14 de junio de 2012

Ganas de que se acabe

Ayer mi padre me llamó por teléfono, como hace algunas noches. Hablamos un poco, yo le digo que estoy bien aunque no sea así, y poco más. Desde 1º las llamadas son cortas, de no más de 3 minutos xD
Ayer me llamó para preguntarme qué tal iba estudiando, si me estaba escaqueando mucho o estaba siendo responsable. Además, me dijo que mi hermano ya está mudado a casa para pasar el verano. Tendrá que ir alguna semana a Coruña en julio para hacer los exámenes que tenga en julio, pero su habitación está casi vacía y ya está instalado en casa.
En ese momento, no pude sentir otra cosa que una gran envidia. Quiero poder mudarme también, quiero irme de este piso horrible, quiero que se acaben todos los pensamientos de “y ahora qué hago con mi vida?”, quiero saber qué tal los exámenes de junio, hacerme el calendario de septiembre y terminar la carrera de una vez. Quiero volver a la tranquilidad y compañía de mi pueblo, quiero que Sally esté en mi casa en su jaula grande.
Llevo ya semanas, apenas desde que empezó el mes, pensando en qué empaquetar y en qué orden. Me dijo mi padre que mi hermano tendrá que subir con el coche un día a coger una caja que dejó en su piso, y que aproveche y mande ya cajas con cosas que no necesito. Y es que no puedo esperar a meterlo todo en cajas, a dejar los armarios vacíos, a vaciar mi habitación, coger el coche e irme yo también. No sé cuándo vendrá, y realmente lo que más ocupa ahora mismo en mi habitación, o son cosas que estoy usando (sábanas, toallas, ropa) o es el amigurumi y la lana. Me quedaré con algún ovillo y las agujas, pero así como pueda, voy a ir vaciando mi habitación a la de YA.
Creo que nunca antes había sentido tantísimas ganas de que acabase el curso. En 1º me dio pena pero también quería irme del piso, en 2º no quería que acabase, y el año pasado, en 3º, el final de curso vino tan de golpe que no me dio mucho tiempo a pensarlo. Creo que siempre he querido que llegase el verano y empezasen las vacaciones, pero no quería dejar Coruña. Este año no es así; quiero que se acaben el curso y los exámenes, pero sobre todo, no puedo esperar a dejar Coruña.
Pensando en qué hacer con mi vida, estuve pensando en qué hacer el próximo año. A falta de los exámenes de septiembre, podría tener manera de acceder al máster que no me gusta (el de sustituye al CAP y que no es más que un timo) si quedasen plazas y si tuviese los más de 1500€ que va a costar solamente la matrícula. Si no apruebo todo en septiembre y me quedan una o dos, tendría que presentarme a diciembre (y a hacer los sobornos que hiciesen falta, pero no quiero llegar a necesitar hacer febrero). Pero ya no podría matricularme en nada, entonces... ¿qué hago? ¿Paso tiempo en Coruña buscando un trabajo que dudo que llegue, o que con suerte, tardará en llegar? Es decir, paso meses pagando piso, comida y facturas por un trabajo que a lo mejor no tengo, o que a saber cuándo consigo. Sé que para la próxima convocatoria me apuntaré al programa de auxiliares de conversación, pero sería para el 2013/2014... queda un año por el medio en el que no sé qué hacer.
Haciéndome estas preguntas, me sorprendí pensando en que no me importaría nada no volver a Coruña en septiembre. Volver para hacer los exámenes, quedarme en una habitación por uno o dos meses, o una pensión, o algo, y luego volver a casa si no consigo nada rápido. No me importaría pasar el año siguiente en casa, buscando trabajo donde sea en mi pueblo (hay academias que a lo mejor me quieren, o podría encontrar algo, aunque fuese de otra cosa), sin depender de Coruña. No me importaría para nada perder la independencia y volver a casa, algo que no me atrevería a pensar hace unos meses o hace un par de años. Sola estoy bien, pero últimamente estoy demasiado sola y sé que no están las cosas para vivir fuera de casa si puedo vivir en mi casa. No es que mi padre no pueda mantenerme fuera, o yo no pueda intentar mantenerme fuera, pero puedo mantenerme en casa igualmente.
Incluso al empezar junio me pregunté si seria posible bajar a casa, mudarme a principios de mes, estudiar abajo y venir solamente para los exámenes. Pero luego me di cuenta de que soy demasiado dependiente de la biblioteca, y que si estoy estudiando en casa y me falta algo de material no puedo venirme a recogerlo o fotocopiarlo. Pero de verdad me hubiera gustado poder hacerlo.
Será cosa de hablarlo en casa. Imagino que me mandará hacer el máster si consigo entrar (aunque no tengo ningunas ganas y es un pastizal la matrícula), aunque no sé si le disgustará mucho la opción de volver a casa. Él también está solo y seguro que le encanta tener compañía en casa (la cobaya, me refiero xD).

De momento, mañana bajo a casa. Me pondré el reto de estudiar mientras estoy allí, que siempre me da mucha pereza... pero voy a bajar en plena época de exámenes. Hoy mientras comía me di cuenta de que mañana ya comeré allí y casi me dan ganas de llorar de felicidad xD
Tengo ganas de gente, de compañía, de ver la calle desde mi habitación... de una casa habitable, donde se puede hablar con la gente y donde se esté a gusto. Si ahora voy y tengo que estudiar... por lo menos estaré en casa.

Ahora bajaré a hacer el examen de Literatura Francesa, a despedirme de una de las mejores asignaturas que he tenido en la carrera, la mejor de este curso sin ninguna duda; y a despedirme del arquitecto, la cosa más intensa que he sentido este curso, sin ninguna duda.
Deseadme suerte, más para lo segundo que para lo primero.

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Hubo un amigo que una vez me dijo "sigue tus instintos". Tenía razón :)

Besos y suerte con todo!!