28 de noviembre de 2011

Empacho finlandés

Con todo lo que pasó el viernes pasé completamente por algo en el blog lo que hice los dos días anteriores, como si fuese poco.
El miércoles tuvimos clase especial de fotografía. En vez de quedarnos en el aula haciendo lo de siempre, aprovechamos y fuimos a ver una exposición. Estaba en un museo que ni siquiera sabía que existía, pero que tendré en cuenta en un futuro porque tienen cosas interesantes (y cuando hacen inauguraciones dan pinchos gratis hasta reventar xD).
La exposición era de un fotógrafo finlandés, Pentti Sammallahti que es tan bueno, tan bueno, que no te dan ganas de sacar más fotos. No te inspira. Te deprime, de lo bueno que es. De que tú jamás llegarás siquiera a poder imitarle.
En fotografía soy más de hacer fotos de que de mirar fotos. A mí lo que me gusta es preparar una foto, sacarla, y luego editarla y trabajarla. Nunca he sabido gran cosa de fotógrafos, y la mayor parte de ellos me resultan bastante indiferentes. Que sí, que las fotos que hacen están chulas, pero no me producen nada. Pentti no. Y no es solamente porque yo lleve enamorada de Finlandia desde hace años y me encante la nieve, el contraste de lo blanco con lo negro... porque todos los del curso nos quedamos pasmados con él.
Como todos los fotógrafos que trabajaron desde 1960 más o menos (o por lo menos tenía fotos fechadas por esa época), trabaja con fotos analógicas y revela en casa (o casi todo en casa), por lo que las fotos son en blanco y negro. Tenía un par expuestas a color, pero eran de todas maneras unos colores apagados.
Tuvimos la suerte de contar con una guía muy buena, que nos dio muchas de las claves para acabar de entender esas fotos (aunque sin claves se disfruta igualmente, solamente hace falta ver las fotos para sentir cosas), además de ir acompañados por el profesor de fotografía, que nos dio pistas un poco más técnicas sobre las fotos.
Pentti hace sobre todo fotos de paisajes. Los paisajes son casi inmutables, son estáticos salvo viento u olas. Una foto de paisaje, jugando con esta inmutabilidad puede provocar diferentes sensaciones, desde calma a misterio. Pero no es así cómo lo hace este fotógrafo. Él coge los paisajes inmutables, quietos, de nieve o de agua, y los capta de manera que sabes que eso está quieto, que está en calma, pero siempre hay algo que se mueve. Hay algo, externo a ese paisaje, que lo cambia, que no forma parte de él y que hace se ve pequeño, pero en movimiento, dentro del resto de la totalidad eterna. Es un puntito de vida dentro de un momento eterno, en el que un segundo da paso al otro sin ninguna clase de cambios.
Éste es el motivo principal de sus fotos, luego hay más claves como los perros, que no le gusta fotografiar humanos, y otras pequeñas cosas, pero lo que realmente me sobrecogió de sus fotos, lo que me encantó, es la manera de romper con la quietud de paisajes inmensos en fotos pequeñas (algunas poco mayores de tamaño que las que imprimimos y ponemos en los álbumes) con pequeños detalles, y con una calidad y una definición impresionantes.
A ver qué fotos encuentro que hayamos visto que puedan hablar de esto. Las subo a blogger y no a photobucket para que al pinchar os salgan a tamaño grande.








Y estoy completa y absolutamente enamorada de esta foto:


Salí de la exposición deprimida. Jamás llegaré a hacer fotos la mitad de buenas que él, ¿para qué seguir intentándolo? No me duró mucho, luego llegó el concierto de La Fuga y saqué unas fotos de las que estoy orgullosísima, y quiero seguir haciéndolas, pero en serio que pasé dos días acomplejadísima. A ese tío el gobierno finlandés le dio una beca de 15 AÑOS para que viajase a donde quisiese a hacer las fotos que quisiese. ¿Quién va a superar eso?

Al día siguiente, tuvimos otro contacto con Finlandia. Turisas, tras aplazar más de 6 meses el concierto que iban a dar en mayo, por fin vinieron a tocar. Y en parte me gusta y en parte me da pena, pero no llegábamos a 200 personas en la sala para verlos. Me gusta porque estuvimos en completa confianza, no hubo problemas con nadie y estuvimos comodísimos, los fans que iban pintados y todo apoyando los codos en el escenario. Y me da pena porque a la organización seguro que no le salió rentable económicamente y no van a volver a traer a nadie xD Este 9 de diciembre traerán a Moonspell, y aunque es fin de semana, supongo que más o menos vendrá la misma cantidad de gente. Y espero que ése no sea el final de Warpig en Coruña, porque nos están montando unos conciertos en casa con los que nunca soñamos (Korpiklaani, Eluveitie, Paul Di’anno, Turisas, Moonspell).
Lo pasamos bomba en el concierto. Se tomaron la molestia de agrandar y darle altura a un escenario improvisado sobre la tarima de la discoteca que usamos como sala, y poner una pantalla gigante, aunque realmente no había mucha gente que estuviera tras ella para poder verla.
Entendí la música de Turisas por fin. No es tanto metal como montar fiesta. Que la base metal está siempre, pero me quejé cuando se rebajó la cantidad de metal en el último disco, y en directo, disculpando a Rasputin, fueron las canciones que más me gustaron. Se trata de fiesta, de saltar, de pasarlo bien. Tenemos el metal como excusa, y como metal suena bien, pero es que en directo te dan las ganas de saltar y de bailar.
Yo por lo menos lo pasé como una enana. Durante todo el concierto, pero destaco dos momentos grandísimos:
El primero, la oda a Estrella Galicia. El que canta (que vaya voz se saca en directo), Mathias Nygård, andaba bebiendo de un botellín de Estrella Galicia. Y entre canciones tuvo que decirlo: habían estado el verano haciendo gira por toda Europa, y habían probado cervezas asquerosas, muchas contaminadas por las cervezas multinacionales, pero que la Estrella Galicia estaba muy buena y se alegraba de haberla conocido. “Play local, drink local!”, seguido de una versión al violín de “alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos y el concierto nos da igual”. Cantada en español y todo xD Además de repetir diferentes cosas en español a lo largo del concierto, como gran sorpresa.
Y el segundo momento, como ya lo esperaba, fue Rasputin. La primera canción que escuché de Turisas y a día de hoy sigue siendo de mis favoritas del grupo con diferencia. Cada vez que la escucho me acuerdo de mi padre, que él la escuchaba, pero en la versión original de Boney M y cuando vio a los vikingos tocándola se quedó todo ido xD Se montó la gorda en la sala. Se hizo un pogo de casi toda la sala, mientras a una tía la aupaban en hombros (estaba más alta que los músicos) y se sacó la camiseta, sin sujetador, a bailar las tres frente Turisas xD Yo tenía ganas de pogo, porque además no parecía que fueran a hacer daño, pero sabía que David me iba a agarrar y no me iba a dejar hacerme daño, así que me tuve que conformar con descubrir que Rasputin se puede bailar a ritmo de muiñeira también xD

A la “cola” del concierto nos encontramos con el chico-santo que nos llevó en coche al Sonisphere. Parece ser que vive ahí al lado, y que le daba cosa no bajar, pero ninguno de sus amigos iba a venir. Lo adoptamos sin ninguna clase de problema, tras compartir 6 horas de ida y otras 6 de vuelta ya somos amigos de toda la vida. Y con él pasamos el concierto, el previo al concierto y el cambio de equipo entre Northland y Turisas.

Por eso creo que estoy tan hecha polvo hoy, como incubando una gripe o algo. Lo pasé demasiado bien este fin de semana, desde la exposición de Sammallahti a cuando me etiquetaron en la foto que me sacó Carlos. Ahora es su turno de pasarlo bien, de relajarse y de dejar pasar a cuantos bichos aparecen por delante :__

2 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

Así estás de agotada, hermosa mía, pero lo pasaste de puta madre :) Eso es lo que importa^^

Por cierto, las fotos son totalmente acojonantes. Deprimen, sí, tienes toda la razón D:

Un besazo!!

Sandra dijo...

¡Menudas fotazas!
Madre mía, son increíbles (y si tú, que sí haces buenas fotos te deprimes ante ellas, imagínate yo... T.T).

Voy a buscar Rasputin en Youtube, que solo conozco la de Boney M y siempre me ha gustado.

¡Qué semana más buena la tuya! Lo extraño sería que no estuvieras agotada...

Recupera fuerzas y a comerte el mundo, ¡besos!