23 de septiembre de 2012

Cogiendo carrerilla


Los días pasan volando. Cuando llega la noche y pienso en lo que ha sido el día me doy cuenta de que parece que el día ha sido largo, pero que no he hecho casi nada. Pero en realidad no dejo de hacer cosas. Es por eso que tengo esa sensación de “no tengo nada que contar”, cuando en realidad sí tengo cosas que contar. Tuvimos durante unas horas una compañera de piso a la que le puedo reservar una entrada para ella sola, pasé la tarde en el acuario con la otra compañera de piso, me estoy riendo y pasándolo bomba con Iris como nunca, también podría hablar de su gato... pero sigo teniendo la sensación de que no tengo nada que contar porque no estoy haciendo nada.
Pero lo que sí no puedo parar de contar es que tengo ganas de ganchillar. Muero de ganas de volver a casa con mis lanas, agujas, imperdibles, patrones y todas esas cosas y volver a ponerme al 100% con ellas.
Estos días de estar parada me han llevado a invertir el tiempo de ganchillar en buscar nuevas ideas, en encauzar las futuras horas de trabajo. Durante todo el verano he tenido la sensación de “quiero ganchillar, pero no sé el qué”, y entonces hacía otro dinosaurio, o empezaba un conejo nuevo. Nada que no hubiera hecho antes.
He buscado inspiración (gracias eternas a Pinterest y a DeviantArt, por dejarme buscar y guardar material), y creo que la he encontrado. También gracias a Ebay por abrirme nuevos caminos con nuevo material, que está en camino ya. He encontrado tiendas de lana aparentemente muy buena muy barata (mezcla de algodón, soja y bambú suena genial, pero tengo que probarla antes), y de cosas que ya se irán desvelando así como vayan llegando. Cosas que me dan un nuevo acercamiento a los amigurumis, que me van a hacer cosas nuevas. Una pequeña tontería que me dan ganas de seguir innovando y mejorando.
Tengo varios proyectos marcados. El primero, terminar pronto con la manta de seta para poder pasar a otra. Estoy todavía intentando decidirme por cuál será, pero cada día me inclino más al símbolo de Batman. Tenía un antojo con un Dratini, pero me imagino una colcha de Batman y se me cae la baba. También estoy buscando la manera de hacerlo en pequeño para hacer cojines. Quería hacerlos más pequeños y más propensos a ser vendidos, porque soy realista, y como me niego a vender estas mantas por menos de 100€ (que en esta van 6 meses de trabajo y los que me quedan) sé que no las voy a vender rápido. Pero tengo el problema de que si vuelvo a hacer todos los cuadraditos, aunque sean más pequeños, igualmente los voy a tener que coser, rematar, etc. Así que estoy buscando alguna manera de simplificarlos. Pero haré algún cojín, también les tengo ganas.
Con el nuevo material que está por llegar quiero reinventar los conejitos y ositos pequeños que estaba haciendo. Quiero darles alguna utilidad además de ser muy monos, y como me quedan pocos, también quiero volver a hacerlos y volver a llenar la casa de osos. Nunca son demasiados osos.
Y el último proyecto va a servirme para crecer como mente imaginativa resolutiva de problemas. También para alejarme un poco de los peluches asépticos que estaba haciendo. Voy a meterme en la creación de personajes conocidos. Tengo una lista bastante amplia, y creo que sé cuál quiero hacer primero, pero no sé por dónde seguiré. A estas alturas de año no voy a decir que van con miras a la preparación de la mesa del ExpOtaku, pero es material que probablemente llegue a entonces y que vaya a funcionar muy bien. Antes de eso me avisaron de otro evento, relacionado con juegos y videojuegos para noviembre; tienen que informarme más sobre cómo va a funcionar, cuándo es exactamente y esas cosas, pero ya estoy en contacto con gente de asociaciones que va a ir y que está en contacto directo con los organizadores.

Me da rabia poder escribir solamente entradas de “quiero hacer, tengo proyectos”, pero solamente me traje un ovillo de lana para probar que terminé en un día, y un par de ovillos más para avanzar con la manta... que también terminé. Tuve que comprar dos ovillos más en un chino para estar ocupada con algo, pero como no tengo relleno estoy haciendo guantes. Hoy termino un par a rayas, y como me está sobrando una burrada de lana, imagino que haré alguna bufanda o algo así. No sé qué tal está la idea de hacer un ejército de guantes.

Lo malo de los proyectos en amigurumi es que llevan tiempo. No puedo poner en marcha dos proyectos en un día, porque es un proceso de creación lenta, y no hay horas suficientes para todo. Ahora que no tengo que ir a clase, y apenas voy a tener que estudiar, tengo mucho más tiempo libre, y no va a ser suficiente. Imagino que iré dedicándome un poco a cada uno, alternándolos, dándoles forma a la vez, y cuando se acerque el evento de noviembre le daré más caña al tercero. Será cosa de organizarse, e intentar no lamentarse mucho de tener solamente un mes para hacer honor a halloween :( Haré algo especial pero sencillo, para no dejarlo olvidado, aunque tenga las prioridades en otras cosas.

A ver cómo van saliendo estas cosas. Mientras, sacaré ratos para seguir con la remodelación de mi habitación a un pequeño rincón steampunk, que se está alargando más de lo que creía porque es más difícil de lo que creía. Ahora que vuelvo a casa volveré a meterme con ello. Probablemente haga como durante el verano: trabajar un poco en la habitación durante la mañana, comer, trabajar en lanas durante la tarde. La noche para frikear, editar fotos, blogs, DeviantArt y Pinterest.

A ver si traigo las aventuras que estoy pasando por Coruña estos días pronto :)

1 comentario:

La Petite Poupée dijo...

Seguro que te va todo bien :) ¡Un besazo!