Photobucket
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

24 de octubre de 2012

Nemesis

Aún me acuerdo de aquél momento. Tenía 15 años, y estaba dando vueltas por mi habitación. Probablemente recogiendo el desastre en la que la tenía convertida. En una mesa, tenía el casette con uno de los discos recopilatorios de música que me regalaba una revista de rock que compraba habitualmente.
La primera canción no me gustaba, y la pasé. Luego tenía tres canciones melódicas antes de tener que volver a pasar otra de esas canciones que eran solo gritos y ruidos.
Me entretuve con algo, las tres canciones pasaron más rápido de lo que esperaba, y llegó esa cuarta canción que por costumbre pasaba. Pero tenía las manos ocupadas en algo, y dejé que sonase.
No me gustaa de principio, siempre escuchaba los tres o cuatro primeros segundos, notaba esa onda sonora, de ruido casi, y la pasaba. No me gustaba la música con gritos, era solo ruido. A mí me gustaba la música, no el ruido.
Pero esta vez escuché algo más. Había una guitarra, con la melodía que me atrapaba. Se notaba de fondo, aparecía de vez en cuando, pero destacaba encima de los gritos. Y hacia el final de la canción, se apagó el ruido y esa guitarra destacó en un solo que me dejó quita, escuchando. Dejé de hacer lo que estaba haciendo. Los gritos se unieron en la melodía en el siguiente estribillo, y luego volvió la guitarra, más y mejor aún.
Mientras sufría por primera vez un principio del síndrome de Stendhal, se acabó la canción. Y me dolió que se acabase. El disco quería seguir con las canciones melódicas, pero puse de nuevo esa última canción. Quería volver a escuchar esa guitarra.
Y así es cómo conocí a Nemesis.




Hoy, casi 7 años completos después, voy a estar a metros de Arch Enemy. De nuevo, aunque lo estoy viviendo como si fuese la primera vez. Y no dejo de pensar en qué va a pasar cuando tenga frente a mí a Nemesis, imprescindible en mi vida desde aquella primera escucha, cuando sentí por primera vez estar conectada a algo mucho más grande. Que escuchar y entender aquello (la belleza bajo el ruido) me hacía parte de una minoría, una minoría con mucha suerte, y que aún hoy no deja de darme alegrías y sorpresas.

One for all, all for one.
We are one, we are Nemesis.

24 de enero de 2012

Una nueva vida

Ayer fue el primer día del resto de mi vida.
Quizás parece un poco dramático decirlo así, pero es cierto. Llevo años con mi vida condicionada por un miedo (concretamente, desde que me vine a Coruña a estudiar), y me lo he sacado de encima. O eso parece por el momento.

Hace unos años, cuando estaba en la ESO, la cocina de mi casa ardió dos veces, y las dos veces estaba yo delante. Tengo demasiado fresca la sensación de respirar aceite quemado. Durante una época le tuve miedo al fuego en interiores. Me dolía cada vez que alguien encendía un mechero en una casa, o cuando aparecía cualquier tipo de llama. Al poco tiempo se me pasó (influyó que yo tenía velas e incienso en mi habitación y los usaba), pero nunca fui capaz de encender un fogón en una cocina.
En mi casa tenemos vitrocerámica. Y las dos veces que ardió, las dos veces era vitrocerámica. En vitro siempre cociné sin problemas (salvo que sean huevos fritos o calamares, pero eso es porque saltan mucho xD), pero nunca fui capaz de encender un hornillo de cocina. Puedo sorportar que esté la llama encendida, pero era superior a mis fuerzas el provocar la llama. Y más con gas, que por eso explotan casas.
Solamente una vez fui capaz de encender un fuego, y sufrí. Fue en 1º, que quería comer espaguetis y estaba sola. Tuve que encender el fuego, y luego, cuando rompió a hervir quise regular la temperatura, se me apagó y tuve que volver a encenderlo. Lo pasé fatal, pero acabé comiendo los espaguetis. También resolví que no volvería a encender un fuego nunca.
Durante todos estos años, en los pisos siempre busqué que tuvieran vitrocerámica, pero no hubo suerte. Solamente encontré uno que la tuviese, y pasaron de mí cuando dije que tenía la cobaya (concretamente, cuando dije “consulta con tus compañeros si no les importa”, y el tío pasó de todo por no mover el culo).

Pero hace unos días me empecé a encontrar mal. Desde 1º fui adelgazando progresivamente, pasé de casi una 42 de pantalón a ahora una 38 escasa, en algunas marcas una 36. No voy a mentir, me gusta mi cuerpo y cómo está ahora. No estoy orgullosa de él, pero me siento mejor a la hora de vestirme, me siento menos cohibida. Aunque si engordo algo tampoco me voy a poner a hacer dieta para perder lo recuperado. No vale tanto la pena.
Si engordo es porque al no poder cocinar de verdad, en fuego, mi alimentación está muy limitada. En 1º casi todos los días me hacían de comer, en 2º algunos días venía David a comer y cocinaba él, y en 3º teníamos un horno que para algo servía. El resto del tiempo comía en la cafetería de la Facultad, normalmente de bocata aunque intentaba que siempre llevase lechuga o tomate, por limpiarme la conciencia un poco. Este año solamente tenemos microondas y una pequeña plancha eléctrica. Incluso el horno es de gas, y eso no lo enciendo ni borracha. Llevo todo el curso comiendo cosas a la plancha y cosas precocinadas calentadas en el microondas, con una variedad nula. Una vez me atacó la conciencia y quise hacer unas verduras a la plancha. Fracaso total. Volví al pollo con arroz, a la hamburguesa, y a las lasañas precocinadas.
El miércoles de la semana pasada me desperté mal. Me desperté despejada, pero al levantarme de cama me dio un mareo que normalmente se pasa a los pocos segundos, pero me duró minutos. Es el típico mareo de levantarse rápido porque llegas a clase, pero alargado en el tiempo. Intenté caminar hacia el baño y aunque yo sabía que iba recta, me caía hacia los lados. Me asusté. Fui a clase solamente porque si me daba un chungo alguien sabría qué hacer conmigo. Pasé el día mala, débil, aunque el mareo se fue pasando a lo largo de la mañana. No volví a despertar mareada, pero me di cuenta de que tenía mucho más sueño que antes, y durante unos cuantos días me sentí débil.
David me dijo que podía ser anemia, y aunque según internet los síntomas no concuerdan, no tengo dudas de que está causado porque como fatal. Me acojoné. Cuando tenga tiempo que pueda perder de días entre semana iré a que me hagan un análisis de sangre general y me digan más concretamente de qué tengo falta, pero mientras me propuse comer bien.
Y comer bien pasaba por encender los fogones para poder comer otras cosas.
Durante los fines de semana mi padre nos pone comida sana. Pescado y verduras, principalmente. Si no es plato de verduras es sopa hecha con agua de verduras, y esta vez le dije que me enseñase a hacer un guiso de guisantes, que lo había hecho otra vez y me había gustado. Y lo hicimos. No sé si habrá una cosa más fácil de hacer, la verdad xD
El domingo en casa hizo habas con almejas. Hizo habas a barrer y compró almejas a barrer (como también hizo guisantes para una tropa era que no tenía el día para calcular), y las almejas que sobraron me las traje para el piso. Primera necesidad que tenía para encender los fogones, porque no las iba a calentar en el microondas.
Así que cuando salí de clase pasé por un todo a 100, y compré el encendedor más largo que tenían. Al llegar al piso le dije a una de mis compañeras que me dijese cómo funcionaban esos fogones, y puse arroz a hacerse. Cuando estuvo listo, lo pasé a una sartén y le puse las almejas.
Y me hice la comida con fuego. Y hoy calenté los guisantes y le puse jamón y chorizo. Y tengo un antojo loco de croquetas de plástico, que voy a comer mañana. Y pasado voy a hacerme tallarines con verduras, que tengo las ganas de comerlos desde hace tiempo y nunca le digo a David que los haga.

Una nueva vida.
Lo que más me asustaba de tener una falta de alguna vitamina o algo así era tener que hacer dieta. Sigo cargando con la ansiedad (y seguirá siendo así, porque sin beca no hay manera de poder pagarme el psicólogo…), y la experiencia de comer podría ser mucho peor sin tener la flexibilidad de elegir algo que me apeteciese. De momento estos días me estoy sintiendo bien otra vez, y estoy ilusionada por cocinar y comer lo que de verdad me apetezca, no lo que me apetezca dentro de lo que el microondas me permite.

A ver si estas ganas de cocinar no se me pasan en 15 días y por pereza vuelvo al microondas xD

23 de noviembre de 2011

Melibea

Melibea es el motor que mueve la obra de La Celestina, pieza teatral atribuida a Fernando de Rojas escrita en el siglo XVI. Digo atribuida porque se duda en los círculos especialistas que el nombre que firma el manuscrito sea el nombre del autor real. Se le ha intentando dar nombre a este señor que ha firmado con el nombre de otra persona, y explicar el por qué pero, como en casi todo dentro de la Literatura y la Filología, no hay consenso.
Melibea es uno de los personajes protagonistas de la obra. Es una chica joven, de la que se enamora Calisto, y por la que se pone en marcha la obra. Calisto la ve un día, se enamora de ella, y la obra cuenta el proceso de “cortejo” y posterior amor secreto entre ambos, hasta que, trágicamente fallecen.
De Melibea podemos decir que es una chica un poco... parada. No tiene demasiadas luces, es inocente y crédula. Es desobediente y no tiene cuidado por su honor, dejando pasar a Calisto a su casa, a su habitación, y dormir con él cuando no eran más que amantes. Se deja llevar bastante por los acontecimientos (Calisto quiere ligar con ella, se deja ligar; Calisto quiere quedar con ella en el jardín, acepta quedar), y la única acción que emprende por propia voluntad es tirarse de un balcón y matarse.
Físicamente no se sabe realmente cómo es. No aparece descrita en las acotaciones, por lo que tenemos que fijarnos únicamente en las descripciones que hacen de ella los personajes. Por una parte, tenemos la de Calisto, la que describe como la mujer más bella y hermosa que haya visto nunca, siguiendo el ideal renacentista de piel clara y suave, grandes pechos y así. Pero por otro lado, tenemos la descripción de Elicia y Areúsa, un par de chicas de descuidada moral que viven con Celestina. Ellas la describen como una chica normalita tirando a fea, pero ¿pero lo dicen por envidia porque todos los hombres de la escena la están alabando, o es Calisto el que está cegado por el amor?

Y que tras escribir todo esto de memoria tenga suspensa Literatura V...

Pero yo no venía a hablar de esta Melibea. Vengo a hablar de otros Melibea. Unos Melibea que pensé extintos y que me han dado la alegría de la semana. No voy a decir que me han dado la alegría del mes porque aún quedan muchas cosas por pasar hasta que llegue diciembre, pero ha sido de las grandes alegrías.
Melibea son un grupo entre rock y metal de Madrid. Son parte de mi infancia musical, de cuando ya sabía cómo descargar música y qué era una maqueta. No recuerdo cómo los descubrí ni exactamente cuándo, pero sé que tenía la maqueta “A dos cubatas” descargada y la escuchaba bastante. Recuerdo que me daba pena que tuviera ese sonido de maqueta, porque el grupo era bueno. Recuerdo que me gustaban sobre todo las letras, que las veía bastante cuidadas (para lo que sabía de letras de aquella...).
Con el tiempo, no sé cómo, perdí la maqueta. Supongo que en algún formateo inesperado, en el que se perdió el resto. Pero ya no tuve manera de recuperarla, su página web no me funcionó nunca bien xD
El año pasado, o hace dos, no sé cómo, me acordé de ellos. Quise investigar un poco cómo les había ido, pero no encontré nada. Y con nada me refiero a que era como si no hubiesen existido. Como lo último que sabía de ellos era que tenían la maqueta, supuse que se habían disuelto sin más. Lo dejé estar, con pena.
Y mi sorpresa cuando hace unos días, buscando documentación para una noticia para DrinkTim, a un margen de la página que estoy comparando, me encuentro “nuevo disco de Melibea”.

QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?



Pues sí. Melibea, que estaban ya casi relegados a una esquina de mi memoria, volvieron de golpe a mí. De casualidad, como me pasan todas estas cosas últimamente.
Resulta que sí existen. Y que suenan mejor que nunca. Pero nunca de los nuncas, por encima de muchísima gente con muchos más discos y productores y márketing. Además de poder ver el vídeo del nuevo disco (el segundo, sacaron uno mientras yo no miraba) tienen el disco en descarga completamente gratuita desde su web, www.melibea.es. También se puede comprar en formato físico (un pendrive) a un precio irrisorio.
Me aproveché un poquito de The Drink Tim y me puse en contacto con ellos, para promocionarlos un poco. Me contaron un poquito de su vida, y es normal que yo no los encontrase cuando los busqué, porque estaban en medio de un parón de un par de años.
Y aquí estoy, enganchada completamente al disco, amando casi todas las canciones, las guitarras, las voces, y lo majos que han sido al hablarme por Twitter cuando los nombré.
Por supuesto, ya que es gratis y suenan que te cagas, animo a todo el mundo a descargar el disco y a probarlos. Pero todo esto mejora cuando te enteras de que el disco está completamente autoproducido: ellos lo escribieron, lo tocaron, lo mezclaron, lo arreglaron y lo masterizaron. Pero por encima también han hecho ellos mismos la carátula del CD, y que ellos mismos se hicieron el videoclip.
Yo sigo alucinada, y disfrutando del disco como de pocos últimamente.


Me espera una semana musical. El jueves veré a Turisas en directo (tras atrasar el concierto de mayo, parece que pasó una eternidad desde entonces), el viernes a La Fuga y Tregua (con alguna sorpresa por el medio, crónica incluida), y el sábado, si nos da el atrape, nos acercamos por la Filomatic a ver un par de grupos locales.
Conciertos, conciertos eveywhere.

20 de noviembre de 2011

Abstemia, y a partir de hoy, abstencionista

Porque se le llama así, ¿no? Abstencionista, quien no va a votar.
Tengo 21 años, y desde los 18 creo que he pasado ya por toda la clase de elecciones que puede haber. Municipales, autonómicas, y ahora, las generales. Sé que en las últimas generales no pude votar porque se hicieron a mediados de marzo, cumplía los 18 años 15 días después... y por dos semanas no pude hacerlo. Aún así, juraría que ya voté dos veces en municipales, y otra vez en otras elecciones que ni siquiera sabía para qué servían, ni me sonaban los nombres de las papeletas.
Me acuerdo de la primera vez que voté, casi me muero de la vergüenza. En mi pueblo tenemos un solo colegio electoral, una sola mesa, y todos nos conocemos. Y cuando iba a echar el voto, tras enseñar el DNI y esas cosas, una de las personas que estaban en la mesa dice “por cierto, esta es la primera vez que vota, acaba de cumplir los 18 años”. Y me aplaudieron, y yo quise que me tragase la tierra xD

Hasta ahora, he intentado votar siempre. Ejercicio de ser mayor de edad, y ganas de querer participar por primera vez tras 18 años de la gente elegir sin pedirme opinión. Unas veces lo hice más concienciada que otras, otras sabía muy bien qué quería votar... pero estas elecciones es todo muy diferente.
Tengo 21 años y ya he perdido la fe en la democracia, o por lo menos la democracia que hay ahora mismo en España. No es democracia. Es una alternancia bipartidista que nadie quiere, pero que siempre sale. Sabemos que el PSOE ha hecho muchas cosas mal en los últimos dos años, pero sabemos que el PP no lo va a arreglar, y que su estrategia electoral se basa en lo mal que lo han hecho los otros. Y sabemos que va a ganar el PP simplemente porque hasta ahora estuvo gobernando el PSOE.
Ya no es lo que dicen los mayores de que los políticos mienten siempre. Ahora sé que aunque nos prometan una carretera nueva no la van a hacer. Pero es que además están prometiendo carreteras por donde ni siquiera hay suelo en el que apoyarla. El PP tiene forrada la ciudad con carteles que dicen que con el empleo irá todo mejor (protección de las pensiones, por ejemplo). Pero señores, ¿cómo van a crearlo? ¿Como acaba de hacer Esperanza Aguirre, echando a cientos de personas? ¿En serio?
El PSOE también dice que va a salir de la crisis, va a mejorar todo votando a Rubalcaba. Pero tampoco dicen cómo. ¿Es un secreto, acaso?
Porque otra cosa que me da rabia hasta morir es que tanto Rajoy como Rubalcaba dicen tener la solución a la crisis. Si ambos la tienen, ¿por qué no la han puesto en marcha antes? Todos sabemos que Zapatero lleva mucho tiempo siendo una marioneta y no va a tener el mérito de nada. No quiero que el futuro presidente de un país sea una persona tan ruin como para esperar a llegar al poder para sacar el país adelante. Porque está demostrando que solamente le interesa él mismo y su poder, no el país del que está a cargo. Lo digo tanto por Rajoy, que no ha colaborado en absolutamente en nada en estos 8 años de gobierno del PSOE; o por Rubalcaba, que pudo ayudar a Zapatero a mandar estos dos últimos años a levantar el país y no lo hizo. Que todo se resuelve en que todo son mentiras, ninguno de ellos, ni ninguno de los partidos minoritarios tienen la solución a la crisis ni a ninguno de los problemas que tiene el país.

Todos sabemos, hoy y ayer, y toda esta campaña electoral, que ganará el PP y Rajoy será el presidente del país. Porque esto no es democracia, y aunque estoy viendo un miedo terrible en Twitter al PP, también hay esta sensación de que no puede hacerse nada para evitar que ganen. El PSOE lleva 8 años gobernando, ahora toca el relevo del PP, tengan propuestas o no, sepan gobernar o no.
Esto, señores, no es democracia. Y lo de hoy no es una jornada de electoral, es un circo que quiere hacer creer a todo el mundo de que realmente están eligiendo.
Llevo un mes pensando muy en serio a quién iba a votar. Como no me decidía, ni ninguno me convencía, hice encuestas por internet para valorar otras opciones, y aunque tuve resultados muy diferentes en cada una de ellas, nunca estuve de acuerdo con ellos. ¿Por qué? Porque actualmente, tal y como están las cosas, todos y cada uno de los políticos del país me dan asco. Es una farsa, esto es un circo y ellos son unos payasos. No quiero votar a alguien que ni siquiera me convence un mínimo. No veo que nadie lo vaya hacer mejor que el otro. Y me parece tristísimo votar “al menos peor”.
Pero es que por encima, estoy viendo que este sistema no funciona. Esto no es democracia, y ni siquiera está mandando una persona de este país, porque últimamente manda más Alemania o Bruselas que el propio presidente. Pero esto no es nuevo, porque al final del gobierno de Aznar estaba mandando EEUU en España. En Grecia e Italia, supuestas democracias también, ya ni siquiera manda un gobierno, acaban de poner a dirigir el país a economistas, a gente con lazos fuertes con los bancos. ¿Cuánto falta para que pase esto en España?

No quiero ser parte de este circo. No quiero participar en esta farsa. No quiero que me engañen como si fuera tonta y no quiero creerme que mi voto cuenta. No quiero legitimar el gobierno de quien sea, no mientras nos tomen por tontos.
Por eso no voy a votar. Soy una abstencionista activa, concienciada, y que lo ha pensado mucho. No quiero ser parte de esto, por lo menos no hasta que cambien las cosas y no me sienta tremendamente estafada.

Hizo ayer, 19 de noviembre, 9 años del hundimiento del Prestige. #nomeolvido de la incompetencia que tuvo el PP, que en ese momento gobernaba, con Rajoy como Ministro de Interior, para gestionar la ruta del barco mientras tenía problemas, y mucho menos, tras hundirse. Tenía de aquella 12 años, y hasta yo me di cuenta.
#nomeolvido de que hace ya más cuatro años de que estamos en crisis. Que el PSOE mantuvo hasta que fue demasiado tarde que no era una crisis, si no una “desaceleración del crecimiento” y no hizo nada para evitarla. Estábamos en crisis antes de empezar yo la carrera, en unos meses la acabo y seguimos en ella. Y no tengo la sensación de que se haya hecho nada para solucionarla.
#nomeolvido de que en las pasadas autonómicas Izquierda Unida pactó con el PP en Extremadura (¿puede ser en Extremadura? No me acuerdo exactamente de qué región era?) y les acabó dando a ellos el poder, frente al PSOE. ¿Estamos de coña?
#nomeolvido de la famosa frase “es gallego en el sentido más peyorativo de la palabra”, gracias a la líder de UPyD, Rosa Díez.
#nomeolvido de la incompetencia general del BNG para tomar decisiones más allá de hacer pintadas, absorber a los chavales para que les voten y organizar cualquier chorrada. Pero de mandar, saben poquito.
#nomeolvido de que no importa el partido ni el color, cientos de políticos “menores”, en alcaldías y autonomías están imputados por corrupción.

30 de septiembre de 2011

Hemeroteca

Quizás estos días no estén pasando cosas interesantes, pero hace un año sí. Este septiembre hace un año desde que cambié mi vida (queriéndolo o sin quererlo) de una manera un tanto radical. Mi día a día de agosto de 2010 a agosto de 2011 cambió casi radicalmente, sobre todo por cosas que hice durante ese septiembre que queda en medio de esos dos meses.
Lo primero, y aunque en agosto ya celebré su cumpleaños, hace ya un año que Sally está conmigo. Como se puede leer en las entradas de esos días, fue una decisión en ese momento casi irresponsable, que no pensaba en las consecuencias de tener a una ratita a mi cuidado. Una ratita que no se puede apagar, que siempre va a estar conmigo, y que tengo que dar de comer todos los días mil veces. Nunca me he arrepentido, sin embargo, de habérmela traído. Ni las noches en las que chilla sin dejarme dormir, ni cuando pasaron de mí en uno de los mejores pisos que pude encontrar porque tenía una cobaya de mascota (pasaron de una forma un tanto... no cruel, pero tampoco humana y decente). Esta bolita de pelo me hace compañía siempre, siempre agradece todo lo que hago por ella, y estuvo a mi lado mirándome preocupada tras mi primera visita al psicólogo, mientras yo solo quería abrazarla y que el mundo me tragase de una vez.
Aunque pensaba que sí, no sabía todas las vueltas que acabaría dando por ella, todos los esfuerzos que hice para poder mantenerla conmigo, para hacerla feliz. Y no hay mayor recompensa que cuando la suelto por mi cama se ponga a correr de contento, a pedirme mimos y, como hace últimamente, a tumbarse a mi lado para que la acaricie.
En agosto de 2010 no tenía ni idea de que Sally estaba recién nacida en un piso en Coruña, y que tras toda la gente que dijo que se haría cargo de ella, yo sería la única que realmente lo haría. Y ahora me cuesta imaginar un presente sin ella. Sin despertarme media hora antes todos los días para poder dejarle la comida lista antes de ir a clase, o para darle de comer. Sin pasar por la sección de verduras del supermercado para comprarle para comer, a veces incluso bajar solamente a por comida para ella. Y sé que en un futuro, cuando no estemos juntas, me va a costar estar sola de nuevo.

También, hace un año, tal día como hoy, y quizás a la hora de escribir esto, estaba con Iris, cenando juntas, empezando a ganchillar. Lo que empezó como una tontería para pasar los días en los que no teníamos nada que hacer antes de que empezase el curso se ha convertido en algo diario, y que es importante para mí. Siempre me gustaron las manualidades, pero nunca me había dado por tejer. Sí intenté coser, de pequeña quise aprender a calcetar, pero nunca llegó a nada. Y ahora tengo un alijo de decenas de metros de lanas en mi habitación, cerca de 10 colores diferentes, un juego de 14 ganchillos diferentes, además del pase del ExpOtaku colgado cerca de mi mesa de estudio. Estoy planeando abrir con Iris una tienda en Artesanio (¿alguien tiene cuenta allí, y tiene invitaciones, por favor?), y repetir en el ExpOtaku es la meta más baja para este próximo año.
El ganchillo se ha convertido en algo normal para mí, en algo que me relaja y que me satisface. A veces tejo solamente por tejer, sin tener una idea en mente. Hace un año pasé dos días delante de un vídeo de youtube intentando aprender por mí misma cómo hacer un anillo mágico, y ahora mismo tengo a mi derecha unos esquemas de lo que será mi segundo patrón completamente mío. Parece que no ha pasado el tiempo, que no he consumido lana, que no he avanzado nada, pero ahí está: como no me gustan los patrones de gatos que hay, voy a hacerme el mío propio. No tengo grandes expectativas, pero por lo menos lo estoy intentando.
Como metas para este próximo año, además de volver al ExpOtaku Coruña e intentar llevar mejor el blog y lo de Artesanio, estamos planeando más cosas. No me refiero a meterme en otras cosas de ganchillo como gorros, bufandas o mantas, si no a buscar algún salón del manga por el sur, aprovechando que Iris está por ahí, y viajar un poco. Quizás, y solamente quizás porque no sé si estoy preparada para ello, montar algún pequeño taller de amigurumi en Coruña, aunque está todavía demasiado en el aire.
Tengo varias bolsas de tela en mi habitación llenas con muñecos hechos, tengo como unos 50 patrones que quiero probar y para los que no tengo tiempo, y mis reservas de lana van bajando, a veces parece que muy rápido. Y no me puedo imaginar una noche sin ganchillos y lanas. Ayer me aburría y quería despejar la mente, y me puse a probar un patrón y ahora tengo dos lápices kawaii de amigurumi, con caritas bordadas y todo.
En un año el ganchillo ha pasado de ser puntillas y tapetes a ser algo que no quiero dejar nunca. Realmente en menos tiempo, porque hace ya meses que lo tengo claro.

Hace un año, además, empezaba la convivencia con una gente que podría acabar llamando amigos. Lo que fue una convivencia traumática (lejos en el tiempo lo veo mejor) el curso anterior se empezó a curar en septiembre de 2010, aunque pasé aún varios meses con miedo a recibir alguna bronca, algún reproche o tener algún problema. Este año parece que vamos bien, aunque estoy viendo que habrá problemas tarde o temprano, de momento vamos encajando, pese a lo diferentes que somos las tres. Pero por lo menos he entrado confiada y tranquila en este piso. He entrado abierta y sin miedos, dispuesta a escuchar pero también a hacerme escuchar. Siento que me conocen mejor en este mes que llevamos viviendo aquí que en todo el curso de 2º. También son mejores personas, mejor dicho, son personas directamente. Escuchan, hablan, comparten. No coincidimos en todo, por supuesto, pero tenemos una relación un tanto normal.

Pronto, hará un año que habré visto en directo a Sôber por primera vez. Pronto, hará un año de haber sentido esa sensación de “son ellos de verdad, están aquí y son ellos”. Horas después decidiré que si alguna vez me tatúo algo, sería la Ô. Y al momento de escribir esto, estoy en plena fase de curación de su repaso. Y no hace falta que vuelva a postear la foto de mi tatuaje con ellos, ya sería abusar del blog.
El tatuaje es otra cosa de la que no me arrepiento. Quizás me arrepentí durante la curación, cuando picaba o cuando molestaba. Pero siempre ha sido importante para mí, y lo sigue siendo. No ha parado de darme alegrías (salvo en los períodos de curación, cuando solamente toca las narices) o consuelo cuando lo necesitaba.
Hace entonces un año del que cambió mi percepción de Sôber. Siempre fueron especiales para mí, siempre destacaron de una manera diferente frente a los otros grupos que escuchaba, pero los dejaba para las “ocasiones especiales”. Una noche concreta en la que me sentía más sola que de costumbre, un día que estaba nerviosa por algo... Lejos siempre estuvo dentro de mi mp3, pero casi más por respeto que porque quisiera escucharla. Siempre fueron tan especiales que cuando me preguntaban qué grupos eran mis favoritos, siempre me olvidaba de nombrarlos porque estaban en una órbita diferente al resto.
Tras su concierto en Santiago en octubre del año pasado, y sobre todo, tras la salida de Superbia, ha cambiado esto. Sí son especiales, sí son con muchísima diferencia los que más me llegan y los músicos a los que más respeto les tengo, pero ya no son para las ocasiones especiales. Escucho su música día a día, me la llevo en el mp3 y cuando me apetece escuchar una canción suya, la busco y la escucho. He dejado de verlos como a maestros incorpóreos a las personas que me sonrieron cuando les enseñé el tatuaje. Las personas que me pidieron una segunda foto cuando en Santiago la primera salió borrosa, las personas que se vieron acorraladas a la salida de la Capitol y huyeron hacia el backstage a los cinco minutos, las personas que aguantaron a las del club de fans histéricas gritando su nombre toda la tarde y toda la noche. La misma personas que en el 2008 me dedicó una canción, aunque no era puramente Sôber.
El recuerdo de sus abrazos, de sus conciertos y de las nuevas letras de Superbia me ayudan en mi día a día a mejorar un poco la cara, a seguir combatiendo la ansiedad con pensamientos y actitudes positivas. Siento que nunca podré cansarme de ellos o de sus directos, y que siempre podré contar con alguna de sus canciones para intentar remontar un mal día. Que siempre quedarán directos por los que ilusionarse, fotos que sacar y charlas por tener. Me permiten soñar.

Y todavía está algo lejos, pero pronto hará un año desde que cogí mi cámara réflex por primera vez. En agosto de 2010 tenía muy claro que la compacta se me estaba quedando pequeña, y que me encantaría poder subir de nivel. En Navidades lo hice, y poco a poco, mi día a día fue cambiando. Primero, todas las horas invertidas en aprender a saber qué era cada botón de esa cámara, luego las rutas por Coruña y alrededores de mi pueblo para practicar. Todas las horas de photoshop, mis cajas de luz caseras e improvisadas, y más tarde, el recuerdo de ese sueño que una vez tuve de poder trabajar la música. Mi incursión en The Drink Tim, el compromiso que he adquirido con ellos, todas las horas invertidas, y la dedicación que le tengo que poner cada día que tengo internet. Las horas tras los conciertos, las horas de preparación de los conciertos, todos los “me están volviendo loca” de antes de un concierto, todos los trenes, pensiones, mapas y setlists previsibles. Son ya parte de mí. Mis compañeras de piso lo sufrieron especialmente con la traca Rock in Way e In Flames con tres días de separación.
Estar en la posición en la que estoy ahora mismo, hace un año me parecía impensable, algo muy lejano. Pero aquí estoy, y estoy dispuesta a seguir hasta que se haga imposible. Ellos son otra de las razones que me ayudan a cambiar un mal día y volverme contra la ansiedad. La música que me han dado (así a voz de pronto, Hamlet, Dinero, In Flames, Twisted Sister, A new heaven arise, Habeas Corpus y me han devuelto a Gritando en Silencio), las anticipaciones a un concierto, la emoción al publicar una buena noticia, el contacto con los grupos, el ver nacer festivales y conciertos. Las fotos, las horas invertidas en la redacción de las crónicas, y la satisfacción del trabajo hecho. Distribuir los links de las noticias y crónicas entre grupos y fans, el recibir sonrisas, el ponerse hablar con algunos grupos y verles contentos. El conocer gente que quiere lo mismo que tú, que tenemos todos las mismas pasiones, y que nos gusta trabajar la música.
A veces se hace duro, sobre todo económicamente, cuando hay que desplazarse o pagar entradas cuando tengo presupuesto de estudiante. Cuando hay que luchar con el personal de seguridad porque no te dejan sacar fotos, cuando te tratan como si te estuvieran haciendo un favor y no estuvieras trabajando, cuando quieres publicar algo y la web se revela y no hay manera, cuando el correo no va bien, cuando quieres sacar una foto en un concierto y cada codazo que recibe el objetivo es como si te lo dieran en la boca del estómago. Cuando recibes la noticia de que un grupo se ha peleado, y tienes que publicarlo tú. Cuando recibes la noticia de que a otro grupo le han saqueado el local de ensayo y los amigos les van a organizar un festival benéfico para poder comprarle otro equipo nuevo. Cuando te trabajas unas acreditaciones impresionantes y no recibes respuesta por parte de la organización del concierto o festival.
Pero estar dentro de una sala o de un recinto, saltando, cámara en mano, con el cuerpo retumbando, y la libreta en el suelo protegida, vale la pena. Vale la pena el cansancio del día después, esos “me da una pereza ponerme con la crónica ahora” que son siempre mentira, porque estoy deseando ponerme a ello. Vale la pena abrir las fotos en el ordenador y descubrir las que salieron bien, y una vez acabado y publicado el trabajo, sentirse orgullosa del esfuerzo invertido. Vale la pena esperar a que acabe el concierto para acercarse a los músicos, presentarte y decirles que en unos días les pasarás el link y las fotos que quieran.
Nunca pensé que este trabajo sería así. Pensé que sería sobre todo trabajo en casa, procesar fotos, mejorar fotos, texto, y leer a mucha gente que hace lo mismo para cogerle soltura a la narrativa. Nunca pensé en el trabajo diario, en el esfuerzo previo a un concierto para conocer las canciones antes de que suenen, el ir preparada en caso de necesitar alguna información imprescindible de un grupo del que nunca has oído hablar. Nunca pensé en que hablaría con los grupos al terminar los conciertos y se sentirían felices con el trabajo que estoy haciendo, que les haría ilusión recibir mis fotos (un ejemplo Dinero en mayo, ¡cuando meses después telonearon a Foo Fighters en Madrid!), o que algunos grupos se pondrían en contacto conmigo para pedirnos promoción o facilidades para conciertos (como Pito de Pikasso, o Familia Caamagno, dos grupos de los que tengo pendientes directos). No sabría que acabaría conociendo a gente de las promotoras (apenas sabía qué era una promotora), ni cómo funcionan. No sabía el trabajo diario que traía, aunque me hubiera apuntado igual.

Porque, después de todo, vas a SU concierto, suena Umbilical, y el resto del mundo deja de existir. Solamente existen la canción, ellos, el tatuaje, la burbuja y yo. No hay problemas con las acreditaciones, no hay una cola de 20 mails pendientes de leer, no hay noticias que refrescar, no hay conciertos que prepararse, ni hay que volver a dormir en una pensión mientras Sally se ha tenido que queda sola una noche. No hay codazos en la cámara, no hay libretas indescifrables y no hay fotos borrosas.
Porque, después de todo, la música me hace feliz. Todos los cambios que he introducido en mi vida durante este año pasado han estado encaminados a hacerme un poco más feliz. La mayor parte del tiempo lo han conseguido.

28 de septiembre de 2011

Sacred Peak: Sentinel Wardrobe

El domingo pasado tuve la suerte de poder presenciar en directo la primera presentación del macroevento que quieren planificar Sentinel Wardrobe para 2012. De los creadores de Imperial Stormtrooper y L’Extraordinaire Uchronie, el próximo año llegará Sacred Peak.
Pero primero, un poco de historia. ¿Qué es Sentinel Wardrobe?
Son una asociación, un grupo de amigos, que, desde Santiago de Compostela, llevan unos años organizando macroeventos participativos en los que todos podemos participar de mil maneras diferentes. El primero que celebraron, por ejemplo, fue el Imperial Stormtroopers, donde tropas imperiales del universo de Star Wars tomaron la ciudad de Santiago de Compostela. Organizaron un desfile por la zona vieja de Santiago, con personas caracterizadas como los personajes de la saga, además de talleres para crear los disfraces. Luego hicieron una cena para los participantes en el desfile, aparecieron en radios y televisiones, y casi toda España se enteró de que en Santiago de Compostela Darth Vader había dado un discurso al proclamar la ciudad aliada suya.
El trabajo que hubo para organizar ese día fue enorme, sobre todo sin la experiencia de organizar algo así, o sin la colaboración del ayuntamiento. Consiguieron, entre otras cosas increíbles, que Constantino Romero (doblador de Darth Vader al español) les grabase el discurso que pronunciaron luego en la plaza del Obradoiro. Consiguieron movilizar a personas de toda España para ir a asistir o participar en el desfile.
Este año pasado, organizando L’Extraordinarie Uchronie. Los habituales del blog ya la conocerán, porque estuve escribiendo cosas sobre ella. Una reunión steampunk, no sé si la primera en Galicia, con diferentes actividades. Caracterizados, cada uno con nuestro personaje, comimos todos juntos, hicimos fotos, pudimos presenciar un ciclo de cortometrajes de temática steampunk (algunos preciosos), y tuvimos una exhibición de esgrima. La lluvia nos lo chafó un poco y tuvimos que dar algunas vueltas más de las previstas para poder comer y así, pero nosotros lo pasamos bien, y le dimos un toque diferente a la ciudad durante unas horas. Además, conocimos a gente como el Matrimonio Espectro, que llevan mucho tiempo dentro del steampunk, y que acabaron de convencerme de que es un movimiento que me gusta, que tiene mucho de donde sacar y mucho que explorar. Aún tengo pendiente crearme un par de artilugios a lo steampunk, incluso pensé en hacer amigurumi ambientado en eso, pero sigo pensando en ello. L’Extraordinarie Uchronie fue algo más que hacer el friki un día. No sé si volveré a caracterizarme como tal, pero me gusta el movimiento.
Y este año que viene, llegará Sacred Peak.

Siempre intentan que el evento organizado esté justificado de alguna manera, y relacionado con la ciudad de Santiago (y con la historia que tiene hay muchas cosas de las que tirar). El Imperial Stormtroopers se hizo para celebrar el 30 aniversario del estreno de la primera película de Star Wars. La relación con Santiago viene porque la ciudad es el final del camino de Santiago, es el final del camino dictado por las estrellas. Era una ciudad que tenía que entrar dentro del Imperio.
L’Extraordinarie Uchronie vino porque encontraron pruebas que decían que Julio Verne pasó por Santiago, tuvo amigos en Santiago, e incluso encontraron un relato o una primera edición (ahora mismo no me acuerdo, como filóloga a veces doy pena xD) de Julio Verne ambientado/editada en Santiago. Todo el mundo que se haya metido un poco dentro del steampunk sabe que Julio Verne es uno de los grandes inspiradores del movimiento.
Y ahora, ¿por qué el Sacred Peak?

Photobucket


Dice la leyenda que en el Pico Sacro, cerca de Santiago, dentro de una cueva, vive un dragón que le provoca ictus a quien pasa bajo su sombra. Necesitamos un caballero que termine con ese dragón. Además, cerca de ese lugar murió Domingo Montoya, ilustre padre del ilustre Íñigo Montoya (“Soy Íñigo Montoya y tú has matado a mi padre, prepárate para morir”), y también hemos de vengar su muerte. Coincide todo esto con el 30 aniversario del estreno de la película de Conan el Bárbaro y con el 25 aniversario del estreno de La Princesa Prometida, es decir, el género de fantasía épica está cumpliendo años. Lo que nos proponen es acudir a Santiago un día todavía no fijado, caracterizados como personajes de fantasía épica, encontrar a nuestro mejor Íñigo Montoya, y vengar a su padre y darle muerte al dragón. Además, como todavía está naciendo el proyecto, es posible que haya representaciones de fragmentos de películas, caracterizaciones de personajes conocidos y muchas cosas más que irán surgiendo con el paso del tiempo. De momento la organización está abierta a propuestas, mientras van organizando un concurso para encontrar a nuestro Íñigo.

A mí el proyecto me gusta. Estamos hablando de películas previas a mi nacimiento, películas que no llegué a ver por lo que fuera, pero desde pequeña estuve metida en libros de fantasía épica y es un tema que me gusta mucho (a mí Juego de Tronos no me gusta porque son una serie de libros que no me parecen originales de todas las veces que he leído las mismas historias, o parecidas). Además, este año me gustaría poder colaborar con el evento con algo más que presentarme en Santiago vestida de bruja mala, pero todavía estoy planeando cosas, viendo qué hacen en la organización, qué quieren hacer y qué no quieren hacer, antes de pronunciarme. Además, tengo que pensar en algo que sea factible y que pueda realizar. Tengo un par de ideas, una de ellas bastante clara, pero de momento no voy a decir nada.

Ese día podemos aprovechar y teñir Santiago con la magia, color, el honor, la venganza (bueno, eso no es bueno ni bonito xD) y la fantasía. Podemos crear algo muy bonito, y, como estos eventos, algo único. Quedan muchos meses por andar, y hay muchas cosas que organizar, pero de momento tiene todo muy buena pinta.

26 de agosto de 2011

Volviendo a la literatura

Me quedan dos capítulos para acabar El club de los muertos. Estoy enganchada a los libros, y no sé si arrepentirme de mi intención de no adelantar a la serie (sobre todo porque esta temporada todavía no acabó y no puedo empezar el siguiente). Se me hacen cortísimos a pesar de las casi 250-300 páginas que tiene cada uno, y de saber ya lo que va a pasar. Me estoy enamorando más de los personajes que ya me gustaban, estoy descubriendo detalles de la historia, partes recortadas en la serie y muchas cosas más que hacen que todavía me gusten más.
Ayer, antes de cerrar el libro y ponerme a dormir, puse algo en twitter sobre lo que quiero profundizar ahora. “Me faltan dos capítulos para acabar El club de los muertos. La televisión me está devolviendo la ilusión que me quitó la carrera. Irónico.

Leo desde que sé leer. Soy habitual de libros y bibliotecas desde que me enseñaron a leer en clase. Recuerdo que desde que dimos las primeras letras, todas las noches, mi padre o mi madre se sentaban un rato conmigo en cama y leíamos entre los dos algún cuento. Fui creciendo, empecé a leerlos yo sola, y cuando era un poco más mayor ya no me acompañaron o eligieron los libros que me llevaba a la cama. Desde que aprendí las primeras letras hasta los 18 años, nunca faltó un libro (a veces dos) antes de dormir, y los días que faltó se hicieron extraños.
Además, empecé a escribir también muy temprano. Para concursos y cosas del colegio… recuerdo que mi primer premio en un concurso literario fue cuando tenía 7 años. A los 12 empecé a escribir todos las noches en serio. Primero escribía durante una hora (no me importaba lo que fuese, mientras supiese expresarme o continuar una historia; recuerdo que compuse una historia y me propuse cada día darle un cambio radical a la actitud de los personajes, para aprender a describir tanto sentimientos positivos, como negativos, como ansiosos, como relajados), y luego me ponía a leer durante casi otra antes de ponerme a dormir.
Desde muy pequeña estuve en contacto con la literatura. Desde muy pequeña formó parte de mi vida diaria, y siempre la amé. Nunca había disfrutado tanto con otra cosa como con la literatura y un buen libro. Recuerdo cuando estaba empezando a leer los libros de Harry Potter (iban todavía publicando por el 3º) y le intentaba explicar a mi padre la sensación de estar enganchada a un libro, de no comer, no dormir, no hacer nada, todo por seguir leyendo. Más tarde tuve esa urgencia pero por escribir, y más de una noche me desperté a las 3 de la mañana y tuve que coger una libreta y volcarlo todo para poder volver a dormir.
Después llegó la música y descubrí que había otra cosa que me hacía disfrutar como la literatura.

Cuando acabé bachillerato y tuve que elegir una carrera, ninguna me llamaba la atención. En realidad, eso es ser benévola: todas me daban un poco de asco. Incluso Filología Hispánica, carrera en la que acabé. Si elegí esa sobre los ciclos que más me llamaban fue, sobre todo, por poder estudiar Literatura. Nunca había pensado en estudiarla en serio, pero dentro de lo que me ofrecían los otros estudios, era lo que más me interesaba. Las salidas laborales (profesora, sobre todo) no me llamaban en absoluto, pero cuando acabase la carrera ya me preocuparía por eso.
Hoy, tres años más tarde, se ha dado todo la vuelta.

Cuando entré en la carrera lo hice con buena voluntad. Me cogí mis libros, además de los libros de clase, y durante unos meses mantuve la costumbre de leer todas las noches. Además, seguí escribiendo. Luego, llegó el momento de leer los libros obligatorios de clase, y descubrir que los odiaba. Intenté leerme el Cid, juro que lo intenté. Intenté leerme una antología de 500 páginas sobre poesía medieval y renacentista. Y llegó el momento de descubrir que la literatura previa a la segunda mitad del siglo XVIII (antes del Romanticismo, diciéndolo claro xD) no es para mí. Me aburre, salvo Quevedo.
Entonces, no era capaz de leerme los libros obligatorios de clase. Pero una obligación moral no me permitía leer otros libros que me gustasen más, teniendo libros obligatorios pendientes. Dejé de leer, por lo tanto.
A partir de… febrero, del primer curso, no leí nada. Durante el verano leería un par de cosas apenas. Durante todo 2º no recuerdo haber leído algo más que teatro. Tenía la asignatura de Comentario de texto teatral, que me gustó bastante, y los libros de teatro me los leí, al igual que los fragmentos de Comentario de texto narrativo, pero porque eran piezas pequeñas. Si me los leía de una tirada, como mucho en dos días, era capaz de leer. Pero no más de tres días, o ya dejaban de interesarme. Por placer, en 2º, leí Réquiem por un campesino español (Ramón J Sender), que me encantó, pero también me lo leí de una tirada.
Hasta mayo de 3º, seguí en esa línea. Pero ni siquiera leí teatro, ni poesía. Para los exámenes finales releí la Celestina, intenté mil veces pasar de la segunda página del Libro de buen amor (Arcipreste de Hita), leí Cárcel de amor (Diego de San Pedro, y, bueno, solo el principio y el final) y la poesía completa de Jorge Manrique. Todo para hacer un examen que me suspendieron cuando estaba bien. Intenté leer los libros para Hispanoamericana, y empecé por María (Jorge Isaacs). Oh, horror, fatal error. Un cuarto de libro y lo dejé porque tanta cursilada me hacía vomitar arcoíris.
Entonces me di cuenta de que la literatura ya no me llamaba. Estaba cansada de leer cosas que no me gustaban, siempre la misma clase de literatura. Me dije que la carrera ya estaba estropeada, y que por lo menos, iba a intentar recuperar la ilusión por la literatura. Uno o dos años más, y tendría mi título. Mientras, iba a disfrutar de ella.
Entonces, volví a leer poco a poco. Intenté diferentes libros, pero los acabé abandonando al poco tiempo. Véase en la barra lateral, Vespera (de Anselm Audley, un libro que llevo años esperando), Drácula (Bram Stoker) y una antología de relatos cortos sobre vampiras. Y True Blood me ha devuelto las ganas de leer.
Me enganché a la serie cuando David todavía tenía parásitos en su casa, es decir, cuando estaba en 1º de carrera. Creo que estaban emitiendo la 2ª temporada, y me puse pronto al día. Entonces, cada semana durante el verano, llega el lunes y descargo el episodio. Y un día, paseando por El baúl de los recuerdos, una de las tiendas donde puedo pasar horas y horas deambulando, me encontré el primer libro de los 10 que forman la saga (están haciendo la serie por el 4º). Lo compré, y cuando llegó el verano, lo devoré. Compré los siguientes, y los estoy devorando poco a poco.
La carrera me había quitado las ganas de leer, de buscar libros, de engancharme a los libros. Pero gracias a True Blood, o a Charlaine Harris o a Alan Ball (no lo sé muy bien; aunque sí sé que Aleksander Skargard tiene buena parte de la culpa), vuelvo a leer todas las noches. Esta noche posiblemente acabe El Club de los muertos, y me tengo-autoprohibido leer el siguiente antes de que acabe la temporada (digamos un mes más o menos, van por el 8, serán 12 o 13 capítulos, a uno por semana), pero ya estoy pensando en qué otra cosa leer mientras no puedo meterme con Muerto para el mundo. David por mi cumpleaños me regaló uno de los tomo-tochos de The Walking Dead. En este caso, me prohibí ver la serie antes de leerme el libro, y con la segunda temporada al caer, creo que puede ser hora de ponerme con él.

Vampiros y zombies, una manera de disfrutar que mis profesores no llegarán nunca a entender. Y de lo que me voy a aprovechar para en un futuro, ser doctora en literatura comparada. Lo dejo caer.

A lo mejor pasado mañana hay otra entrada sobre vampiros y Charlaine Harris, porque creo que de esta noche no pasa. Ya veremos con qué me meto después.

7 de julio de 2011

Vamos a ponernos serios

Cuando era pequeña se me conocía como una niña que leía mucho. En mis cumpleaños, casi lo que más agradecía, eran libros. Me regalaron muchos y los disfruté (casi) todos. Todas las noches, antes de dormir, nadie me quitaba mi hora de lectura, y devoré muchos, muchos libros. Cuando me quedé sin libros en casa, tiré de la biblioteca municipal y me peiné casi entera la estantería de juvenil.
Pero luego entré en la carrera. Se supone que me iba a gustar toda la literatura, que iba a disfrutar con los libros. Y en 3º, de 6 asignaturas de literatura que he tenido, solamente tengo aprobadas 2. Cada vez odio más las asignaturas de literatura en perspectiva histórica, no me gusta nada el enfoque que le dan y la manera de impartir las clases.
Descubrí en la carrera, además, que libro que me mandan leer, libro que paso a odiar. Cada cuatrimestre puedo tener unos 20 libros de lectura obligatoria, de los cuales acabo leyendo 4 ó 5 como mucho, y por obligación moral.

Al entrar en la carrera, dejé de leer. Pasé de leer unos cuatro libros al mes, dependiendo del tamaño, a no leer nada. No hay nada que me dé más pereza que ponerme a leer los libros de clase (con plazos además…), y teniendo tales listas de libros pendientes, no me queda la conciencia tranquila si me ponía a leer libros que me apetecían. Así que pasé a leer poco.
El curso pasado, me di cuenta de que estaba perdiendo el hábito, y para un poco obligarme a hacer las lecturas obligatorias, puse la barra lateral en el blog sobre los libros pendientes. Avancé bastante más de lo que pensaba, y para este curso hice lo mismo, pero añadí la lista de “libros que leí por mi cuenta”. Sin darme cuenta, tengo varios apartados larguísimos en el blog solamente sobre libros. Y como la cosa se desborda, esta mañana me propuse cosas:

1)Pasar esas listas a una entrada de blog que vaya actualizando periódicamente. No creo que nadie lea la barra de todas maneras.

2)Este verano, obligarme a leer libros que me apetezcan. Empieza a ser momento también de empezar a preparar mi investigación de doctorado (:D ya hablaré sobre eso en otro momento xD) y ahora tengo tiempo para leer todo lo que llevo meses acumulando en estanterías pero no me puse a leer por el cargo de conciencia de tener cosas de clase.

3)Voy a intentar hacer entradas en el blog sobre los libros que vaya leyendo. Hace mucho que no escribo literariamente, y creo que esta puede ser la manera de volver a introducirme poco a poco. Con el punto 2 me vuelvo a poner en contacto con la literatura que me gusta, y este puede ayudarme a dar el paso a crear de nuevo.

Así que tras esta reflexión que a mucha gente le dará igual, pero que yo necesito verbalizar, me pondré a hacer listas de libros. Tengo la lista de libros de clase leídos, los pendientes (creo que voy a decir de qué curso son también, para situarme un poco xD), los que leo por mi cuenta, y los que quiero leer, además de la entrada en la que voy apuntando los que quiero conseguir y cuando los consigo (por cierto, conseguí un par de ellos ya :D). Estoy pensando que los que vaya leyendo puedo ir calificándolos ligeramente, por si alguien le llama la atención el título y quiere ver de qué van. Aviso que los de clase no van a tener buenas calificaciones, que los odie por motivos profesionales no significa que no sean buenos libros (es más, si los tengo que estudiar en la carrera es porque son buenos xD).

Si veis pronto listas de libros y libros y libros, es por esto.

25 de junio de 2011

Gracias

Hoy quería escribir una entrada en el blog dando las gracias a ciertas personas.
Se acaba el curso y hago recuento de cosas que pasaron de hace dos años para aquí, y siento la necesidad de escribir. Han pasado muchos meses desde que tuve que alquilar este piso con esta gente que no conocía de nada, y han pasado muchas cosas.
En primer lugar, tenía que darle las gracias a Lc y a Jv, dos de mis compañeros de piso del año pasado. Gracias por echarme tan vilmente el año pasado de ese sitio que consideraban su piso; tanto que se sintieron en el derecho de echarme. Sin ese gesto tan egoísta nunca hubiera caído en este piso, y este curso hubiese sido un desastre completo. Gracias por hacerme apreciar la gente con la que he vivido este año, porque sin vosotros dos, jamás podría haber llegado a apreciar tan bien una sonrisa, un agradecimiento, o un gesto amable, aunque fuese una tontería. Sin haberme ignorado y subestimado durante cerca de 7 meses (los otros dos todavía no habíais decidido qué juicio hacíais de mí, dónde me encasillabais) no hubiera apreciado tantísimo estos últimos 9.
Gracias por obligarme a separarme de un piso que pensé que era perfecto para llegar a otro que no será tan bonito y no tendrá muebles en los pasillos para colocar velitas, pero es mil veces mejor. No tiene persianas, no tiene calefacción, ni suelos de madera, pero dentro viven personas. Añadido viene que está en una zona rodeada de gente, más cerca de las paradas de bus de lo que hubiera imaginado, a 3 minutos de tres supermercados diferentes, viviendo al lado de mis amigos. No está en un barrio fantasma virtualmente cerca de una parada de autobús, y que sea de construcción más nueva no implica que sea más cómodo.
Tengo que darles las gracias también por ser tan ruines que se acabaron descubriendo a sí mismos. Ahí también tengo que darle las gracias a Jb, el otro compañero de piso, que pese a que no estaba todo el rato en el piso, estuvo el tiempo suficiente para dejarme ver que las personas de verdad seguían existiendo. Esas que son sinceras, no hipócritas, no falsas, que hablan a la cara, que toleran que otra gente piense o actúe de otra manera diferente a la suya. Personas que no se ven a sí mismos como el centro del mundo y de la verdad y rechazan a todos los que no hacen las cosas de la misma manera que ellos. Gracias por ser el punto de apoyo que me faltaba (pese a que jamás lo buscaste) para mantener la cordura y no perder la esperanza en las personas. Por enseñar que hay gente que no se siente superior por estudiar carreras más “elevadas” que letras. Gracias a Lc y Jb por demonizar también a Jb (a pesar de que tengo la espinita clavada de no haberle podido decir que a él también lo queríais echar, pero como se iba, no creísteis necesario explicarle toda la mala persona que era), y con ese gesto demostrarme que no era yo la que fallaba, erais vosotros.
Y por último, gracias también por agobiarme durante todo ese tiempo, por no dejarme estar a gusto en un piso en el que yo también vivía, para así mantener la ansiedad lo suficientemente alta como para que, tras lo que la reactivó, no se fuese. Sin esos meses de sentirme echada de mi propia casa, no hubiese explotado hace casi medio año y jamás hubiese acudido a un psicólogo para que me pusiera la cabeza en orden. No sé si decir que ahora soy más feliz, pero estoy camino de superar la ansiedad. Veo que es un camino más fácil de lo que pensaba, y que voy a recorrerlo hasta el final.

Si no me hubierais echado del piso a última hora y por la puerta de atrás (recordemos que me enteré de que MI habitación ya estaba alquilada cuando se lo dijisteis al casero, porque no había coraje para hablar conmigo a la cara) no hubiese llegado a este piso. No hubiese conocido a mis nuevos compañeros de piso, y ahora mismo no estaría escribiendo esto porque me da demasiada pena que se acabe este curso.
Este año ha sido completamente diferente al año pasado. Anímicamente quizás he estado peor, con el rollo de la ansiedad y los bajones, pero la convivencia ha sido de 10. He vivido con personas, no con humanos que solamente se centraban en ser perfectos y rodearse únicamente de la perfección (lo que ellos consideran perfección). He vivido con personas tolerantes, con sentido del humor, que cuando no han entendido una postura en una conversación se han interesado por acercarse a ella para llegar a entenderla. He vivido con personas que cuando me veían acojonada por los recuerdos tan recientes que tenía de Lc y Jv me han obligado a jugar a la Wii con ellos. Personas que pese a conocerse de antes, me han metido en sus conversaciones a propósito, para no dejarme al margen. Personas a las que no se les caen los anillos por fregar un plato mío si alguna vez se me olvida.
Personas que no solamente no pusieron cara de asco cuando les dije que quería a la cobaya, sino que me propusieron ponerla en el salón y empezaron a planificar una jaula enorme para construirla entre todos y que fuese la cobaya con la mejor jaula del mundo.
Personas con las que me he tirado en el sofá a llorarles mis penas. Personas a las que les conté sin miedo todo lo que siento con la ansiedad y que estaba a punto de mandarlo todo a tomar por culo, y han concluido con un “tía, tienes que dejar el Death metal y pasarte al Ska”.
Por favor, personas con las que he discutido cuál es el mejor disco de Slipknot.
Personas que estuvieron en el Verea de hace 3 años, y personas que estuvieron en el concierto de Slipknot de hace dos. Y con las que acabaré coincidiendo dentro de algunos años en Ortigueira, en el Derrame Rock, otro Verea, Rock in Cambre, conciertos en Coruña, etc.

El 30 de este mes se acaba el contrato que hicimos hace 10 meses. Me quedo con el piso, el resto se van, pero no porque lo hayan querido así. Uno acabó de estudiar en Coruña, se va a Ferrol y tuvo que coger allí un piso. Y ella se va por un malentendido tan estúpido como pensar que yo también quería irme del piso, y hablar con el novio y amigos de irse juntos para no tener que volver a buscar compañeros. El otro no me ha dado razones, pero tampoco he tenido problemas con él, aunque no fuese la persona más agradable del mundo, se ha portado muy bien en general.
Ya hay anuncios repartidos por la ciudad de que busco piso, también por internet. Ya me ha llamado gente para ocupar sus habitaciones, y supongo que el lunes vendrán a verlas. Sabemos que nos separamos, y ahora que quedamos aquí solamente ella y yo, hablamos como si no nos quedase tiempo para estar juntas. Hace meses pensaba “no te emociones, son compañeros de piso, no amigos”, pero casi se ha convertido en una amiga. Llevamos días hablando las dos en el salón horas y horas como si lo fuéramos, y me ha confesado que este año ha estado mucho más a gusto de lo que esperaba y que le da pena irse. Que está dudando mucho de si fallarle un poco a los amigos y quedarse, pero que sabe que una vez prometido, no puede echarse atrás.

Gracias sobre todo a Dv y Rq, por incluirme durante tantos meses que tuve miedo. Gracias por todas esas tardes perdidas jugando a Wii. Gracias por no poner malas caras cuando venía David y tratarlo como uno más, al igual que yo con vuestros novios. Gracias por hacer que este curso no fuese un completo desastre. Gracias a Dv por intentar que le perdiese el miedo a los fogones. Gracias a Rq por compartir mis opiniones de los profesores y poder ponerlos podre con alguien. Gracias a los dos por todas las horas de charlas, más o menos trascendentales, por hacer que este año las horas de clase no fuesen más placenteras que las libres.
Gracias por devolverme la confianza en mí misma. Por haberme hecho pasar de ser un flan inseguro que tenía miedo de que la echasen al segundo mes a saber que el problema que tuve el año pasado no fue por mí y que no tengo por qué tener miedo.
Gracias por este curso, por estos 10 meses.

Ahora solo espero poder llenar todas las habitaciones cuanto antes, y con la mejor gente que pueda. Pero este año está gravado, y sé que pase lo que pase, voy a echarlos de menos.

6 de junio de 2011

Parte de mi infancia musical

A veces exagero un poco cuando digo que pasé de escuchar Miliki a escuchar Slipknot. Más o menos fue así, porque el cambio fue radical, pero hay algunos matices. Y me acabo de acordar de esto porque he visto que uno de los grupos de mi infancia musical, Simple Plan, están a dos semanas de sacar nuevo disco.
Cuando empecé a escuchar música por mí misma, a eso de los 13-14 años, no era realmente consciente de lo que estaba haciendo. Hasta que la descubrí, no sabía que había música a mayores de la que sonaba por la radio, ni mucho menos de las diferencias, sutiles o no, que había en ella. Yo escuché Green Day mezclado con Ska-p y con System of a down sin ser consciente del lío que estaba montando. Me puse a escuchar simplemente la música que me gustaba sin discriminar estilos, ideologías, prejuicios sobre el género, etc. simplemente porque no sabía nada sobre todo eso. En mi “infancia musical” destacan unos pocos grupos, entre ellos Ska-p, Green Day y Simple Plan. Para no contradecir la entrada anterior y las posteriores aclaro que Sôber y el boom metal estaba todavía a unos cuantos meses de llegar. Escuché algo de Wir sind helden o Julie, pero ya era más mayor y no fue esa clase de escuchar, de poner el disco hasta que se raya.
Además de estos grupos, estuve muy influenciada también por el canal Viva y la MTV Alemana, que eran los canales de música que me llegaban a casa. Hoy en día doy gracias a que Los 40 fuesen de pago xD Conocí a muchos grupos gracias la MTV, que poco tiene que ver la con la española, o por lo menos rondando el 2004.

No recuerdo cómo llegaron a mi casa, pero sé que un día estábamos tanto Iris como yo enganchadas a Simple Plan. Eran un grupo del que nos gustaba la música y que nos hacía reír. Además, eran guapos. Lo tenían todo. Ahora que lo pienso, no sé si los descubrimos al ver Los feos también mojan, o vimos la película porque Simple Plan hicieron la banda sonora. Años más tarde, viendo Lost, me reencontré con Dj Qualls, y viendo la ficha técnica de la serie también me he reencontrado con Eliza Durskhu, aunque no la reconocí en su momento (ved Dollhouse, herejes).
Tuvimos un enganche bastante fuerte a Simple Plan. Acababan de sacar segundo CD y teníamos dos discos llenos de material que hasta el momento no habíamos conocido para nosotras. Recuerdo estar pasando el fin de semana en su casa, tirada en mi colchón en el suelo, y poner el CD y cantarlo entero entre las dos. No éramos como las niñas que siguen a Justin Bieber ahora, pero seríamos más o menos el equivalente del momento, aunque con los pies más en el suelo que muchas otras. Nunca llegué a discutir sobre si ellos eran los más guapos o los mejores, ni me ponía nicks diciendo que los amaba. Pero sí pasé horas y horas buscando fotos (y gifs) sobre ellos.

Fueron mis primeros experimentos fuera de clase con el inglés, y aún recuerdo las risas leyendo entre Iris y yo la letra de My Alien y partiéndonos vivas. Sé que llegué a saberme hasta los coros del segundo disco, y aún están colados en las listas de mis canciones (sobre todo en las de baladas, Perfect es una canción que marca una vez que la disfrutas).


Y pasaron los años, y ahora, 7 años más tarde, siendo bastante consciente de qué es la música y cómo, y sabiendo infinitamente más que cuando tenía 14 años, Simple Plan vuelven a mí. Vuelven sacando nuevo CD, como la última vez (el Simple Plan, que escuché cuatro o cinco veces y lo dejé aparcado porque no me gustó), pero con impresiones muy diferentes.
El primer CD suyo es de cachondeo. Y si no lo es, lo parece. Es un disco para escuchar las letras y reírte, con música divertida, movida y juvenil. Los vídeos también iban por ese camino. El segundo CD fue un poco más serio, pero sin acabar de romper con la jovialidad del primero; junta canciones como Perfect world o Untitled, bastante serias, con I’m just a kid (banda sonora de Los feos también mojan) o Crazy, más para fiesta. El tercer disco fue totalmente serio, con unos arreglos de música electrónica que no me gustaron nada. Además, apareció Pierre con el pelo a lo emo (de aquellas, hoy diríamos a lo Justin Bieber) y acabaron de perderme credibilidad. Me gustaron un par de canciones que sobrevivieron unos meses en mi mp3, sobre todo por nostalgia, pero acabaron desapareciendo.
Y ahora, estoy escuchando lo que creo que es el primer single del cuarto disco, Jet lag. No quiero adelantarme demasiado porque la canción puede ser una excepción dentro del disco y volver a las canciones con base electrónica y el tono serio, pero creo que eso lo han corregido. La canción vuelve a ser movida, de un tema más o menos trivial (por las primeras escuchas diría que una relación a distancia) y alegre. Pierre vuelve a tener el pelo normal aunque se ha tatuado el brazo entero, y me alegra muchísimo ver que los 5 siguen ahí, que no han cambiado a nadie (EH, NOWAYOUT!!). O los 6, como diría la listilla de hace 7 años (de dónde saqué el apellido Cunningham? Jajaja)
Y la cosa que hace que al acabar de publicar la entrada sobre el tatuaje me vuelva a poner a escribir: la canción de Jet Lag la sacaron con dos colaboraciones. Una de ellas es una versión con un cacho de la letra en francés, y la cantan con una chica que se llama Marie-Mai o algo así. La segunda colaboración es de la canción completamente en inglés, y la sacaron con alguien que se podría decir que entró (negativamente) en mi infancia musicial: Natasha Bedingfield, más conocida a mis 14 años por “la pesada”.
Lo que recuerdo de Natasha Bedingfield es que estaba a cada 10 minutos en la MTV Alemana. Que la chica no canta mal, pero es una sosa. Recuerdo que hubo una época que empezaron a poner un vídeo suyo, y cada tarde tenía que verlo cerca de unas 4 ó 5 veces. No sé cómo se llamaba el vídeo, la recuerdo caminando con un vestido blanco por un jardín con muchos tonos de verde, y poco más. Una canción sosa, ni movida ni lenta, ni medio tiempo, un pop muy descafeinado. Y eso a cada poco. Le acabé llamando “la pesada” y cambiando de canal cada vez que empezaba el vídeo.
Y ahora me aparece junto a Simple Plan. Sigue cantando en el mismo estilo, y de cara no ha cambiado (o eso creo), pero me ha sorprendido demasiado verla ahí, después de tantos años sin haberla escuchado nada, ya me había olvidado de ella.

Y seré muy metalera y estaré pasando una época muy death melódico, y me habré hecho un tatuaje del gran grupo de metal español actualmente (y quien me diga lo contrario le doy con el portátil en la cara, en activo hay muy poquitos que les puedan disputar el puesto y no parten con ventaja), pero el 22 de junio por la mañana voy a empezar a buscar por Google para ver si puedo descargarme el disco para poder volver a conectar con mi infancia musical.

She can take me to the place that she calls home,
in a spaceship that will someday be my own
Please take me to your leader
Tell her I will surrender
I will surrender

She has two arms to hold me
Four legs to wrap around me
She's not your typical girlfriend
She's my alien
My alien

23 de abril de 2011

Los libros de mi vida

Ya es oficialmente el día del Libro. Como aunque tengo los días bastante ocupados pero realmente no tengo mucho que contar y el blog está un poco solito, pensé que podría intentar hacer una lista con los libros de mi vida, los que más me gustaron o más me marcaron. O que después de años de leídos todavía me acuerdo de ellos; si esto pasa, aunque no parezcan especiales, por algo será.

Creo que esta lista se puede enfocar desde muchos puntos de vista diferentes. Libros para bien, libros para mal, libros que más he leído, momentos, personajes, etc. Yo no voy a seguir un criterio más estricto que los libros que antes se me vengan a la mente. Como decía antes, si me acuerdo de ellos es porque de alguna manera merecen que los recuerde.
A ver si la lista no se hace muy larga.


1. Aquasilva (Anselm Audley)
Son en realidad tres libros (Herejía, Inquisición y Cruzada), y no sé si podría decir cuál de los tres me gustó más. Están ambientados en un mundo diferente al nuestro, y desde la perspectiva de un heredero de un gobierno de un país pequeño e insignificante de ese mundo nos mete de lleno dentro las intrigas políticas, económicas y religiosas de ese mundo en general, aunque no siempre esta distinción está clara. Son casi 600 páginas por tomo, que no cansan y parece que no se acaban (en el buen sentido), así que cabe dentro un poco de todo. Se podría decir que trata sobre la vida de Cathan (el protagonista), que es una historia de amor, que es una trilogía de crítica religiosa, de lucha por el poder, que trata sobre la Historia de ese mundo… y en todas tendría parte de razón.
A mí me encanta, te hecho tengo los fragmentos que más me gustaron copiados y de vez en cuando los releo.

2. La materia oscura (Phillip Pullman)
La segunda trilogía que me marcó desde hace muchos años. Se compone de Luces del norte, La daga y El Catalejo Lacado. Hace unos años sacaron una aberración, también llamada película sobre el primero de los libros, que oportunamente llamaron La brújula dorada, cuando no aparece ninguna brújula en la historia.
Su argumento también es difícil de explicar. Es la búsqueda de Lyra, la niña protagonista, de unas partículas elementales inteligentes, el polvo. Es una búsqueda a veces también inconsciente, porque aunque cuando no sabe nada sobre él, ya le sigue la pista.
Me costó entender los libros al principio por presentar un mundo demasiado diferente al que vivimos. Ahora sé que está basado en la estética steampunk, pero no entendía el uso de zeppelines, globos aerostáticos ni más máquinas a vapor o carbón. De todas maneras, tras las primeras 50 páginas estás perfectamente situado y la historia empieza a fluir, a dejarte caer detalles de la búsqueda hasta que tú mismo sientes lo mismo que Lyra: curiosidad (mucha, mucha), fascinación, en momentos horror y terror, lástima, alegría…

3. El guardián entre el centeno (Salinger)
No sé qué puedo decir sobre este libro que no se haya dicho ya. Cayó en mis manos cuando tenía… no sé, 11 años, y cambió mi manera de leer. Era el primer libro no infantil que tenía entre las manos, con una manera de expresarse que en ocasiones me llamaba más la atención que lo que estaba contando (era la primera vez que me pasaba), y el primer libro que hablaba de alcohol, drogas, putas y faltar a clase que leía.
A quien tenga acceso a él, siempre recomiendo una traducción de 1980 y algo al gallego, muy basta, poco refinada. He leído diferentes traducciones y es la que más me gusta, la que más se expresa como podría hacerlo Holden.

4. Harry Potter (JK Rowling)
Pertenezco a esa generación que creció a la vez que Harry Potter. Cuando empecé a leerlos yo tenía un año menos que él, y cuando acabaron tenía uno más. Mis gustos y expectativas en literatura fueron evolucionando a la vez que los libros, los primeros más infantiles y los últimos más crudos y maduros, hasta los límites de muertes crueles de personajes queridos.
Me llegaron a enganchar hasta límites que ahora no recuerdo por ser demasiado brutos, y me leí el primer libro creo que unas 8 veces. Recuerdo hablarle a mi padre sobre la sensación de estar enganchado a un libro, esas ganas constantes de dejar cualquier cosa que estás haciendo para saber cómo sigue y seguir leyendo, así que debió ser la primera vez que lo sentí.
También creo que no tengo mucho más que decir sobre estos libros de lo que ya se dijo.

5. Tres segundos de memoria (Diego Ameixeiras)
Lo que no haya ya hablado de este libro en el blog… chocando con prácticamente todos los libros anteriores, es más realista, y un poco en la línea de Holden Cautfield. Trata sobre el día a día de un protagonista del que no llegamos a conocer el nombre. Se podría decir que tiene un día a día normal: paro, amigos, curros asquerosos, chicas que pasan por su vida, aspiraciones, ex que nunca consigue olvidar… pero lo maravilloso del libro es la manera de estar contado. Irónico, tierno a veces, duro, ingenioso…
Lo descubrí sin querer un día que en el instituto no había venido un profesor y nos mandaron a la biblioteca. Me puse a mirar las estanterías y vi que éste tenía una banda de ser el ganador de un premio. Pensé “entonces es que tiene algo bueno” y leí el primer capítulo. Al segundo ya lo estaba pidiendo prestado para llevármelo a casa. Y desde entonces estoy siguiendo como puedo al autor, que a día de hoy se podría decir que es el único al que sigo.

Tendría mucho más para decir, pero ya no son tan importantes. Estos son los que más me han marcado, y aunque hay muchos más (llevo leyendo activamente desde que estaba aprendiendo a leer, llevo muchos libros, para bien o para mal, a mis espaldas) ya no se distinguen mucho unos de otros. Podría decir que la serie de Los Cinco, de Enid Blyton, me hicieron disfrutar como una enana durante mucho tiempo, que hubo un par de títulos que tuvimos que leer para clase que me aterrorizaron hasta darme pesadillas (Los armarios negros y Cartas de inverno, por ejemplo, no recuerdo los autores). O que durante la carrera descubrí algunas joyas que me dejaron impresionada. Como lectura obligatoria tuve una vez Noches lúgubres de Cadalso, que fue impresionante, o que, aunque no entraba en el programa, leí Réquiem por un campesino español (Ramón J Sender) y no paro de recomendarlo desde que lo acabé, esa misma tarde.
También recuerdo libros tan horribles que no los acabé de leer, aunque de muchos no recuerdo títulos. Temo el día que tenga que profundizar en el Quijote (me parece una obra muy sobrevalorada, y Cervantes un escritor normaducho; en la literatura española los hay mucho mejores y no se les presta tanta atención), o que vaya acabarme Drácula, que lo tengo parado porque me acojona. También disfruté mucho Entrevista con el vampiro, y estoy esperando conseguir el resto, al igual que los de la serie de True Blood.

Son muchos libros, muchas páginas. Que leí, que leo y que quiero leer. Y que aunque últimamente esté algo parada, quizás pueda escribir.

Y por dejar de hacer un poco que este blog sea un monólogo, y porque sé que me sigue y me lee (aunque no siempre escriban) gente con cultura y que usa libros, os animo a que contéis en los comentarios (no tan extenso como mi entrada xD) los libros de vuestra vida. A ver cuántos títulos y razones diferentes salen.

22 de marzo de 2011

100factcsaboutme

Culo veo y culo quiero. Todo el mundo lo está haciendo en Twitter y yo no iba a ser menos. Como cada cosa que publico en Twitter me llega al muro de Facebook, y ni me apetece borrar los 100 ni petar a la gente, lo tiene que sufrir el blog.
Que no se haga muy largo ni muy obvio todo. Hay alguna confesión escondida por ahí a modo de sorpresa como aliciente.


1.Me llamo Laura pero por ese nombre en Internet no se me suele encontrar
2.Tengo 20 años (en unos días 21) pero no los aparento.
3.Nací y crecí en uno de los Ayuntamientos más pequeños de la provincia de Coruña, pero estoy viviendo en la ciudad temporalmente
4.Estudio 3º Filología Hispánica.
5.Entré a la carrera a ciegas, y 15 días antes de decidirme a entrar no sabía ni lo que era la filología
6.Ahora, 3 años después, sigo sin encontrarle utilidad a la filología.
7.Dentro de la carrera me he dado cuenta de que mi “vocación” dentro de los estudios filológicos, como mucho, sería la Literatura Comparada.
8.En España no se puede estudiar Literatura Comparada, lo más parecido es un máster en la UAB. Fuera no sé, no nos enseñan a buscar estudios fuera de España y estoy perdida.
9.Tengo novio, se llama David.
10.Junto a Iris, es la persona que más tiempo lleva a mi lado.
11.Lo conocí cuando yo tenía 13 años y desde el primer momento se ha vuelto imprescindible para mí.
12.Si él no hubiese entrado en mi vida, ahora la mía sería muy muy diferente. Posiblemente una de la que no estaría demasiado orgullosa de llevar.
13.Me vine a estudiar a Coruña en parte por estar con él. Aunque solo éramos amigos de aquella, yo tenía bastante claro lo que quería.
14..Tengo una cobaya, se llama Sally.
15.Desde que la conozco me encantan las cobayas, me parecen unos animales muy curiosos y especiales.
16.Sally actualmente es una parte muy importante de mi vida, no sé cómo sería yo ahora si no estuviese ella.
17.No soy una nazi de la ortografía, pero hay cosas que me niego a permitir.
18.Odio sistemáticamente a todos los laístas. También a los leístas. Y muchísimo más a los no-pertenecientes a una zona laísta pero lo hacen porque lo ven en la televisión.
19.También odio sistemáticamente a los que dicen “ves” como imperativo del verbo “ir”. Y a los que usan el subjuntivo como imperfecto del infinitivo (“quedemos ayer” en vez de “quedamos ayer”).
20.En la carrera no me han dado ni una sola clase de ortografía. Tampoco de gramática básica, pese a que posiblemente me gane la vida explicándola.
21.Odio a Chomsky desde que tengo que estudiar su visión de la gramática y sintaxis.
22.Soy una persona bastante agresiva y rencorosa.
23.Puedo enfadarme con facilidad y tardar horas en pasárseme, pero va por épocas.
24.No me suelo arrepentir de lo que hago.
25.He apartado gente de mi lado que era bastante íntima sin ningún problema, y no me causó pena, ni remordimientos ni me siento arrepentida.
26.Pienso mucho más de lo que hago, le doy muchas vueltas a las cosas.
27.No me cuesta demasiado decidirme, o me decido en el momento o poco después.
28.Hay más gente que me da asco que gente que me cae bien.
29.Una vez que le cojo manía a alguien, o decido que me cae mal, es muy difícil hacerme cambiar de opinión.
30.Diferencio entre “gente” y “personas”. Gente hay mucha, personas cada vez conozco menos.
31.No hay gente que me dé más rabia que los que piden sin ofrecer nada a cambio. Sobre todo los que no piensan devolver nunca nada a cambio.
32.Mi respeto hay que ganárselo, no viene de fábrica.
33.Me canso pronto de las cosas.
34.Siempre tengo ganas de hacer algo nuevo, hago más planes de los que puedo cumplir.
35.Amo ir de camping y todos los años planearé una escapada hasta que consiga hacerla realidad.
36.Soy de monte y me gusta serlo.
37.Nadie sabe mi orientación sexual. Ni siquiera yo, es algo que nunca me he planteado ni pienso planteármelo en breve.
38.Soy una persona que puede tener mucha paciencia o muy poca. A veces voy directamente a explotar, sin paciencia.
39.Puedo llegar a ser bastante borde y ponerme muy gilipollas.
40.Soy muy cabezona y tozuda.
41.Me muerdo las uñas desde que tengo dientes. No es por vicio, me da grima tocar cosas con las uñas. Me da por épocas, pero normalmente lo que más grima me da es el metal.
42.Uno de mis pocos vicios es dormir. La pereza es otro.
43.La música es otro. Siempre voy acompañada de música, o lo intento.
44.Una de las mejores compras que hice en cuanto a música es mi Ipod Suffle de 2º generación. Aunque es de aluminio y a veces me da grima tocarlo, es una de las cosas que tengo que más aprecio.
45.Mi primer disco original fue el primero de t.A.t.u. Todavía me gustan, no voy a negarlo.
46.Luego le siguieron, años después, Cowboys from hell (Pantera) y The number of the beast (Iron Maiden).
47.Llevo escuchando metal desde los 14 años.
48.Descubrí el metal gracias a Green Day. Era la época del American Idiot, aparecieron en la portada de la RockZone, por curiosidad la compré y se abrió el mundo a mí gracias a sus samplers.
49.Mi canción favorita por muchas cosas diferentes es Nemesis, de Arch Enemy. Nunca la digo cuando me preguntan porque está en un nivel diferente al resto de canciones.
50.Le sigue Lejos, de Sôber.
51.Cumplí uno de mis sueños al poder ver a Sôber en directo el octubre de 2010.
52.Un año pedí por Reyes 10 discos de música diferentes, bajo la condición de que fuesen descargados, no los quería originales.
53.El disco que más he escuchado a lo largo de mi vida es American Idiot de Green Day, y no me canso. Si tengo la oportunidad, haré un trabajo para la universidad basándome en ese disco.
54.No me gusta el cine en general, las películas no me suelen llamar.
55.Sin embargo, soy fan y adicta de las series.
56.Cada vez que empiezo a hablar de series tengo que decir “ved Dollhouse”, una de mis favoritas.
57.Tanto series como películas, siempre que puedo, las veo en versión original. El doblaje es algo parecido a una mutilación.
58.Entre mis series favoritas están Dollhouse, Lost, Dexter, Heroes y True Blood.
59.La HBO se ha ganado que diga que soy fan suya.
60.Me gustaría poder estudiar las series desde un punto de vista literario, como la nueva novela, desde la perspectiva de la Literatura Comparada.
61.Me gustaría aprender a hacer guiones y ver cómo se construye una serie desde 0.
62.No he encontrado una serie española que me haya gustado, aparte de Aquí no hay quien viva en sus primeras temporadas.
63.Odio a Tenshi y todo lo que tiene a su alrededor por contagio sobre todas las cosas.
64.Puedo llegar a perdonar, pero no a olvidar.
65.Puedo perdonar una vez, pero no lo hago dos. Una vez es culpa tuya, dos veces la culpa es mía.
66.No tengo reparos en mandar a tomar viento fresco a gente que me engaña o que no merece mi confianza. Lo he hecho, no es palabrería.
67.Normalmente visto todo de negro. No es por nada en especial, simplemente me acostumbré a que fuese así y ahora no me veo vistiendo de otra manera.
68.Cuando apenas había visto mundo, hace muchos años, llegué a considerarme gótica. Nada más lejos de la realidad, pronto me di cuenta de que poco teníamos que ver yo y esa gente.
69.Tampoco es algo que me preocupe, pero si alguien quiere ponerme etiquetas, “metalera” llega.
70.No tengo pierçings ni tatuajes, sobre todo porque le tengo pánico a las agujas.
71.Aunque en los últimos meses, después de mucho pensarlo, en situaciones muy diferentes, con estados de ánimo diferentes y considerando todas las consecuencias, he dedicido tatuarme.
72.Lo pasaré mal, pero merecerá la pena llevar eso grabado en la piel.
73.He elegido el símbolo de Sôber y en principio me lo haré en el omóplato izquierdo, aunque no está completamente decidido. Tampoco sé fecha.
74.La idea surgió después del concierto de octubre y ha seguido ahí presente desde aquella. Sôber han sido muchísimo para mí, han estado presentes en los momentos más importantes de mi vida, y quiero llevarlos puestos para siempre.
75.No bebo y no fumo. Nada de nada.
76.Mi madre murió cuando yo era muy pequeña, todavía no sé por qué.
77.Mi padre es el gran hombre de mi vida, junto con David.
78.Aunque me gustan las manualidades, tiendo a ser torpe y últimamente tengo un pulso como para robar panderetas.
79.Nadie me ha enseñado nada de ganchillo o amigurumi. Lo que sé lo aprendí de tutoriales y a base de hacer y deshacer y romper ovillos enteros.
80.Hacer amigurumi es un logro personal, siempre pensé que no era capaz de ser autodidacta.
81.He tenido una relación a distancia y no quiero volver a intentarlo. Dolieron demasiado los 900km que había por el medio aunque en unos meses fuesen a acabarse. No llegué a irme nunca, pero estaba decidida.
82.No sé cuántas veces he querido de verdad. Siempre ha sido de una manera diferente. Lo que siento ahora es la primera vez que lo siento, es totalmente diferente a los otros chicos con los que estuve, igual que ellos fueron diferentes a los anteriores.
83.Aunque haya sonado así, no soy ninguna ligona. Se tiende más a verme como a una niña pequeña que como a una chica.
84.Solamente he tenido 3 novios en mi vida, y el primero me da vergüenza ajena, aunque mientras estuve con él lo disfruté.
85.No sé por qué me dejó mi primer novio. Después de hilar muchos cabos, llegué a la conclusión de que no quería serme infiel y me dejó para poderse liar con otra chica que luego no se lió con él.
86.Mi primer novio no me dejó a la cara. Le dio el recado a un amigo y él me lo mandó por sms. Era de noche, y lo que pensé cuando lo leí fue “deja de tocarme las narices, ya pensaré mañana”, puse el móvil en silencio y me puse a dormir. No tuve pesadillas ni nada.
87.Soy cotilla. Pero cotilla con maldad. No me interesa conocer la vida de la gente si no se avergüenzan de ella.
88.A veces puedo llegar a ser cruel con la gente, aunque a la cara luego siempre sea más amable y no diga lo que pienso.
89.No entiendo las matemáticas. Dejé de entenderlas en 3º de ESO, las aprobé en 4º porque me esforcé aunque suspendí a lo grande durante todo el curso.
90.Realmente, no me gusta mi carrera. Dejó de gustarme a mediados de 2º.
91.Sufro de ansiedad desde hace 4 años. Mañana es mi primera consulta con el psicólogo.
92.No me gustan los cambios, sobre todo si se me promete que es para mejor y no resulta serlo. El progreso sin mejoras no tiene sentido.
93.Si se me llega a conocer bien se puede adivinar mi tendencia política, pero nunca la he admitido en voz alta.
94.Si lo dijese, estoy segura de que alguna gente me dejaría de ver con los mismos ojos y alguno quizás dejaría de caerle bien.
95.Uno de mis sueños es irme a vivir a Finlandia y dar clases de español allí.
96.Otro de mis futuros posibles es dar clase en un instituto y tener una casa con huerta, un burro y un perro grande, tipo San Bernardo.
97.Si me faltase David ahora, no sé qué haría con mi vida.
98.Llevo bastantes años estudiando inglés y creo que me desenvuelvo bastante bien, pero siempre que me he encontrado con alguien y tuve que hablarlo, me quedé bloqueada. La gente pregunta cosas muy difíciles.
99.No soy celosa, soy posesiva. Lo mío no se toca.
100.Lo de Anxo Cunningham viene de hace muchos años. Anxo viene porque estaba buscando un Nick para un foro, y después de hacer una lista con muchos, fue el que más me gustó (“Ángel” en gallego). Cunningham viene de mis días siguiendo a un grupo de música que hoy no creo que vaya a confesar. Uno del grupo se apellidaba Cunningham y me gustó el apellido. Ya tenía identidad separada de la real para publicar cosas en Internet sin tener miedo a que me identificasen por la calle.

2 de octubre de 2010

Octubre, ¿qué te pasa?

Hace unos 7 años escuché por primera vez una canción de Ska-p. Fue El niño soldado, me acuerdo muy bien. Me la grabó un compañero de clase junto a más canciones, que apenas recuerdo. Poco después le pedí que me grabase entero el disco de Que corra la voz y que lo escuché casi tanto como el American Idiot. Hice mi primera toma de contacto, más o menos verdadera, con lo que era la música más allá de las radios y las televisiones. Ska-p, con 14 años, me enamoraron como ningún otro grupo lo había hecho hasta entonces. Eran para mí la gran revolución del momento, el descubrir que hay mucha música “escondida” que no conocía, que me podía encantar y que estaba a solo un paso de mí.
Meses más tarde, cuando ya conocía un poco más de música “escondida” y empezaba a inquietarme por disfrutar la música de un modo diferente, pensé que sería brutal poder ir a un concierto suyo. Escucharlos desde la radio que tenía al lado de mi cama ya no me llegaba: quería estar delante de ellos, recibir hostias como panes entre la gente, saltar, gritar… y notar las ondas sonoras que estaban tocando en ese momento me golpeasen físicamente.
Al poco de empezar el 2005 me llevé una de las grandes decepciones del año. Ska-p se separaban “indefinidamente”. Me pareció un eufemismo para decir que se separaban para siempre, que no había más Ska-p para nada. Me quedé sin concierto y sin más discos. Me tuve que conformar con ir conociendo poco a poco los discos que ya habían sacado, a medida que los iba consiguiendo.
Quién me iba a decir que volverían unos pocos años después. No me creí la noticia de la reconciliación y del nuevo disco. Los recibí con alegría, pese a que había pasado bastante tiempo y mi época Ska-p estaba muy fría; el melodic death me pegó muy fuerte. Recibí el nuevo disco con los brazos abiertos y con buenas críticas, pese a lo que se decía por ahí.
Y grandísima la sorpresa, cuando hace unos meses, Lastfm me recomendó un evento: “Ska-p en A Coruña”. Me puse a saltar de la alegría, avisé a todas las personas que les podía interesar en un momento, y empezamos a hacer planes. El concierto sería en octubre, así que ya tendría piso en Coruña, dónde dormir, dónde comer al día siguiente, y manera de ir al Coliseo.
Pasaron los meses, y para octubre se sumaron los conciertos de Placebo, Sôber y Eluveitie. Qué gran mes iba a ser octubre, cuántos concierto, cuánta fiesta.
Pero a medida que se iba acercando octubre y publicaban los precios de las entradas, algo empezó a comerme por dentro. La entrada anticipada de Ska-p y de Eluveitie son 20€, y aunque Placebo eran gratis y Sôber están pagadas desde hace meses, el desplazamiento a Santiago y Lugo, además de pasar la noche y comer allí, sería caro. Demasiado caro para el presupuesto que tengo cada mes.
Y aquí estoy. Sábado 2 de octubre, a las 9 de la noche, sentada en el sofá. Elegí mal. Entre Ska-p en Coruña y Placebo en el San Froilán de Lugo, elegí Placebo. Y Placebo lo cancelaron hace poco, no me dio tiempo a corregir. Así que ni uno ni otro.
Y mi yo de hace seis años se me está revolviendo por dentro. Que se merece ir al concierto por todas las horas que pasó tirada en cama escuchando Que corra la voz, soñando con ir al concierto, justamente a lo que estoy renunciando voluntariamente ahora.
Y total, para que Placebo hayan cancelado toda la gira hace un par de días.

17 de agosto de 2010

Primos y tios y tios y primos.

Tras un fin de semana desparecida, vuelvo por fin.
Este fin de semana no fue movido, pero fue bastante diferente. Se celebraron del 15 al 16 (creo) las fiestas grandes del pueblo de al lado, de donde es gran parte de mi familia. Como todos los años, todos los tios que pueden se vienen a comer, junto a primos y, en algunos casos, amigos o familiares amigos de la familia. Este año nos juntamos 30 personas a comer el primer dia y 20 el segundo.
Y la gran novedad de este año fue que unos tios que tengo en Barcelona y que hacia por lo menos… 8 años (dijeron ellos, para mi que era mas) que no veia, vinieron. Claro, no fue gran novedad para todos los otros tios de Barcelona que vienen mas a menudo y que durante el invierno los ven a ellos, pero para mi si. Ademas, vino su hijo menor, al que si hacia mas tiempo que 8 años que no veia. Creo que desde que yo tenia unos 5 años no estaba con el, supongo que mas o menos pasaron 15 años entonces. Fue raro encontrarme con el de nuevo, ya disimulare el reencuentro en algun texto para el otro blog, no es algo que me “atreva” a admitir directamente xD
El primer dia que estuvimos con ellos, antes de la gran comida del dia 15, mi tio nos pregunto sitios por el monte y por la costa para los que poder ir. Hablando con el sobre eso nos dijo que hace fotografia con macro, y juntandolo a que le encanta la biologia (es profesor de biologia en un instituto, creo) y que lo que se encuentra por esta zona es muy diferente a lo que hay por Barcelona… queria explorar. De paso, me invito a ir con el algun dia, y sin pensarlo mucho, acepte.
Quedo en que me llamaria para ir algun dia.

El dia 15 comimos todos en casa de mi abuela. Entre tios y primos, sin hermanos de mi abuela y maridos, eramos 30. Comimos hasta morir, y tuvimos una sobremesa hasta resucitar, porque cuando nos levantamos de la mesa ya tenia hambre otra vez. Nos sacaron muchas fotos que estoy pendiente de recibir y de ver, y entre mitines politicos por parte de los de siempre (con una gota de alcohol como se le suelta la lengua a la gente xD), y el resto riendonos de el, como siempre, se paso la tarde. Nos levantamos porque ya se iba el sol y los señores de 40 para arriba tenian frio (obviamente, comimos en el patio de la casa, dentro no cabemos todos xD).
El 16 por la mañana sali con mi tio a dar el paseo, y nos fuimos por medio monte y medio costa. Me estuvo contando cosas de los bichos (parece ser que encontramos a uno durmiendo la siesta tumbado en una flor; yo juraria que ese bicho estaba muerto xD) y las flores, sobre como no hay helechos en Barcelona (si aqui son una plaga!!) y la pequea decepcion de ver la marea llena en las rocas, de manera que no habia rocas para fotos, ni cangrejos, ni pulgas, ni caramujas, ni vacas de mar. Un par de horas de paseo despues, volvimos a la civilizacion y nos despedimos hasta la comida, para la que faltaban solo un par de horas xD El saco varias fotos, yo ninguna.
El 16 hubo que ir a comer los restos, obviamente xD Otra vez comimos hasta reventar y tuvimos una sobremesa larguisima, tanto que a mi me volvio a entrar hambre y me fui a hacer la merienda y la comi alli.
Mis tios marchan mañana, y mi primo no sabe si hoy o mañana, asi que nos despedimos de ellos esperemos que no hasta dentro de otros 15 años.

Y aqui estoy el 17, en la biblioteca. Supuestamente tenia que estudiar, pero la cabeza no me da para nada. Esperemos que por la tarde pueda hacer un maraton en mi habitacion para recuperar este fin de semana de sobremesas, porque aunque el primer examen lo tengo el 2 (y el otro que estoy preparando el 3) estoy empezando a ponerme nerviosa. Lo de siempre: no me da tiempo, no tengo todo el material que necesito, no voy a entender el examen, estos apuntes no sirven…
Lo de siempre.


PD: Perdon por faltar todas las tildes, pero no se que tiene este ordenador que no pone las tildes encima de la letra, sino antes, "as´´i". Es desesperante.

14 de agosto de 2010

Al final hubo Perseidas

Entre los días 24 de julio y 16 de agosto (así que aún se está a tiempo) la atmósfera entra en contacto con la coleta de un cometa y se desata una lluvia de estrellas, cada año. A estas estrellas fugaces se les llama Perseidas, porque provienen de la zona cercana a la constelación de Perseo, o Lágrimas de San Lorenzo, porque el 10 de agosto es San Lorenzo, y en esos días es cuando más se ven.
Hace dos años fui a verlas con Silvia, y buscando el sitio que tuviera menos farolas acabamos tiradas en el muelle de la playa. Conseguimos ver unas cuantas y muchas constelaciones (llevé un papel para explicarle cómo eran y poder buscarlas sin confundirlas con otras xD). Al año siguiente no conseguí mucho más que ir a la punta del muelle de mi pueblo, debajo de unas farolas, y comerme todo el frío el mundo para no sé si acabar viendo dos o tres. Y este año, por fin, hice algo decente.
Unos días antes le fui avisando a mi padre de que estaban al caer (ja-ja), y que a ver si conseguíamos un sitio desde el que verlas bien. Teníamos ir pensado ir a verlas la noche del 11 al 12, pero se cubrió el cielo durante el día y por la noche no se veía nada, además de haber un frío importante. Así que volvimos a intentarlo la noche del 12 al 13.
Primero, volvimos a la punta del muelle. Desde allí solo vemos el sur. Porque el resto de los puntos cardinales están totalmente iluminados. Además, estaba casi todo lleno con los pesqueros que habían venido a descargar y arreglar redes, y entre sus paneles de luz y las farolas, yo ya me veía aburriéndome de no ver nada y volviendo a casa a los 15 minutos. Tuve suerte, porque el viento “asustó” a mi padre, quien dijo que mejor nos metíamos dentro del coche.
Pensamos a dónde ir. Subiendo al monte, perdíamos todo el oeste, porque habría árboles. Yendo a nosédónde perdíamos el sur, así que decidimos ir al campo de fútbol, donde perderíamos un poco de norte nada más, y no por iluminación directa.
Inocentes de nosotros, fuimos sin un mapa del cielo, ni ninguna guía. Las Perseidas salen desde Perseo… pero dónde está Perseo? Es una de todas esas constelaciones que nunca aprendí a ver. Suponía que estaría por el sudeste, pero no lo sabía fijo.
Llegamos, apagamos el coche, nos bajamos, y repartimos el cielo: yo el norte y el este, y él norte y oeste. Escuché que caerían ciento y pico estrellas fugaces al minuto, pero no todas se ven. Por lo menos no en las condiciones en las que estábamos nosotros. No hay una luz más tenue que la de las estrellas, y para ver el cielo de verdad se dice que tienes que permanecer en total oscuridad durante 20 minutos, el tiempo que le lleva a las pupilas en adaptarse completamente. Cualquier luz se carga el efecto. Nosotros, además, teníamos las luces del pueblo un poco más allá, y no llegamos a pasar 20 minutos en total allí mirándolas.
Vimos en total unas tres grandes, una muy, muy bruta (nos dio tiempo a señalarla y mirarla xD) y nos volvimos a casa contentos.

Y aprovechando que salía de noche, me saqué la cámara de fotos. Cogí un trípode porque la exposición de mi cámara en modo nocturno es larguísima, y fuimos a probarla. Descubrí que el modo nocturno predeterminado de mi cámara (compacta Pentax Optio E35) es tan larga que las fotos me quedan quemadas y no sé cómo modificarla manualmente, pero que le modo “fuegos artificiales” está bastante bien.
Y el resultado, previo ligero paso por photoshop (cuánto más investigo sobre retoque más me doy cuenta de lo poco que sé y todo lo que me queda por aprender):

Photobucket
Photobucket