25 de julio de 2012

Canal Nostalgia

Llevo tanto tiempo convencida de que ya había contado esto por aquí que me acaba de sorprender ver que no lo había hecho.
Hace bastantes años abrí un blog para ir colgando los relatos que iba escribiendo. Cuando dejé ElCuentacuentos lo seguí manteniendo, pero con menos publicaciones, y luego lo fui dejando, dejando... a medida que iba dejando de escribir.
Pero ahora, que tengo la carrera casi acabada, me siento con ganas y con capacidad para hablar de literatura. Hasta ahora sentía que sabía cosas sueltas sobre literatura, pero poco a poco me he dado cuenta de que hay algo más allá, que a base de escribir y leer sé más y puedo hablar más de lo que solamente damos en clase. Estoy volviendo a escribir, y aunque tengo momentos de arroutada de coger la libreta y escribir las frases que se me van viniendo a la cabeza, por primera vez estoy escribiendo guiones y planificando. Quizás no escribo esas historias en el momento, las dejo madurando, pero con la seguridad de no olvidarlas por tenerlas ya planificadas.
Se juntan cosas. Las ganas de volver a escribir, con las ganas de hablar de literatura, y a veces, quizás las dos cosas. Y ahí estaba Canal Nostalgia, olvidado desde hacía casi años, al que he dado un lavado de cara (para que sea más fácil leer, sobre todo), y un cambio temático. De momento he publicado opiniones sobre libros como hacía aquí, que a partir de ahora pondré por allá (van dos desde que lo reabrí, La elegancia del erizo y acabo de dejar programada Diario de un enfermo); algún fragmento de alguna obra, cosas sobre literatura o Historia de la literatura y más relatos o microrrelatos míos. Tengo intención de seguir por ahí, pero no estoy cerrada a nada y a ver qué va pasando con el paso del tiempo.
Canal Nostalgia ha resucitado. Poco a poco iré pasando las entradas puramente literarias para allá, aunque no las borraré de aquí, y poco a poco irá creciendo, como todo en esto de los blogs. Lo que no sé todavía es si las cosas que tengo en la barra lateral de este blog sobre libros dejarlas solamente en el otro blog (acabaré haciendo eso, lo estoy viendo), y tampoco sé muy bien qué hacer con las opiniones y otras cosas que hablen de libros, si duplicar las entradas, o no sé.
De momento, ahí está, activo de nuevo. Ahora tengo solamente una entrada programada (para el 26), pero normalmente tengo dos o tres a la cola, así que no deja de actualizarse, con cosas que pueden interesar más o menos.

16 de julio de 2012

Postre del concurso de postres

Por primera vez, este año se hizo por la fiestas del Carmen un concurso de tortillas y postres. Para ser la primera convocatoria y no haber tenido más publicidad que los carteles de los locales en los que se podía uno apuntar tuvo bastante éxito. Unas 9 tortillas y cerca de 20 postres, que para un pueblo tan pequeño es mucho.
Yo ya sabía que no podía ganar, pero quise presentarme. Supuse que todo el mundo iba a llevar tartas, así que busqué algo diferente. Como luego iban a vender lo presentado al público, pensé que a lo mejor alguien apreciaba que hubiera algo que no fuese dulce o tanto dulce, y me propuse hacer algo con frutas. Estuve buscando algo vistoso y rico, algo más que la típica macedonia, y gracias a Pinterest, encontré la idea de brochetas de frutas:


Photobucket


Me da como vergüenza poner una receta para esto, porque realmente no hay una receta xD Solamente hay que lavar y cortar la fruta que se le quiera poner, ensartarla en un palo de brocheta, y nada más. Pensé en hacerle algo de chocolate para mojar, o echarle azúcar, pero era mucho lío para servirlas (que para una casa puede estar bien tener un cuenquito con algo de chocolate o nata y que cada uno se vaya sirviendo, pero para una fiesta es un Cristo), así que fueron tal cual.

Las que hice yo intentan, que no lo conseguí del todo, hacer los colores del arco iris. Combinando colores se pueden hacer muchas otras cosas (brochetas blancas, brochetas verdes, o amarillas, o rojas, o a rayas, etc.). Para las mías usé fresas, melocotón, manzana, uvas verdes y cerezas. No conseguí ninguna fruta azul, las que aparecían en Pinterest tenían como fruta azul arándanos, y aquí no se consiguen. Para 30 brochetas usé:
30 fresas (si son pequeñas, van enteras, si son grandes se usan 15 porque se parten a la mitad)
2 melocotones (dan 32 trozos cada uno)
2 manzanas (usé las Golden Smith porque tardan en oxidarse, me encanta la textura y le da un toque ácido para contrastar con el resto de las frutas; también dan 32 trozos cada una)
30 uvas verdes
30 cerezas (las deshuesé y luego las inserté en la brocheta de dos mitades en dos mitades, para que pareciera que estaban enteras).

Se van metiendo en los pinchos en el orden que se quiera, y no tiene mayor complicación. Si se juega bien con los colores queda muy vistoso y son fáciles de hacer. Tardé, sin haberlas hecho nunca, hora y media en montar las 30 brochetas (y eso que me llevó 10 minutos deshuesar el primer melocotón xD), yo sola, con lo torpe que soy.

Y como siempre, cosas a mejorar: además de faltarme la fruta azul (pensé en coger manzana y teñirla de azul, pero no me daba confianza xD), me falta el color amarillo. La manzana queda muy blanca (es casi verde incluso), debería haber cogido alguna fruta más amarilla, como piña. No tengo muchas más quejas que eso, el fallo del color amarillo. Para hacerlas en casa le añadiría la posibilidad de ponerle nata o chocolate, pero para esto estuvieron bien. La gente se las comió todas, y todos decían que eran muy bonitas, y vi a varios niños con algunas. Si hasta los niños, rodeados de tartas, escogen las frutas sin protestar, me siento satisfecha xD
Si alguien quiere repetirlas, las puntas de los pinchos están rojas por las cerezas, el resto de frutas no ensuciaron la madera. Para un acabado un poco más limpio, no poner cerezas xD

Estoy muy contenta con el resultado. Pensé que me iban a dar más chollo del que me dieron, y que lo de los colores no iba a funcionar. Ahora tengo sobras de frutas en la nevera, a ver si me hago una macedonia normalita o algo así xD

¿Os parecen bonitas, por lo menos? xD

15 de julio de 2012

Los sueños, más que sueños son.

Y dicen que son el reflejo del subconsciente. Si eso es cierto, según mis sueños soy una persona con mucha maldad gratuita dentro xD
Como siempre: por partes.

Hace años, muchos años, cuando empezó a surgir mi vena troll, me dediqué a trollear en los blogs de Loka. Ahí conocí a Isa, una de las pocas personas que vio que yo era una troll y no se creyó nada de lo que decía xD Pero hubo gente que sí me creyó, y de esa gente, empecé a hablar con alguna. Concretamente había una chica, con tendencias emo, que estaban empezando a hacerse conocidos, con la que hablaba bastante. Con el tiempo fuimos perdiéndonos la pista, dejamos de hablarnos y tal.
Va a hacer cerca de un año, Twitter con su magia, me recomendó seguirla. No sé cómo, porque no tenemos amigos en común, ni tenemos realmente nada en común, pero nos encontró. Y yo no sé cómo la reconocí, porque no habíamos intercambiado fotos y hacía mucho tiempo de eso. Empecé a seguirla, aunque imaginaba que para entonces se habría dado cuenta de mi trollidad y no querría saber nada más de mí.
Me devolvió el follow durante un tiempo, y luego dejó de seguirme. Pero yo seguí leyéndola. Ha cambiado, como todo el mundo cambia entre los 15 y 21 años. Sus tendencias emo terminaron, y de ellas solamente queda el gusto por una música un poco... discutible. Entre estos grupos se encuentra uno en particular por el que tiene una fijación muy marcada, que roza la obsesión (lo que estoy diciendo así por ser educada, realmente es una obsesión xD). A base de seguirla a ella y a una amiga suya con la que habla a veces, ya conozco canciones del grupo, sé quiénes son, suben fotos, estuve al día de cuando iban a sacar disco nuevo, los vídeos que van a sacar, las sesiones de fotos que hacen, conciertos que van dando, con quiénes los dan, etc. Vamos, que conozco a los miembros del grupo, sus caras y sus nombres; y casi también el de las novias.
Este grupo estuvo tocando este fin de semana en el BBK Live. Como loca, cuando lo anunciaron hace meses, se cogió la entrada del festival solamente por este grupo, aunque luego tuvo suerte porque confirmaron a más grupos que le gustaban y los 100 y pico euros del festival no fueron solamente por ellos.
Salió junto a los amigos hacia Bilbao el miércoles. No dejaron de twitear en todo el fin de semana. Y no sé qué pasó que hicieron salir mi maldad.

La noche del jueves al viernes soñé con ella y con el grupo. Estábamos en el BBK, aunque aquello era enano. Era un festival grande, pero todo el mundo estaba en el escenario grande viendo a alguien importante, no sé quién era. Frente al escenario que iba a tocar este grupo estábamos poca gente, y yo estaba allí por tema de fotos y crónica, porque el grupo no me interesa y no me interesaba tampoco en el sueño. La gente que estábamos allí no llegábamos a llenar el escenario. Ella y las amigas estaban en el centro, junto a un pelotón de gente, y yo estaba en un lateral, agarrada a las vallas, aburrida y sola. Sale el grupo a tocar, se emocionan, cantan, y yo hago lo que normalmente hago cuando un grupo del que estoy haciendo una crónica no me llama mucho.
Entonces, uno de los del grupo (que yo interpreté en el sueño que era el manager, por eso no estaba tocando, pero realmente es el cantante) se puso a mi lado en las vallas a ver cómo tocaban. Y se puso a hablar conmigo sobre la actuación y tal. Son ingleses y yo misma estaba flipando con mi pronunciación inglesa en sueños xD Entre las vallas y el escenario habían caído algunas pancartas, que había llevado la chica esta. Me preguntó con ellas, y le dije que eran de ella. Miré hacia donde estaban, y vi cómo me miraba, envidiosa y celosa por estar hablando con él cuando a mí no me importaba. La verdad es que el chico era majo y lo estaba pasando bastante bien hablando con él.
Mi maldad viene que cuando yo sabía que me miraba, y que estaba celosa, lo disfrutaba. El chico era majo, pero sobre todo me hubiera quedado hablando con él para que ella se sintiera mal. Para acabar de empeorar mi estado mental, no sé cómo, el chico me besó. Casi pude oír el grito de indignación que soltó ella, junto a la amiga.

No recuerdo mucho más del sueño. Recuerdo mi pronunciación limpia y perfecta, recuerdo que el chico era majo, y sobre todo, recuerdo su envidia y sus celos.
Me desperté sonriendo, para regodearme en mi maldad xD Cuando a los dos días tuiteaba histérica diciendo que quedaban pocas horas para verlos, me sentía bien porque sentía que ya los había visto, antes que ella.

En fin, tampoco me ha durado mucho la maldad. Según lo que escribió ayer por la noche, tras el concierto se encontraron con los del grupo, y parece ser que uno de ellos la reconoció (darle tanto la brasa por twitter tenía que haberle servido para algo xD), estuvieron hablando, lo pasaron bien, y vamos, que lo pasaron bien.
Pese a haber soñado esto, me alegro por ella. Yo he conocido a los músicos del grupo que más sigo, y sé lo bien que se siente.


14 de julio de 2012

De comidas va hoy

No sé cómo no había traído esto ya al blog, con la de tiempo que me ocupa y con lo bien que lo paso. Últimamente me estoy dedicando a hacer galletas y “repostería pequeña” en casa. Empezó por la pereza de bajar a comprar galletas cuando las terminábamos y porque las magdalenas eran fáciles de hacer (en 15 minutos se hacen y se pueden empezar a comer), y fue creciendo poco a poco, como casi todo.
Empecé a intentar hacer magdalenas hace bastante tiempo, para poder experimentar con los colorantes. Vi que eran fáciles de hacer, y que salían ricas. No sé si por precio salen mejor o peor que las compradas, pero en sabor ganan muchísimo y compensan el no tener que bajar a comprar más cuando no quedan.
Luego, a mi padre le dio por hacer rosquillas. Durante el curso, un fin de semana bajé a casa y había hecho rosquillas, y cuando se acabaron nos animamos a hacer más. Llevan más tiempo, con la cosa de tener que freírlas, creo que también hay que dejar reposar la masa un rato, pero estaban bien ricas.
Entre rosquillas, madgalenas, y cenas, cogimos la coña de cocinar a la 1 de la mañana. A esa hora ya estamos todos en casa acomodados, yo ya dejé de ganchillar, ya tenemos todos el pijama puesto, y mi hermano ya cenó y vuelve a tener hambre. Entonces nos acordamos de que no tenemos nada para el desayuno del día siguiente, y como tampoco hay nada más que hacer mientras no tenemos sueño, a cocinar.
No sé cómo dimos el paso a las galletas. No me acuerdo, la verdad. Como en el trabajo de mi padre son todos unas marujas, y sé que él había empezado a llevar rosquillas, imagino que alguien un día llevó galletas o algo así, le dio unas pocas para llevar a casa, y quiso repetirlas. Pero me acuerdo de un día dijimos algo de que había que hacer galletas. Estuve buscando en Pinterest, pero son todas recetas americanas, y las que no son “recetas” (coger el preparado, añadirle un huevo o leche y hornear) llevan ingredientes que aquí no se encuentran o no son fáciles de encontrar (el buttermilk, o la mantequilla de cacahuete). Entonces me puse a buscar recetas en páginas españolas. Me quedé asombradísima con la página http://www.elmonstruodelasgalletas.com/, sobre todo con la pinta de las cosas que había en las fotos. Lambona Glotona como soy, me quedé enamorada a primera vista de las galletas de brownie, y tuve que hacerlas.
La primera vez no salieron muy bien, aunque estaban riquísimas igualmente. No nos dimos cuenta de que no se tienen que endurecer en el horno, sino que endurecen al sacarlas, y dejamos que endurecieran dentro; quedaron casi como piedras xD Ahora, con un poco más de práctica, quedan crujientes por fuera pero esponjosas y blanditas por dentro. Saben a chocolate intenso, y queda toda la cocina con un olorcito a chocolate que alimenta. Ya solamente la masa está riquísima antes de meterla al horno...
Otro día llegué a casa y mi padre me dijo que en el trabajo le habían dado una receta muy fácil de galletas, que salían muchas y salían muy ricas. Saben igual que las pastas de té xD Así como en otras recetas te dicen que vayas mezclando las cosas poco a poco, en esta receta se echa todo junto, se amasa, y con la misma, va al horno. Unos 10 minutos de horno, 1 minuto para dejar de abrasar, y se pueden comer. Como no podíamos quedarnos contentos con eso, además, fundimos chocolate, y cuando tenemos las galletas en la bandeja del horno, les hacemos un agujerito y le ponemos el chocolate dentro. No sé si podrían estar más ricas que eso xD

Me acordé de que no había contado esto mientras ponía la primera hornada de las galletas de brownie en la bandeja. Anda que no he subido fotos a twitter ni tengo fardado de mis galletas o magdalenas. Ahora tengo la casa oliendo a chocolate xD

Además, mi hermano es parte de la comisión de fiestas de las fiestas del Carmen de mi pueblo este año. No sé cómo hace un tiempo salió una idea en casa de algo de asociaciones, concurso de recetas y luego algo de vender el resto de los platos que no se hubieran dado al jurado para recaudar fondos, y le gustó la idea (a mí también). Así es como este año se va a hacer el primer concurso de tortillas y postres de mi pueblo!
Como a las tortillas todavía les tengo miedo y no me quedan para enseñar (se parten, se doblan, quedan asimétricas, etc.), y con mi pasado en esto de las galletas, me apunté a lo de los postres. Realmente, no aspiro a ganar nada, porque no puedo competir con las señoras de mi pueblo, ni siquiera con las que son una generación más jóvenes y no son abuelas, sino solamente madres. No puedo competir contra ellas, ni sus recetas, ni experiencia, ni nada. Pero quiero participar xD De nuevo, me ayudé de Pinterest. Como imagino que el resto de participantes van a llevar cosas tipo tartas, mousses y cosas así, y luego me dijo mi hermano que harán pinchos con lo que no se dé a probar el jurado para venderlo con refrescos y cañas, pensé en hacer un postre diferente. Encontré macedonias de frutas por colores, y cosas así, que a lo mejor de sabor no son nada del otro mundo, pero estéticamente son preciosos. Y como supongo que muchos van a llevar dulces, doy una alternativa a quien quiera tomarse algo después del concurso y quiera algo más ligero o sin calorías o algo así xD Me decidí por unas brochetas de frutas, que llevarán los colores del arco iris, y cuando están todas puestas en la bandeja, de presentación, llaman mucho la atención por la combinación de colores.
No voy a hacer exactamente estas porque no tengo las blueberries, pero me inspiré en esta foto:




El concurso será el domingo, así que mañana sábado ya voy a comprar los pinchos y la fruta. También pensé en hacerle un chocolate fundido o una salsa de chocolate para ponerles por encima, casi más para decorar o para dar un poquito de sabor, pero no estoy segura todavía. Como muchas de las frutas que voy a ponerles son cítricos algo tendré que hacerles con azúcar o algo así. Yo sigo pensando xD

Como esta entrada es un poco general y larga, dejaré las recetas más concretas para dentro de un par de días. Cuando me acabe esta tanta de galletas, haremos otras. Entonces me acordaré de poner alguna de las recetas por aquí.
Si alguien de los que me leen se atreve un poco en la cocina, le recomiendo muchísimo que pruebe la receta de las galletas de brownie que puse antes, porque es fácil de hacer y están buenísimas.

10 de julio de 2012

Mercado medieval!

Llena el verano (no literalmente, porque aún llueve y como calor... calor no hay), llegan las vacaciones, los primeros turistas, y desde hace 12 años, en mi pueblo llega el mercado medieval :D Este año cae a 20, 21 y 22, y no hay muchos cambios respecto a otros años: empieza el viernes por la tarde/noche, habrá desembarco con fuego y lucha, y el sábado y el domingo todo el día, salpicado de actuaciones musicales y teatrales. Se espera gente, sol, y mucho movimiento.
Pero este año para mí va a ser diferente. Muuy diferente. Llevo 12 años viviéndolo desde fuera, desde la parte del público. De la parte del público-pueblo, donde nos vestimos y formamos parte de las actuaciones, colaboramos con la organización y el montaje, y damos ambiente además de pasarlo bomba. Este año me han concedido un puesto en el mercado, así que por primera vez, lo voy a vivir desde dentro!
Este año habrá amigurumi en el Mercado Medieval :D Estoy ya planificando la mesa, viendo qué cambios hay que hacerle para adaptarla a lo medieval después del Expotaku, y ya está todo en marcha. Pronto haré un inventario de las cosas que tengo para empezar a tejer estos días pensando en rellenar la mesa, además de hacer alguna cosa especial (estoy trabajando en unos broches de búhos), y lo que vaya saliendo. Iris se va a poner estos días con el fimo, para también hacer algo relacionado con lo medieval, y ya estamos en marcha.
Principalmente, tenemos que cambiar el mantel (iremos el miércoles a Coruña a por telas varias), que es violeta intenso y necesitamos algún color más neutro, y yo quería cambiar algunos expositores. Vi en Pinterest unos muy chulos hechos con ramas, colgando las cosas de las ramas o de los nudos, y para esta vez creo que puede estar muy chulo. Y como mi casa está dentro del recorrido del mercado, no hay problemas de transporte ni de espacio.
También estuve mirando la mesa, y tengo mesas y tablones sin usar en mi casa, así que ese problema está solucionado también. Y como, de nuevo, mi casa está a 2 minutos de los puntos más alejados del mercado, no me importa cargar con ellas.

Ahora lo importante... ¿qué espero del mercado? No lo sé, la verdad. Estoy un poco nerviosa por “salir del armario” frente al pueblo, porque solamente un par de personas saben que hago amigurumi. Puede que exagere, pero aquí todos nos conocemos. No sé qué les va a parecer, si va a resultar una sorpresa o no, pueden pasar de mi mesa sin hacerle caso, o las viejas pueden acosarme a ver cómo se hacen esos muñecos. No sé qué esperar ni tampoco sé qué quiero que pase. No quiero que pasen de mí, pero tampoco me gustaría que me acosasen o que se interesen demasiado por el amigurumi.
Lo que sé que quiero es que en el puesto de al lado haya chicos guapos.

Intento no tomarme estas cosas por el lado económico. Quiero vender los amigurumis baratos, porque los hago porque me gustan, no porque quiera sacarles dinero. Y voy a estas cosas porque me gusta vivirlas, participar en ellas, no solamente mirar. Pero sobre todo, no lo quiero hacer por dinero para evitarme decepciones. Cuando hago el inventario de amigurumi que llevo, y le pongo los precios, no calculo cuánto ganaría si lo vendiese todo, o la mitad. Porque luego puede que no venda nada y me decepcione, olvidándome de que esto lo hago porque lo paso bomba, y porque aunque el mercado empiece el 20, llevo desde el 8 viviéndolo; o que paso el año entero preparando el siguiente Expotaku.
Pero para este mercado sí espero llegar a unas ciertas ganancias. El miércoles iré a Coruña, y me voy a volver con la fianza del piso. Como los gastos de lana y material de este año pasado están cubiertos con lo que saqué del Expotaku, con lo que saque en el mercado medieval y la fianza, voy a por mi primera máquina de coser. Una sencilla pero buena (Alpha lo más probable), ya que las de las apuestas de Ebay no salieron bien. No necesito mucho dinero a mayores de la fianza, y si no lo saco puedo sacarlo de otro sitio de todas maneras, pero me haría ilusión conseguirlo a través de ventas en persona (y de ir de fiesta en fiesta, de paso xD).

En otro orden de cosas, la remodelación de mi habitación está en marcha. Voy poco a poco porque hay mucho que limpiar, muchas cosas que sacar. De momento, la estantería está limpia, aunque no tengo sitio dónde meter las carpetas de clase y tendré que buscarles otro acomodo. Me queda la zona de la mesa de estudio (tengo que hacer una limpieza de bolígrafos que va a ser histórica), el armario (voy a contratar a un par de cuidadores de leones para que me ayuden), y el armario empotrado, que va a ser complicado también. Oh, y aunque la estantería diga que está lista es mentira, porque revisados los libros (y mandados a la biblioteca los que ya no voy a leer) me faltan por revisar los cds. Solamente digo que tengo todos los cds de los workbooks del instituto por ahí, junto a recopilatorios de salsa y merengadas de cuando daba baile latino, etc. Hay mucho metal (y del bueno :D), hay algunas cosas bastantes malas, y hay otras que no sé cómo pueden seguir dentro de mi habitación.
Hecho todo eso, me queda retirar todos los posters, y hacer el cambio de mobiliario. Medí la habitación, y si las matemáticas no me fallan (algo que me suele pasar) me caben en la nueva distribución. Para cambiarlos antes quiero hacer las cortinas nuevas, y para hacer las cortinas antes practicaré con los cojines, y para eso necesito la máquina de coser.
Si no consigo la máquina de coser pronto, esto todo se va a retrasar. Ahora tengo puestas unas cortinas oscurecedoras cotrosas bajo las que no quiero poner la cama, así que antes tengo que hacerle las cortinas, sí o sí. Va a ser un follón porque tengo que desmontar la cama, llevármela, desmontar otra cama que no usamos, y volver a montarla en mi habitación. Nunca he desmontado un mueble mayor de una mesa xD Y lo peor es que tengo que hacerlo en un día solo, porque si no acabo, no tengo dónde dormir, no hay más camas en la casa xD

En estas meditaciones y en ganchillar estoy pasando los días. Sigo esperando las últimas notas mientras tanto. Gastando lana, y relleno, y lana. Y leyendo, que estoy retomando la lectura superadas las cosas horribles que tengo que leer para clase. Por momentos me pican las ganas de escribir (literatura y patrones), pero de momento es solamente un picor. Espero que pronto sea algo más.
De momento, para compensar toda la mierda que he dejado en Coruña, está siendo un buen principio de verano. Me encanta.

5 de julio de 2012

El concierto de Simple Plan

Oioioioioioioio que me había olvidado de hablar del concierto... muy mal! Entre los exámenes, y luego la mudanza, o algo así, se me pasó. Incluso, con el resto de cosas que tenía alrededor, ni hablé de él los días anteriores. Y no es que no hayan pasado cosas...
Pero la verdad es que el concierto llegó sin darme cuenta, metido entre exámenes como estaba. Sabía que estaba ahí, pero prácticamente hasta me olvidé de comprar las entradas. Estuve esperando a ver si me daban pases de prensa hasta el último día, y al final acabamos comprando las entradas en taquilla. Con tanta tranquilidad llegó el 24 de junio que estaba el 23 por la noche pensando que a la mañana siguiente me iría a Santiago a ver a un grupo que llevaba deseando ver en directo desde que tenía 15 años.
El 24 por la mañana Iris llegó en bus, y ya cogimos el siguiente tren para Santiago. Queríamos llegar a dejar las cosas en la pensión y luego comer, pero cuando bajamos del tren eran apenas las 12 y media del mediodía. Aunque oficialmente en la pensión teníamos que entrar a partir de las 2 de la tarde, fuimos a probar a ver si podíamos entrar, dejar las mochilas y ya olvidarnos de ella. No fue tan fácil. Cuando llegamos a la pensión (después de dar vueltas para encontrarla, aún tardamos un rato) timbramos para que nos abrieran pero no contestó nadie. Como aún no había dado la hora para entrar pensamos que era posible que no hubiese nadie. Llamamos al teléfono que daba la web en la que hicimos la reserva, pero era un fijo, posiblemente del mismo piso en el que estaba la pensión, y no cogió nadie. Entonces fuimos a comer.
Cogimos algo en el Burguer King, pero no lo comimos allí. Aprovechando que está cerca de la Alameda, nos fuimos a comer a un banco, bajo los árboles y aprovechando el sol. Y para hacerle compañía a Valle-Inclán, aunque Iris no me dejó sentarme en el mismo banco que él y nos fuimos a uno que está cerca.
Comimos, y luego, inocentes, nos tiramos en la hierba, al sol, a vegetar. Inocentes, porque si estuviésemos un poco más espabiladas, estábamos a unos metros de la Plaza del Obradoiro... donde estaban Simple Plan dando un paseo.
Tras hacer el vago un rato, volvimos a probar suerte con la pensión. Ya pasaban de las 2 de la tarde, tendrían que estar allí, y más teniendo una reserva hecha. Pero como un par de horas antes, no había nadie. Tampoco contestaban al teléfono, y donde Iris había encontrado los datos de la pensión no daban otra forma de contacto. Aprovechamos para tomarnos un helado en un banco mirando a la puerta del edificio, a ver si aparecía alguien, pero nos dimos cuenta de que en una de las ventanas del piso había un cartel de “se alquila”. A la hora, o algo así, nos rendimos. Será por pensiones en Santiago.
No tuvimos que ir muy lejos, porque un par de portales más allá había otra pensión. Llamamos al telefonillo, dijeron que “por supuesto” tenían habitaciones libres, y subimos. El precio era más o menos el mismo, y el sitio molaba un montón. A la entrada había una cocina que podíamos usar si queríamos, luego un pasillo largo con habitaciones, la recepción y dos baños. Las habitaciones decoradas de Ikea, pero cómodas, y además de dos camas, nuestra habitación tenía un sofacito al lado de la ventana en el que se podía dormir perfectamente (es más, cuando lo vi pensé que Iris iba a preferir dormir ahí).
Dejamos las cosas, y a falta de más cosas por hacer, fuimos a hacer cola. En principio nos acercamos a la Capitol con la excusa de ver si tenían la taquilla abierta, pero al ver la cantidad de gente que había, nos sentamos a la cola.
Nos sentimos realmente desubicadas. La sensación que yo tenía era de que tenía que ir a un concierto, pero que no era ese. Era como cuando sabes que te olvidas de algo, que hay algo fuera de lugar, pero no acabas de saber qué es. Ya he ido a conciertos a la Capitol, pero es la primera vez que hago una cola de más de media hora (fueron casi 2, tampoco gran cosa). Y es la primera vez que en la cola hay colores, que la gente no lleva “uniforme” de camiseta negra y vaqueros. Y es la primera vez que hay una mayoría, no solo femenina, sino que menor de edad. Eran todo grititos, tías con carteles, tías con la cara pintada con el nombre del grupo, niñas que quedan con sus padres para cuando acabe el concierto... nunca había visto eso. Lo más parecido fue cuando esperábamos a que abriesen las puertas para el concierto de La Fuga, pero aún así había un montón de gente “disfrazada” de rockera. No había tantos colores ni tanta hormona femenina.
Puntuales, abrieron las puertas y nos dejaron pasar. Más bien la gente acosaba a los de la puerta, que no veían las entradas de tantas que les ponían delante entre gritos y gemidos por aplastamiento. No estábamos muy atrás en la cola, y cuando abrieron las puertas y la gente se apelotonó al lado ganamos algunos puestos. Pero cuando llegamos a la sala, el foso estaba casi a la mitad. Cuando se llenase de gente, yo no vería nada, y estaríamos aguantando codazos y empujones todo el concierto.
La Capitol en la época universitaria de mi padre era un cine (y unos cuantos años después también). Donde está el escenario estaba la pantalla, en el foso había asientos y... tiene un palco, elevado, donde había más asientos. Miramos durante unos momentos ese palco de manera tentadora, y acabamos por decidir ir a él, donde todavía no había casi nadie.
Tocaron los teloneros, algo más de tiempo de lo que me hubiese gustado. Se les veía verdes, con poco ritmo entre las canciones, que me parecieron todas iguales, y bastante sosos encima del escenario aunque intentaban animar a la gente. Pero por fin, acabaron. Simple Plan aún tardaron un rato en salir a escenario, sobre todo porque tenían que montar el escenario al completo. Así que nervisoas como estábamos, Iris se sentó en el suelo a parecer una persona normal mientras yo me dedicaba a hacer el payaso. Todo normal, salvo que por un chico que estaba por allí con la novia y unos amigos me reconoció. Según me dijo, estuvo en el Rock in Way, en la firma de discos de Sôber, y estaba delante cuando me hice la foto con ellos y el tatuaje; llevé de nuevo la espalda al aire al concierto de Simple Plan, y lo recordó. Le dije que volvían para el Brincadeira, y estábamos hablando de conciertos y festivales cuando Simple Plan salieron al escenario.
Entonces dejé que mi yo de 15 años saliera a la superficie y me llevase. Disfruté el concierto, cómo lo disfruté. Al contraria de lo que pensaba, tocaron muchísimas canciones del No pads, no helmets, just balls y del Still not getting any..., los discos con los que los conocimos y los que realmente me gustan, apenas una del Simple Plan (disco que sacaron por sacar, es malo con ganas xD) y algunas más, pero no muchas tampoco, del último. Del primer disco hasta creo que las tocaron todas. Entre los singles que tocaron enteros y luego un mezcladillo tocando estrofas y estribillos de otras canciones, creo que sontaron todas las canciones del disco. A mí los Simple Plan que me gustan son los de las letras cachondas y los que me hacen reír. Y tocaron las gran olvidadas My alien (canción que cuenta lo rara que era la novia de uno de ellos, llamándola extraterrestre y tal) y God must hate me (cuenta una mala racha de un chaval, con toda clase de accidentes estúpidos), algo que no pensé posible.
Fue una locura. Chillamos, cantamos, saltamos... fue un concierto largo, pero se hizo corto. Nos dimos cuenta de que había sido largo al día siguiene, cuando vimos todos los daños físicos que habíamos sufrido (sobre todo yo y mi garganta xD).
Lo pasamos bomba, en definitiva. El concierto acabó muy pronto (aún era de día xD), así que fuimos a cenar, de nuevo al Burguer King, donde estábamos metido medio concierto allí, con colas interminables xD
No recuerdo muy bien qué hicimos después, recuerdo llegar a la pensión, ponernos los pijamas en plan zombies (suspirando y caminando como patos a pasos cortos) y luego ver los vídeos que habíamos hecho con el móvil e Iris a buscar vídeos de Pierre en Youtube y darle un subidón a las hormonas.


Al día siguiente estábamos machacadas. A mí la afonía después de los conciertos normalmente me dura como mucho, dos horas. Cuando nos subimos al tren aún estaba ronca, y se me fue pasando con el resto del día. Además, me dolía el culo de estar sentada en la acera esperando a la cola, y me dolían los brazos, también por debajo, de golpearme contra la valla.
Llegamos a comer a Coruña, agotadas aún. Esperé con Iris a que llegase su bus, y sin más, me fui a comer, y luego, a estudiar.
Un par de días más tarde, al salir de la ducha, me di cuenta de que tenía algo oscuro en las rodillas. Eran un par de señores moratones, de haber estado dos minutos de rodillas en la acera esperando en la cola del concierto. Las rodillas no me dolían de mazado ni la mitad de lo que me dolía el culo, y me dio miedo siquiera saber si tenía también moratones en esa zona xD

Aunque entre los exámenes y demás problemas que tuve después no tuve mucho tiempo de emocionarme con el concierto, lo viví al máximo, y durante un rato, como en el resto de conciertos, el resto del mundo dejó de existir :)