27 de febrero de 2012

Cosas que pasan y no pasan

Parece que hace años que no escribo en el blog, y es un poco cierto. También es cierto que estas dos últimas semanas han pasado volando y casi no han existido. El concierto de Tarja fue el 16, por ejemplo, estamos empezando el 27 y aún digo “el jueves pasado”, cuando ya van dos.
Por el medio de estos días pasaron cosas y no pasaron cosas, todo tan junto que me tiene desconcertada.
Principalmente, han pasado cosas raras en este piso que no entiendo. Pero realmente no han pasado porque a mí no se me ha dicho nada. El jueves, creo, del concierto de Tarja, fui a cocinar y me encontré con que no había ni tarteras ni sartenes, ni platos. Había uno a secar, que es el que usé, y de milagro quedaba la plancha, y junto con el microondas me hice algo que no recuerdo a la plancha con arroz. Cuando acabé de comer y volví a la cocina la plancha ya no estaba. Mientras cocinaba una de mis compañeras vino a la cocina, fue a coger un plato, vio que no había, resopló, se fue y volvió con otro, y se sirvió ahí una ensalada (como si eso fuese comida de verdad). Antes de comérsela volvió con una bolsa en la que guardó los tuppers con mala leche y se los llevó. Sin decirme una sola palabra.
David me había dicho un par de días antes, cuando vino Iris a comer el día que hicimos la reunión con los del ExpOtaku que las notaba raras conmigo, como muy calladas. Yo no había notado nada, pero se ve que tenía razón.
Ninguna de las dos me ha dirigido la palabra desde entonces. Concretamente, desde la noche anterior, que vino la casera a mirar la lavadora porque ellas decían que funcionaba mal, y cuando llegaron de trabajar les fui a contar qué le habían hecho a la lavadora.
No me han dicho nada, así que a lo mejor estoy pensando en que están enfadadas conmigo cuando realmente no lo es. Tiene toda la pinta de que tengo la culpa de algo, pero no he tenido ninguna queja durante todo el curso, y no sé si debería sentir que hay algún problema conmigo. Además, no es la primera vez que desaparecen cosas de la cocina sin decir nada, como hace un par de meses una olla grande que teníamos y algunos cubiertos. A saber si de quien eran las ollas (platos ya hay de nuevo) decidió que no quería seguir usándolas y las quitó.
Pero si me pongo “paranoica” y pienso que están enfadadas conmigo por algo que hice o no hice, no sé muy bien por qué puede ser. Principalmente, porque no me he tenido ninguna queja en todo el curso. Si se hubiesen quejado de algo, aunque a mí me pareciese lógico y no les hubiese hecho caso, podría pensar que los tiros van por ahí.
Lo más factible que se me ocurre es que como no hemos hecho un calendario con turnos de limpiezas, la limpieza en general del piso está bastante desarreglada. Ellas han limpiado más que yo durante el curso porque limpian inmediatamente lo hayan ensuciado ellas o no (esto con matices), sin darme tiempo a limpiar. Y digo que con matices porque ni limpian siempre, ni son limpias, ni limpian todo.
La limpieza, en general, la hacen a medias. Limpiar la cocina es limpiar los fogones, pero no los hierros que hay en los fogones, ni la mesa de la cocina, ni el fregadero, ni mucho menos, el horno. No digamos de fregar el suelo. Limpiar el baño es pasarle una bayeta al fregadero y poco más. Hasta ahora ellas han ido fregando lo visible (los fogones, una escoba al pasillo, etc.) y yo de vez en cuando voy dando repasos más a fondo. Sobre todo el baño (nunca había sacado polvo de una bañera hasta que llegué aquí xD), aunque también he fregado las puertas de los armarios de la cocina, el fregadero, la mesa de la cocina, debajo del microondas, etc.; lo que no se ve.
Además, tampoco “respetan” los platos: platos que ven, platos que friegan, sean suyos, haya más o no. No es la primera vez que friegan mis platos o mis sartenes, aunque tampoco sería la primera vez que yo friego lo suyo, incluso a veces el fregadero entero a pesar de yo tener un solo plato.
No me quejo. No me importa tener esta distribución de tareas. No me importa fregar los platos de otra persona si a esa persona no le importa de vez en cuando fregar algún plato mío. No me importa fregar el baño a fondo cada dos semanas si con eso me libro de fregar los fogones de vez en cuando (odio los fogones).
Creo que lo que puede haberles molestado, sobre todo, es esto de que parezca que no friego porque voy limpiando lo no visible. No sé si en todo el curso habré fregado los fogones dos veces, pero estoy segura de que no han fregado ellas la bañera tampoco en estos cinco meses.
Otra de las razones, aunque la veo menos probable, viene por la lavadora que dije antes. Según ellas hace un par de meses que no lava bien, que deja restos de jabón en la ropa, y que cuando hay alguna mancha, sobre todo del gimnasio, no se va. Llamamos a la casera y nos dijo que lo más probable es que fuese cosa del filtro, que estuviese sucio y por eso el agua no corre bien. Que sacásemos el filtro, lo limpiásemos, y luego pusiéramos una lavadora en vacío en programa corto para limpiarla bien por dentro. Durante el fin de semana siguiente una de mis compañeras, con el novio, buscaron el filtro, vieron que estaba limpio, aún así lo limpiaron y quedó eso listo. Pero seguía yendo mal, entonces la casera vino con el señor que todo lo arregla (el mismo que el del calentador y la cisterna) a mirar la lavadora. Ellas dos estaban trabajando y les abrí yo la puerta.
El señor miró la lavadora, vio cómo sacaba agua, y dijo que era cosa del filtro. Sacó el filtro, que estaba ATASCADO DE MIERDA, lo limpió, lo puso, y volvió a probar. Iba perfectamente. Sacó una moneda de él y todo. Se fueron sin darle más vueltas. A la media hora o así llegaron ellas y les conté que había pasado. Y la que decía que había mirado el filtro erre que erre que el filtro estaba limpio.
Pueden estar enfadadas por haberles llevado la contraria frente a la casera. Son sibaritas y no quieren una lavadora de marca blanca, deben querer que compre una de marca reconocida, o si no, esa obsesión con que esta lavadora hay que tirarla, no me la explico. También se pueden haber enfadado porque piensan que le estoy llamando mentirosa. Frente a ellas no digo que sea mentirosa, si no que debió equivocarse y mirar otra cosa que no sea el filtro (probablemente el cajetín del jabón), pero realmente sí lo pienso. Lleva mintiendo y fingiendo desde que empezó el curso, me creería perfectamente que no encontró el filtro cuando fue a limpiarlo y por no admitirlo dijo que estaba bien.

Desde entonces, en este piso, se está viviendo bajo la ley del silencio. Desaparecieron las cosas de la cocina el jueves 16, me fui a dormir a Santiago por el concierto, el 17 comí el bocata de tortilla reglamentario de cada semana, vino David a dormir, el 18 ya comimos en su casa, y de ahí al miércoles 22 por la noche estuve en su casa; el jueves tenía clase por la tarde y me quedé a comer en la Facultad, y el viernes me fui a casa. Es domingo por la noche, realmente no he pasado tiempo en este piso, ni he tenido necesidad de usar la cocina. Tampoco hemos coincidido demasiadas veces, y las pocas veces que las escuché en la cocina, para ir a pedir una explicación o algo, o no me apetecía, o estaba disfrutando tanto de este silencio que no quería estropearlo de momento.
Y van a cumplirse dos semanas. Como hacía tiempo que quería mis propias sartenes y las ollas que hay aquí no me convencían, voy a aprovechar, y mañana iré con David a Ikea a conseguir un par de ellas. Porque aunque luego todo esto sea un malentendido, se desenfaden y vuelvan a los mundos de yupi, a mí se me queda grabado el desprecio de estas dos semanas, y del egoísmo, y a partir de ahora YO uso MIS cosas y que no me las toquen. Permitiré incursiones eventuales, me permitiré incursiones eventuales, pero MIS cosas son MIS cosas, y si ellas no están dispuestas a compartir las suyas, yo tampoco las mías.
A mí nadie me trata como a la mierda ni me ningunea, ni mucho menos se comporta como un niño pequeño en medio de una pataleta y luego soy capaz de olvidarme o perdonar. Soy rencorosa y muy raras veces perdono u olvido, y eso no es nada nuevo. A partir de hoy quedan 4 meses en este piso, y hace tiempo que saben que en esta zona no quiero seguir viviendo y que cuando llegue junio me iré a otro sitio sin contar con ellas (dicho de buen rollo, aceptado de buen rollo; buscamos cosas diferentes y estamos en este piso porque no encontramos otra cosa); no me importa quedar a mal porque no han sido nada para mí, ni lo van a ser en un futuro.
Aunque estos cuatro meses pasasen entre el buen rollo que hubo durante este tiempo tampoco estaba de más, para mí mi piso es un sitio donde sobrevivir y donde tener mi tranquilidad y mi relajación. Busco compañeros de piso, no amigos. Si luego encuentro amigos, será un plus y me pondrá contenta, como el año pasado; pero no son una pérdida, ni me voy a esforzar porque sea así.

Me enrollé demasiado. No he escrito nada en el blog durante este tiempo sobre todo porque esperaba que esto se aclarase pronto y poder escribirlo como “esto pasó, y fue por esto, y está arreglado aunque a mí nadie me trata como si no contase”, pero creo que esto puede ir para largo. Al principio me afectó un poco, pero le estoy viendo ventajas a esto de la ley del silencio. Tranquilidad y libertad, sobre todo. Lo siento por ellas, porque si tienen un problema conmigo, al no saber de qué se trata, no puedo arreglarlo, pero son mayores y supongo que saben lo que hacen (SUPONGO).


Aún me quedan cosas por contar que pasaron y no pasaron a la vez, pero ya me estoy alargando demasiado. Para compensar, traeré fotos de la Gran Diva y poco texto para la siguiente entrada. :)

15 de febrero de 2012

Reuniones frikis supersecretas

Hoy fue un día movido y largo, aunque se hizo corto. Ha sido muy productivo, más de lo que esperaba.
Algo así como a las 9 de la mañana me sonaba el despertador. Iris venía para Coruña en un bus que llegaría a las 10 y cuarto, y partiríamos a una reunión friki supersecreta, que sería sobre las 11. Con calma, a diferencia de los días que tengo clase, me levanté, me vestí, le di de desayunar a la cobaya, y bajé a esperarla. Llegó 30 segundos antes que yo.
La reunión sería un poco lejos, cogimos un bus y llegamos como una media hora antes al sitio acordado. Pero… había un Indio! Una tienda de segunda mano de TODO! Y como también tienen libros, me tuve que acercar a mirar. Pasamos la media hora que teníamos de sobra mirando libros, y los discos no dio tiempo porque ya eran las 11, pero con darme la vuelta vi dos discos de Obús, Roots de Sepultura y alguno que otro de Pantera. Además, estoy desarrollando un vicio a las ediciones que usamos para clase, y me conseguí Poeta en Nueva York de Lorca por 1,20, aunque soy más del Romancero. Más clásico.
Habíamos quedado en una cafetería, y esperamos en la puerta. Uno de las dos personas con las que habíamos quedado (suponíamos, no sabíamos realmente quién iba a aparecer xD) llegó a los dos minutos, y entramos a falta de la otra persona.
Empezamos la reunión enseñándonos planos y fotos de la localización, aunque yo ya los había visto.

Bah, adiós misterio, no me sale más. Quedamos con los organizadores del Expotaku para acordar parte de nuestra participación este año. Nos empezaron enseñando fotos de dónde vamos a estar ubicadas (me gusta el sitio, centrado, no escondidos como el año pasado) con los planos del espacio que les van a dar este año (graaaaaaandeeeee enoooormeeee). Luego ya llegó el otro chico y nos pusimos a hablar de cosas un poco más serias.
El año pasado participamos corriendo, no nos dio tiempo a preparar nada, y la última semana fue de infarto. Pero así como acabó tuvimos claro que para el siguiente había que prepararlo mejor, y parte de esos preparativos era más participación durante el fin de semana. Llevábamos algunas cosas pensadas, les gustaron todas, y nos presentaron algunas cosas suyas que nos acabaron convenciendo.
Así que a falta de entrar en detalles y en preparación, este año Enemy Dolls estaremos currando todo el fin de semana, en una cosa u otra. No sabemos todavía los horarios ni los días que lo haremos, ni siquiera sabemos la duración de algunas de las cosas que vamos a hacer, pero ya sabemos qué vamos a hacer, y hay que empezar a prepararlas que el tiempo vuela.
En lo que me atañe a mí, yo solita me voy a montar una iniciación al haiku. Una pequeña introducción sobre qué es, para qué es, cómo es y esas cosas que nos importan a los filólogos, y luego un taller de creación para todo el que se quiera pasar por allí para intentar crear alguno suyo. Intentaré llevar libros de haikus y demás material para hacerlo ameno y bonito. No es la primera vez que preparo un taller literario, pero sí la primera vez que realmente o voy a hacer!! Tengo que empezar a currar ya, quiero ir preparada y haber leído cosas y saber del tema :D
Luego, Iris tiene una actividad para ella solita. Le han encargado un taller de teru teru, al que asistiría si no fuese porque tendré que atender la mesa mientras ella está dándolo. Siempre puede enseñarme a hacerlo en las horas que estemos desocupadas, porque me gustan los teru teru. A ver si conseguimos llevar alguno de amigurumi xD
Y para las dos, tenemos varias cosas. Principalmente, vamos a ceder algunos muñecos a la organización como premios a algunos concursos o sorteos, aunque eso quedó bastante en el aire y no sabemos el número de piezas, cuáles, ni nada así. Que va a haber amigurumi de regalo por ahí está seguro, el resto está por concretar.
Y luego, lo que más chollo nos va a llevar y lo que espero que tenga éxito: una masterclass de amigurumi :D Estuvimos valorando las opciones de hacer un taller propiamente dicho, pero no había ni medios materiales, ni, sobre todo, tiempo. Así que se queda en una masterclass que todavía tenemos que definir bien, pero en la que explicaremos un poco qué es el amigurumi, de dónde viene, cómo se hace, y luego a ver si podemos interactuar un poco con la gente respondiendo las preguntas que puedan salir y luego repartiendo algunos patrones. A ver si alguien más en esta ciudad se pica con el amigurumi y dejamos de ser dos solas tejiendo cuales viejas locas.
Creo que no me dejo nada. Bueno, organizaremos cosas en nuestra mesa: estamos pensando en un sorteo, yo quiero hacer un reportaje gráfico, montaremos una pequeña exposición con materiales y cosas así, además de pasar el tiempo libre que tengamos ganchillando y, como siempre, atendiendo a la gente. El año pasado explicamos un par de puntos y diferentes dudas sobre las agujas, y ahí repetiremos.
Preveo un fin de semana agotador. Pero más lo va a ser la semana anterior terminándolo todo corriendo, lo estoy viendo xD
Porque además estamos iniciando contactos con un par de tiendas de fuera de Coruña (con lo fácil que sería si fuese en Coruña…) para exponer y vender en tienda física. A ver cómo van estos contactos. También seguimos atendiendo pedidos, que como sigamos cargándonos de trabajo vamos a tener que cerrarlos en marzo para poder atender bien a todo xD
Estoy muy ilusionada. Me encanta que me hayan dado vía libre para lo del haiku, y que además les gustase la idea. Tampoco me esperaba acabar aceptando dar una masterclass de algo (yo? Masterclass? No sé tanto de nada!), ni que hubiese tantas cosas en marcha ya. Pero es que el tiempo pasa volando, hace nada decíamos que faltaban 6 meses; hoy contamos y ya son apenas 4.

Por el resto del día, vino David a comer, y comimos juntos y apretujados en mi cocina. No sabíamos qué hacer para la tarde y propuse ir a Ikea, pero tras la comida nos entró el atontamiento y decidimos seguir hablando de… nada, no sé, no me acuerdo. A las 8 se pusieron de acuerdo y me dejaron sola. Cuando encendí el ordenador y vi que tenía un mail de una chica proponiéndome un encargo algo gordo. Y ahí llevo dos horas pegada a webs de lanas y ovillos mirando cuál puede ser la mejor opción. La mejor opción me la envían desde EEUU y son 25€ de gastos de envío, así que estoy planteándome ir a una tienda diferente a la que normalmente voy (sé que no tienen la clase de lana que necesito) y que la señora me aconseje. Espero que no sea un fracaso como el último encargo, y por una vez, acabe bien.

Mañana concierto de Tarja. No sé qué esperar, la verdad. Ni de ella, ni de los teloneros, ni del público. La gente me da rabia por definición. Los teloneros los busqué en youtube y… he visto a Lacuna Coil en directo, no me va a sorprender una copia cutre. Y ella porque me hice un “posible setlist” y para mí la elección de las canciones deja bastante que desear, se puede llegar a hacer bastante lento el concierto.
Pero bueno, cuando fui a ver a In Flames no sabía ni que llevaban teloneros y ahora tengo sus discos bajados y de vez en cuando me da por escucharlos. La magia de los conciertos, no se debe esperar nada porque las sorpresas llueven.

Ahora debería irme a dormir. Estoy agotada y me apetece meterme calentita en cama. Aunque mirar lanas es adictivo.

10 de febrero de 2012

Reto fotográfico

Cuando empezó el año vi que había gente que se apuntaba a hacer retos fotográficos, diferentes, cada uno con sus capacidades y posibilidades. Había sobre todo de dos tipos:
El primero, un reto 365 (en realidad 366): una foto al día durante un año.
El segundo, un reto 72: una foto a la semana durante un año.

Y como dice una de las entradas más leídas en este blog, culo veo, culo quiero (creo que es más por el título que por el contenido xD). Estoy en pleno proceso de aprendizaje fotográfico, y me doy cuenta de muchas veces no saco fotos porque no “veo” las fotos. No veo que nada tenga el interés suficiente como para sacarle una foto. Proponerme hacer una foto al día durante X tiempo sería una muy buena manera de obligarme a buscar cosas a mi alrededor que pudiesen hacer una buena foto.
Pero un reto de 365 días me parecía una animalada para ser mi primera vez. Así que lo simplifiqué: una foto al día, durante un mes. Y como este mes sería febrero, por encima es el más corto. Si veo que tengo éxito y que tengo ganas de seguir, podría ampliarlo.
Pero había otro menos exigente que podía hacer. Sobre todo porque quiero llevar un registro gráfico de lo que estoy ganchillando y de otra manera no me iba a obligar a hacerlo: un reto de 72 semanas, centrado en el amigurumi, costura, agujas, etc.

Y como cualquier se habrá dado cuenta, estamos a 10 de febrero. Ya empecé con el reto, aunque hasta ahora no se me ocurrió ponerlo por aquí. Tampoco le estoy dando mucha publicidad, cuando empiece a hacer fotos o cosas que me convenzan de verdad le daré bombo para ver qué piensa la gente, aunque de momento solamente quiero convencerme a mí misma. Es un proceso de aprendizaje lento, y sin ser un profesor, la gente no suele hacer críticas realmente constructivas, supongo que por vergüenza o por no tener la obligación de decir algo xD Aquí que estoy en fase de convencerme a mí misma, antes de convencer a otros xD

Mi reto concretamente es:
Hacer una foto al día durante febrero. No importa la cámara con la que la haga, porque así también me puedo centrar en la espontaneidad, en la composición, etc., no solamente en los valores de la cámara. El reto consiste en HACER la foto, editarla y publicarla ya lo haré más adelante, cuando me apetezca o cuando tenga tiempo.
Y hacer una foto sobre amigurumi a la semana, sin un día determinado. La intención es publicarlas los viernes, y darme ese día de descanso del otro reto. Con esto pretendo conseguir mejorar la calidad de las fotos que les hago (sobre todo el enfoque, que con la lana, los reflejos, y el relieve de los puntos es un Cristo), además de mantener más o menos un registro gráfico de lo que voy haciendo y de cómo voy evolucionando.
Además, voy a escribir bajo la foto los valores con los que está sacada, para poder fijarme en ellos y darme cuenta de fallos que tengo (como no fijarme en la ISO y dejarla fija aunque sean fotos con una luz y unas necesidades muy diferentes), o de qué parámetros van mejor en cada ocasión.

Van 10 días y he hecho 9 fotos, solamente me he saltado un día. Como estamos en época de exámenes/trabajos prácticamente no me he movido de mi habitación, así que casi todas son de cosas que tengo a mano. Tengo dos o tres pendientes para editar y subir, a lo mejor esta tarde me pongo con ellas y lo dejo esta semana arreglada y puesta al día.

Antes de que se me olvide decirlo, estoy subiendo las fotos al blog: http://anxoretosfotos.blogspot.com/

Y algunas de las fotos que ya tengo publicadas (no las redimensiono y se salen de los bordes, para ver enteras pinchar encima o ir al blog que digo arriba directamente):

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La primera foto que hice, de un colgante que me regaló Iris ese mismo día. Ya tengo un colgante con un ovillo!!

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Del primer día que la gente empezó a quejarse en serio en Twitter del frío.

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Primer viernes, no tenía nada en fase de tejer, y me gustó el juego de enfoques y profundidades del ovillo.

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Fuimos a patina sobre hielo al Coliseum, y saqué esta foto en marcha con el móvil.

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Jack, el skelanimal que me acompaña desde encima de la caja metálica. Cosa más rica :__

PD: ME HAN DADO ACREDITACIONES PARA EL CONCIERTO DE TARJA EN SANTIAAAGOOOO

5 de febrero de 2012

Mi alegría

Llevo un par de semanas muy mal en cuanto a la ansiedad, como en cualquier época de exámenes. Tengo suerte de que este cuatrimestre solamente tengo un examen, el resto son trabajos que, aunque llevan más tiempo, son más llevaderos porque yo he elegido el tema, y es un tema que me interesa xD El que más destacada todos estos es una exposición oral grupal que tengo que hacer esta semana sobre “las teorías marxistas en Doña Perfecta y en La Barraca” xD
Pero este cuatrimestre hay una luz al final del túnel. Este final está muy lejos, pero está ahí, y me ayuda a estar un poco mejor. Hay muchas cosas que preparar y tengo mucho trabajo por delante, de muchas clases diferentes, y estoy ya en plena preparación.
Me refiero, claro, al Expotaku. Será en la última semana de mayo, pero el proyecto lleva en marcha meses, y ahora es cuando empezamos a movernos los colaboradores y los de los stands no comerciales. De principio, tengo que tejer para llenar la mesa. Venderé las cosas o no las venderé, porque allí voy a pasármelo bien, pero quiero tener material y variado, aunque sea en plan exposición. Quiero tener la mesa más llena que el año pasado, más completa. No quiero que me pille mayo de improviso como nos pasó el año pasado.
Este año va a ser mucho más bestia el que el año pasado. Se avecina un evento gordo, gordo. Estas dos ediciones anteriores estuvieron marcadas por el espacio tan incómodo y limitado que tenían para desarrollarlo, y este año eso se soluciona. Como ya adelantaron los de la organización, este año se duplica el espacio disponible (de 4000 metros cuadrados a 7000), además de que estaremos compartiendo recinto de La Arroutada, una LAN Party que estará desde el jueves al domingo. También estarán los de Tropa Korriban (en parte responsables de haber llenado la plaza del Obradoiro de Santiago en el 2010 de frikis de Star Wars), los de Jugger, y más gente, a cada cual más friki.
Para nosotras, el propósito de este año, en general, es preparar el evento. No volver a quedarnos las noches anteriores hasta las tantas ganchillando para terminar cosas, acabar horneando algunas por la mañana antes de ir… en general, ir preparadas. Dejar la mesa bonita y no triste como el año pasado, tener algo más de promoción, y llamar la atención un poco más que el año pasado.
Para el Expotaku pasado nuestra meta era conocer gente que ganchillase o picar la con el amigurumi, para poder dejar de ganchillar solas y poder empezar a organizar cosas entre varios. Quedadas para ganchillar, alguna guerrilla si tal… o lo que surgiese. Yo lo paso bien de noche, en el sofá, con una infusión y las lanas, pero también quiero cambiar de vez en cuando. En este sentido no tuvimos mucho éxito. Sí dimos a conocer un poco el amigurumi en Coruña, conocimos a gente que ganchillaba y le animamos a intentarlo, pero luego todo esto se enfrió y volvemos a ser dos con una mantita y una infusión.
Luego esto realmente no tuvo mucha importancia porque durante el fin de semana lo pasamos bomba. Aún estaba leyendo el otro día las entradas haciendo resumen del fin de semana, y contaba cómo al salir, agotadas y muertas de cansancio, íbamos contentísimas por cómo habían salido las cosas, pidiendo un descanso, pero también buscando más sitios a los que ir y más cosas para hacer.
Así que este año tenemos dos clases de objetivos: la primera, es la misma del año pasado: conocer gente, hacer que a la gente le pique el gusanillo del ganchillo o del amigurumi, y poder crear un grupo, aunque sea pequeño, para poder hacer cosas juntos. Aún tenemos pendiente la quedada ganchillera del día mundial de tejer en la calle, por ejemplo.
Pero por otro lado, tenemos otro objetivo: pasarlo bomba. Estamos también un poco más comprometidas con la organización del evento, y nos dedicaremos a un poquito más que a ganchillar y a estar en el stand, lo que va a hacer que el fin de semana sea bastante mejor. Pero sobre todo, este año queremos ir a pasarlo bien. Yo también espero un par de reencuentros con la gente con la que mejor me lo pasé o de la que mejor recuerdo tengo del año pasado, además de tener ganas de seguir conociendo gente. Pero sobre todo, queremos hacer cosas y pasarlo bien.

Y ya estamos en marcha. Seguimos con la venta online y con los pedidos, aunque supongo que cerraremos todo esto en abril/mayo para poder centrarnos bien en acabar de preparar el evento. Porque yo ya estoy ganchillando con miras al Expotaku, pero este año vamos a hacer mucho más.
Nuestra imagen es lo primero que vamos a mejorar. Por no tener previsión, el año pasado la mesa nos quedó sosa y triste, y ya estoy recopilando ideas para mejorar eso este año. Queremos tener la mesa llena de cosas, y aumentar el porcentaje de cosas frikis expuestas. Eso implica no solamente tejer, si no también buscar patrones, probarlos, adaptarlos, o incluso como estoy empezando a hacer, crearlos. Pasar horas enganchada a Pinterest, explorando fotos, blogs, ideas, intentando mejorar los patrones que ya tengo con ideas propias o mezclando diferentes patrones, etc. Leer mucho sobre qué piensa la gente, sobre trucos, tutoriales, aprender puntos nuevos… aprender a hacer cosas nuevas. Es todo un proceso creativo más complejo de lo que en un principio parece. Y todo este proceso me encanta.
Y aún nos queda hablar con la organización, pero este año vamos a estar algo más involucradas. Queda todo por concretar, pero ellos quieren y nosotras queremos. Así que de momento no voy a desvelar nada, pero yo ya estoy inmersa en lo mío: una investigación de biblioteca que, vaya a servir o no para el evento, quiero hacer. Me va ayudando en las noches en vela, y solamente con preparar el guión del trabajo estoy emocionada con él. Es algo completamente nuevo para mí dentro de todas las investigaciones literarias que he hecho, sobre todo porque lo estoy haciendo como lo tendré que hacer una vez que esté licenciada: sin tutor, sin un propósito más que aprender (no es un trabajo de clase, no es una investigación-justificación de un tema), y lo más difícil, sin fecha de entrega. Realmente sí habrá una “fecha de entrega”, pero me la tengo que imponer yo. Solamente un par de personas saben qué estoy tramando, pero ya lo anunciaré cuando me den luz verde. Y si sale todo bien, incluso hasta le doy un par te retoques e intento moverlo por revistas literarias :D
Pero hay más cosas en marcha que ya también iremos concretando. De momento, vamos a poner un poco el blog al día, darle un poco de marcha a la página de Facebook… pero fuera de internet, tenemos ideas para organizar cosas para antes y después del Expotaku. Salidas a la calle, alguna reunión… cosas que tenemos en mente y que espero que pronto podamos poner en marcha. Son cosas pequeñas comparadas con el Expotaku, pero queremos hacerlas igualmente.
Y en cuanto a lo más nuestro, tenemos las dos un montón de cosas hechas a las que nos falta hacerles fotos. A ver si mañana me pongo yo con mis fotos, y pronto Iris con las suyas. Pero seguimos creando y tejiendo. Pronto llevaré al blog un murciélago que estuve diseñando estos días y que aún tengo que mejorar. Pero sigo teniendo mil patrones presentes, cosas en mente para probar… siempre tejiendo :D

Contra la ansiedad, la ilusión. Y tengo tantas cosas en marcha que me ilusionan que voy a tener que hacer una lista con todas para no dejar de lado ninguna y procurar que todas salgan bien :)

4 de febrero de 2012

No se puede contar con la gente

No se puede contar con la gente. Hoy estoy especialmente ofendida por algo ocurrido (o no ocurrido, depende de cómo se mire), con una “clienta”. Se intenta ser buena persona, ser comprensiva, poner facilidades… y lo único que recibo son mentiras y que me tomen por tonta.

Hace poco más de una semana recibimos un comentario en el blog prácticamente histérico. Una tía se había quedado loca con las bufandas, y quería que le hiciera algunas. También nos dejó un comentario en el Facebook de Enemy Dolls, está en público y cualquiera puede verlo, en el mismo plan. Le mandamos un mail poniéndonos en contacto con ella. Que quería una, que quería una. Aunque estoy en contra de mandar internacionalmente, le dijimos que se las hacíamos y se las enviábamos.
Nos dijo que quería 4, y que le diésemos un presupuesto. Para evitar sorpresas desde hace tiempo en Facebook tenemos todo con precios puestos, así que yo di por supuesto que lo hacía por comprobar o asegurar el precio. También estuve rebuscando en la web de Correos, y le dije más o menos cuánto le saldría el envío.
Como además quería 4 bufandas de 25€ cada una, le dije que por ser tanta cantidad le hacía un descuento. Cobrar 100€ por un lote de bufandas, por muy hechas a mano que sean, me parecía mucho pasarse. Además, al poner los precios ya preveo estas cosas, dejo margen para poder hacer descuentos y no acabar yo perdiendo dinero. Le dije que le cobraba 3 y le regalaba la cuarta. Con envío, más o menos le quedaba todo en 90€. Me sigue pareciendo una burrada, pero si la señora se lo puede permitir, no voy a decirle que no lo haga.
Según ella, todo seguía perfecto. Me preguntó qué colores tenía, y por no complicarme, incluso le busqué una carta de color de la lana que usamos y se la pasé. Me preguntó cómo pagar, que al ser internacional tenía que ser por Paypal. Al ser una cantidad elevada de dinero decidí fraccionarle el pago, de manera que pagaba la mitad en un primer momento, y tras haber tejido yo las bufandas (el primer pago no me daba para cubrir todo el gasto de lana, si se echaba atrás tendría material para vender más tarde) antes de hacer el envío, la otra mitad.
Hace un tiempo hablé con una chica de Coruña que también se dedica a hacer cosas a mano. Concretamente, hace ropa para muñecas tipo Blythe o Pullip. Estuvimos hablando de estas cosas de los pagos y los encargos, sobre todo porque a mí me encargaron en el ExpOtaku del año pasado un muñeco que aún hoy no me veo capaz de hacer, y sin más señas, me dejaron mangada con el encargo hasta hoy. Por suerte no llegué a tejerlo nunca. Esta chica me dijo que siempre, siempre, pidiese que dejasen alguna señal antes de empezar a hacer nada, porque luego te dejan mangada con los materiales comprados y con algo hecho que a lo mejor no consigues dar salida luego. Qué suerte que hablé con ella ese día, a lo mejor ahora estaba no solamente enfadada.
Quedé con la señora que en cuanto me pagase la primera mitad, yo empezaría a tejer. Como hacemos normalmente con los encargos que llevan más tiempo, de vez en cuando yo le iría enseñando los progresos del trabajo. Todo bien hasta ahora. Además, me deja caer que el modelo que quería de bufanda no era el que yo creía.

Pasa un día.
Pasan dos días.
A mi correo no me llega ningún aviso de Paypal. La señora no paga.
Compruebo que en los mails fui clara y le avisé que hasta que me pagase no empezaría a tejer. Eso está correcto.
A los cuatro días, por asegurarme, le mando un mail preguntándole si sigue interesada. Que recuerde que no tejo nada por adelantado, y que me confirme qué bufanda quiere, si la circular o la clásica.
Me contesta a las pocas horas. Sigue interesada, claro, pero está “averiguando cómo se paga por ahí”. Que la bufanda que quiere es la clásica, le gusta el color de la circular pero no que sea circular.
Empieza mi mosqueo. Las bufandas circulares no llevan tanta lana como la otra. Para hacerse una idea, la circular la vendo a 25€ y la clásica a 35. La señora lo sabía, tenía los precios en Facebook y no me dijo nada. Sospecho que se echó atrás después de darme el coñazo durante varios días con las bufandas, así que ni siquiera le digo que entonces se le sube el precio, y de todas maneras, puedo trampear la bufanda para con la misma lana hacer otro modelo.

De eso hace casi otros cuatro días, y sigo sin pago ni más señales de la señora. Y estoy cabreada con ella, creo que con razón. Primero, llega con el capricho de las bufandas. Me da el coñazo con los colores, me porto con ella rebajándole el precio cuando no tenía por qué (estoy segura de que nadie lo hubiese hecho), le busco toda la información sobre los envíos, y también le permito hacerme el pago en dos veces, mientras ella por encima me cambia el modelo a una bufanda más cara.
Y por encima, como el trato es personalizado, hay que diferenciarse, y todos los detalles cuentan, me estuve comiendo la cabeza para hacerle un empaquetado bonito y original. Algo que acerque el paquete informal de Correos hasta ella, que aunque yo no tenga tienda y ella esté lejos se sienta importante, recibida y con trato personalizado (por si todo lo anterior no lo había sido).
A cambio, lo único que recibo es la mentira descarada de “sí, todavía estoy interesada en las bufandas”, y sigo mirando de vez en cuando como tonta el correo por si es cierto que es tan inútil de tardar seis días en adivinar cómo se paga por Paypal.

Se le quitan a una las ganas de ser amable y de vender por internet. Me dan ganas de ponerle un precio fijo a todo, de no hacer descuentos, de no hacer ninguna clase de favor a nadie. De no poder facilidades, de tejer durante el año y hacer el esfuerzo de plantarme en más ferias físicas para vender lo que voy haciendo. Que la gente llegue, mire lo que hay, lo compre y se vaya.
Desde luego, se me quitan las ganas de volver a ser amable con nadie. ¿Internacional? Lo siento, le pides a alguien de dondequiera que seas que te las teja él. ¿Se te va la olla y me encargas 150€ en bufandas? Mejor para mí, pero no me preocupa que sea un precio desorbitado.
Y sobre todo, se me quitan las ganas de trabajar por encargo. Me dan ganas de tejer lo que yo quiera cuando yo quiera, y si alguien quiere algo, se empaqueta, se envía y me olvido del tema. Dejar de preocuparme de que las cosas estén al gusto de que las vaya a recibir, de mandar mails preguntando por colores, formas, ojos, etc. Como yo quiera y punto.
Porque si hago esta clase de cosas la gente me toma por tonta. Si se porta bien conmigo, voy a ir tensando de la cuerda para sacarle cosas a ver hasta cuándo aguanta.

Y todo esto se podría haber solucionado con un “ay, lo siento, pensé que en vez de euros eran pesos, ahora me parecen caras, ya no estoy interesada” que a mí no me va a hacer daño. Se me dice y ya está. Me puede fastidiar que me digan que el amigurumi lo vendo caro porque lo tengo barato y lleva un montón de tiempo hacerlo, pero las bufandas llevan una lana cara y sé que son caras, sobre todo porque yo sé lo que cuesta solamente la lana. Si le subo algo de precio es para no tejer en balde, que tampoco me sobra el dinero. Sé que las bufandas están caras, no me va a ofender que alguien me lo diga.
O simplemente con no contestar al “¿sigues interesada?”. Me lo tomaría un poco mal por no saber la razón por la que ya no quiere las bufandas, si es por el trato, si es porque se lo pensó mejor, si es por X. Pero doy por entendido que deje de esperar el pago y de estar pendiente y me dejo de complicaciones y de desilusiones.

Si la señora vuelve a dar señales de vida vendré a contarlo. Porque estoy pensando en decirle directamente que esa bufanda es más cara (como debería haber visto en Facebook) y que le subo el precio. A ver qué pasa, si tenemos fiesta o seguimos teniendo mentiras.