellos andaban todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vi más que una sola mujer, y todos los que yo vi eran todos hombres, no vi ninguno de edad de más de 30 años, muy bien hechos, de muy hermosos cuerpos y muy buenas caras, los cabellos gruesos casi como colas de caballo y cortos. Los cabellos los traen por encima de las cejas, salvo unos pocos detrás que traen largos, que jamás cortan. Unos se pintan de negro, y ellos son del color de los canarios, ni negros ni blancos, y otros se pintan de blanco y otros de colorado, y otros de lo que sea; y otros se pintan las caras, y otros todo el cuerpo, y otros solo los ojos, y otros solo la nariz. Ellos no traen armas ni las conocen, porque les mostré espadas y las tomaban por el filo y se cortaban por ignorancia. No tienen ningún hierro; sus azagayas son unas varas sin hierro y algunas de ellas tienen al final un diente de pez, y otras de otras cosas. Ellos todos a una mano son de buena estatura de grandeza y buenos gestos, bien hechos. Yo vi a algunos que tenían señales de heridas en sus cuerpos, y les hice señas de qué era aquello, y ellos me mostraron cómo allí venían gente de otras islas que estaban cerca y los querían tomar y se defendían. Y yo creí y creo que aquí vienen de tierra firme a ser tomados como cautivos. Ellos deben ser buenos siervos y de buen ingenio, que veo que muy rápido dicen todo lo que les decía. Y creo que ligeramente se harían cristianos, que me pareció que ninguna secta tenían. Yo placiendo a Nuestro Señor llevaré de aquí al tiempo de mi partida seis a Vuestras Altezas para que aprendan a hablar. Ninguna bestia de ninguna manera vi, salvo papagayos en esta isla.”
Todas son palabras del Almirante.

Cristóbal Colón.
Diario, 11 de octubre de 1492