25 de junio de 2011

Gracias

Hoy quería escribir una entrada en el blog dando las gracias a ciertas personas.
Se acaba el curso y hago recuento de cosas que pasaron de hace dos años para aquí, y siento la necesidad de escribir. Han pasado muchos meses desde que tuve que alquilar este piso con esta gente que no conocía de nada, y han pasado muchas cosas.
En primer lugar, tenía que darle las gracias a Lc y a Jv, dos de mis compañeros de piso del año pasado. Gracias por echarme tan vilmente el año pasado de ese sitio que consideraban su piso; tanto que se sintieron en el derecho de echarme. Sin ese gesto tan egoísta nunca hubiera caído en este piso, y este curso hubiese sido un desastre completo. Gracias por hacerme apreciar la gente con la que he vivido este año, porque sin vosotros dos, jamás podría haber llegado a apreciar tan bien una sonrisa, un agradecimiento, o un gesto amable, aunque fuese una tontería. Sin haberme ignorado y subestimado durante cerca de 7 meses (los otros dos todavía no habíais decidido qué juicio hacíais de mí, dónde me encasillabais) no hubiera apreciado tantísimo estos últimos 9.
Gracias por obligarme a separarme de un piso que pensé que era perfecto para llegar a otro que no será tan bonito y no tendrá muebles en los pasillos para colocar velitas, pero es mil veces mejor. No tiene persianas, no tiene calefacción, ni suelos de madera, pero dentro viven personas. Añadido viene que está en una zona rodeada de gente, más cerca de las paradas de bus de lo que hubiera imaginado, a 3 minutos de tres supermercados diferentes, viviendo al lado de mis amigos. No está en un barrio fantasma virtualmente cerca de una parada de autobús, y que sea de construcción más nueva no implica que sea más cómodo.
Tengo que darles las gracias también por ser tan ruines que se acabaron descubriendo a sí mismos. Ahí también tengo que darle las gracias a Jb, el otro compañero de piso, que pese a que no estaba todo el rato en el piso, estuvo el tiempo suficiente para dejarme ver que las personas de verdad seguían existiendo. Esas que son sinceras, no hipócritas, no falsas, que hablan a la cara, que toleran que otra gente piense o actúe de otra manera diferente a la suya. Personas que no se ven a sí mismos como el centro del mundo y de la verdad y rechazan a todos los que no hacen las cosas de la misma manera que ellos. Gracias por ser el punto de apoyo que me faltaba (pese a que jamás lo buscaste) para mantener la cordura y no perder la esperanza en las personas. Por enseñar que hay gente que no se siente superior por estudiar carreras más “elevadas” que letras. Gracias a Lc y Jb por demonizar también a Jb (a pesar de que tengo la espinita clavada de no haberle podido decir que a él también lo queríais echar, pero como se iba, no creísteis necesario explicarle toda la mala persona que era), y con ese gesto demostrarme que no era yo la que fallaba, erais vosotros.
Y por último, gracias también por agobiarme durante todo ese tiempo, por no dejarme estar a gusto en un piso en el que yo también vivía, para así mantener la ansiedad lo suficientemente alta como para que, tras lo que la reactivó, no se fuese. Sin esos meses de sentirme echada de mi propia casa, no hubiese explotado hace casi medio año y jamás hubiese acudido a un psicólogo para que me pusiera la cabeza en orden. No sé si decir que ahora soy más feliz, pero estoy camino de superar la ansiedad. Veo que es un camino más fácil de lo que pensaba, y que voy a recorrerlo hasta el final.

Si no me hubierais echado del piso a última hora y por la puerta de atrás (recordemos que me enteré de que MI habitación ya estaba alquilada cuando se lo dijisteis al casero, porque no había coraje para hablar conmigo a la cara) no hubiese llegado a este piso. No hubiese conocido a mis nuevos compañeros de piso, y ahora mismo no estaría escribiendo esto porque me da demasiada pena que se acabe este curso.
Este año ha sido completamente diferente al año pasado. Anímicamente quizás he estado peor, con el rollo de la ansiedad y los bajones, pero la convivencia ha sido de 10. He vivido con personas, no con humanos que solamente se centraban en ser perfectos y rodearse únicamente de la perfección (lo que ellos consideran perfección). He vivido con personas tolerantes, con sentido del humor, que cuando no han entendido una postura en una conversación se han interesado por acercarse a ella para llegar a entenderla. He vivido con personas que cuando me veían acojonada por los recuerdos tan recientes que tenía de Lc y Jv me han obligado a jugar a la Wii con ellos. Personas que pese a conocerse de antes, me han metido en sus conversaciones a propósito, para no dejarme al margen. Personas a las que no se les caen los anillos por fregar un plato mío si alguna vez se me olvida.
Personas que no solamente no pusieron cara de asco cuando les dije que quería a la cobaya, sino que me propusieron ponerla en el salón y empezaron a planificar una jaula enorme para construirla entre todos y que fuese la cobaya con la mejor jaula del mundo.
Personas con las que me he tirado en el sofá a llorarles mis penas. Personas a las que les conté sin miedo todo lo que siento con la ansiedad y que estaba a punto de mandarlo todo a tomar por culo, y han concluido con un “tía, tienes que dejar el Death metal y pasarte al Ska”.
Por favor, personas con las que he discutido cuál es el mejor disco de Slipknot.
Personas que estuvieron en el Verea de hace 3 años, y personas que estuvieron en el concierto de Slipknot de hace dos. Y con las que acabaré coincidiendo dentro de algunos años en Ortigueira, en el Derrame Rock, otro Verea, Rock in Cambre, conciertos en Coruña, etc.

El 30 de este mes se acaba el contrato que hicimos hace 10 meses. Me quedo con el piso, el resto se van, pero no porque lo hayan querido así. Uno acabó de estudiar en Coruña, se va a Ferrol y tuvo que coger allí un piso. Y ella se va por un malentendido tan estúpido como pensar que yo también quería irme del piso, y hablar con el novio y amigos de irse juntos para no tener que volver a buscar compañeros. El otro no me ha dado razones, pero tampoco he tenido problemas con él, aunque no fuese la persona más agradable del mundo, se ha portado muy bien en general.
Ya hay anuncios repartidos por la ciudad de que busco piso, también por internet. Ya me ha llamado gente para ocupar sus habitaciones, y supongo que el lunes vendrán a verlas. Sabemos que nos separamos, y ahora que quedamos aquí solamente ella y yo, hablamos como si no nos quedase tiempo para estar juntas. Hace meses pensaba “no te emociones, son compañeros de piso, no amigos”, pero casi se ha convertido en una amiga. Llevamos días hablando las dos en el salón horas y horas como si lo fuéramos, y me ha confesado que este año ha estado mucho más a gusto de lo que esperaba y que le da pena irse. Que está dudando mucho de si fallarle un poco a los amigos y quedarse, pero que sabe que una vez prometido, no puede echarse atrás.

Gracias sobre todo a Dv y Rq, por incluirme durante tantos meses que tuve miedo. Gracias por todas esas tardes perdidas jugando a Wii. Gracias por no poner malas caras cuando venía David y tratarlo como uno más, al igual que yo con vuestros novios. Gracias por hacer que este curso no fuese un completo desastre. Gracias a Dv por intentar que le perdiese el miedo a los fogones. Gracias a Rq por compartir mis opiniones de los profesores y poder ponerlos podre con alguien. Gracias a los dos por todas las horas de charlas, más o menos trascendentales, por hacer que este año las horas de clase no fuesen más placenteras que las libres.
Gracias por devolverme la confianza en mí misma. Por haberme hecho pasar de ser un flan inseguro que tenía miedo de que la echasen al segundo mes a saber que el problema que tuve el año pasado no fue por mí y que no tengo por qué tener miedo.
Gracias por este curso, por estos 10 meses.

Ahora solo espero poder llenar todas las habitaciones cuanto antes, y con la mejor gente que pueda. Pero este año está gravado, y sé que pase lo que pase, voy a echarlos de menos.

2 comentarios:

Sandra dijo...

Espero que tengas mucha suerte con los nuevos compañeros, que como bien dices por ahí... sean personas.

Al final, eso es lo que más (quizá lo único) importa.

Por cierto, ¡menuda diferencia entre los habitantes del primer piso y los compañeros de este otro.

¡Besos!

La Petite Poupée dijo...

Espero que tengas suerte y pases un año tan cojonudo como este :) Un besazo^^