19 de julio de 2009

Cosas raras están pasando - Diario 10

Desde siempre fui una niña buena y obediente. Mis rebeldías eran contra las leyes impuestas por los poderes superiores o contra el pensamiento homogéneo. Pero nunca, nunca, me había rebelado de lo que me decía mi padre o de las normas de mi casa.
Hasta que éstas se hicieron demasiado insoportables.

Cuando me dijeron que como castigo por algo que yo no había hecho mal (tener como novio a la persona más cariñosa, amable y genial que podía encontrar no veo que tenga nada de malo; por lo menos no para los que no estén interesados en é xD) iba a pasarme el verano encerrada en mi pueblo supe que no iba a poder aceptarlo.
Quince días más tarde, después de estar una semana en pijama y dos amargada, sin hablar, sin ganas de sonreír, sin ganas de salir a la calle, y con mi máxima aspiración a pintar camisetas hora y media por la tarde, no pude más.
Le dije a mi padre (no le pedí permiso) que me iba a ir el viernes a Coruña. La excusa al principio eran los papeles de la beca, pero yo sabía realmente que venía a verlo a él, porque lo necesitaba. Verlo, y a él.
Y de nuevo, sin pedirle permiso, y bajo su sorpresa, le dije que me quedaba hasta el lunes. Creo que al principio se enfadó un poco... pero no me importa. No después de estar dos semanas amargada vagando por la casa, después de despertarme el día de la despedida y casi no poder abrir los ojos de lo hinchados de llorar la noche anterior.


Estoy en Coruña. Y estaré hasta el lunes a las 8 de la tarde.


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Imagen Old Phone, de GooFE, extraída de Deviantart. Pasaos por su página, tiene fotos impresionantes.


1 comentario:

ichirinnohana_is dijo...

Diviertete en Coruña, guapa^^

Besotes!!!!!!!!!