7 de julio de 2011

Vamos a ponernos serios

Cuando era pequeña se me conocía como una niña que leía mucho. En mis cumpleaños, casi lo que más agradecía, eran libros. Me regalaron muchos y los disfruté (casi) todos. Todas las noches, antes de dormir, nadie me quitaba mi hora de lectura, y devoré muchos, muchos libros. Cuando me quedé sin libros en casa, tiré de la biblioteca municipal y me peiné casi entera la estantería de juvenil.
Pero luego entré en la carrera. Se supone que me iba a gustar toda la literatura, que iba a disfrutar con los libros. Y en 3º, de 6 asignaturas de literatura que he tenido, solamente tengo aprobadas 2. Cada vez odio más las asignaturas de literatura en perspectiva histórica, no me gusta nada el enfoque que le dan y la manera de impartir las clases.
Descubrí en la carrera, además, que libro que me mandan leer, libro que paso a odiar. Cada cuatrimestre puedo tener unos 20 libros de lectura obligatoria, de los cuales acabo leyendo 4 ó 5 como mucho, y por obligación moral.

Al entrar en la carrera, dejé de leer. Pasé de leer unos cuatro libros al mes, dependiendo del tamaño, a no leer nada. No hay nada que me dé más pereza que ponerme a leer los libros de clase (con plazos además…), y teniendo tales listas de libros pendientes, no me queda la conciencia tranquila si me ponía a leer libros que me apetecían. Así que pasé a leer poco.
El curso pasado, me di cuenta de que estaba perdiendo el hábito, y para un poco obligarme a hacer las lecturas obligatorias, puse la barra lateral en el blog sobre los libros pendientes. Avancé bastante más de lo que pensaba, y para este curso hice lo mismo, pero añadí la lista de “libros que leí por mi cuenta”. Sin darme cuenta, tengo varios apartados larguísimos en el blog solamente sobre libros. Y como la cosa se desborda, esta mañana me propuse cosas:

1)Pasar esas listas a una entrada de blog que vaya actualizando periódicamente. No creo que nadie lea la barra de todas maneras.

2)Este verano, obligarme a leer libros que me apetezcan. Empieza a ser momento también de empezar a preparar mi investigación de doctorado (:D ya hablaré sobre eso en otro momento xD) y ahora tengo tiempo para leer todo lo que llevo meses acumulando en estanterías pero no me puse a leer por el cargo de conciencia de tener cosas de clase.

3)Voy a intentar hacer entradas en el blog sobre los libros que vaya leyendo. Hace mucho que no escribo literariamente, y creo que esta puede ser la manera de volver a introducirme poco a poco. Con el punto 2 me vuelvo a poner en contacto con la literatura que me gusta, y este puede ayudarme a dar el paso a crear de nuevo.

Así que tras esta reflexión que a mucha gente le dará igual, pero que yo necesito verbalizar, me pondré a hacer listas de libros. Tengo la lista de libros de clase leídos, los pendientes (creo que voy a decir de qué curso son también, para situarme un poco xD), los que leo por mi cuenta, y los que quiero leer, además de la entrada en la que voy apuntando los que quiero conseguir y cuando los consigo (por cierto, conseguí un par de ellos ya :D). Estoy pensando que los que vaya leyendo puedo ir calificándolos ligeramente, por si alguien le llama la atención el título y quiere ver de qué van. Aviso que los de clase no van a tener buenas calificaciones, que los odie por motivos profesionales no significa que no sean buenos libros (es más, si los tengo que estudiar en la carrera es porque son buenos xD).

Si veis pronto listas de libros y libros y libros, es por esto.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Pues les echaré un ojo^^

Por cierto, yo pagaba gustosa esos 250 leros, aquí en Málaga eso te puede costar una habitación en un piso compartido, y dependiendo la zona, pero normalmente el alquiler está algo carillo, por 150 ni de coña encuentras nada (180 es la ganga más increíble que he visto por ahí, y era una raya en el agua, lo normal son unos 200 o así).

En fin, diferencias de ciudad :)

Un besazo^^