17 de septiembre de 2010

Tristezas, alegrías y un poco de popcorning. Sally.

Estos últimos días soy una pequeña montaña rusa emocional, sobre todo gracias a la cobaya. Llevamos unos cuatro días juntas y creo que ya confía en mí, y me está empezando a querer.
Por cierto, ya tiene nombre "bonito". No sé por qué, al segundo día de tenerla, se me vino a la cabeza el nombre de "Sally", y fui incapaz de encontrar otro que me gustase más. Se hace raro decirlo, pero me gusta.

Sally y yo empezamos mal. El día que compré la jaula me dijeron que me la podía llevar cuando quisiera. Esa misma noche llevé la jaula al piso de Iris, me prestaron un poco de lecho provisional para ponerlo en el suelo, y me la traje. Me dolió que conseguimos agarrarla dentro de su jaula, la metimos en la mía, y aún tardé un rato en irme. Yo escuchaba a la madre pitar (es que hacen un ruido como pitidos) y a Sally escondida en una esquina, pitando también. Sé que la madre no la echaba de menos, pero ella era la primera vez en que estaba sola.
Esa primera noche lo pasé mal. Esperaba que pasase la noche chillando, pero no hizo ni un solo ruido. Que estuviese en silencio fue todavía peor. Pasé una noche bastante ansiosa, preocupándome por ella: el bebedero no funcionaba bien, no sabía si tendría frío o hambre, miedo…
El primer día apenas comió. Me dejaron un poco de heno y a lo largo del día le puse lechuga. No bebió nada. El segundo día más o menos y me di cuenta de que tampoco había hecho sus necesidades. Empecé a preocuparme por ella. Quizás se sentía tan sola que no quería comer o moverse, y se estaba poniendo enferma. Busqué en internet sobre el tema, y nadie tenía el problema de una cobaya que no hacía sus necesidades.
Desde el primer día la saqué de su jaula. Intenté soltarla por el baño para que corretease, pero se quedó hecha un ovillo y no se movió. Más tarde la llevé al sofá, protegido por una toalla. Quise hasta jugar con la ley de Murphy y dejarla por el sofá o mi cama, a ver si así aprovechaba y me lo manchaba. Después de correr con ella de un lado a otro, nada.
Por la noche, ya muy preocupada, la solté en mi cama. Más triste de lo que imaginaba le dije que no quería que se pusiese enferma, y que si no comía y no bebía normal, y sobre todo hacía sus necesidades, la tendría que llevar de vuelta a la jaula con su madre.
Pues la muy cabrona, fue ponerla en su jaula, meterme yo en cama, y arrasar con el comedero. Tenía pera, tomate y lechuga. Por la mañana no quedaba nada. Fui después a comprar para comer yo y cuando volví tenía toda la jaula cagada. No me ponía tan alegre desde hacía mucho tiempo.
Estos otros dos días estoy viendo que, como mínimo, tiene confianza en mí. Me hubiera gustado ofrecérsela en forma de comida, pero solo come cuando nadie mira, y nunca de la mano. Sin embargo, cuando vino Iris a ayudarme a poner el nuevo bebedero la puse en la cama, y cuando la estuvo chinchando Iris, Sally corrió hacia mí. Y hoy la llevé al sofá para jugar con uno de mis compañeros de piso, y cuando se hartó, se acurrucó junto a mí.
Y ahora, lo que me acaba de hacer feliz y que cerca de las tres de la mañana me ponga a escribir esto, es que ha hecho su primero amago de popcorning, y solo tras estar cuatro días con ella.
El popcorning es un gesto que hacen las cobayas cuando son felices o están muy contentas. Se ponen saltar y a correr de un lado a otro. Casi literalmente, no caben dentro de sí mismas xD Pues hoy, como todas las noches, la dejé encima de mi cama un rato. La acaricio, nos quedamos mirando durante un rato, y ella curiosea por ahí. Cuando quiere volver a la jaula me mira de frente (justo de frente no ven) y pita suavito. La cogí, la puse en la jaula y se abalanzó sobre el comedero. Luego se puso a caminar por la jaula (normalmente se queda en una esquina mirándome y como mucho camina para ir a otra esquina), y después de un par de vueltas y de rascarse, empezó a dar saltos cruzando la jaula. Saltos hacia arriba, de alegría, no hacia adelante, como huyendo. Luego se subió a la rejilla donde tiene colgado el heno y estuvo curioseando lo que hay encima de la jaula. Nunca la había visto tan activa y eléctrica *-*

Estoy tan feliz y aliviada de que ella esté tan contenta…

Por cierto, tengo un vídeo monísimo de ella, comiendo lechuga. Tengo que editarlo y buscaré la manera de subirlo.
Mientras, más fotos.



Guinea pig
Guinea pig
Guinea pig

2 comentarios:

ichirinnohana_is dijo...

Me estoy enamorando de Culo Blanco a.K.a. Sally, que lo sepas xDDD Ay qué cosita más monaaaaaaaaaaaaaaaaa ♥

Besotes mamá de Sally =)

Sandra dijo...

¡¡Qué monada!!
Me encanta lo que has contado de tu cobayita!

Besos para las dos ;)