19 de noviembre de 2011

Diversificándome

Hace unos días, concretamente el fin de semana pasado, recibí un encargo de esos que todos queremos que nos hagan, pero a la vez parece que es demasiado grande. Me encargaron, para la noche del 24 de diciembre, 11 bufandas y accesorios de ganchillo. El encargo viene de mi padre, así que el “Will hook for yarn” (“tejo a cambio de lana”) se cumple al 100%, porque no cuento con que se me paguen las horas invertidas. Me consuelo que de todas maneras las hubiera invertido en amigurumis o un en un gorro para mí (que le tengo muchas ganas), así que tampoco iba a tener mucho beneficio. Y aprendo a tejer de una manera diferente.
De momento voy bien. Tengo ya dos bufandas terminadas, pero quizás lo más complicado viene a partir de ahora: hacer cada prenda diferente. Sé algunos puntos, sé cambiar de color y puedo variar los diseños, pero tampoco quería entregar 11 variantes del mismo patrón. Así que acudí al nunca bien apreciado Ravelry, que me diese patrones sencillos pero bonitos, y ahí tengo, cerca de unos 15 proyectos elegidos, para ir sacándolos poco a poco, eligiendo en función de la persona a la que van dedicados, o de mis posibilidades de lana en ese momento.
Mañana me pondré con unos guantes, para cambiar un poco el punto de estoy usando, el tamaño, la aguja y el estilo. Pero luego volveré a las bufandas, que creo que es lo que más voy a hacer.
Así que además de amigurumi, ahora me da por tejer cosas menos frikis, más típicas. También es un gustazo que sean prendas para vestir, porque tengo que invertir un poco más en lana y uso unas de mejor calidad, que son más suaves al tacto y cansan menos al tejer. Además de que el punto para las bufandas es más suelto que para el amigurumi porque no tiene que contener ningún relleno, y no hay que tirar ni mantener nada tenso. Estas dos bufandas que hice están tejidas con una aguja del nº9, que a veces me da la sensación de que es demasiado grande para mi mano, y cuando empiezo a tejer y no le tengo cogida la costumbre, se me resbala y se me cae de la mano xD Sabía que tenía las manos pequeñas (en su día intenté tocar una guitarra y no le llegaba bien a los trastes más agudos... xD).
Y si es bonito tejer un amigurumi, darlo por terminarlo, mirarlo bien y reconocer a un personaje o a un animal, es una sensación diferente pero también bonita dar por terminada una bufanda, ponérsela e ir corriendo a un espejo a ver cómo quedó.
De momento solamente tengo dos, cuando junte algunas más haré fotos a todo y las iré subiendo. Además, estamos mirando Iris y yo de abrir tienda en Artesanio para ir dando salida a todos los amigurumis que tenemos acumulados (sobre todo yo xD) y tengo que repetir muchas de las fotos que tengo, para poder subir algo bonito. Aprovechando que montaré de nuevo el cutre-estudio para sacarle fotos a las bufandas. Y si por algún extraño motivo alguna de mis compañeras de piso acepta posar con ellas mucho mejor xDD

Estoy pensando en cómo escribir la entrada para mañana. Será un poco menos de abuela y un poco más de vuelta a mi adolescencia más pesada, y como no, otra vez de música. Pero esta vez para bien, no envenenada como llevo toda la semana (probablemente incluya eso al final).
Después de eso, haré el premio que me ha dado Sandra en su blog Palabra de Azahar, y que tendré que cubrir, aunque sea solamente por la curiosidad que me da.
Hasta dentro de unas horas, si no me ataca mucho la pereza y dejo la entrada para dentro de un par de días. Pero os dejo un adelanto:

2 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

Pues nada, a ver esas bufandas y a ver qué nos traes en próximas entregas :)

Besazos^^

La Petite Poupée dijo...

Tienes un premio aquí :)

Besos^^