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29 de octubre de 2010

Como decía en esta entrada, estoy intentando formar una biblioteca decente como medio filóloga que soy, y completa que seré en un futuro. Ésta es una lista, que iré modificando con el tiempo, de los libros que quiero conseguir, a modo de reto personal, y de los que voy consiguiendo. Tengo muchos más apuntados en márgenes de apuntes y de folios, que iré incorporando poco a poco.

Como filóloga en formación, dejo las referencias bibliográficas lo más perfectas y precisas que pueda.


Literatura
Ameixeiras, Diego, Dime algo sucio, Xerais (conseguido en la Casa del Libro a finales de julio de 2011)
Ameixeiras, Diego, Asasinato no Consello Nacional, Xerais
Baudelaire, Charles y Gonzalo Navaza (trad.), As flores do mal, Editorial Galaxia (ISBN: 978-84-9865-6)
Carver, Raymond, De qué hablamos cuando hablamos de amor, Anagrama.
Casares, Carlos, Os escuros soños de Clío
Grimm, Jakob y Wilhelm, Cuentos (no busco una edición en concreto, más bien una antología lo más completa posible; todavía no sé qué edición es la que busco). Sé que hay una editorial por ahí que editó todos los cuentos, pero no me convence.
Eco, Humberto, El nombre de la rosa (conseguido el 03/02/2011, El baúl de los Recuerdos, Coruña).
Lindsay, Jeff, Dexter: el oscuro pasajero
Lindsay, Jeff, Querido Dexter
Maupassant, Guy de, y Jose Ramón Monreal (trad.) Cuentos esenciales, Editorial Mondatori (ISBN: 987-84-397-2036-2)
Morre, Alan y David Lloyd, V de Vendetta (estoy pensando en si la quiero en versión original o traducida; también si quiero el libro que engloba toda la historia o los 10 comics que sacaron en los '80)
Orwell, G. Rebelión en la granja.
Palma, Félix J. (ed.), Steampunk. Antología retrofuturista, Fábulas de Albión
Rojas, Fernando de, La Celestina, ed. D. S. Severin, Cátedra. (Conseguido en marzo de 2012 en el Baúl de los Recuerdos en A Coruña; realmente la edición es de la de Crítica)
Rulfo, Juan, El llano en llamas, Cátedra. (Conseguido en marzo de 2012 en "Te lo compro" en A Coruña)
Tsugumi Ōba, Death Note (ya tengo el primer volumen, me faltan los otros 12)
Winchester, Simon, El profesor y el loco, Editorial Debate.

Biblioteca Vampiros
Harris, Charlaine, Muerto hasta el anochecer, Punto de lectura (Conseguido en mayo de 2011 en el Baúl de los Recuerdos, A Coruña. // Vuelto a conseguir a través de La Casa del Libro a principios de agosto de 2011)
Harris, Charlaine, Vivir y morir en Dallas, Punto de lectura. (Conseguido a través de La Casa del Libro a principios de agosto de 2011)
Harris, Charlaine, El club de los muertos, Punto de lectura. (Conseguido a través de La Casa del Libro a principios de agosto de 2011)
Harris, Charlaine, Muerto para el mundo, Punto de lectura (Conseguido a través de La Casa del Libro a principios de agosto de 2011)
Harris, Charlaine, Más muerto que nunca, Punto de lectura (Conseguido a través de La Casa del Libro a principios de agosto de 2011)
Lovecraft y Enrique Alcatena, Bestiario, El Zorro Rojo.
Pizarnik, Alejandra y Santiago Caruso (ilustrador), La condesa sangrienta, El zorro rojo.
Sommer-Bodenburg, Angela, El pequeño vampiro, Alfaguara Infantil.
Stoker, Bram, Drácula (busco una edición de lujo, tapas duras y papel de buena calidad.)
Stoker, Bram y Luis Scafati (ilustrador), Drácula, El zorro rojo.
Zamora, MJ, Vampiros, guía de superviviencia, Editorial Berenice.

No literatura
Benjamin, Walter, (1973) La obra de arte en la era de su reproductividad técnica, Madrid, Taurus.
Berger, J., (2004) Modos de ver, Barcelona, Gustavo Gili.
Forster, E. M., (2003) Aspectos de la novela, Barcelona, Editorial Debate.
Lakoff, George (2007), No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político, Madrid, Foro Complutense.
Propp, Vladimir, Morfología del cuento, Madrid, Akal.
Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 23ª edición
Ridgon, Renée y Zabet Steward, Anticraft: knitting, beading and stitching for the slightly sinister (ISBN-13: 978-1-60061-204-6)
Saray, Rebeca, In Requiem, Norma Editorial.
Staforrd, Jennifer, Domiknitrix (ISBN-13: 978-1-58180-853-7)

Biblioteca de una filóloga

Los filólogos por lo normal, mientras van estudiando la carrera, se van haciendo con la bibliografía básica, tanto en literatura como en lingüística (más hacia la literatura). Hasta ahora yo no me puse en serio a crearme mi propia biblioteca porque no sabía si realmente iba a ponerse seria la carrera, y fui tirando de bibliotecas (principalmente la grandísima biblioteca de mi Facultad, lo mejor que tenemos y la mejor dentro de la UDC) y de fotocopias.
Pero estoy en 3º, y más seria no podría ponerse la carrera. Dentro de poco más de año y medio (si Dios quiere) estaré Licenciada. No tengo mi biblioteca a cero, pero la tengo bastante más pobre de lo que me gustaría, tanto de literatura como estudios sobre literatura, o lingüística (soy una de las pocas frikis a las que le gusta la lingüística general).
Tampoco me puse en serio a recopilar libros por el presupuesto que suponen. No puedo gastarme cerca de 200€ en libros por cuatrimestre, porque tengo un alquiler que pagar xD Este cuatrimestre mis compañeros de clase que van a todas las optativas de literatura creo que tenían calculado que si compraban todos los libros en las ediciones recomendadas (la mayor parte es la misma edición que piden en los institutos, Cátedra, que dentro de lo que te encuentras por ahí, es barato) iba a salirles cerca de 170€. Este año, solo para Español Coloquial yo tendría que comprarme un libro que cuesta 26€, más todas las literaturas, por ejemplo. Me da miedo hacer cálculos ya. Prefiero tomármelo con calma e ir comprando y consiguiendo libros poco a poco.
Así que me propuse hacer una lista con los títulos que me gustaría incluir a mi biblioteca. No lo pensé como una “wishlist”, pero David ya dejó caer que le viene muy bien la idea. Es, sobre todo, un recordatorio para mí misma, sobre las obras que tengo que ir consiguiendo para ir formando una estantería digna de una filóloga, sino buena, decente por lo menos.
Poco a poco fue madurando la idea de la lista, y creo que voy también a “registrar” los libros que tengo por casa, del año pasado y del anterior, para acabar teniendo la lista de “ya lo tengo” y la de “pendiente de tener”, o algo así.
También, para los libros que no esté claro de qué tratan (sobre todo de lingüística, no creo que valga de mucho decir de qué trata Cuentos de Edgar Allan Poe, por ejemplo), por curiosidad para quien los pueda leer.
Tengo instalado Ubuntu (todavía no dije nada, pero ayer estuve en una Install Party), y uno de los programas libres que puedes ponerle es un registro bibliográfico propio. Lo leí por encima, y hablaba de Ebooks, pero no sé si se pueden hacer también entradas con libros físicos. Será cosa de probarlo. Pero hacer un registro bibliográfico de todos los libros que tengo es algo que quiero hacer desde pequeña (ya era una friki de aquella…), y creo que lo empecé varias veces, pero no llegué a acabarlo nunca.
Como esta entrada se está quedando bastante larga, la lista la haré en otra, e iré actualizándola conforme vaya anotando más libros y consiguiendo otros. Lo más probable es que para acceder rápido a ella ponga el enlace en la barra lateral y todo eso… e informaré más cuando encuentre programas para hacerme el registro bibliográfico.

Y hablando de cosas bibliográficas… ya salieron las convocatorias de becas para colaboración con las bibliotecas! A rellenar papeles, a entregarlos y a cruzar los dedos para poder tener mi primer trabajo decente, aunque antes tengo que informarme sobre “compatibilidades” con otras becas y así.
Muahahaha!

27 de octubre de 2010

Médicos informáticos

Después de un fin de semana con fiebre y con un dolor de garganta que me amargó no solo los días libres, sino también el concierto de Eluveitie y Korpiklaani (al que no pude ni siquiera ir u.u), me vi forzada a ir por fin al médico.
Llevaba semanas diciendo que tenía que ir, porque mis pastillas para la alergia se me quedaron pequeñas, y es incómodo estar llorando a lágrima viva en clase, sobre todo por si el profesor se asusta. Y ya no tuve excusa, estuviera curada del todo o no el lunes.
No me gusta ir al médico. Demasiados viejos y demasiados quejicas, evito ir salvo que sea totalmente necesario. Mucho menos pasar por Urgencias, como me sugirieron varias personas al enterarse de que llevaba más de 24h sin conseguir bajar de 38 ºC y dolerme la garganta al hablar. Urgencias salvo que me esté muriendo (si es “necesario” paso) no voy. A lo mejor tiene que ver que mi padre trabaja en Urgencias, no sé xD
El viernes me desperté con las amígdalas enormes, de estas veces que bajas la cabeza y te las pillas con la mandíbula. Fui a clase, pensando en que con el tiempo se me pasaría (como se me pasa el dolor de garganta normalmente), pero ya en la primera clase empecé a encontrarme mal. Me salté la siguiente clase, a ver si mejoraba, pero no fue a mejor, y decidí irme para el piso.
Tuve la suerte de que Iris estaba en su piso, y se ofreció a hacerme de comer. Yo solo quería que me encendiese los fogones para hacer una sopa, pero dijo que ya lo hacía todo ella. Estando con ella noté cómo me iba subiendo la fiebre y me iba encontrando mal, y más o menos estuve así hasta la mañana del sábado. Por la tarde vino David a cuidarme un poco, y la pasamos solos en el piso (todos se fueron inesperadamente). Pobriña yo, estuve dolorosa toda la tarde. Y pobriño David, estuve quejándome toda la tarde.
Me desperté el sábado mejor, y estuve más o menos igual todo el domingo. Sobre unos 37 ºC y ya comía normal, y, sobre todo, me apetecía comer sólido. El lunes me desperté bien, pero David ya me había mandado ir al médico, estuviese bien o no. Y el lunes por la mañana no fui a clase, para ir a pedir segunda zona médica, cita y todo eso.
Pese a estar bien el lunes, hoy me desperté otra vez un poco tocada de la garganta. Mientras estaba en clase notaba cómo me volvían a molestar las amígdalas, y aparecía otra vez ese malestar por la espalda de empezar a subir la temperatura. De paso que iba a comentarle lo de la alergia, le decía lo de la garganta.
Hoy martes me tocó ir al médico. Es la tercera vez que voy al médico (desgraciadamente) desde que se empezó a informatizar la Sanidad. Y no son mis penas las que me llevan a escribir hoy, es

me cago en la Sanidad informatizada

Desde hace unos meses se está implantando la receta electrónica, los historiales en línea para todos los médicos, y los ordenadores dentro de la propia consulta. Y me cago en todo. De las tres veces que fui, fueron tres médicos diferentes (uno mi médico de cabecera, otro uno de Urgencias –fue cuando todavía no sabía lo de las zonas médicas-, y otro el de hoy), y solamente me sentí atendida por uno de ellos. Los otros dos, entre que todavía no saben manejar el programa, los fallos continuos que da el programa y que los médicos actuales no son de la generación de la informática, y la mayor parte no tienen ni idea de mecanografía o de escribir en qwerty… de los 10 minutos que estás en la consulta, solo 3 tienes la atención del médico.
No sé si es que tengo un gran médico de cabecera, pero cuando estoy enferma y me dan medicación, estoy acostumbrada a que me digan qué tengo, qué me dan y cómo se toma, como mínimo. De las dos veces que me atendieron con ordenador de por medio, me miraron, hicieron ajá ajá, se pasaron 5 minutos escribiendo a ordenador con un dedo con sonidos de error de Windows de fondo y me mandaron a la farmacia.
Y ahora, por ejemplo, tengo que tomar antibióticos, y no sé por qué. No sé si tengo las amígdalas un poco inflamadas, si tengo placas o solo me los dio para despacharme (entraron en la consulta antes que yo muchos pesados). No me preocuparía si no fuese porque desde Semana Santa ya llevo dos tantas de antibióticos.

Me da muchísima rabia. Odio estar delante del médico y que él esté hablando solo con el ordenador, y yo escuchando teclear, y sentirme ignorada. Los médicos no tienen formación o práctica con el programa del Sergas, que da más fallos que Windows 98. Mientras no cogen la destreza necesaria, el programa no empieza a funcionar como debería o lo que sea, odio tener que ir a una consulta y sentirme idiota. Me siento sustituida por un ordenador que da fallos, que lo que yo tengo es menos importante, o que no merece atención. Y sobre todo, la falta de comunicación. Sentarme, callada, y mirar. Hoy no tuvo que preguntarme qué antiinflamatorio tomaba, porque ya lo ponía el ordenador, y aunque sea una tontería, me siento, eso, “sustituida”. Es incómodo estar en la consulta con cara de tonta o de fiebre y en silencio.

Esperemos que no dure demasiado esta época y que esto se acabe de modernizar pronto…

22 de octubre de 2010

De cómo empiezo en la fotografía en serio

Seguro que ya hablé alguna vez aquí de Noitenova. Da igual, lo repito.
Noitenova es una iniciativa propuesta supongo que por el concello de Coruña, pero no estoy segura, en la que diferentes asociaciones y colectivos de Coruña organizan actividades y talleres gratuitos para gente de entre 14 y 30 años en las tardes-noches de Coruña. Hay de todo, desde proyecciones de cine, “los cuidados básicos de la bicicleta”, las salidas a ver las estrellas a las que nunca conseguí ir, y talleres de manualidades.
En esta edición de octubre-noviembre-diciembre (cada vez hay más cosas y duran más tiempo) vi que ofertaban un curso que no había visto antes: iniciación a la fotografía digital. Llevo un tiempo interesándome por la fotografía, sobre todo después de ver la calidad que tiene mi compacta y de quedarme a nada de comprarme la réflex analógica en Espinho este verano. Estuve durante un tiempo buscando mini cursos o trucos para ir aprendiendo a manejar una réflex por internet, pero lo único que saqué en claro es que no sirvo para autodidacta, necesito un profesor que me guíe.
Hace un tiempo que noté que mi cámara compacta, por muy buenas fotos que sacase, se me quedaba pequeña. También fue sobre todo después de tener la réflex de Espinho en la mano. Me di cuenta de que quiero experimentar con una cámara más grande, quiero “subir de nivel”.
Y este curso me iba a poner en bandeja darme cuenta de si una réflex es demasiado para mí o enseñarme lo básico para poder empezar a desenvolverme una. Desde luego, no quiero ser una de esas que se compran la réflex para no salir del modo automático; para eso tengo la compacta (me estoy acordando de varias chicas del curso que decían que tenían la réflex pero realmente no sabían usarla; a una de ellas nos la encontramos en Sôber con su Nikon de 700€ en la mano, metros por detrás de nosotros). Para subir de compacta a réflex (en el curso, soy la única en esta situación, el resto quiere sacarle más partido a la compacta o aprender a salir del modo automático en la réflex).y como me demostré más de mil veces que no sirvo para aprender yo sola, este curso era perfecto.
Son cinco sesiones, una por viernes, durante cinco viernes seguidos. Por profesor un tío que es una pasada, Jairo Iglesias. La primera sesión la tuvimos la semana pasada (cosas básicas de la cámara: desde las partes que tiene una cámara hasta qué pasa si cerramos el diafragma pero no bajamos la velocidad del obturador), y las dos últimas quiere salir a hacer excursión a hacer fotos con lo que hemos aprendido. Se imparte el curso en un edificio de la obra social de Caixa Galicia, creo que le dijeron que con las fotos que hagamos durante el curso montemos una pequeña exposición, supongo que para el local.
Hoy toca la siguiente sesión. Estoy enferma y no voy a poder ir. Estoy mal de la garganta, sospecho que tengo fiebre y tal, así que le acabo de mandar un mail al profesor para que me pase el temario de hoy, y poder preparármelo para la próxima semana.


Y ahora el momento paja mental: cómo molaría tener una buena cámara, un pase de prensa (puedo conseguirlo, esta vez verdadero, y no creo que me lleve mucho esfuerzo) y especializarme en fotografías de conciertos. Cómo molaría.