9 de noviembre de 2012

Mi chico ideal

Siempre he tenido claro qué busco en un chico, aunque hasta ahora pensaba en él de manera platónica, y por decirlo de alguna manera, me estaba “conformando” con menos. No es que me conformase realmente, es que nunca había conocido a alguien como el que estaba buscando realmente, y pensé que simplemente, no existía. He conocido chicos que me gustaron, pero siempre había algún “ojalá...”. Nunca nadie había cumplido con todo. Incluso había “renunciado” a algunas cosas porque ya me parecía mucho pedir.
Para mi chico ideal, buscaba a alguien que pudiera disfrutar de la misma música que yo. Que pueda apreciar la belleza detrás del ruido, que encontrase los gritos y las guitarras relajantes, y con quien pudiera compartir conciertos y festivales. Otra cosa importante, es que tenía que ser cariñoso y con un punto romántico (y creo que todos disfrutamos de algunos momentos cursis puntuales); que se deje sobar sin que se agobie, que le guste abrazarme y no le importe tenerme encima a cada poco. Además, me gustaría que fuese una persona culta; con o sin estudios, alguien inquieto intelectualmente, que quisiera aprender cosas, que fuese curioso y disfrute de museos, exposiciones, y que estuviese interesado en diferentes campos. Que me deje hablar de arte, música o literatura y no le parezca una tontería (este último punto está dentro de las exigencias más exigentes quizás xD). Que sea alguien leído, que le guste la literatura o la lectura, con quien hablar de libros, con quien irse a algún sitio tranquilo y pasar los dos la tarde leyendo. Alguien que vea los libros como objeto de disfrute, no de colección o de decoración.
Que sea alguien responsable. Alguien que tiene responsabilidades y cumple con ellas. Que pueda comprometerse con algo y mantenerlo. En principio esto no parecía importante, pero odio cuando la gente empieza cosas y las deja a la mitad, por comodidad o por exigirles un esfuerzo que no quieren hacer. Buscaba a alguien que se hubiese comprometido con algo (unos estudios, un trabajo, alguna afición a lo largo de los años) o hubiese hecho algún esfuerzo alguna vez.
También es importante que yo le guste. Ya tuve muchos años adolescentes de buscar chicos para los que no valía nada. No pido idolatración, solamente alguien que me valore, me quiera y haga sentir querida. Aunque suene algo egoísta, alguien que me haga sentir que valgo algo para él, que de verdad quiera estar conmigo, y haga esfuerzos por estar conmigo; que no me deje tirada así como deje de ser cómodo.
Que entienda mi ansiedad. Aunque no sepa qué hacer con ella (ni yo misma lo sé) que de entrada entienda que puede haber momentos en los que me encuentro mal y que hay cosas que no puedo hacer (salir a cenar, a veces salir a comer...). Que no lo vea como una neura ni una tontería. Y sobre todo, que tenga paciencia conmigo cuando no me encuentro bien.
Que busque más o menos el mismo futuro que yo: un trabajo estable que me permita vivir tranquila, con tiempo para dedicarme, fuera del trabajo, a las cosas que me gustan y me hacen feliz. Una vida tranquila, sin ostentación ni caprichos. Una casa estable, en un sitio agradable, y la capacidad de ahorrar como para poder pegarme veranos de festivales e inviernos de conciertos. No busco alguien que ambicione riquezas ni una vida de fama ni muy agitada; pero tampoco una vida de escaquearse, vaguear y no esforzarse por nada más que conseguir lo mínimo. Me gustan las rutinas rodeada de cosas y gente que me hacen feliz, y no podría compartir esta vida con alguien que no estuviese contento con ella. Sé que soy joven, tengo 22 años y parece que aún me queda tiempo para pensar en el futuro, estabilidad y eso. Pero es lo que me gusta. Tranquilidad, rutinas, estabilidad, saber o intuir qué va a ser de mí de aquí a 6 meses.
Estas son las cosas básicas. Hasta ahora no había encontrado a nadie que las cumpliese todas. O música y responsabilidades, o música y tranquilidad, o lectura y responsabilidades... pero nunca se habían dado todas estas cosas juntas. Y ya si me pongo exigente:
Que no beba, ni fume, ni tome drogas. Estar pendiente de que la otra persona pueda fumar es un coñazo. Le cogí mucha tirria también a los borrachos, con esos ojos ausentes y el que se comporten diferente. No pido un abstemio al 100%, pero no me gusta cuando pasan del puntillo. Sobre todo porque yo sí soy abstemia al 100% y no lo veo divertido ni entretenido. Ya si hablamos de drogas, aunque sean porros... prefiero pasar del tema. Me hace mucha menos gracia que el alcohol y el tabaco. Aguanté porros durante un tiempo, y estoy cansada de ellos.
Que su idea de salir por las noches y pasarlo bien incluya conciertos y tranquilidad. Que su concepción de pasarlo bien no sea estar de pie toda la noche, en discotecas/pubs/botellón. Que no se aburra si para salir vamos a un bar y pasamos la noche sentados y charlando.
Que no tenga miedo a la distancia. Tal y como están las cosas, y según lo que he querido desde hace años, es realista ver la posibilidad de me vaya fuera a trabajar, aunque sea solo unos meses con algunas prácticas o becas. Necesito que comprenda que es algo que quiero o tengo que hacer, y no me ate a él, a una ciudad o una casa. En su día me perdí el Erasmus por alguien que no soportaba tenerme lejos más de 3 días, y no quiero volver a repetirlo. Pidiendo un poco más, me gustaría alguien que tampoco se viese irremediablemente atado a un sitio y, si me va bien fuera y si tiene posibilidades de estar él también bien fuera, pudiera plantearse venir conmigo. La distancia es una etapa, tampoco quiero distancia durante años.
Ya en plan locura, que fuese alguien creativo. Si es dentro de la música, mejor. Sería un orgullo poder ver a alguien que se mueve dentro de la música, que lucha por ella y se esfuerza por ella. En plan sueño, si tiene un grupo y dan algún concierto, el orgullo de estar con él y tener la posibilidad de vivir el concierto desde dentro. Pero en plan locura. Más que una necesidad es un plus, un sueño, algo a lo que no aspiro conseguir, pero que sería genial que fuese.

Pues bien. Lo he encontrado. Existe alguien que cumple todo esto. Punto por punto. Y cuánto más lo conozco, mejor es. Y cuánto más tiempo paso con él, más feliz me hace. Una sorpresa por mañana, una sonrisa al irse a dormir.
De momento tendremos que luchar un poco con la distancia, pero vale la pena.


So close, no matter how far...

3 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

No me mates por decir esto, pero...

¡¡¡QUÉ BONITO ES EL AMOR!!! ♥

Ahora en serio, me alegro de que le hayas encontrado :) Espero que tengáis mucha suerte con lo que surja^^

¡Besos!

Hernán dijo...

Excelente post, bien narrado y a seguir luchando contra la distancia, Saludos.

Sandra GM dijo...

¡Cómo me alegro por ti!
Espero que os vaya todo de perlas.

¡Un besazo!

(Y suerte con tus exámenes)