11 de enero de 2012

Sevilla, tercera parada

Después de mi entrada sobre mi experiencia en general en Sevilla, eclipsada por haber anunciado pocas horas después que este año voy a tener que sobrevivir a base de arroz blanco y cartones bajo un puente, hay todavía cosas que contar. Fundamentalmente, queda decir qué hice realmente en Sevilla, y contar el viaje a Málaga. Pero creo que el viaje a Málaga prefiero prepararlo bien, esperar a tener las fotos, y así poder hacer una maxientrada :D

Fui a Sevilla con la única intención de acompañar a Iris. La ciudad nunca me interesó demasiado, aunque pensé que podíamos aprovechar para hacer algo de turisteo descarado. Como ya dije ayer, pese a llevar viviendo allí 4 meses, Iris tampoco había tenido la oportunidad de conocer la ciudad, y no iba a dejar que volviese a Galicia sin haber conocido una ciudad en la que estuvo viviendo.
Llegué un día por la noche, así que hubo que esperar hasta el día siguiente para empezar a explorar la ciudad. Todos los días dormimos a gusto hasta que nos despertamos solas, sin despertadores ni nada, y la mayor parte de ellos nos despertamos justas para arreglarnos y comer. Así que el turisteo tuvo que esperar hasta las tardes.
El segundo día salimos a pasear por la tarde hasta el centro comercial Los Arcos, como dije ayer. Entre ir, pasar un rato por allí, volver, comprar lanas y poco más se nos fue la tarde. La noche la pasamos tejiendo, Iris por fin se quitó las ganas que tenía de hacerse su bufanda pokéball xD
El siguiente día, no recuerdo qué hicimos, la verdad. Sé que durante el 30 y el 31 perdimos bastante el tiempo sin hacer nada muy productivo xD No teníamos planes claros para la noche del 31. Habíamos pensado en salir, pero no sabíamos dónde ni cómo. Teníamos claro que nada de discotequeo ni pachangueo, y parece ser que hay poco ambiente heavy en Sevilla, y el poco que hay quedaba muy lejos del piso de Iris. Hay una sala de conciertos cerca de su piso que tenía una fiesta de Fin de Año que tenía buena pinta, pero la entrada eran 30€ y con lo poco que bebemos no rendíamos la barra libre. Iris bebe poco, y yo paso la noche a aguas, y 30€ en agua no lo gasto en todo el año xD
La compañera de piso de Iris tenía planes con unos amigos. Tienen una casa en un pueblo un poco alejado de Sevilla, y parece ser que podían hacer el ruido que quisieran sin preocuparse de vecinos. Nos dijo que podíamos ir aunque no conociésemos a nadie. Así que nos vestimos más o menos (más menos que más, porque ni ropa para salir llevé a Sevilla xD), y luego fuimos a cenar.
En un principio íbamos a cenar Iris y yo solas en el piso, y su compañera se iba a cenar con su abuela, como en Nochebuena, porque, no sé por qué y tengo miedo de enterarme, la abuela no recibía familia y si no, cenaría sola. Y nos dijo si íbamos con ella, y en vez de ser 2 y dos, éramos las 4. Y allí fuimos.
Llevamos y preparamos la cena nosotras, cenamos juntas (aunque tuvimos que acceder a ver a la Pantoja en Telecinco), y al acabar de cenar la señora nos hizo un tour por la casa. Típica andaluza, pero de las que salen como modelos de las casas típicas. Grandísimo patio interior, con azulejos y plantas colgadas de los balcones. Techos altísimos, fotos de los nietos en la pared del salón, nada de alfombras (eso me dio frío xD), camas con colchas brillantes con colgantes y figuras de porcelana del niño Jesús xD
Cuando acabamos de cenar dejamos a la señora quejándose de que estaba cansada y de que se iba a meter en cama, y nos fuimos. Yo estaba dormidísima. Me apalanqué durante la comida, y aunque a lo mejor un par de horas de fiesta las hubiera aguantado, no podría con el ritmo de fin de año, el volver cuando ya salió el sol y así. Si fuésemos a salir en Sevilla no me importaría, me cojo un taxi y me vuelvo al piso a dormir, pero al irnos a un pueblo y depender del coche de la compañera de piso, ya no me atrevía. Sin problemas por parte de Iris nos fuimos a su piso, nos pusimos a escuchar música y a ver fotos de chicos guapos en Google y cuando nos dio el sueño nos fuimos a dormir.

El 1 de enero quisimos aprovecharlo para ir de paseo (por la tarde, después de haber comido). Yo quería conocer la Plaza de España, y supusimos que ese día, por la cosa de la resaca, habría poca gente. Se nos apuntaron su compañera de piso y el novio, y nos llevaron ellos. También aprovecharon para sacar fotos de la Plaza, además de sacarnos fotos a nosotras (en Facebook están). Luego dijeron de llevarnos a la zona vieja, y cuando nos dimos cuenta estábamos en la zona de la catedral. Dimos una vuelta por ahí, fuimos al Starbucks (me cogí una manzanilla que estaba caliente como el mismo infierno, me quemé la lengua después de soplarle durante 5 minutos xD), y fuimos caminando calles y calles hasta llegar a algo que llamaron “la seta”. Dimos vueltas por allí, entramos a una tienda de cosas de segunda mano (sobre todo videojuegos y DVDs), y como ya hacía tiempo que era de noche, nos volvimos al piso.
El día 2 lo tomamos con calma, no recuerdo si salimos, pero juraría que no. El 3 fuimos a Málaga, y eso va en otra entrada.
Llegamos de Málaga suspirando y quejándonos de la paliza que nos dio Isi caminado por Málaga arriba y Málaga abajo. Yo llegué con el móvil en batería baja, me llamó mi padre mientras yacíamos semiinconscientes en el sofá, y no tuve fuerzas ni para cogerle. David también me había dicho que lo llamase para contarle qué tal, pero tampoco hubo fuerzas. Nos fuimos a dormir relativamente temprano. Al día siguiente puse a cargar el móvil y llamé a quienes tenía que llamar xD
Dormimos cerca de 12 horas del tirón, y cuando despertamos yo estaba fresca, pero Iris aún se quejaba de los pies. Después de comer decidimos aprovechar algo el día, y fue cuando nos enteramos de los horarios irrisorios de la catedral y demás monumentos. Aunque la íbamos a encontrar cerrada, decidimos ir para dar una vuelta y airearnos un poco. Pero vimos que era mala idea cuando no llevábamos ni media hora de pie y el cuerpo volvía a resentirse. La resaca malagueña, no estábamos frescas todavía.
Volvimos al piso volviendo a quejarnos. Decidimos al día siguiente entrar en la catedral y el Archivo de Indias. Decidimos levantarnos un poco antes, hacer de comer, llevarnos la comida, ver lo que queríamos ver, y luego comer por allí.
Así fue. Nos levantamos con tiempo, Iris hizo de comer una tortilla legendaria en mi pueblo entre mi generación, y nos la llevamos. Como cerraba algo antes, fuimos primero al Archivo de Indias. El detector de metales de la puerta no me dejaba pasar porque decía que tenía mucho metal encima \m/ Dentro no pudimos ver casi nada, porque no dejan tocar nada. Había una exposición sobre la primera vuelta al mundo (los papeles se podían ver a través de un cristal y tampoco podías acercarte mucho al cristal xD), y tenían otros papeles en expositores, pero enmarcados en cartulina, de manera que no se podía ver el papel completo. Como filóloga que soy, el texto es importante. Pero ver en qué condiciones está un papel de 1500 es interesantísimo también. Además, no entendemos la letra de esos señores, los textos con los que trabajo en clase están previamente pasados a letra de imprenta.
Y poco más pudimos ver, a parte del edificio. Salimos un rato después, y ya con hambre, nos sentamos delante de la catedral a comer nuestra tortilla. Voló. Cuando pensé que iríamos por la mitad, miré y quedaban dos cachitos.
Le dimos la vuelta a la catedral y cuando llegamos a la puerta, como dije, estaba cerrada. Cabreadas, nos fuimos. Volvimos a la Plaza de España, porque la anterior vez que habíamos estado la luz era muy mala (somos unas quejicas) y así aprovechábamos el sol alto. Pasamos calor como tontas, al sol y en manga corta en enero. Dimos una vuelta por el parque que hay al lado, sacamos las últimas fotos del día, y nos volvimos. La resaca malagueña no se notaba demasiado, pero aún estaba el cansancio presente.
El día siguiente, el 6, decidimos tomarlo de descanso. Iris clamaba por un día de vagancia completa, y yo no me iba a negar. Pasamos el día en pijama, de hecho, cuando volvimos a cama yo aún no me había peinado de la mañana xD
Pasamos el día tejiendo. Tal cual. Agarramos las agujas después de comer y no las soltamos hasta antes de irnos a dormir. Así es que me llevé 3 ovillos a Sevilla (más otros 2 para un encargo que no pude empezar) y volví con medio. Me traje de vuelta 3 pulpos, medio panda, medio koala, una cabeza de panda, un gato bola, dos Oreo y un par de guantes. Y las manos doloridas. También habría que añadir la bufanda que le hice a Isi, pero se quedó en Málaga el 3 y no me dio tiempo a sacarle fotos :)

El 7 no hicimos gran cosa tampoco. Mi avión salía a las 6 y media de la tarde (o eso creía), y entre despertarnos, arreglar mi maleta, comer, y tal no pensamos que nos diese tiempo a mucho más. A las 12 y pico nos dijo su compañera de piso que fuésemos a un mercadillo durante un rato, y allí me encontré con un gitano vendiendo cosas de segunda mano que tenía un libro de Cátedra a 1€, y que se vino a Coruña sin pensarlo.
Mi aventura en el aeropuerto es digna de una única entrada, así que ya tengo material para mañana. Y os quedáis con la intriga de qué demonios habré hecho en el aeropuerto a la vuelta para necesitar una entrada para contarlo.

Iris se viene en dos días! Llega el jueves, pero me temo que no podré verla hasta el sábado, así que las fotos tendrán que esperar un par de días más :( Perdón por las entradas de tanto texto y tan poca foto, pero prefiero cargar una entrada a tener que ir poniéndolas poco a poco con cuidado de no repetir xD

2 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

Veo que os maté... Mira que avisé que íbamos a andar bastante xDDDD

Estoy deseando ver lo del aeropuerto y tu crónica malagueña... Buajajaja!!!

Besazos!!!

La Petite Poupée dijo...

PD: La bufanda me encantó, se la enseñé a todo bicho viviente habido y por haber xDDD