13 de marzo de 2012

Rafael sabía que además conservaba un marcado carácter republicano que había sobrevivido a la derrota de Ruthelo. Ahora pocos hablaban de ello, aunque demasiados músicos de la Charis habían luchado y perdido sus vidas en defensa de Ruthelo durante la Anarquía, incluyendo algunos cuyos nombres bien podían haber brillado con el mismo fulgor que el de Tiziano, si hubieran seguido con vida.
Pero habían muerto, junto a centenares de miles de personas en toda Thetia, y su música quedó sin ser escrita, sus voces quedaron condenadas al silencio. Cualquier cosa que pudieran haber hecho murió con ellos. Ese fue el precio de la guerra civil.

Vespera, Anselm Audley

Thetia vuelve a acompañarme antes de dormir. Me ha costado meterme en la historia, pero Audley lo ha conseguido, como desde hace tiempo, y como tantas veces.

No hay comentarios: