25 de mayo de 2012

Fin de la cuenta atrás

La cuenta atrás está agotándose. Ahora sí, quedan escasas horas para que arranque el Expotaku; para algunos ya ha empezado. Para mí, está arrancando y mañana por la mañana, así como suene el despertador, habrá empezando oficialmente.
Ya tengo montada la mesa en el recinto, o casi. Tengo el mantel, con las cajas y las alturas, y los expositores puestos más o menos en su sitio. Pero el amigurumi y el fimo los tengo todavía en casa. Principalmente porque no podía llevármelo todo de un viaje, y porque no me quedaba tranquila dejando todo el material allí.
A las 5 de la tarde, o un poco antes, Ana me recogió frente al piso con su coche. Ella me llevaba, y yo le ayudaba a descargar su mesa (aunque luego encontramos a un chico fuerte que me sustituyó). Fuimos primero a comprar mis bolsas grandes (por la mañana casi me da un ataque de histeria al recordar que no teníamos bolsas grandes, solamente las de tamaño para pendientes y colgantes), y luego tiramos para el recinto. Sobre el sitio en el que compramos las bolsas, solamente diré que es el Paraíso. Tengo que ir un día con Iris y sin dinero a perdernos entre las estanterías de bolsas, cajas, expositores y demás cosas.
En el recinto nos encontramos que, aunque no hubiese empezado el evento, aquello estaba vivo. Llegamos cuando los de la TVG recogían sus cosas en la furgoneta, dentro la Arroutada ya estaba en pleno funcionamiento, y dentro... entre acabar de montar los stands, los que andaban construyendo inventos, y los stands que ya tenían las cosas montadas... aquello estaba vivo. Me reconocieron como “la chica del ganchillo” y me dijeron dónde estaban nuestras mesas. Elegí la que tenía pensado elegir, porque allí escoge quien antes llega y todavía no había nadie. Solamente una chica con bisutería de pasteles de fimo, y bastantes voluntarios, montando cajas de cartón (?).
Dejé mis cosas, buscamos dónde iban a poner a Ana, y nos pusimos a esperar a que acabasen de montar su stand. Mientras, llegó un amigo suyo, también amigo de David, que me saludó con dos besos y un “¿dónde está Davíd?”, a lo que respondí con un espontáneo “no sé jajaja”. No debía saber nada de lo que pasó y se quedó como cortado. Luego el pobre me hablaba raro xDD
Como parecía que iba para rato, me puse a montar la mesa. Empecé por querer solamente medir el mantel (la mesa tiene de largo 2,40m, no 1,80 como creía), luego a ver si cabían las cajas... y cuando me di cuenta, estaba sacando los expositores y colocando todo más o menos en su sitio.
Mientras, llegó una señora a la mesa que tenía a mi izquierda, de unos 60 años. Y sorpresa, hace amigurumi también. Yo, que stalkeé a todo el mundo de la lista de participantes para asegurarme de que no había nadie más haciendo amigurumi, y se me pone al lado. En los 10 minutos que pasaron desde que la señora llegó, escribió en un papel que la mesa era suya, y se fue, le dio tiempo a contarme media vida suya. Tengo miedo de la brasa que me pueda dar durante el fin de semana entero.
La actividad allí era constante. Unos de un lado para otro, otros voluntarios preguntando en qué podían ayudar... y delante de nuestros ojos, con un par de palés, clavos y algo de cola, se construyeron un tirachinas de Angry Birds. No estaba todavía terminado y ya había frikis probando lo lejos que podía lanzar la pelota que habían inventado. Creo que ya sé cuál va a ser la revolución de este año.
En general, es grande, muy grande. Hay espacio para ver, para escuchar, y aún sobra. Los de la Tropa Korriban se estaban montando un espacio para volverse locos allí dentro (y cuando nos fuimos no tenían mucho, se intuía apenas lo grande que iba a ser), las mesas de no comerciales tenemos espacio de sobra, los de la Arroutada están en su mundo paralelo, hay un montón de stands comerciales, y el escenario es bien visible desde muchos sitios.
Preveo un buen año. O por lo menos está todo preparándose para que sea así.

Mientras, yo tengo lista mi mesa, voy a ponerme a recoger todo lo que me queda para tenerlo listo para mañana, y meterme en cama. No he estado 3 horas allí dentro y estoy agotada, a ver si sobrevivo hasta el domingo.
Y mañana daré mi primera conferencia, una masterclass sobre amigurumi. Ya contaré a la vuelta, o cuando haya resucitado.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Seguro que tendrás mil cosas por contar :)

Que vaya bien todo ^^

¡Besos!