18 de agosto de 2013

Resurrection y resurrección pt.I

Hace ya 15 días que terminó el Resurrection Fest de este año, pero he tenido poco tiempo para ponerme a escribir sobre él. Aún así, aunque haya pasado el tiempo, es algo de lo que me acuerdo a diario y sobre lo que tengo bastante hype. Vamos, que sigo pensando que ha sido brutal e inmejorable.

Esta entrada se puede considerar anexa a la última. Empieza cuando Gerardo llevaba aquí unos días, mientras solo había conocido mi pueblo y parte de a Costa da Morte. Era miércoles ya, 31 de julio, por la mañana (muy de mañana, tanto que el sol estaba apenas saliendo) cuando nos pusimos en marcha. Mientras yo me duchaba, Gerardo veía cómo empezaba a amanecer a través de la ventana del hotel. Ya teníamos casi todo recogido y la noche anterior habíamos parado por mi casa para recoger la tienda y los sacos para el camping.
Arrancamos para Coruña alrededor de las 9 y media de la mañana, con el coche de alquiler. Dejamos el coche y fuimos dando un paseo por la ciudad hasta la estación de autobuses, porque pensamos que nos compensaba ir en bus y no tener coche esos días. Aunque parecía que podíamos ir algo justos de tiempo pudimos llegar, acomodarnos, ir a comprar los billetes... y tener algo de tiempo libre antes de subir al autobús.
El viaje fue algo pesado. Tuvimos que hacer enlace en Ferrol para poder seguir hasta Viveiro, y estuvimos casi 4 horas allí dentro (entramos en el bus a las 11 y algo de la mañana y llegamos a Viveiro sobre las 3 de la tarde). Gerardo durmió un poquito, y yo llevé el viaje entre escuchar música y pensar sobre qué nos podía estar esperando en Viveiro.
Llegamos a la hora de comer, pero preferimos encontrar el camping y asentarnos antes de pensar en comida. No teníamos muy claro dónde estaba, pero seguimos el rastro de jebis y hardcoretas y lo encontramos a la primera. Ya había unas cuantas tiendas montadas y se respiraba ambiente de camping, encontramos un sitio bastante cerca de la puerta y montamos la tienda. Como mi tienda es de las de Quechua, realmente tardamos más en decidir dónde ponerla que en montarla literalmente. Pusimos las cosas dentro, vimos que por suerte cabíamos los dos (apretujados) en una tienda de una persona, y ya nos fuimos a buscar comida.
En Castellón parece ser que cuando se van de festival, para comer, compran una barra de pan, una barra de fuet y lo mezclan (o no, y van alternando mordiscos de una y de otra), pero en Galicia tenemos algo muy rico, llamado empanadas, y nos alimentamos de eso. Fuimos hasta un supermercado y compramos un par de trozos de empanada, que nos comimos en el camping. A partir de entonces, solamente teníamos que esperar a que pasase el tiempo, porque el festival empezaría al día siguiente.
Hicimos el vago por el camping, luego nos pusimos a hablar con un tío que tenía montada su tienda cerca de la nuestra... y dieron el aviso por internet de que los que pudiéramos, fuésemos a buscar las pulseras para entrar al festival al día siguiente y así ir descongestionando las colas. Nos dimos el primer paseo hasta el recinto del festival, aunque no llegamos a entrar. Pasamos un ratito de cola (como se puede ver en esta foto, justito en el centro:

Con nuestras pulseras bonitas, volvimos para el camping, a seguir perdiendo el tiempo.
El sueño empezó a aparecer alrededor de las 10 de la noche, y tras aguantar un rato, decidimos meternos en la tienda y dormir. El camping tenía mucho ambiente, pero nos habíamos despertado a las 8 de la mañana y habíamos recorrido mucho tiempo con la tienda, sacos y demás al hombro, además de la pateada hasta el recinto y vuelta. Escuchábamos cómo llegaban algunas tiendas (unas más silenciosas que otras, como unos putos chilenos que llegaron gritando como si todo el mundo tuviera que enterarse de que habían llegado), alguna gente cantando, y el momento más lol del camping dentro del festival: la conga hardcore. Había poco que nos habíamos metido en la tienda, y escuchamos un ruido rítmico de fondo. Poco a poco va aumentando el sonido y escuchamos “conga conga hardcore!” y vemos a una fila de casi 200 tíos agarrados por la cintura bailando la conga por todo el camping. Había muchas ganas de festival.

Dormimos apretujados los dos en una tienda de una persona, y el pobre Gerardo un poco encogido (teníamos las bolsas a los pies)., y despertamos temprano, pero tras dormir como 10 horas. El camping todavía estaba en silencio, o la mayor parte de él (algunos aún no se habían ido a dormir). Fuimos a los baños y luego nos pusimos a buscar las duchas. En el baño de chicos Gerardo se encontró con cierto guitarrista y voz de cierto grupo de thrash metal de Albacete que aún no se había ido a dormir y apenas se acordaba de cómo se usaban los urinarios de pie. Desayunamos y fuimos viendo cómo llegaban más y más tiendas que se ponían a nuestro lado, cogiendo un sitio con el que contábamos para la gente de Castellón que venía en autobús.
Ellos llegaron sobre las 12 del mediodía, y tuvieron que recorrer el camping para encontrar un sitio en el que cupiesen todos juntos. Lo encontraron, pero un poco a tomar por culo y lejos de nosotros. Y con el suelo tan lleno de piedras que no hubo manera de clavar casi ninguna piqueta hasta el fondo.
Luego no sé qué hicimos. Creo que fuimos a buscar un supermercado en otra dirección que el día anterior y que compramos para comer, aunque no sé si eso fue al día siguiente. Como fuese, conseguimos comida, comimos, hicimos el vago un poco más y luego echamos a andar Gerardo y yo hacia el recinto de conciertos porque empezaba un grupo que queríamos ver, creo que Against de waves.
Aquello era enorme. Este es el mapa del recinto

Y este es el escenario grande desde arriba, para que os podáis hacer una idea de las dimensiones:

Los conciertos que queríamos ver estaba un poco mal distribuidos. El jueves teníamos Trivium y seguidamente Lamb of God, el viernes solamente Vita Imana a las 5 de la tarde y el sábado podíamos pasear todo lo que quisiéramos porque no teníamos ninguna preferencia. Obviamente, no fuimos solamente a ver a esos grupos, porque, aunque esas eran nuestras prioridades, había muchos otros grupos que queríamos escuchar, pero no vivir de una manera tan intensa: Against the waves, Rise to fall, Rise of the Northstar, Lendakaris Muertos, The Casualties, Slayer, Oddy Lane, Toundra, Nao, Dawn of the maya, Exodus, The Exploited... unos cuantos.
El jueves, hasta que cayó el sol, fue bastante tranquilo. Tras ver a Against the waves nos encontramos con el concierto de Bastards on parade, que daban tanta fiesta que Gerardo se tuvo que meter en el mosh irremediablemente. Tras él, como teníamos un hueco de un par de horas, dimos un paseo por el resto del recinto (merchandising, reconocer dónde estaban los baños y demás cosas) y fuimos a merendar a la tienda. Fuimos caminando, pero pedí que la vuelta la hiciéramos en bus, porque los pies empezaban a resentirse. Merendamos, y llegamos cuando The Casualties estaban tocando.
Como bien dijo Gerardo, fue el primer concierto de punk de verdad que veía en bastante tiempo que no daba pena. No los conocía y me llevé una buena impresión de ellos, no como suele pasar con los crestas que se suben a un escenario. Cuando terminaron, nos fuimos acercando al escenario para ver a Trivium desde cerquita, metidos en el medio de la gente.
Podíamos habernos ahorrado el problema. Primero, tuvimos que aguantar durante la espera a las mojabragas del grupo. Que si uno había dicho nosequé en Twitter, que si blablabla histerismos. Yo espero no ponerme así antes de ver a Sôber, o por lo menos creo que no me pongo así. En fin, se acerca el momento de que salgan: acaba el concierto de la carpa, la gente se acerca, se despeja el escenario de aparatos y gente innecesaria, y salen a escenario. Tocaron un par de temas, uno que conocía y otro que no, había algún amago de pogo que me empujaba un poco y poco más. De eso, con otra canción, que un grupo de adolescentes empezaron a montar un pogo en plan serio, y la única imagen que tengo de él es notar vacío tras de mí, mirar y ver a Gerardo conteniéndolos contra la gente de atrás. Críos vs exjugador de Rubgy, adivinad quién ganó xD
Termina otra canción y desde el escenario dicen que nos echemos un poco para atrás, porque hay un problema con las vallas y tienen que arregarlo antes de que estemos en peligro. Lo intentan durante un momento, y le dicen que tardarán unos 10 minutos en arreglarlas bien. Los del grupo, en vez de intentar distraernos de alguna otra manera, deciden que lo mejor que pueden hacer es retirarse y esperar a que esté arreglado el problema. Allí nos quedamos, con el concierto a medias, mangados, durante más de media hora.
Cuando arreglaron el problema volvieron a salir y siguieron tocando como si nada hubiese pasado. A los dos temas le dije a Gerardo que saliésemos de allí, porque me estaba aburriendo y el concierto no estaba mereciendo la pena estar aguantando empujones y gente apretujada. Y nos fuimos a uno de los laterales, casi en la valla, pero no entre un montón de gente.
Y es cierto, Trivium fue la gran decepción del festival. Hubo una comunicación 0 con el público (solamente se dirigieron al público con el tema de la valla), el setlist fue malísimo, con canciones muy parecidas entre sí y con muy poquitas que me gustasen. Tuvieron una actuación homogénea, aburrida y desganada. Se les veía tocar como se puede tocar en un local de ensayo: las canciones suenan bien, pero no transmitían más. Gente que los había visto otras veces decían que habían estado muy sosos, que en otros conciertos tienen un poco de más agresividad y que transmiten mucho más de lo que transmitieron en Viveiro. En todo caso, a mí me aburrieron. Si hasta parece ser que tocaron una canción nueva, del próximo disco, y ni me enteré de lo homogéneo que estaba siendo todo.
Lo mejor de su concierto fue el bis, que tocaron In Waves y Pull harder on the strings of your martyrs y dieron un poco más de caña. Pero ya ves. Dos canciones entre una hora y media, y al final.

Obviamente, ya nos quedamos allí para Lamb of God. Alguna gente se fue y yo conseguí plaza fija en las vallas y Gerardo tenía pensado irse al centro del mosh a pasar el concierto. Cuando parecía que el concierto se acercaba (como antes: escenario despejado, otro concierto que se intuye que va a acabar, se acerca más gente y la hora, etc) me dejó las gafas, la chaqueta, le di la palestina para el polvo y se fue corriendo.
Me acuerdo poco del concierto de Lamb of God, y eso demuestra que fue una brutalidad. Me acuerdo de cosas que pasaron durante el concierto, pero no mucho del concierto en sí. Sé que empezaron, que empezamos a saltar y a gritar, que tocaron un setlist que ni pedido por encargo, que Randy Blythe es una bestia encima del escenario, que tocaron un montón de canciones que me sabía (y no sabía que sabía tantas canciones de Lamb of God) y que en la última canción de Lamb of God apareció Gerardo hecho una mierda xD
De cosas que pasaron durante el concierto, me acuerdo de que estaba justo por el sitio donde los caídos al foso después de hacer crowdsufing volvían al público (uno se tiró tres veces al público para que lo cogiesen, se hicieron a un lado y se cayó al suelo las tres veces; una tía completamente drogada que estaba viviendo en el país de las nubes de azúcar y los unicornios y un enano cabrón que casi se me cae encima varias veces como una apisonadora), que estuve casi todo el rato detrás de Sobrino, mientras sacaba fotos y veía el concierto desde dentro del foso; y que Gerardo me dijo que como tocasen Walk with me in hell vendría a por mí. Y así, no habían pasado 30 segundos desde que empezó y lo tenía delante. Me dio un beso como pocos y se volvió a ir.
También recuerdo la enorme nube de polvo que se estaba levantando desde el mosh, lo que significa que la estaban liando bien.
En la última canción del bis, Black Label, que tampoco conocía, apareció Gerardo por detrás. Juro que parecía un mapache. Tenía los ojos negros (en realidad, todo lo que no le tapaba la palestina estaba negro) de tierra. Me enseñó la camiseta y estaba empapada de sudor. Las piernas tenían color de barro. Acabó la canción, nos disolvimos, le mandé abrigarse y fuimos a la barra. Se bebió una botella de 33cl de agua sin respirar, tanto que pensé que le iba a dar un chungo. Y aunque tenía ganas de ver a Sylosis, no hubo cuerpo. Yo estaba cansada y él estaba machacado. Nos volvimos al camping, pero antes de ir a dormir fuimos en busca de una fuente para que él se sacase algo de tierra de encima. Madre mía cómo tenía las piernas de tierra. Así como les echó agua encima se convirtieron en un barrizal y necesitó un rato para limpiarse un poco, y aún así dejó la toalla llena de tierra. Se lavó la cara, comprobamos que estaba bastante afónico y cuando consideró que lo que le quedaba en el cuerpo solamente se iría con una buena ducha, nos fuimos a la tienda.

Como se está alargando la entrada, dejo el resto del día del Resu para otra entrada. Pasaron muchas cosas y lo pasamos muy bien, y creo que aún tengo cosas para seguir extendiéndome. Aunque lo más intenso ya ha pasado.
En la próxima entrada tocan Slayer, Toundra y algunas sorpresas, para bien y para mal.

1 comentario:

Isi LPP dijo...

Estoy leyendo la definición gráfica de un concierto jodidamente épico y se nota. Me he tenido que reír con las anécdotas de Gerardo, seguro que fue salvajísimo para él el concierto de Lamb of God (y bien que lo gozasteis).

¡Besos!