14 de agosto de 2012

Arriba Brincadeira!

Ya estoy de vuelta, y aunque ya es martes me siguen doliendo muchas partes del cuerpo y las 12 horas que dormí hoy no me sirvieron de mucho. Pero el fin de semana ha valido este dolor y más; tanto que estoy esperando ya al siguiente año.
Ha sido un fin de semana memorable. Tenía algo de miedo porque a última hora Iris no pudo venir, por lo que me quedaba sola en los conciertos. Pero he descubierto que es una manera genial de pasar un festival, el ser completamente independiente, además de que así conoces a un montón de gente. En general, me salió genial el festival. Lo pasé en grande, vi los conciertos que quería ver, conocí a mucha gente que de otra manera no hubiera conocido, a algunos que ya conocía los conocí un poco mejor; y sin compromisos, cuando estuve cansada o aburrida me fui.
Es algo que nunca había podido hacer, y tengo claro que voy a repetir en un futuro. Está bien ir con amigos o con más gente, pero cuando quieres, decir “yo me voy a ver conciertos, hasta mañana”, e irte cargada solamente con agua, y una mochila con abrigos y volver cuando quieras, viendo los grupos que quieras desde donde quieras... no tiene precio.
Como decía, fue un fin de semana y un festival que dudo que olvide alguna vez. Ha tenidos detalles concretos muy grandes, ha tenido detalles pequeños que hicieron todo mejor, ha tenido cosas pequeñas que voy a olvidar, y ha tenido momentos largos muy grandes. Pero voy a recordar este fin de semana como algo muy grande que duró cuatros días, con pequeños detalles concretos que lo hicieron mucho más grande todavía. De algo que no se duda es que el Brincadeira es el festival que voy a tener como referencia, que mientras siga con esta programación y mentalidad va a ser imprescindible cada verano.

Hay muchas cosas de las que no me acuerdo. Fueron cuatro días intensos y a veces no recuerdo qué pasó exactamente en algunas franjas horarias, como es normal. Y cuando me pongo a recordarlo todo lo mezclo, y me acabo liando. Así que, como siempre, día a día:

El jueves me desperté temprano para hacer la mochila con la ropa, acabar de recoger la comida (había preparado empanadas la noche anterior) y coger el bus de las 2, para llegar a Coruña sobre las 4. Me hubiera gustado llegar para ver a Shroud of tears, pero era poco realista. Llegamos mi hermano y yo en ese bus, y mientras él esperaba a unos amigos de Santiago para ir juntos hasta Cambre, yo tuve que ir hasta el Decathlon para ir a recoger mi tienda. Acostumbrada ya a los horarios de pueblo, me jode muchísimo caminar por la ciudad, siempre se tarda muchísimo en hacer cualquier cosa, y el tiempo vuela entre chorradas. Ellos cogieron el bus de las 4 y media para Cambre, y solamente por ir corriendo a Decathlon (y eso que los buses no se portaron mal y no tuve que esperar gran cosa) yo tuve que coger el bus de las 5 y media.
Esperaba que hubiese más gente en la estación de buses para ir para allá, pero estábamos nada más que cuatro, una pareja, un chico con pinta de perdido y yo. Entre buses, y que el camping estaba un poco lejos del pueblo llegaría allí cerca de las 6 y poco. Mi hermano me fue a buscar para llevarme a dónde tenían las tiendas, y en el hueco que me habían dejado (cabrones, detrás de un árbol xD) gracias al señor de Quechua monté la tienda en 5 minutos y me puse a comer.
Pero para mí el festival empezaba pronto. Fuimos al pueblo a cargar de alcohol y hielo para los otros, y a la vuelta me adelanté porque uno de los imprescindibles en mi Lastfm estaban dentro de cartel. Entre volver cargada con las botellas que ellos no podían cargar, cenar algo y subir de nuevo al recinto de conciertos In Vivo estaban para acabar (pensé que no, pero ya los había visto en directo en el Verea del 2008, y creo que otro año en otro sitio también). Me decepcionaron en el sentido de que esperaba otra cosa. No sé con qué grupo los confundí que me sonaron flojillos, con poca caña cuando esperaba un concierto de abrirse la cabeza. Fui cogiendo sitio poco a poco, y para cuando acabaron y Skunk DF estaban para salir, yo ya tenía asegurada la valla hacia la mitad del escenario.
Y ahí viví un concierto que llevaba mucho tiempo queriendo vivir. Skunk DF, a los que conocí y a las pocas semanas eran de mis favoritos, que me entraron directamente y que parecía que no daban conciertos, ahí estaban. Fue un conciertazo en el sentido musical; tenía miedo de que no diesen la talla en directo y me quedase decepcionada. No es el primer grupo que dejo de escuchar tras haberme decepcionado en directo, e incluso sin decepcionar, simplemente no sonar como creía que debían sonar. Musicalmente, genial. En cuanto a setlist, me cogieron de sorpresa con un par de canciones de los primeros discos, que no controlo tanto, pero todas las canciones que esperaba escuchar, sonaron. Incluso alguna como El Crisol, que pensé que no la tocaban en directo, porque es completa, porque es lenta, y porque no pega. Y ahí está, El Crisol en directo y yo enamorada del universo y de Germán, y de todo. Por los pelos tuvieron un poco de tiempo de sobra y tocaron Himen, pero también sonó. Incluso nos tocaron un tema del disco que están grabando, que yo rezaba para que lo hicieran aunque no confiaba en ello.


Lo pasé genial en su concierto. Además de gustarme musicalmente y todo eso, como personas también me cayeron bien. Son unos payasos, sobre todo Germán, el cantante, y entre las tonterías que hacía entre las canciones y durante ellas no tuvimos tiempo de aburrirnos; ni aunque no te guste el grupo.
Durante todo el concierto tuve una sensación extraña, y el grupo no tenía nada que ver. Pasé el concierto sintiendo que estaba a la derecha de Lara. Es lo que pasa cuando no se tiene personalidad y se es un clon de ese tipo de personas. La tía era tan parecida que cuando me acercaba por detrás en In Vivo tenía miedo de que fuese ella de verdad y tendría que verla. Pero como me pasó otras veces a lo largo del festival, son solamente clones unas de otras, y es normal confundirlas. Por suerte no era ella. Y aunque me la he encontrado en las fotos de ambiente del festival de uno de los fotógrafos oficiales (o creo que es ella, podría ser un clon, aunque me extraña que se hubiese perdido el festival) por suerte no me la crucé.

Salí machada del concierto de Skunk. Como estaba fresca me lo tomé a morir, muy en serio, y entre que había comido poco, y había estado al sol, salí mareada de allí. Fui a coger algo para comer, y sentada en la tierra mientras escuchaba a quien creía que era Segismundo Toxicómano, aunque luego me enteré de que el tío no había venido. Fui haciendo tiempo, y lista para ver a MINIM. Ya quedaba menos gente, eran casi las 4 de la mañana, pero me quité la espinita de haberlos visto en la Green hace unos meses prácticamente sola).
Llegué a la tienda cerca de las 5 de la mañana, muerta, y apenas recuerdo haberme metido en el saco. Por si acaso, ya había dejado el pijama a mano, el saco abierto y todo listo para sacarme los zapatos y dormir. Recuerdo escuchar música de fondo, como quien tiene un coche con música lejos, pero nada escandaloso. Al día siguiente los que estaban en mi grupo de tiendas decían que no habían dormido nada, que la música estaba altísima y que era horrible. Yo no me enteré de nada.
El viernes por la mañana fue de tranquilidad. Dormí hasta las 11 o algo así, y pasé la mañana haciendo el vago en la tienda, hasta la tarde. Los otros se pusieron a jugar a las cartas, y a mí, que las cartas me aburren más jugándolas que sin jugarlas, pasé. Al poco me metí en la tienda, en principio para estirarme, pero acabé durmiendo siesta. Cuando me desperté el resto estaban en el mismo plan, durmiendo.
El viernes y el sábado fueron más relajados que el jueves. Estuve el viernes bailando con Boikot, y me encontré con una compañera de facultad, su novia y su hermano. Estuvimos juntos en el concierto bailando y luego fuimos hasta su tienda, donde ellos cenaron (y me obligaron a cenar). Pasó el rato, y cuando iba a empezar La Pegatina, que quería verlos, les dije que yo me iba y ya nos veríamos arriba.


Total, apenas pude ver nada de La Pegatina, porque se empezó a levantar un montón de polvo, se me hizo incómodo y me fui al escenario pequeño, por curiosidad. No me acuerdo de quién estaba tocando, pero había poca gente. Estaba concentrada cuando se me acercó un chico que no conocía y me saludó. Me dijo que era el chico que había venido en el mismo bus que yo. Quería darme las gracias porque no tenía ni idea de cómo llegar hasta al festival ni hasta el camping, y me siguió porque parecía que yo sí sabía, y había llegado bien.
No sé muy bien qué hice luego, pero me fui a dar un paseo por la parte de atrás del recinto, y bordeé las mesas de control para ir a la parte izquierda del escenario, donde no había casi nadie, para ver a Calle 13, y luego Las Grecas y Heredeiros da Crus.
Calle 13 me gustaron mucho, aunque ahora los estoy escuchando en casa y me parecen más bien sosos. Tienen mucha marcha y mucha juerga, aunque al principio no me convencían mucho porque sonaban a orquesta, y para orquestas ya tengo muchas a lo largo del año. Pero se lo fueron ganando.
Luego, el momento estelar de Las Grecas. Con bastante retraso salieron a escenario, mientras, para ir ganando tiempo, le iban montando por detrás el escenario a Heredeiros. Cantaron apenas 5 canciones, pero tampoco es que supiéramos alguna más. No pudo faltar la de “te estoy amando locamente” y tengo gracias a ellas una imagen que no se me va a olvidar en mucho tiempo: Desde donde estaba, y con mi estatura, no veía el escenario en sí, y casi seguí el concierto entero por una de las pantallas. Para despedir el concierto, una de ellas dijo “venga, una roquerilla”, y puso pose de rock, muy a lo Freddy Mercury, y mientras la enfocaban de plano entero en la pantalla, aparecieron las manos de un tío, negros por estar fuera de la iluminación, con los cuernos \m/. Brutal xDDD

Luego salieron a escenario Heredeiros da Crus. Son un grupo mitiquísimo de los 90, que se hizo famoso gracias a un programa de la TVG donde ponían canciones (bastante chorras) de grupos gallegos entre capítulos de series, subtitulados en gallego. Son animales con ropa, son todo aquello que se intenta hacer dejar de relacionar con Galicia: cerrados de la aldea, brutos, incivilizados, y orgullosos de serlo. Gallinas, leiras (huertas), sachos (azadas, creo que se llaman en castellano), vacas y así. Son muy ocurrentes y tienen letras que están muy coñeras, que además consiguen meterle por el medio bastante crítica social, sobre todo en cuanto al comportamiento de la gente en pueblos y aldeas (prejuicios, homofobia, gañadas, etc.). Dejaron de tocar hace años, no por un motivo en concreto, simplemente fueron pasando del grupo hasta que desapareció, y hace unos meses anunciaban que volvían. La gente se volvió loca con el regreso, y llevan de festival en festival todo el verano, haciendo llenos que ni grupos internacionales.
Me decepcionaron un poco. Son igual de malos en directo que en grabado, pero por encima tienen fama de hacer conciertos largos, de casi 2 horas, además de pringar al público de lo que toque. Cuando tenía 9 años tocaron en mi pueblo y regaron al público de vino tinto de cartón, y creo que este verano estaban repartiendo harina y agua con una sulfatadora. Me cansé y me fui cuando quedaban unas 4 canciones para el final (escuché que acababa dentro de la tienda), y ni sulfatadora, ni harina, ni una triste botella de agua. Tocaron todos los temas míticos, que todos nos sabemos a base de escucharlos hace años, y alguna canción que no conocía. La gente lo estaba pasando bomba, pero a mí no me acaban de llegar. Escucho las canciones y algunas me hacen gracia, otras me parecen un poco decentes, pero en general no me gustan.


Y eso, cuando estaban tocando la canción que acabo de poner arriba (a falta de fotos) me fui a las tiendas. Mi sorpresa mayúscula cuando llego a las tiendas y me encuentro a mi hermano, que había pasado semanas diciendo que por fin iba a ver a Heredeiros da Crus, que los escuchaba muchísimo, que estaba emocionadísimo, y que iba a llorar cuando los viese en directo (tras llorar con Tus ganas de ganar y con Umbilical dudo que lo hubiese hecho de todas maneras, para llorar en un concierto tiene que haber detrás algo muy gordo); y allí estaba, metiéndose en la tienda. Hay que decir que pasamos la acampada con una chica que debe ser su novia, o llevan por lo menos bastante tiempo liados, y la tía es una sosa y una flojeras de cuidado, y debió decirle que estaba cansada y que se quería ir a la tienda. Muy mal por parte de mi hermano, si alguien se te pone tonto cuando va a tocar un grupo que tienes tantas ganas de ver, o no tienes verdaderas ganas de verlos, o la mandas a la mierda. Un grupo al que quieres tanto no lo dejas de lado por nadie.
En fin. Como el día anterior, tenía todo listo en la tienda para llegar, tumbarme, y con el mínimo esfuerzo estar lista para dormir. Caí rendida al poco rato, y no me enteré de mucho más. A la mañana siguiente había quedado con Iris para ir a Coruña, estar con ella un rato, ducharme en condiciones y así, y con mucho dolor de corazón puse el despertador para las 8 y media de la mañana.
Pero ya va mucha entrada, y voy a dividirla en dos. El día del sábado y el domingo, que son los días con más chicha, los contaré mañana. Y tanta chicha que tienen, que de vuelta en casa le estoy dando vueltas sobre todo a la noche del domingo, para la que dejaron todo el rock y el metal, y que viví hasta morir.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Tus crónicas de conciertos me encantan, ¿lo sabías? :)

No te comento más porque ya me contaste todo por MSN, así que no tengo mucho que decir.

¡Besos!