15 de agosto de 2011

Las fotos de mis vacaciones II

Llevo un verano demasiado desconectada del blog. La verdad es que no he parado, así que me pongo a poner las fotos que me quedan del viaje a Portugal, y luego intento retomar la vida normal del blog. Por adelantar, digo que acabo de pasar el fin de semana en Ordes, en el Festival Brincadeira, viendo, entre otra gente, a Boikot, Obús, Rosendo o Europe. Tengo pocas fotos pero muchas cosas que contar, así las próximas semanas irán sobre eso.
Mientras, más fotos de Portugal.

En la entrada anterior puse fotos de Albufeira. Pero ese pueblo nunca duerme, y me faltaban las fotos de Albufeira por la noche:

Albufeira
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
De esta última foto tengo también de día, buscad en la entrada anterior, ahí debe estar.


Otro día nos acercamos hasta Lagos. Comí una costilla a la brasa que me dio pena que mi estómago tuviese fondo, y dimos una vuelta por el pueblo. Los lagos deben estar en algún lado del pueblo, pero no llegamos a encontrarlos.

Lagos
Photobucket
Photobucket
Photobucket
La calle estrechita donde comimos.

Photobucket
Photobucket



Otro día nos acercamos hasta Tavira. Un sitio que parecía igual al resto pero del que acabamos huyendo. Tavira está dividida en “Tavira pueblo” y “lugar cerca de la isla de Tavira donde coger el ferri”. Fuimos primero hasta el lugar donde se coge el ferri atravesando unas salinas interminables, y tras dar vueltas y vueltas con el coche, darnos cuenta de que no había aparcamientos ni bajo las piedras (además de ser todos de pago) nos fuimos al pueblo a comer.
En el pueblo tampoco encontramos ningún aparcamiento que no fuese de pago. Esto no sería un problema si no fuese porque todas las calles están mal adoquinadas, los aparcamientos incómodos y mal señalados, y porque no fuimos capaces de pagar el parking. Tras dar muchas vueltas, intentar meter la moneda por la única ranura que tenía la máquina (y que para mí era demasiado estrecha para monedas), ir a diferentes parquímetros y tener el mismo resultado, mi hermano consiguió (tras más de media hora investigando y espiando a los que iban a pagar) colar una moneda y tener aparcamiento para dos horas.
Quisimos caminar por el pueblo, pero no había mucho que ver. Eran todas calles estrechas y algo lúgubres, y muertos de hambre, tampoco veíamos ningún sitio para comer.
En la parte más cercana al río/ría había un restaurante que no tenía mala pinta, y nos sentamos a comer. El camarero que nos atiende nos dice que están un poco retrasados y la comida tardará más o menos media hora. No hay ninguna clase de problema, y a la media hora justa nos llega la comida.
Comemos, no lo más rico del mundo, pero comemos. Acabamos de comer, y no pasa nada. La terraza/comedor se va vaciando muy poco a poco. Los camareros no dan abasto a recoger mesas y atender a la gente, sin embargo, las mesas siguen sin recoger y la gente sin atender. Las mesas nuevas que llegan, se van al rato, sin ser atendidas. Los camareros casi corren de un lado a otro, ocupadísimos, pero sin avanzar trabajo. Tras media hora (de reloj) nos empezamos a mosquear. Pedimos la cuenta. Que sí, ahora mismo. Pasan 10 minutos y los camareros siguen ocupadísimos y las pocas mesas que quedan, sin atender.
Tras 45 minutos de haber acabado de comer, y tras varios detalles por parte de los camareros tipo llamarles para pedirles la cuenta y esquivar la vista, mi padre explota, se levanta, va hacia uno y le dice “o me traes la cuenta ahora o me marcho sin pagar”. A los 30 segundos la cuenta, ya hecha de antes, está en la mesa.
A nuestro lado, una mesa con unos 12 españoles que llegaron antes que nosotros, se levantan sin pagar, directamente.
Y nosotros cogemos el coche y nos volvemos a Albufeira, en Tavira no nos quedan muchas ganas de estar.

Sin embargo, las fotos son bonitas, o eso creo.

Tavira
Photobucket
Photobucket
Las Salinas


Y como un viaje a Portugal no es un viaje decente sin hacer parada en Espinho, tuvimos que ir un día. Pasamos la noche en Esmoriz, pero fuimos a cenar a Espinho (hay 3km entre los dos pueblos, más o menos). Llegamos al atardecer, ya de camino a España, y recordé por qué amo tanto a Espinho.
Aprovechamos para pasar la tarde en Santa Maria da Feira y luego subir. En estas fechas están en plena Viagem Medieval, el mercado medieval más grande de la península. No tengo ninguna foto decente del Viagem, así que no puedo poner nada. Aprovecharé las entradas fotográficas para poner las del mercado medieval de Corcubión de este año para suplir esas xD
En Espinho hicimos concurso de fotos mi padre y yo: a ver quién sacaba la mejor foto de la puesta de sol (yo con una réflex Nikon D5000 y mi padre con mi compacta Pentax). No hay ganador porque nunca llegamos a comparar las fotos xD

Espinho
Photobucket



Al día siguiente arrancamos para casa definitivamente. Paramos en Valença a comer, como de costumbre, y llegamos a casa cerca de las 8 de la tarde, con tranquilidad.
Y el próximo año, me temo que iremos directamente a Espinho. El Algarve es bonito, pero en el norte dan mejor de comer (la mitad del viaje es para comer xD), no hay tanto alemán, y la tirada de kilómetros es menor. Pero para eso quedan muchos meses, ya se verá el próximo verano.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Bueno, pero al menos has "catado" algo del sur xDDD

Las fotos preciosas todas, eres una artista :D

Un besazo^^