5 de septiembre de 2011

Desaparecida llamando a Tierra

Aquí sigo, incomunicada temporalmente. Como avancé en Twitter cuando me pasé por la Facultad a buscar unos libros, mis vecinos no tienen internet que robar. En realidad sí hay, pero no sé si valdrá la pena, porque a mi habitación llega poca cobertura, cuando llega, y de solo una línea. Todavía falta una chica por llegar al piso (somos 3 este año), pero le vamos a proponer contratar una línea básica, posiblemente con R, que tiende a ser barato. Si no, me veo como en 1º de carrera, que no tuve internet más que en la Facultad. Y hasta ahora fueron mis mejores notas, así que no sé si me compensará en ese aspecto. Además, este año tengo bastantes horas libres entre clases, que podría aprovechar para cubrir los “compromisos” que tengo con internet (The Drink Tim, los blogs, etc.). Todavía no tengo nada claro, primero tendremos que hablar con esta chica, a ver qué le parece. Y si sabe si este piso tiene instalación de teléfono, cosa que dudo.

El piso es más o menos como esperaba, según lo que vi cuando vine a alquilarlo. Es viejo, pequeño, incómodo. Como ya dije cuando lo alquilé, me conformé con este piso, no lo elegí. No voy a decir que es el peor piso en el que viví porque el de 1º debería estar calificado como “no-habitable”, pero hay mucha diferencia entre los pisos de estos dos últimos años. La cocina es tan pequeña que en el fregadero, de ancho, cabe un plato. Y tenemos suerte, porque al lado hay un pequeño espacio, justo para un escurreplatos. Pegado a ese pequeño hueco, hay un mueble de fogones, con un horno (todo de gas, voy a pasar hambre este año xD). A su lado, otro pequeño espacio, que tiene el hueco justo para apoyar un plato, y sobra un poco para tener los botes con las especias (no especiEs, estoy cansada de escuchar lo de especiEs).
El baño es más o menos lo mismo. Tiene una bañera justita de tamaño, pegada a ella el lavabo, tan pequeño que cabe un vaso con cepillos de dientes, una pastilla de jabón y nada más. Aún la casera se las apañó para poner una estantería esquinera detrás de la puerta y ahí le ganamos un poco de espacio, pero es todo muy justito.
Sin embargo, mi habitación es de las más grandes que tuve hasta ahora. Tengo una cama de 90, un mueble con armario, cajones y una pequeña estantería; y aún tengo sitio para traer mi estantería, mi mesa de estudio (también hay una aquí), y sitio de sobra para la cobaya y todas las cosas que trae (las bolsas con comida, sobre todo).
Una cosa que me preocupa a largo plazo, es que el salón es una habitación interior, sin ventanas. Mi habitación y la cocina dan al patio de luces (estoy en un 1º, el patio es nuestro), y las habitaciones de las dos chicas dan a la calle. Es decir, o invado sus habitaciones, o no voy a ver la calle desde la ventana en todo el curso. Espero no sentirme encerrada y acabar agobiándome, aunque de momento solo me afecta en el sentido de que escucho llover en el patio y no puedo asomarme a ver si está lloviendo de verdad, ni sé qué día hace para vestirme por la mañana.
Los vecinos son una caja de sorpresas. Llevo aquí tres días, y no sé si he visto de todo, pero espero que con el paso de los meses no empeoren o paren de hacer cosas raras. De principio, el patio nos divide el siguiente patio por un murito de medio metro de altura. Es decir, cuando el vecino sale a su patio, parce que está dentro del nuestro. En la cocina no tenemos campana, por lo que cocinamos con la puerta de la terraza abierta... y vemos de cocina en cocina, nos escuchamos de cocina en cocina. Ya nos saludamos y todo.
El otro vecino que me dio una sorpresa (creo que en realidad es vecina) es un flautista. Empieza a tocar la flauta a las 4 de la tarde y acaba entre las 10 y las 11 de la noche. El viernes pasó la tarde practicando la escala. El sábado estuvo con otra cosa un poco menos rayante, pero escuchar las mismas notas durante 6 horas acaba cansando. Es un vecino del 2º, probablemente toca la gaita y en casa practica con la flauta. Y ya le vale xD
Y los otros vecinos que hacen cosas raras son unos con los que también compartimos patio, pero son de otro edificio, por lo que nos quedan un poco lejos, aunque igualmente los escuchamos hablar si tienen la puerta abierta o están en la calle. Estos son también musicales, pero en el sentido de tener la música puesta alta, dentro de casa, y escuchar nosotros lo que tienen puesto. El sábado a la hora de comer tenían puestas rancheradas. Creo que no hace falta describir mucho más.

Mis compañeras de piso... creo que va a ser un curso muy largo. De momento solamente conozco a una, pero creo que la conozco lo suficiente como para saber de qué va. Todavía no puedo aventurar mucho, pero su rasgo más característico es que habla, habla, habla, habla, habla. Conozco gente que habla mucho, pero lo de esta mujer es exagerado. En tres días que llevo compartiendo vida con ella sé cómo es su familia entera, sus perros, su hermana, los animales que tuvo, cómo es su trabajo (durante el verano trabaja), cómo son sus profesores, cómo era cuando era pequeña, cómo son sus amigas, cómo es el gimnasio al que va... todo. Por ejemplo, el otro día llegó de trabajar cerca de las 10 y media de la noche, estaba haciendo un descanso de estudiar, entró en mi habitación, me iba a contar una cosa rápida y acabamos yéndonos a dormir a la 1 y pico de lo que se había enrollado. Además, me jode, por lo que estoy viendo, que habla por hablar muchas veces. Te empieza contando una cosa, salta a otra, y nunca te acaba de contar lo primero. Que si buscas compañía no importa, pero si la conversación empezó en una pregunta que le hice yo, porque me interesaba la respuesta, voy jodida.
Además, creo que es una mujer de mucha fachada. Tanto me dio tiempo a conocerla en tres días de todo lo que me cuenta. Cosas que casi se contradicen, cosas que dice pero que no hace, y sobre todo, lo que calla. Manías de filóloga de analizar el lenguaje y la expresión, pero es la impresión que me da.
A ver cómo es cuando llegue la otra chica, si podemos repartirnos para que desahogue sus verborrea toda, porque, apenas van tres días, y a mí ya me tiene agotada. No exagero, es demasiado.
Por ejemplo, el sábado vino David a comer. Ella se preparó la comida antes de que llegase él, y cuando llegó, ella ya estaba comiendo. Pues David vino, se acomodó, hizo la comida, nos pusimos a comer, acabamos de comer, estábamos con el postre, y ella seguía con el plato a medias, no le había dado tiempo a comer.
Y de lo que es todo fachada, estoy casi segura, pero necesito un par de días más para comprobarlo. Va a influir sobre todo la otra chica, lo que diga ella, lo que haga ella.

Por el resto, no tenemos internet, pero tampoco televisión. La otra chica la dejó dentro de su habitación antes de marchar sin darse cuenta, y la cerró con llave. El martes o miércoles llega, entonces la sacará. Mientras, Sims, libros (acabé Dime algo sucio, como estaba previsto, y empecé Rayuela, que, tengo que darle a otra oportunidad, pero creo que fue un error xD)... y ni siquiera ganchillo, porque me traje las lanas y todo, pero me dejé los ganchillos en casa. Hoy domingo creo que viene mi hermano a Coruña y le encargué que me los trajese, a ver qué pasa.

Vosotros sed buenos en mi ausencia, y no traigáis muchas novedades, que luego no me doy puesto al corriente de todo.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Seremos buenos^^ Y espero que el curso sea leve y no termines matando o cortándole la lengua a tu compañera, que te veo capaz ajajajaja :P

Un beso^^