9 de noviembre de 2011

Excursión desafortunada

Necesito poner por escrito lo que me pasó el otro día de paso a la Torre a sacar fotos, porque si no tengo la sensación de que nunca me lo sacará de dentro y me hace sentir idiota xD
Para el curso de fotografía nos habían pedido que hiciéramos fotografías de paisajes. El tiempo no acompañó durante toda la semana, y el único momento que tuve libre sin lluvia ni amenaza de ella fue el lunes al salir de clase por la tarde. Ya era de noche, pero it’s something. Así que bajé de la Facultad, pasé por el piso, agarré cámara de fotos, trípode, y salí a la calle esperando no pasar mucho frío.
Primero, me equivoqué de línea. Quería bajar justo frente a la Torre, y sé que hay un bus que para ahí. Sin pararme a mirarlo, cogí el 4, convencida de que era ése (el 4 sirve para todo). Mi sorpresa cuando, dentro de Monte Alto, cercano a la Torre, pasa de largo de por donde creo que se mete, y da la vuelta, de vuelta para el centro. Cuando me bajo del bus más o menos reconozco las calles (Monte Alto es un laberinto y estuve muy pocas veces por allí), y voy caminando hasta llegar al paseo y ver el mar. Y mi sorpresa cuando estoy al lado de la Domus, al final del Orzán. Es decir, tengo una caminata de casi 10 minutos hasta la Torre, cuando contaba con quedar justo delante.
Aprovecho para sacar alguna foto de lo que hay al otro lado de la ría. Saco el trípode, lo extiendo, pongo la cámara, y me doy cuenta de que la barandilla del paseo (ésa que se suele llevar el mar pero en otras zonas del paseo) está en medio y medio de la foto. Intento subir el trípode a un banco, y más o menos mejora, pero mi trípode es un regalo de Nikon, y como los regalos no pueden ser de calidad, y tengo las posibilidades muy limitadas. Así que hago todo lo contrario: pliego parte del trípode y lo cuelo entre los agujeros de la barandilla. Y ahí saqué una serie de fotos con diferentes exposiciones para probar cómo quedaban. Pero el estar agachada, a una foto cada 10 segundos y que el objetivo mío “bueno” haya dejado de querer autoenfocar, me cansaron pronto. Saqué algunas que creía que podrían ser aprovechables, y cambié de localización.
Realmente no había frío, y me fui dando un paseo hasta cerca de la Torre. No llegué a dónde quería llegar, me quedé por encima del Aquario. Entonces fue cuando me cabreé. La cámara no enfocaba ni a las malas, a mano también me salían desenfocadas, y el trípode no me daba el ángulo que quería.
Veamos, la Torre está elevada (por eso es una torre y no un dibujo en el suelo). Yo quería hacer un contrapicado. Es decir, que la cámara enfoque hacia arriba. Primero, con la cámara ajustada al trípode éste no me da la opción de elevarla, solamente enfocar hacia al suelo. Si giro la cámara para darle la vuelta y poder elevarla, queda floja. Decido arriesgarme y la giro. Enfoco hacia arriba, enfoco el objetivo, le doy a la exposición unos 3’’ y... mientras está el obturador abierto y se está sacando la foto, veo cómo el trípode va cediendo y la cámara baja hasta estar enfocando recto.
Así varias veces. Desesperada, intenté mantener el trípode sujeto con la mano, pero el trípode está para evitar eso, y las fotos me salían movidas. Recogí todo y decidí irme a casa, no tenía mucho más que hacer si el trípode no colaboraba.
Y el último problema de la noche: dónde se coge el bus aquí? Si hubiera cogido el bus que tenía que coger sabría dónde me había dejado. Una vez fui en bus, y diría que hay una parada frente al instituto que hay enfrente. Pero no veía tal parada. Así que seguí caminando hasta encontrarme con alguna. Diez minutos más tarde, me encontré con una. Según el cartel, solo para allí la línea 3, por lo que tendría que hacer trasbordo en la Plaza de Pontevedra con algún otro bus (si el trípode no me diese problemas, quería ir a hacer lightpainting allí, pero visto el percal ni iba a intentarlo). Lo malo del 3 es que pasa cada media hora. La única cosa en la que tuve suerte: llegó a los 3 minutos.
Como pensaba, bajé en la Plaza de Pontevedra y caminé un nada para llegar al universitario. El 4 me deja una calle más cerca de mi piso, pero había que caminar más y no tiene tanta frecuencia. El universitario pasa cada 2 minutos en hora punta, cada 5-7, como mucho, en horas más relajadas. Estuve esperando ese tiempo, y algo más. Me moría de hambre. Seguía sin venir. Ahí al lado hay un Gadis. Fui a comprar algo para comer, y mientras, hacía algo de tiempo. Cuando volví a la parada, no había señales de ningún bus. Cuando me cansé de esperar pensé en ir a la parada del 4, que tiene contador.
Y así como doy dos pasos hacia la parada del 4, veo que el universitario se acerca.

Así que llegué al piso cansada, desanimada, harta y me sentía engañada por mi propio trípode. Mirando las fotos, solamente dos no me quedaron movidas o desenfocadas:

Photobucket
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Que en sí son chulas, pero saber que me costaron todo ese trabajo y ni siquiera son lo que quería conseguir...

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Bueno, al menos esas se salvaron... Pobre!!! Eso sí, me tuve que reír con el comentario de la Torre xDDD

Un besazo xD