9 de noviembre de 2011

Internet en el piso y más cosas

Tras varios meses de “incomunicación” por fin tenemos internet en el piso. Ha costado meses y muchas inseguridades instalarlo (oferta por aquí, promoción por allá, luego nos dijeron que la casera no quería hacer la instalación, etc.), pero aquí está. Y aquí estoy, escribiendo con sueño pasadas las 12 de la noche porque no quiero que el blog esté parado muchos días (vale, sin internet también lo hacía, aunque lo publicaba a la mañana siguiente).
Hace unos días, el 31 concretamente, fui a un stand de R a pedir que nos diesen el alta. Entre festivos varios y demás, los ténicos empezaban a tener hueco hoy. Y así fue, y casi 20 minutos antes de la hora en la que dijeron que vendrían, timbraron. No debió pasar una hora, y ya me estaba diciendo el señor si podía probar si funcionaba. Y pese a mi pesimismo (jaja juego de palabras >.<), todo fue bien a la primera.
Así que preparaos, que mi presencia y la del amigurumi será mayor a partir de hoy.

En otro orden de cosas, y aprovecho para no hacer una entrada solamente con eso, mañana tendré la cuarta clase del curso de fotografía. Hasta ahora me atrevería a decir que no hemos aprendido nada. O por lo menos no da esa sensación. La primera clase la pasamos con la presentación e introducción, muy de andar por casa. La segunda (de la que ya no hablé) pasamos un rato hablando entre los grupos para ver qué hacíamos juntos, y el siguiente rato de clase nos puso un vídeo sobre un fotógrafo (Alberto García Alix). Y la tercera no sé qué iba a dar, pero acabamos hablando de algo completamente diferente. Mientras se llenaba el aula alguien le preguntó sobre el tamaño o el formato para imprimir en tienda, y de tema en tema, acabó enseñándonos por encima (enseñando, no diciendo cómo funciona o cómo hacerlo funcionar) el Camera Raw que trae el photoshop. Para mí fue un poco útil, además de ayudarme, por lo menos por ahora, acabar de dar el paso hacia el formato RAW, pero en realidad no nos enseñó nada. Estuvo jugando con el programa “y podemos hacer esto, y podemos hacer lo otro”, pero realmente no fue clase.
Y mañana toca la cuarta. Lo que será, además, el momento de presentar las fotografías del grupo. Y yo me río. En nuestro grupo se ha tomado a chiste, o eso parece. La semana pasada me enteré de que habían intercambiado un par de mails, pero no me habían llegado (alguna gente le tiene manía a mi letra, pero no contaba que de 6 personas no la entendiese nadie), y volvieron a apuntar el correo. Esto fue el miércoles, el viernes recibí el primero, con el mensaje más o menos, aunque más educado y tal de “a ver si nos ponemos a hacer algo, que se nos echa el tiempo encima; os paso las fotos que hice”. Hubo una respuesta el sábado, algo de “otros grupos hicieron grupos de facebook para votar las fotos y comentarlas, pero ya no nos da tiempo, os paso las mías”. Le contestó la misma persona que había mandado el primero diciendo que sí, que tenemos el tiempo justo y casi lo mejor era directamente mandarle todas las fotos y el miércoles antes de clase elegirlas. Y yo respondí diciendo que no tenía internet, que algunos mensajes no me habían llegado, y que mandaría las fotos así como las tuviese a mano. Y ahí estamos. De 6 personas han mandado aunque sea señales de vida tres, el resto ni sabe ni contesta.
Y las fotos enviadas son fotos con bandejas de desayunos. Que lo estaba viendo venir. Señores compañeros, si el profesor siquiera que le hiciéramos fotos a una bandeja con comida nos lo hubiera dicho así, no nos hubiese dado un texto con diferentes posibles lecturas para sacar nosotros nuestras ideas. Que el resto de la clase se va a reír de nosotros, pero no se ha querido hacer nada.

Además de hablar del Camera Raw en la clase pasada, el profesor nos encargó fotos de paisajes para llevar mañana. Con el tiempo que hizo toda esta semana, casi mejor podría haber mandado retrato o algo que se pudiera hacer dentro de casa. Durante toda la semana llovió, durante el fin de semana estuve encerrada trabajando en la crónica de Tálesien y en las fotos, y lunes y martes... bueno. El lunes hubo buen día, y quería salir a hacer fotos. El martes, hoy, no hubo manera.
Y el lunes me dieron las ganas de salir a hacer fotos, y aunque cuando salí de clase (las 6 y media de la tarde) ya era de noche, cogí el trípode, la cámara, y me fui a la zona de la Torre.
Podría haberme quedado en casa, porque desde que puse el pie en la calle se fueron sucediendo una serie de despropósitos que me fastidiaron el día. Pero esto lo contaré mañana, porque es tarde, mañana tengo que madrugar, y eso, junto a las fotos, me dan la excusa perfecta para otra entrada.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Te pasa de todo, hermosa :)

Un besazo, niña conectada^^ Qué ganas tenía de tenerte ya por aquí^^

PD: tu letra se entiende de puta madre. El que se queja es por vicio ¬¬