Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
29 de octubre de 2012
Mis fotos de Arch Enemy
Muchos quebraderos de cabeza me han dado las fotos de Arch Enemy. O la ausencia de ellas. Intenté como pude ir acreditada como fotografía al concierto; en este caso, no por entrar gratis, sino por poder hacer fotos. Al contrario que con In Flames, iba a ir al concierto pagando o no pagando. Pero recuerdo que uno de los primeros pensamientos que tuve cuando vi que venían a dar un concierto fue “fotos mías de Arch Enemy, mías, mías”.
Si hay algo que compensa las hasta 10 horas que me paso después de un concierto redactando y corrigiendo una crónica, es el orgullo que me dan las fotos que saqué. Algunas veces mejores, otras veces peores, pero ver que soy capaz de hacer eso me encanta. Algunas fotos me han hecho sentir tan bien que las imprimí y las tuve colgadas en mi habitación (Carlos Escobedo a la batería en el Rock in Way y Bernardini colaborando con Tregua, por ejemplo). Pensar en tener fotos mías de Arch Enemy, en una sala preciosa y fácil de sacar fotos como es la Capitol... era demasiado bonito para ser verdad.
Y efectivamente, no fue verdad. Pedí acreditación, la trabajé como suelo trabajarlas, como me la dieron para otros conciertos, pero tanto yo como otros fotógrafos que conozco solamente recibimos silencio por parte de la promotora. Por lo tanto, nos quedamos sin fotos. Compré la entrada, igualmente estuve en primera fila, pero no tengo fotos. Tengo pensado cagarme extensamente en la promotora y en esta clase de promotoras demasiado importantes como para no hacernos caso a los “pequeños” oficialmente en TheDrinkTim, solamente hay que esperar a que tenga el día un poco cruzado y ya me extenderé por allí.
Como hay más vida más allá de las cámaras réflex, me llevé la compacta. Desde que uso réflex en conciertos, la compacta es... muy, muy pequeña. Sobre todo, porque la réflex es inmediata. Enfocas, mantienes, y justo en el momento que pulsas, dispara. La compacta tarda, normalmente el tiempo suficiente para hacerte perder luz, posición y salen movidas. No hablemos de encuadres, que no nos podemos poner pijos; todo lo que pido es que salga el músico.
Y así están mis fotos. Entre la compacta, extremadamente movidas, y las de la cámara del móvil, sin zoom y sin enfocar. De las 37 que saqué (ya no me esforcé, era consciente de lo que tenía entre las manos), he conseguido rescatar 5. Además tengo una foto completamente en negro que creo que es un vídeo que grabé convertido en foto por error, porque no aparece por ningún lado. En fin.
En general, no hay fotos del concierto. No hubo fotógrafos acreditados. Solamente una chica por Rock in Spain, que, sinceramente, para hacer esas fotos, yo me hubiese quedado en casa. También había por allí un señor que creo que es el de la sala, pero hasta ahora solo subieron fotos de Titan's eve. Y los de la promotora, que ellos sí pudieron sacar fotos. Pero ni las he encontrado ni tengo ganas de verlas.
Las que conseguí sacar yo, con tristeza de corazón:
Por géneros:
Fotografía,
Música
18 de agosto de 2012
Fotos de la zona de Sanabria
Como dije hace unos cuantos días, estuve una semana de vacaciones con mi familia en Sanabria (Puebla de Sanabria, Puente de Sanabria, Ribadelago, etc.), y me harté a hacer fotos. Voy a compensar las entradas largas-larguísimas que he estado haciendo, y voy a soltar una de fotos. Y qué fotos, aunque renuncio a todo el mérito que puedan tener, puesto que estas fotos se hacen solas. Semejantes ambientes, semejantes paisajes. Una pasada, era espectacular. Pero todo, no solamente un pueblo, o un monte, o un camino. Fueras adónde fueras.
Sin mucho más, las fotos.
De camino, a la altura de Ourense, sacadas desde el coche, el principio de los Ancares.
Puebla de Sanabria, vista desde la entrada del pueblo.
Calles de dentro de Puebla de Sanabria.
El castillo de Puebla de Sanabria desde la carretera que baja al río. La segunda, al anochecer.
Iglesia de Puebla de Sanabria.
Lago de Sanabria.
El monasterio de San Martín de Castañera desde la entrada del pueblo.
Castillo (ahora museo militar) de Bragança (Portugal).
Puebla de Sanabria y el río desde la carretera que va a la estación de tren.
Laguna de los Peces (a más de 1700m sobre el nivel del mar).
Brezo alrededor de la laguna de los Peces.
Por géneros:
Álbum,
Fotografía
4 de abril de 2012
Vacaciones y 22
El tiempo pasa volando. Parece que fue hace un par de días cuando me vine a casa a pasar una semana relajada de vacaciones, y ya va casi una semana.
Están siendo unos días tranquilos, de no tener mucha más responsabilidades que las que da la cobaya (y bastante guerra está dando, le encanta que haya gente pendiente de ella), colaborar a la hora de hacer la comida y respirar. Mañana incluso hay reencuentro con el blues y con la filosofía, tras tanto tiempo.
No puedo evitar el tema mucho más: sí, ayer fue mi cumpleaños. Cumplo 22, aunque mentalmente sigo pensando en los 20 (cuando no en los 18). Y es que el tiempo desde los 18 hasta aquí ha volado, y cuando casi no me había acostumbrado a los 21, cambio de cifra. No fue un día demasiado especial, ni hice nada especial, pero sí lo pasé bien. Fue un día normal de estar en casa tranquila, con mi familia y mi cobaya, y era todo lo que quería. No pudimos conseguir tarta, pero se me ha prometido para el sábado (y la reclamaré). El día anterior me dieron un buen paseo en moto, con la cámara de fotos, y con eso creo que fue suficiente para mí. No estoy acostumbrada a salir ni tengo demasiadas ganas. Siendo sincera, tampoco, a parte de un par de personas, sabría a quién llamar. Ni es mi estilo. Tranquilidad es lo que quería, y tranquilidad es lo que tuve.
Y dice Iris que me va a regalar una capibara.
Llevo varios años escondiendo mi fecha de cumpleaños de las redes sociales para no llamar la atención, pero este año pasé de todo y la puse correcta. Y el resultado no fue cómo esperaba. Esperaba un montón de felicitaciones de gente que no me importa con tonterías, pero en realidad mucha gente ha aprovechado el día y el recordatorio para preocuparse por mí (y gente que no cotillea, lo hacen porque le sale así), para ponerme una sonrisa, o como el caso de un músico que cada día me cae mejor, aunque creo que hasta dentro de un tiempo no podré verlo en directo de nuevo y de mi excompañera de piso, regalarme un de canciones que me han encantado.
Así que el día fue todo lo que quise que fuera. Bueno, hubiera estado bien que la cobaya se hubiese portado un poco mejor por la noche, pero hoy está buena, así que no me voy a quejar mucho.
Por el resto de las vacaciones, no sé si hay algo que destacar en concreto. Un día cogió mi padre la moto y fuimos hasta una playa que a mí me suena de haberme llevado antes, y con la cámara de fotos aún lo estuve pasando bien un rato. Pasamos más tiempo encima de la moto que en la playa, pero no hay mejor sitio en el que pensar que de paquete en una moto a 90km/h con el traqueteo y la carretera. Cada vez creo que lo disfruto más xD
Como tampoco he hecho nada importante o diferente, no voy a extenderme más. Llevo una época de mucho texto sin nada de fotos, así que aprovecho para poner algunas de la excursión de ese día. Mañana tengo reencuentro con el blues, y no podrá faltar la cámara, así que es posible que pronto traiga más; porque lo que son conciertos… hasta mayo creo que no tendremos ninguno interesante.
De todas maneras, no son mis mejores fotos. Hacía tiempo que no cogía la cámara para hacer paisajes y así y la tuve durante todo el rato un poco desconfigurada. Lo corregí un poco al revelar las imágenes, pero podrían haber estado mejor.
Están siendo unos días tranquilos, de no tener mucha más responsabilidades que las que da la cobaya (y bastante guerra está dando, le encanta que haya gente pendiente de ella), colaborar a la hora de hacer la comida y respirar. Mañana incluso hay reencuentro con el blues y con la filosofía, tras tanto tiempo.
No puedo evitar el tema mucho más: sí, ayer fue mi cumpleaños. Cumplo 22, aunque mentalmente sigo pensando en los 20 (cuando no en los 18). Y es que el tiempo desde los 18 hasta aquí ha volado, y cuando casi no me había acostumbrado a los 21, cambio de cifra. No fue un día demasiado especial, ni hice nada especial, pero sí lo pasé bien. Fue un día normal de estar en casa tranquila, con mi familia y mi cobaya, y era todo lo que quería. No pudimos conseguir tarta, pero se me ha prometido para el sábado (y la reclamaré). El día anterior me dieron un buen paseo en moto, con la cámara de fotos, y con eso creo que fue suficiente para mí. No estoy acostumbrada a salir ni tengo demasiadas ganas. Siendo sincera, tampoco, a parte de un par de personas, sabría a quién llamar. Ni es mi estilo. Tranquilidad es lo que quería, y tranquilidad es lo que tuve.
Y dice Iris que me va a regalar una capibara.
Llevo varios años escondiendo mi fecha de cumpleaños de las redes sociales para no llamar la atención, pero este año pasé de todo y la puse correcta. Y el resultado no fue cómo esperaba. Esperaba un montón de felicitaciones de gente que no me importa con tonterías, pero en realidad mucha gente ha aprovechado el día y el recordatorio para preocuparse por mí (y gente que no cotillea, lo hacen porque le sale así), para ponerme una sonrisa, o como el caso de un músico que cada día me cae mejor, aunque creo que hasta dentro de un tiempo no podré verlo en directo de nuevo y de mi excompañera de piso, regalarme un de canciones que me han encantado.
Así que el día fue todo lo que quise que fuera. Bueno, hubiera estado bien que la cobaya se hubiese portado un poco mejor por la noche, pero hoy está buena, así que no me voy a quejar mucho.
Por el resto de las vacaciones, no sé si hay algo que destacar en concreto. Un día cogió mi padre la moto y fuimos hasta una playa que a mí me suena de haberme llevado antes, y con la cámara de fotos aún lo estuve pasando bien un rato. Pasamos más tiempo encima de la moto que en la playa, pero no hay mejor sitio en el que pensar que de paquete en una moto a 90km/h con el traqueteo y la carretera. Cada vez creo que lo disfruto más xD
Como tampoco he hecho nada importante o diferente, no voy a extenderme más. Llevo una época de mucho texto sin nada de fotos, así que aprovecho para poner algunas de la excursión de ese día. Mañana tengo reencuentro con el blues, y no podrá faltar la cámara, así que es posible que pronto traiga más; porque lo que son conciertos… hasta mayo creo que no tendremos ninguno interesante.
De todas maneras, no son mis mejores fotos. Hacía tiempo que no cogía la cámara para hacer paisajes y así y la tuve durante todo el rato un poco desconfigurada. Lo corregí un poco al revelar las imágenes, pero podrían haber estado mejor.
PD: Edito con el dibujo que me hizo Isa al poco de pasar las 12 de la noche xDDD Me encanta!
Por géneros:
Diario,
Fotografía
27 de marzo de 2012
¡Un año de metal!
¡El domingo cumplí un año dentro de The Drink Tim! ¡Cómo pasa el tiempo! Parece mentira. Hace ya un año desde que cogí todo mi morro y les mandé un mail; luego descubrí que no es tanto morro porque andan siempre buscando gente nueva. Les mandé el mail, mantuvimos contacto por un par de días, compré las entradas para Hamlet a lo loco, y tras unas 16 horas de trabajo (no exagero, fue una pasada aquello) en la crónica y en las fotos, la envié, y un par de días después, se hizo oficial mi entrada en la web.
Luego vi que el trabajo era algo más que entrar a los conciertos, sacar fotos y luego escribir en casa una crónica al mes, pero tampoco me quejo. Y en un año creo que he andado bastante, en todos los aspectos. Bueno, para redactar crónicas a lo mejor no tanto, si tenemos en cuenta que la práctica ya la tenía; pero quién ha visto y quién ve las fotos que hice. O qué clase de cosas veo en los conciertos que el año pasado no veía. Ahora un directo lo vivo de manera completamente diferente a como lo veía antes. Tanto que se me hace raro no tener una libreta en la mano (las pocas veces que no la he llevado).
No sé cuántas crónicas habré hecho este año, la verdad, no he llevado la cuenta. Pero tengo que destacar la de Hamlet (por ser la primera), la de La Fuga (por lo bien que lo pasé sin esperarlo y por ese contacto personal con Sôber), el Rock in Way (por conseguir acreditación para festival, tampoco es que más allá de tres o cuatro conciertos valiese la pena haber ido), y por supuesto, el concierto de Noctiferia e In Flames. Sin las acreditaciones me hubiese perdido a esos dos grupos; a Noctiferia ni siquiera los conocería, y no hubiese profundizado algo en In Flames.
También he conocido gente, para bien y para mal. Principalmente, para bien, el propio staff de la web. Lo bien que lo hemos pasado cotilleando por Twitter, y en el grupo que tenemos en Facebook. Tan bien que el otro día se les fue una conversación de las manos y ahora van a hacer una fiesta con sorteos y cosas así el 13 de abril en Madrid (QUIEN PUEDA QUE VAYA). ¿Para mal? Irónicamente, dentro de la web, la persona que me dijo que entrase. Bastante irónico, sí. Y fuera de la web he conocido personalmente a un par de grupos, o por su culpa he ido a hablar con ellos, y ha acabado siendo buena idea. Tampoco con todos me ha ido bien, y he conocido al mítico grupo que sobresale de vez en cuando por su actitud chulesca y poco receptivo en críticas (aunque estén bien dichas y sin ganas explícitas de hacer daño -jajaja) más que por la calidad de su música.
Pero en general me llevo impresiones muy buenas. Los malos momentos soy capaz de recordarlos riéndome, así que tampoco han sido tan malos. Sigo sintiendo nervios cada vez que se apagan las luces y suenan las primeras notas, o cada vez que alguien sale al escenario y agarra el primer instrumento. Se me siguen moviendo las tripas mientras espero fuera de una sala a que abran las puertas, y siempre siento nervios cuando digo “vengo de The Drink Tim, soy...”. Pero sigo sintiendo esa satisfacción con lo que estoy haciendo (a veces con la seguridad de que lo estoy haciendo lo mejor que puedo, y mejor que otra gente) cada vez que le doy a “adjuntar archivo” en el mail de la web para enviar el texto definitivo.
Así que creo que aún me queda algo de guerra por dar. Cuánto tiempo exacto, no lo sé, pero quiero seguir haciéndolo por bastante tiempo. Aunque ahora no tengamos más conciertos programados hasta mayor, estoy segura de que al menos uno va a salir en abril. Y luego se abre la veda del verano, y luego la del otoño. Y cuando nos demos cuenta, habrá vuelto a pasar un año.
Mi hermano se ríe a veces porque dice que tengo un trabajo en el que no me pagan. Más allá de la entrada a algunos conciertos gratis, no es verdad del todo. Por un trabajo extra que he hecho este último mes, hay un paquete en camino con mi primer “premio” físico. Y voy a volver a hacerlo, espero, en un futuro.
Sé que tengo mis fallos. Sé que sobre todo en fotografía tengo que mejorar, y lo estoy cuidando. Estoy corrigiendo encuadres y sobre todo perdiendo la vergüenza a plantarme con el objetivo delante del grupo. Pero poco a poco. Aún me queda otro año por delante.
Luego vi que el trabajo era algo más que entrar a los conciertos, sacar fotos y luego escribir en casa una crónica al mes, pero tampoco me quejo. Y en un año creo que he andado bastante, en todos los aspectos. Bueno, para redactar crónicas a lo mejor no tanto, si tenemos en cuenta que la práctica ya la tenía; pero quién ha visto y quién ve las fotos que hice. O qué clase de cosas veo en los conciertos que el año pasado no veía. Ahora un directo lo vivo de manera completamente diferente a como lo veía antes. Tanto que se me hace raro no tener una libreta en la mano (las pocas veces que no la he llevado).
No sé cuántas crónicas habré hecho este año, la verdad, no he llevado la cuenta. Pero tengo que destacar la de Hamlet (por ser la primera), la de La Fuga (por lo bien que lo pasé sin esperarlo y por ese contacto personal con Sôber), el Rock in Way (por conseguir acreditación para festival, tampoco es que más allá de tres o cuatro conciertos valiese la pena haber ido), y por supuesto, el concierto de Noctiferia e In Flames. Sin las acreditaciones me hubiese perdido a esos dos grupos; a Noctiferia ni siquiera los conocería, y no hubiese profundizado algo en In Flames.
También he conocido gente, para bien y para mal. Principalmente, para bien, el propio staff de la web. Lo bien que lo hemos pasado cotilleando por Twitter, y en el grupo que tenemos en Facebook. Tan bien que el otro día se les fue una conversación de las manos y ahora van a hacer una fiesta con sorteos y cosas así el 13 de abril en Madrid (QUIEN PUEDA QUE VAYA). ¿Para mal? Irónicamente, dentro de la web, la persona que me dijo que entrase. Bastante irónico, sí. Y fuera de la web he conocido personalmente a un par de grupos, o por su culpa he ido a hablar con ellos, y ha acabado siendo buena idea. Tampoco con todos me ha ido bien, y he conocido al mítico grupo que sobresale de vez en cuando por su actitud chulesca y poco receptivo en críticas (aunque estén bien dichas y sin ganas explícitas de hacer daño -jajaja) más que por la calidad de su música.
Pero en general me llevo impresiones muy buenas. Los malos momentos soy capaz de recordarlos riéndome, así que tampoco han sido tan malos. Sigo sintiendo nervios cada vez que se apagan las luces y suenan las primeras notas, o cada vez que alguien sale al escenario y agarra el primer instrumento. Se me siguen moviendo las tripas mientras espero fuera de una sala a que abran las puertas, y siempre siento nervios cuando digo “vengo de The Drink Tim, soy...”. Pero sigo sintiendo esa satisfacción con lo que estoy haciendo (a veces con la seguridad de que lo estoy haciendo lo mejor que puedo, y mejor que otra gente) cada vez que le doy a “adjuntar archivo” en el mail de la web para enviar el texto definitivo.
Así que creo que aún me queda algo de guerra por dar. Cuánto tiempo exacto, no lo sé, pero quiero seguir haciéndolo por bastante tiempo. Aunque ahora no tengamos más conciertos programados hasta mayor, estoy segura de que al menos uno va a salir en abril. Y luego se abre la veda del verano, y luego la del otoño. Y cuando nos demos cuenta, habrá vuelto a pasar un año.
Mi hermano se ríe a veces porque dice que tengo un trabajo en el que no me pagan. Más allá de la entrada a algunos conciertos gratis, no es verdad del todo. Por un trabajo extra que he hecho este último mes, hay un paquete en camino con mi primer “premio” físico. Y voy a volver a hacerlo, espero, en un futuro.
Sé que tengo mis fallos. Sé que sobre todo en fotografía tengo que mejorar, y lo estoy cuidando. Estoy corrigiendo encuadres y sobre todo perdiendo la vergüenza a plantarme con el objetivo delante del grupo. Pero poco a poco. Aún me queda otro año por delante.
Por géneros:
Diario,
Fotografía,
Música
6 de marzo de 2012
La Gran Diva… ¡Tarja Turunen!
Hace unos meses recibí con mucha, mucha sorpresa, como vine a escribir al blog, la noticia de que Tarja, ex cantante de Nightwish, la aclamada casi unánimente la mejor voz del metal actual (y pasado), vendría a dar un concierto a Santiago.
No hubo imprevistos, y como se dijo desde el principio, el 16 de febrero, jueves, Tarja salió al escenario de la Capitol. Y allí pude estar.
Tuve la gran suerte de que la promotora que la trajo la llevan unos chicos muy majos, con los que nos entendimos en The Drink Tim desde el primer concierto (gracias a Iris, tengo que admitirlo), y no tuvimos ningún problema para poder pedir pases al concierto. Además de que la entrada no estaba barata y, yendo con David, tendíamos que pagar dos (y no una a medias, como solemos hacer), siendo Tarja y siendo la Capitol, yo quería pase de fotografía.
Y por primera vez en el año que llevo trabajando con ellos, lo conseguí.
Llegamos muy justos a Santiago. Perdimos el tren por dos minutos, y el siguiente llegaba a Santiago cuando estarían abriendo las puertas de la sala. Fuimos directos al hostal, que no estaba lejos, y llegamos a la sala cuando los primeros teloneros llevaban dos canciones.
Entramos, nos colamos hasta nuestro hueco habitual, y los vimos actuar. No es mi clase de música, pero no lo hicieron mal. Un poco sosos, pero por el resto bien. Los segundos casi lo mismo, aunque incluso mejor de lo que esperaba porque los había visto en Youtube y me había empezado a doler la cabeza xD
Tocaron apenas 6 canciones cada uno, fue una media hora de reloj cada grupo, y se retiraron.
Había solamente un fotógrafo dentro de la zona de prensa, y a esas alturas, con la sala llena, yo ya tenía que pasar para dentro, ya no podía intentar colarme entre la gente. Pero no daba visto al chico de la promotora (el pobre hombre no paró un momento), y le quise preguntar a él. Pero un tío que se había colado delante de mí con una réflex y una novia de cara amargada se adelantó. Como había “silencio” en la sala, pude escuchar cómo le preguntaba:
-Oye, ¿cómo sacas fotos aquí dentro? Es que en automático me salen mal.
Supongo que podéis intentar adivinar el resto de la conversación. Desde luego, le fotógrafo fue mucho más amable de lo que debería haber sido. Yo le hubiese dicho que primero probase la cámara en ambientes no hostiles, que aprendiese a usarla bien, y que luego se metiese en un concierto; que no fuese un concierto su primera toma de contacto con la cámara. Pero no. El pobre hombre le dijo que en automático no le servía de nada, que en modo manual le pusiera unos valores de una velocidad 1/80 como mínimo, el diafragma lo más abierto posible (“entonces… ¿cuánto el número más pequeño, más abierto está?”) y una ISO de 800. El señor de la réflex no tenía ni idea de qué le acababa de decir ni para qué servía. Le preguntó hasta si se le borraban los valores al apagar la cámara y tendría que volver a meterlos al encenderla.
También preguntó si un horquillado era el zoom, entre otras cosas.
El pobre fotógrafo aguantándolo, y yo aguantando la risa. Cuando consiguió dejarlo entretenido con su cámara le pregunté si sabía con quién tenía que hablar para entrar, y el pobre me contestó borde sin querer (luego me habló mucho más majo, es comprensible después de lo del otro tío, que además también quería colarse dentro). Me dijo que cuando lo viese, avisaría al chico de la promotora, y cumplió: así como se asomó le preguntó, y él avisó al señor de la puerta para que me dejase pasar. Como siempre, la restricción de las tres primeras canciones, y luego desalojar el frente del escenario.
Nos juntamos unos cinco fotógrafos (no me consigo ver como fotógrafa de verdad xD), y justo cuando escuché que un chico hablando en inglés le decía al de la promotora “en diez minutos estamos listos, a partir de ahí, salimos cuando quieras”, se apagaron las luces y empezó la música en off.
Desfilamos para el frente del escenario, acosando a los setlists para no tener que apuntar esas cosas después, y tras un minuto que se hizo eterno. Max Lilja, que a mí me sonaba pero no sabía de qué, salió con un cello, se sentó en una silla, y empezó a tocar. Salió el resto del grupo, y de ahí, Tarja.
En las 3 canciones, que serían unos 10 minutos, gasté casi 200 fotos. Me jodieron muchísimo las luces, que con los teloneros habían sido muy buenas, pero en Tarja salían quemadas o muy oscuras, o ambas cosas a la vez, y ahí perdí muchas fotos.
Y a las tres canciones, nos retiramos a un lado del foso. A mitad del concierto nos dijeron que teníamos que irnos de ahí porque éramos muchos, y volví a camuflarme entre la gente.
El concierto, bien. Ya dije antes que no es mi estilo de música, aunque estuvo bien. Me estoy malacostumbrando, y si no me resuena el doble pedal en la caja torácica ni creo que se me arranca la garganta a gritos, no es un concierto divertido. Tarja toca cosas relativamente tranquilas, tuvo momentos acústicos, aunque luego levantó a la gente en segundos, como solamente alguien con muchas horas encima de un escenario puede hacer.
Quedé impresionada con el batería, y con todos los músicos en general. El Max Lilja que decía antes tocó en Apocalyptica los primeros años, de eso me sonaba. El chico del bajo una pasada, de presencia y de voz. El guitarrista un crack en posturas y en actitud, sin nombrar los solos. El de los teclados… pobre, se pudo haber lucido un montón con Over the hills and far away (tocan canciones de Nightwish!!) y sonó como si se los hubiesen desenchufao. El batería se marcó un solo de unos 10 minutos digno de un crack, no solamente llevando el ritmo y haciendo un solo increíble, sino que mezclando ritmos y melodías reconocibles, malabares y gestos cómicos (darse con una baqueta en la cabeza mientras le da al bombo, por ejemplo). Y Tarja… Tarja sin palabras. Hace con la voz lo que quiere, llena el escenario pese a ocupar poco más que yo, contacto con el público siempre y genial y… habla español. No lo esperaba, pero se defiende bastante bien con el español, y en todo momento (menos un “kiitos” que se le escapó) habló en español.
Pese a no acabar destrozados, y que eso, no vibraba la batería dentro del cuerpo, el concierto estuvo muy bien.
Y me dejo de rollos y subo las fotos. La mayor parte son las de The Drink Tim, porque entre las que se me quemaron y las que salieron desenfocadas, son las mejores que pude salvar.
No hubo imprevistos, y como se dijo desde el principio, el 16 de febrero, jueves, Tarja salió al escenario de la Capitol. Y allí pude estar.
Tuve la gran suerte de que la promotora que la trajo la llevan unos chicos muy majos, con los que nos entendimos en The Drink Tim desde el primer concierto (gracias a Iris, tengo que admitirlo), y no tuvimos ningún problema para poder pedir pases al concierto. Además de que la entrada no estaba barata y, yendo con David, tendíamos que pagar dos (y no una a medias, como solemos hacer), siendo Tarja y siendo la Capitol, yo quería pase de fotografía.
Y por primera vez en el año que llevo trabajando con ellos, lo conseguí.
Llegamos muy justos a Santiago. Perdimos el tren por dos minutos, y el siguiente llegaba a Santiago cuando estarían abriendo las puertas de la sala. Fuimos directos al hostal, que no estaba lejos, y llegamos a la sala cuando los primeros teloneros llevaban dos canciones.
Entramos, nos colamos hasta nuestro hueco habitual, y los vimos actuar. No es mi clase de música, pero no lo hicieron mal. Un poco sosos, pero por el resto bien. Los segundos casi lo mismo, aunque incluso mejor de lo que esperaba porque los había visto en Youtube y me había empezado a doler la cabeza xD
Tocaron apenas 6 canciones cada uno, fue una media hora de reloj cada grupo, y se retiraron.
Había solamente un fotógrafo dentro de la zona de prensa, y a esas alturas, con la sala llena, yo ya tenía que pasar para dentro, ya no podía intentar colarme entre la gente. Pero no daba visto al chico de la promotora (el pobre hombre no paró un momento), y le quise preguntar a él. Pero un tío que se había colado delante de mí con una réflex y una novia de cara amargada se adelantó. Como había “silencio” en la sala, pude escuchar cómo le preguntaba:
-Oye, ¿cómo sacas fotos aquí dentro? Es que en automático me salen mal.
Supongo que podéis intentar adivinar el resto de la conversación. Desde luego, le fotógrafo fue mucho más amable de lo que debería haber sido. Yo le hubiese dicho que primero probase la cámara en ambientes no hostiles, que aprendiese a usarla bien, y que luego se metiese en un concierto; que no fuese un concierto su primera toma de contacto con la cámara. Pero no. El pobre hombre le dijo que en automático no le servía de nada, que en modo manual le pusiera unos valores de una velocidad 1/80 como mínimo, el diafragma lo más abierto posible (“entonces… ¿cuánto el número más pequeño, más abierto está?”) y una ISO de 800. El señor de la réflex no tenía ni idea de qué le acababa de decir ni para qué servía. Le preguntó hasta si se le borraban los valores al apagar la cámara y tendría que volver a meterlos al encenderla.
También preguntó si un horquillado era el zoom, entre otras cosas.
El pobre fotógrafo aguantándolo, y yo aguantando la risa. Cuando consiguió dejarlo entretenido con su cámara le pregunté si sabía con quién tenía que hablar para entrar, y el pobre me contestó borde sin querer (luego me habló mucho más majo, es comprensible después de lo del otro tío, que además también quería colarse dentro). Me dijo que cuando lo viese, avisaría al chico de la promotora, y cumplió: así como se asomó le preguntó, y él avisó al señor de la puerta para que me dejase pasar. Como siempre, la restricción de las tres primeras canciones, y luego desalojar el frente del escenario.
Nos juntamos unos cinco fotógrafos (no me consigo ver como fotógrafa de verdad xD), y justo cuando escuché que un chico hablando en inglés le decía al de la promotora “en diez minutos estamos listos, a partir de ahí, salimos cuando quieras”, se apagaron las luces y empezó la música en off.
Desfilamos para el frente del escenario, acosando a los setlists para no tener que apuntar esas cosas después, y tras un minuto que se hizo eterno. Max Lilja, que a mí me sonaba pero no sabía de qué, salió con un cello, se sentó en una silla, y empezó a tocar. Salió el resto del grupo, y de ahí, Tarja.
En las 3 canciones, que serían unos 10 minutos, gasté casi 200 fotos. Me jodieron muchísimo las luces, que con los teloneros habían sido muy buenas, pero en Tarja salían quemadas o muy oscuras, o ambas cosas a la vez, y ahí perdí muchas fotos.
Y a las tres canciones, nos retiramos a un lado del foso. A mitad del concierto nos dijeron que teníamos que irnos de ahí porque éramos muchos, y volví a camuflarme entre la gente.
El concierto, bien. Ya dije antes que no es mi estilo de música, aunque estuvo bien. Me estoy malacostumbrando, y si no me resuena el doble pedal en la caja torácica ni creo que se me arranca la garganta a gritos, no es un concierto divertido. Tarja toca cosas relativamente tranquilas, tuvo momentos acústicos, aunque luego levantó a la gente en segundos, como solamente alguien con muchas horas encima de un escenario puede hacer.
Quedé impresionada con el batería, y con todos los músicos en general. El Max Lilja que decía antes tocó en Apocalyptica los primeros años, de eso me sonaba. El chico del bajo una pasada, de presencia y de voz. El guitarrista un crack en posturas y en actitud, sin nombrar los solos. El de los teclados… pobre, se pudo haber lucido un montón con Over the hills and far away (tocan canciones de Nightwish!!) y sonó como si se los hubiesen desenchufao. El batería se marcó un solo de unos 10 minutos digno de un crack, no solamente llevando el ritmo y haciendo un solo increíble, sino que mezclando ritmos y melodías reconocibles, malabares y gestos cómicos (darse con una baqueta en la cabeza mientras le da al bombo, por ejemplo). Y Tarja… Tarja sin palabras. Hace con la voz lo que quiere, llena el escenario pese a ocupar poco más que yo, contacto con el público siempre y genial y… habla español. No lo esperaba, pero se defiende bastante bien con el español, y en todo momento (menos un “kiitos” que se le escapó) habló en español.
Pese a no acabar destrozados, y que eso, no vibraba la batería dentro del cuerpo, el concierto estuvo muy bien.
Y me dejo de rollos y subo las fotos. La mayor parte son las de The Drink Tim, porque entre las que se me quemaron y las que salieron desenfocadas, son las mejores que pude salvar.
Benighted Soul, los segundos teloneros. Ojalá Tarja hubiese tenido esas luces.
Una de las fotos que más gustó en la web, y no está sacada desde el foso, es de más adelante en el concierto xD
El momento acústico.
El chico del bajo.
Y las que más me gustan, y que no mandé para The Drink Tim:
Max Lilja, en contraluz:
Y Alex Scholpp, guitarrista, desde más cerca de lo que parece gracias a la óptica de la cámara. Es, de todos los tiempos, una de las fotos que más me gustan que he sacado hasta ahora.
Al ser un concierto tranquilo, debería haber salido de él sin lesiones. Oh, ilusa de mí. Al día siguiente, no me dolían las cervicales, no me dolía la garganta… me dolían las espinillas. Después de mucho pensar, decidí que me provoqué una tendinitis (mis tendones son de plastilina y soy propensa a ellas, a la mínima las tengo) en ambas espinillas de estar medio agachada durante esos 10-15 minutos en el foso.
Ojalá el próximo concierto fuese el de Simple Plan en Barcelona, pero, ni hay entradas, ni pedí pases, ni puedo ir hasta allá. Para cuando sea un poco más mayor y tenga más dinero para aviones xD
Marzo se presenta un poco pobre en conciertos, y en abril creo que todavía no tengo ninguno (que irán surgiendo); la próxima parada fija está en la Mardigrass, el 12 de mayo, con Gritando en Silencio, un concierto que llevo esperando desde que en 4º de ESO bajamos sin querer una maqueta casera que habían grabado.
Pero seguro que surgen cosas antes; Agonica anunciaron que van a dar más conciertos y la parada en Coruña la tienen pendiente, Vita Imana están a punto de anunciar más fechas, Hora Zulu sacaron disco ayer y tienen que hacer una gira por él (y por ellos iría hasta Ourense, aunque espero tener suerte con Coruña xD), sigo rezando a esa divinidad confusa que me escucha a veces sí y a veces no para que Sôber se acerquen por aquí, además de que pueden surgir más milagros como In Flames o Tarja, aunque suelen ser a un plazo más largo que abril (Arch Enemy en octubre y WASP en noviembre, por ejemplo).
Y también, mientras, tanteamos los festivales de verano. El Brincadeira este año se hace al lado de la casa de David, así que aún sin tener a nadie confirmado sabemos que van a ir (tienen confirmados a Status Quo oficialmente, y extraoficialmente a Medina Azahara y a Skunk DF ¡¡¡¡!!!!!), además de lo que caiga en el Rock in Cambre, y más cosas que irán surgiendo.
Como resumen: espero que os hayan gustado las fotos. A mí no mucho, con el paso del tiempo me van gustando un poco más, aunque no estoy conforme del todo con ellas, sobre todo por la gran cantidad de quemadas o muy oscuras que tengo.
Esperemos que pronto haya más conciertos :__
Ojalá el próximo concierto fuese el de Simple Plan en Barcelona, pero, ni hay entradas, ni pedí pases, ni puedo ir hasta allá. Para cuando sea un poco más mayor y tenga más dinero para aviones xD
Marzo se presenta un poco pobre en conciertos, y en abril creo que todavía no tengo ninguno (que irán surgiendo); la próxima parada fija está en la Mardigrass, el 12 de mayo, con Gritando en Silencio, un concierto que llevo esperando desde que en 4º de ESO bajamos sin querer una maqueta casera que habían grabado.
Pero seguro que surgen cosas antes; Agonica anunciaron que van a dar más conciertos y la parada en Coruña la tienen pendiente, Vita Imana están a punto de anunciar más fechas, Hora Zulu sacaron disco ayer y tienen que hacer una gira por él (y por ellos iría hasta Ourense, aunque espero tener suerte con Coruña xD), sigo rezando a esa divinidad confusa que me escucha a veces sí y a veces no para que Sôber se acerquen por aquí, además de que pueden surgir más milagros como In Flames o Tarja, aunque suelen ser a un plazo más largo que abril (Arch Enemy en octubre y WASP en noviembre, por ejemplo).
Y también, mientras, tanteamos los festivales de verano. El Brincadeira este año se hace al lado de la casa de David, así que aún sin tener a nadie confirmado sabemos que van a ir (tienen confirmados a Status Quo oficialmente, y extraoficialmente a Medina Azahara y a Skunk DF ¡¡¡¡!!!!!), además de lo que caiga en el Rock in Cambre, y más cosas que irán surgiendo.
Como resumen: espero que os hayan gustado las fotos. A mí no mucho, con el paso del tiempo me van gustando un poco más, aunque no estoy conforme del todo con ellas, sobre todo por la gran cantidad de quemadas o muy oscuras que tengo.
Esperemos que pronto haya más conciertos :__
Por géneros:
Fotografía,
Música
Suscribirse a:
Entradas (Atom)