24 de agosto de 2012
Cobayas que vibran
En teoría a las cobayas no les gustan los cambios y tardan en adaptarse a ambientes o gente nuevas. En realidad creo que no es así, que se adaptan bastante bien, aunque notan los cambios y necesitan un par de días para asimilar los cambios.
En general, son animales con mucho miedo, de por sí. Son presas de todo cuanto animal hay, y huir y escapar son sus únicos métodos de defensa; no atacan salvo por problemas de posesión o territorio. Cualquier cambio en un principio es una amenaza, y necesitan, como es normal, un par de días para conocer su nuevo ambiente y comprobar que no hay peligros.
Por lo que leo a la gente, las cobayas que se compran o adoptan tardan unas dos semanas en adaptarse por completo a su nueva casa; algunas no tanto. En estas dos semanas se acostumbran a los ruidos habituales, conocen a las personas que las manejan, aprenden quiénes les dan de comer, comen de la mano, y dos de las señales que indican que una cobaya está adaptada a su casa: hacen popcorning y ronronean. Algunas duermen con los ojos cerrados, o se estiran y cogen posturas imposibles para dormir, incluso se duermen encima de la gente. He visto que alguna permite que su dueño le dé la vuelta y le rasque la barriga.
A Sally este proceso le está costando más. Empezó a comer pronto de la mano, a poco menos de un mes de tenerla hizo su primer popcorning, pero aunque conmigo parece que estaba suelta y confiada, nunca llegó a estar cómoda delante de otra gente. Con mi ex también se soltaba algo, pero no era lo mismo que cuando estábamos solas. Siempre le tuvo mucho miedo a mi padre, y los fines de semana, solamente con escuchar que se acercaba, se escondía en la caseta, y no salía hasta que se iba. Durante el principio de este verano, cuando volvimos a casa, pasó también miedo. Al principio, se escondía cuando lo escuchaba llegar y mientras estaba delante, pero a base de darle comida, y comida, y darle sobre todo lechuga, empezó a aprender que mi padre no era una amenaza. Entonces, en un primer momento corría a esconderse, pero cada vez que salía del salón se iba a su “esquina de pedir” a pedirle comida, o concretamente lechuga.
Hizo popcorning, aunque no siempre. Hubo épocas en las que no lo hacía, aunque lo comprendo porque vivíamos en malos ambientes y yo tampoco estaba a gusto, y ya me di cuenta de que lo que siento le influye. Aún así, siempre hizo popcorning y corría cuando estaba yo sola, nunca lo hizo delante de nadie. Sin embargo, y me daba envidia porque veía que otras cobayas lo hacían en poco tiempo, nunca ronroneó. Veía que le gustaba cuando la acariciaba (siempre fue difícil cogerla), y a veces estaba mimosa, pero nunca me ronroneó.
Las primeras veces que lo hizo, hace menos de seis meses (y ya tiene los 2 años cumplidos) fue porque a veces tiene días tontos que asocio con el celo, que está sensible y exigente. La verdad, llevamos una sorpresa las dos cuando lo hizo xD
Poco a poco, se fue acostumbrando a hacerlo. Me costó desde el primer día acariciarla, porque escapaba o me atacaba para que no la tocase. Empecé a acariciarla entre los ojos, que le gusta bastante, y fui avanzando poco a poco por la espalda. Pasar de las patas delanteras hacia las traseras le llevó mucho tiempo, pero lo fui consiguiendo (ahora intento bajar hacia la barriga, estoy consiguiendo que se deje, pero escapa así que lo intento y a veces me intenta morder), hasta que, hace unas semanas, encontré un punto, al final de la columna, casi donde debería empezarle el rabo en caso de tenerlo, donde es tocarlo y ronronear al momento.
En los últimos días, ha ido generalizando esto de ronronear. En general, está siendo un verano muy bueno para ella. Salir de ese piso con ese ambiente deprimente nos hizo muy bien a las dos. A los pocos días de llegar a casa, sin haber hecho nada en concreto, salió de su jaula y se puso a hacer popcorning ella sola.
Durante las primeras semanas siguió teniéndole miedo a mi padre, pero se fue acostumbrando a que él le diese lechuga, le diese mimos, y fuese quien le pone la cena antes de irnos a dormir. Y se empezó a encontrar a gusto completamente. Empezó a ronronear también delante de otra gente, y fue aumentando las veces que lo hacía.
Y ahora está en modo vibración. Empezó a relacionar todo lo que le gusta con ronronear, y no para. Sale al sofá conmigo a pedir mimos, y ya viene ronroneando por el camino. Ve que me agacho para ponerle heno, y se pone a ronronear. A veces creo que hasta el sueños se pone a hacerlo.
Me encanta verla contenta. Hago todo lo posible porque sea feliz y esté sana, y me dolía cada día que la veía asustada o que teníamos que pasar en aquel piso. Los últimos meses incluso cerraba la puerta de mi habitación con llave cuando me iba, porque tenía miedo de que entrasen a hacerle algo (así de hijas de puta me las imagino). Llegar a casa, y que en un unos pocos días empezase a hacer popcorning fue quitarme un peso de encima enorme. Y que ahora empiece a ronronear (o a vibrar a veces) me dice que aún tengo que trabajar algo en ella. Sueño con poder ponerla panza arriba en mis piernas y acariciarle la barriga hasta que se quede dormida. Que aunque tenga 2 años siga desenvolviéndose y aceptando cosas nuevas poco a poco me anima a seguir intentándolo.
18 de agosto de 2012
Fotos de la zona de Sanabria
Como dije hace unos cuantos días, estuve una semana de vacaciones con mi familia en Sanabria (Puebla de Sanabria, Puente de Sanabria, Ribadelago, etc.), y me harté a hacer fotos. Voy a compensar las entradas largas-larguísimas que he estado haciendo, y voy a soltar una de fotos. Y qué fotos, aunque renuncio a todo el mérito que puedan tener, puesto que estas fotos se hacen solas. Semejantes ambientes, semejantes paisajes. Una pasada, era espectacular. Pero todo, no solamente un pueblo, o un monte, o un camino. Fueras adónde fueras.
Sin mucho más, las fotos.
De camino, a la altura de Ourense, sacadas desde el coche, el principio de los Ancares.
Puebla de Sanabria, vista desde la entrada del pueblo.
Calles de dentro de Puebla de Sanabria.
El castillo de Puebla de Sanabria desde la carretera que baja al río. La segunda, al anochecer.
Iglesia de Puebla de Sanabria.
Lago de Sanabria.
El monasterio de San Martín de Castañera desde la entrada del pueblo.
Castillo (ahora museo militar) de Bragança (Portugal).
Puebla de Sanabria y el río desde la carretera que va a la estación de tren.
Laguna de los Peces (a más de 1700m sobre el nivel del mar).
Brezo alrededor de la laguna de los Peces.
Por géneros:
Álbum,
Fotografía
16 de agosto de 2012
Arriba Rock in Cambre! (tercera parte y cotilleos)
(hoy publiqué dos entradas, la anterior está bajo esta)
Se bajan las luces, se hace el silencio, y se escucha de fondo ruido, como interferencias. Suenan unos carillones, salen a escenario entre gritos y el tenor canta “Exordio generis humani, ab exordio mundi vitae...” y se me ponen los pelos de punta. Gritamos, cantamos, mientras Carlos Escobedo levanta los brazos y nos anima a seguir. Superbia de nuevo para iniciar un concierto.
Se me hizo corto, muy corto, aunque todo fueron temazos. La nube, Eternidad, La araña, Fantasma, Diez años (aunque ahora casi son 20), Cubos, El hombre de hielo, etc. Las míticas del directo, las que hay que escuchar. Aunque se lo tomaron un poco como un concierto de pueblo en el que no había que esforzarse mucho (no trajeron la Ô, ni hicieron la percusión de Fortuna, fama o placer) creo que fue la vez que mejor los vi, que mejor tocaron. Estaban relajados, y aunque tuvieron varios problemas durante la actuación, tenían tranquilidad de sobra para solucionarlos y seguir. Las voces, que últimamente no me acababan de gustar en directo fueron perfectas, y al inicio de algunas canciones tuvieron problemas de afinación o cualquier cosa, y se lo tomaron como “saltad un poco, y ahora repetimos, no pasa nada”; sin agobiarse, ni dejar notar demasiado que era un error.
No les puedo poner un 10 porque no tocaron toda su discografía, pero estuvieron genial. Tampoco puedo decir que fueron de los mejores del festival porque si algo me sorprendió al llegar a casa fue que ninguna actuación (por lo menos de las que vi) fue mala. No hubo malos sonidos, no hubo grupos desastrosos, no hubo ningún músico borracho o puesto que hiciera el payaso y diese la cantada. Pero Sôber genial, y no sé si me gustó más este concierto o el del Rock in Way, y desde luego, más que las otras dos veces que los vi. No tocaron Umbilical por lo que no hubo llorera, pero es que con el setlist que se marcaron no puedo tener ninguna queja.
Volvieron a llenar, y había gente motivadísima. Como soy pequeña y parece que dejo hueco se me puso un chico detrás, sudadísimo de saltar, sin camiseta, y ahí estuvimos los dos todo el concierto. Luego él me motivó a mí y me dediqué a buscarlo entre el público. Me acabó encontrando él, nos saludamos y poco más. Luego lo encontré por Facebook de casualidad y vi que tiene novio, y me expliqué algunas cosas. Porque yo esa noche iba a arrasar.
En fin, terminó Sôber, y yo, de nuevo medio mareada, como cuando terminó Skunk, me fui a sentar a una silla que se habían traído de la zona de comidas del festival (jebis comodones). Sentada, se me acercó un chico-señor y me preguntó por el tatuaje. Resulta que él también tiene uno (en la nuca), aunque desde hace más tiempo que yo, y me lo había visto durante el concierto. Estuvimos hablando, y los conoce desde Morfología, dice que los ha visto en todas las giras y como yo, tuvo un par de ocasiones de hablar con ellos. Le hacía ilusión que alguien más estuviese tatuado, y que le gustase el grupo y así. Debe trabajar en una promotora, o algo de sonido, o un bar, algo así que tiene que ver directamente con la música, y me dejó caer un rumor/negociación que están intentando sacar adelante con Sôber y otros grupos que a lo mejor me hace viajar pronto. :D
Tras Sôber supuestamente iban a tocar The Grit. Son un grupo que conocí el año pasado también en el Brincadeira, y que me gustaron mucho. Sin embargo, veo que a un lateral del escenario vuelve a estar la de Barb Wire Dolls y que quien se va a la batería es el vikingazo de Barb Wire Dolls. Supuse que The Grit no habían podido venir y que habían aprovechado que estos estaban todavía por aquí tras haber tocado el viernes. Y volví a verlos. Qué decir del público, de mayoría masculina, con poca sangre en el alcohol, y una rubia en minifalda haciendo grititos semiorgásmicos. Qué decir que no se pueda imaginar xD
A esas alturas ya me había encontrado con mi hermano entre el público, que iba pegado a la chica esta de todo el fin de semana. Decían que habían venido a ver a Sôber pero no me habían encontrado (aunque suponían dónde estaba), y se quedaron también a ver a este grupo.
Yo anda saltando por ahí adenalítica perdida. Sôber me habían puesto el cuerpo a mil, y no podía pararme quieta. Pasé ese concierto y el resto de la noche saltando sin sentir dolor o cansancio, aunque a esas alturas debería estar hecha un asco y desear meterme en el saco.
Por ahí andaba saltando cuando me encontré con una amiga de Coruña que hacía mucho que no veía. Venía con unos amigos, uno de ellos un baboso que me estuvo comiendo la cabeza largo rato, hasta que le dije que me dejase en paz, que no venía a ligar, venía a escuchar música sin preocuparme de nada más. Dijo que no importaba, que él tampoco iba a eso, pero que le había gustado, pero era mentira porque diez minutos después le estaba comiendo la oreja a otra. Mientras, me cargó con un sombrero blanco que los de Ron Legendario andaban regalando. Normalmente no me gusta llevar cosas en la cabeza, pero me hizo gracia y me lo quedé.
Mientras escapada del tío este, uno chico me llamó la atención y me dijo “hola vecina!”. Uno de mis vecinos de tienda, no los que me despertaron por el tema de las llaves, me había reconocido y saludado. Al principio lo confundí con los de las llaves, pero luego me di cuenta. Se presentó, me presenté, se presentó un amigo suyo que andaba borracho bailando con una cerveza por ahí, y también a un par de chicas que estaban con ellos. Estuvimos hablando un poco, y empecé a notar cómo me buitreaban.
Primero, el amigo de la cerveza. Se disculpaba diciendo que estaba borracho, y me dijo que él era de Coruña pero estaba viviendo fuera por trabajo, y que donde vivía tenía novia, pero que llevaba una semana fuera y se le iban las manos. Lo decía todo junto, mientras me agarraba e intentaba abrazarme, pero a la vez se separaba. Un espectáculo. Cuando conseguía separarse y se iba, mi vecino de tienda venía a contarme otras cosas, y yo lo veía como celoso.
No recuerdo cómo pasó, pero me acabó confesando que él ya se había fijado en mí. El viernes por la mañana, cuando salí de la tienda, me vio y le llamé la atención. Era demasiado diferente al grupo de pijas que tenía en mi grupo de tiendas, y me vio independiente, con las ideas claras de qué quería y no quería. Se quedó muy impresionado cuando me ofreció alcohol y luego tabaco y le dije que no a las dos cosas. Le iba encantando por segundos y yo estaba perdida.
Seguimos hablando, y el alcohol le soltaba la lengua. Yo lo había visto un par de veces, en las tiendas (aunque luego me dijo que realmente por ellas había intentando dormir el viernes, cuando todos decían que había una rave pero yo dormí sin problemas), y luego antes de ver a Boikot en la carpa pequeña. Lo había visto mirarme, pero no le dí importancia. Por lo que me dijo, me había visto en las tiendas y le había gustado, y en la carpa antes de Boikot quiso acercarse a mí y decirme que si estaba sola podía ir con ellos, pero que es tímido y no se había decidido a hacerlo. También por otras cosas que me dijo creo que me llevaba dando vueltas todo el fin de semana, porque había cosas que pensaba de mí que no hubiese pensado en la media hora que llevábamos conociéndonos. En fin, cuando me saludó antes del concierto de Koma fue por un “ahora o nunca”, y fue ese ahora.
El amigo parece que empezaba a entender de qué iba la cosa y dejaba de agarrarme, aunque pasó a decir que qué graciosa era, qué pequeñita. Que le daban ganas de abrazarme a ver si podía rodearme con un brazo, e incluso llegó a cogerme en brazos para comprobar cuánto pesaba. Mi vecino no sé si le hacía gracia o no, si tras hablar con él se ponía celoso del amigo o algo así.
Todo lo que pasó durante los conciertos de Koma, Aerosoul y Display of Power lo tengo bastante confuso. Sé que me quedé con ellos, que estuvimos hablando, que se fueron acercando poco a poco, que en cierto momento mi hermano se volvió a las tiendas, pero no mucho más.
Solo sé que con ellos me encontré muy a gusto. Al contrario que con un señor que tenía a mi espalda, que tenía una pinta rarísima y no parama de mirarme serio. Al principio pensé que tenía instinto protector y estaba controlando qué me hacían o decían esos chicos que parecían mayores que yo, pero luego empecé a pensar que lo que quería era acosarme él y no ellos. No es la primera vez que me pasa en un concierto, que hay algún tío buitreando y otro mayor intenta protegerme (en el concierto de Los Suaves de 2007, por ejemplo), pero nunca los “protectores” me habían dado tan mal rollo.
La verdad, es que con estos chicos me sentí comodísima. Veía que me estaban como buitreando, incluso al amigo borracho se le fuese la pinza e intentase besarme o algo, pero no me importaba. No me sentía buitreada como con el que me regaló el sombrero blanco, ni con otros. Como dije en la entrada anterior, estoy acostumbrada a estar con chicos de 25-30 años, y aunque son un poco mayores que a lo que estoy acostumbrada, entran en esa franja. Con “estar” me refiero a relacionarme, hablar y así, nada más. Y estos chicos, a pesar del alcohol y de que eran casi las 4 de la mañana, me daban mucha seguridad.
No sé en qué momento, pasó lo que suponía que iba a acabar pasando. Mi vecino me abrazó y me besó. Lo digo así de claro porque ya son las 9 de la mañana y no estoy para pensar mucho. Además, necesito decirlo en alto, llevo unos días dándole vueltas, y si normalmente le doy vueltas a las cosas, esta vez es peor porque todo esto vino por él. Total, le dije que no podía, y me separé. Se lo tomó bien, me dijo mil cosas bonitas sobre que merecía la pena, que no quería que me molestase ni hacer nada que me pareciese bien. Se pasó la noche diciéndome cosas bonitas. En algunas tiene razón, en otras creo que no tanta, y en otras, con dos palabras le da la vuelta la raíz de mis problemas y me ayudó a enfocarlos de otra manera. Así, en dos horas que estuvimos juntos.
Para ver el concierto de Koma me adelanté un poco, y noté cómo se me iba acercando por la espalda. Me di cuenta de que el chico necesita algo de cariño. No se me había acercado por nada, y tras el desastre con el niño el día anterior, yo también quería cariño y repartirlo. Tampoco me negué, y acabamos viendo un concierto de la mejor banda tributo a Pantera (dicho por los mismos que formaron Pantera) abrazados, algo que no habría imaginado nunca.
No parece que haya que darle muchas vueltas, no? Que no tengo que comerme la cabeza como lo estoy haciendo estos días, pero es que hay más. Realmente no pasó mucho más entre los dos, no es eso. Siempre me he juntado con chicos mayores que yo, pero aunque este es más o menos igual de mayor que los otros, vive más acorde con su edad. Y eso me impone mucho. Hay cosas suyas que me contó (por encima) que no voy a decir por aquí que me imponen, que me hacen pensar que hay muchísima distancia entre la manera que yo entiendo el mundo y en la que lo entiende y vive él. No me voy a engañar, el chico me gusta. Me parecía guapo durante el fin de semana en las tiendas (y tiene unos ojazos), pero por encima me siento muy a gusto a su lado. Me trató como hacía muchísimo tiempo que nadie lo hacía, y más después de todos los desprecios del arquitecto, del niño, etc. Me gusta, pero es como si me diese miedo investigar más y meterme en líos o en camisas de once varas por ello. Lo estoy exagerando, dicho así parece que anda metido en problemas de drogas o delitos o así, y para nada. Como siempre, exagero, le doy mil vueltas, y total, que estamos a jueves y no he vuelto a saber de él.
Después del concierto de Display of Power fuimos a despedir a una de las chicas que andaban con él (otra cosa que me impuso muchísimo, era su madre xD fue madre adolescente y le encantan los conciertos, y aprovechan y van juntos xD) a un taxi para irse a casa, y de vuelta a las tiendas la otra chica yo la veía enfadada, celosa, y luego me di cuenta de que era ella quien quería ir agarrada de él. Y llegaba yo, una mocosa que en dos horas le tumbaba todo. Se empeñó en no volver a las tiendas, y no hubo manera de convencerla de que no durmiese en el coche. Dijo que bajaría el alcohol, dormiría un poco y luego se iría a casa a acabar de descansar.
Nos volvimos a las tiendas, nos despedimos hasta el día siguiente y por primera vez en todo el festival, me costó dormirme. Eran las 7 de la mañana y el sol estaba saliendo. No sabía muy bien todavía qué había pasado, ni qué iba a pasar. Pero la verdad es que no pasó gran cosa. A las 9 y algo, después de no haber dormido nada, me levanté. Desayuné, empecé a recoger las cosas mientras los de mi grupo de tiendas se iban despertando (volviendo a insistir en cómo tenía tanto aguante xD), y los de las tiendas de al lado también. De allí a un rato llegó el amigo borracho, con otro vaso en la mano, de paseo. Se ve que todavía no había dormido.
Con mi vecino hablé poco, estaba cortado él por los de sus tiendas y yo con mi hermano despierto ya. Cuando ellos acabaron de recoger se fueron, y antes de que se fueran nos despedimos y le di una tarjeta de Enemy Dolls. Le dije que buscase eso en Facebook, y que cuando le diese al me gusta yo lo vería y ya lo agregaría. Para no perder el contacto.
Y estamos a jueves, y aunque la página tiene algunos seguidores más, ninguno es él. No sé si perdió la tarjeta o no encuentra la página. No sé mucho de él, solamente de dónde es, y creo que me suena de verlo saliendo alguna vez por Coruña. Pero no sé mucho más.
Tras recoger ellos, mi hermano me ayudó a doblar mi tienda de campaña, y mientras ellos quedaron recogiendo el campamento criminal que habían montado, yo me fui. Quería coger un bus temprano para llegar a casa a comer, y no podía esperarlos.
Y caminando con un dolor de pies increíble, pero con muchas ganas de otro concierto, de otro fin de semana así, con un fin de noche como el de la noche anterior, subí por última vez la cuesta hacia el recinto de conciertos. Ya no quedaba nadie allí, estaban desmontándolo por dentro y ya habían limpiado toda la acera. Tras dos buses, llegué a las 4 de la tarde a casa, y aunque mientras comía (caliente, por fin) me entraba el sueño, luego me espabilé y seguí despierta toda la tarde.
No tengo apenas fotos. Tengo las cuatro que subí a Facebook, y una de ella es la que tengo de Sôber, movida. Lo que tengo, y que me dan ganas de sonreír cada vez que lo veo, es un vídeo del concierto de Display of Power. No está grabado por mí, está grabado detrás de mí. Y se me ve a mí, a ellos dos, y al viejo que me miraba.
En los primeros segundos se ve cómo el amigo borracho me coge en brazos. Más adelante, hacia la mitad se me ve a mí acabadísima, con el sombrero blanco, al amigo con vasos de cerveza de un lado para otro, y mi vecino no es más que la silueta. A veces se le ve entero, a veces solamente la mano que le sostiene un vaso de cerveza al amigo. El que está en el medio casi estático, con el pelo rizado rubio es el puto viejo que me miraba. Así como mi vecino me abrazó y yo me dejé abrazar el tío desapareció. Este vídeo está hecho antes de eso.
Arriba Brincadeira! (segunda parte)
Son casi las 6 y media la mañana, llevo desvelada desde las 4 y poco y como voy a volver a pasar el día de comida familiar en casa de mi abuela, a ver si aprovecho para seguir con el relato de mis memorias del Brincadeira, que aún quedan dos días intensos.
Me había quedado al acabar el viernes, escuchando a Heredeiros da Crus desde la tienda. No duré mucho despierta, me quedé dormida de nuevo al poco rato, y me trasladé a otra dimensión donde había ruidos, ni gente ni nada que me pudiese perturbar hasta las 8 y media que sonó el despertador. Casi justo cuando había sonado, me llamó Iris por teléfono. Me dijo que se encontraba mal, que tenía toda la pinta de tener otra cistitis, y que si podía ir un poco antes para pasar por una farmacia para intentar conseguirle algo para curarla. Como ya tenía previsto, me vestí, cogí algo para desayunar, cargué la mochila con el neceser y cosas para ducharme en su casa (a esas alturas una ducha caliente era un paraíso) y fui a esperar al autobús. Por el camino me llamó y me dijo que iba a ir urgencias (era sábado) y que ya iríamos juntas con la receta a la farmacia.
Y así empezó mi sábado, en urgencias. Por suerte no había mucha gente y pudimos ir pronto a casa, Iris se tomó los antibióticos y al poco rato ya le iban haciendo efecto. Mientras, yo conocía su piso (que parece que va a ser mi piso durante septiembre), me daba una ducha y conocía a su compañero de piso (vaya pesado xD).
Mi idea para el sábado era ir a ver a Iris por la mañana, comer en el camping, cambiarme y salir para Sada a ver al niño con el que me lié hace un par de meses. Acabé comiendo con Iris y luego tirando para Sada directamente, sin andar haciendo más cábalas de las necesarias con los autobuses y los horarios.
En Sada con él... pff. Se me pasó el tiempo de estar pendiente de quién puede vernos para decírselo a nuestros padres, y fue todo bastante en ese plan. Para estar tranquilos y “protegidos” nos salimos del pueblo hacia el monte, donde acabé con varias heridas en las piernas por andar rebozándome con ortigas. La mano y rodilla izquierdas me acabaron picando hasta bien entrada la noche, y la pierna derecha aún la tengo llena de arañazos de las silvas. Pudimos estar poco tiempo juntos, y no creo que me haya compensado el tiempo de autobús, ni el tiempo de dar vueltas pensando en los horarios. Y así como frase para el recuerdo “quien con niños se acuesta, insatisfecho se levanta”. A ver, admito que en parte es mi culpa. Llevo toda mi vida juntándome con tíos de 25-30 años (incluso cuando tenía 17 años), y no sé qué esperaba de un chaval tan joven. Mientras estuvimos juntos lo pasé bien, pese a tener una sensación de incomodidad por pensar que había ojos espías de su madre -o la incomodidad porque él lo pensase, y no poder sobarlo como pude el día que estuvo en Coruña-, pero me fui con la sensación de que merezco algo mejor y que fui a perder el tiempo. Y cero ganas de repetir.
Quería llegar al festival para ver a Lendakaris Muertos a las 9, o a Kästoma a las 10 y poco, y no llegué por los pelos. Cuando bajé del autobús fui para el camping, cené algo, y justo al lado de la puerta de entrada para el festival un médico que estaba trabajando en el hospital de campaña me reconoció porque había trabajado con mi padre y me llamó. Me dijo si necesitábamos algo en el camping, y medio en broma le dije si tenían algo para el picor de ortiga. Habían pasado casi cuatro horas de haberme metido encima de las ortigas y aún me picaba; la mano casi la sentía como cuando está dormida y está despertando, y en la rodilla el pantalón hacía que me picase más aún. Cuando me quise dar cuenta estaba sentada en una camilla con la rodilla vendada. La mano no tenía herida y no había mucho más que hacerle hasta que tuviera las pastillas de la alergia o se pasase solo.
Hablamos, me mandó recuerdos para mi padre, nos pusimos un poco al día de cómo nos van las cosas, me dijo que tenían poca gente para atender, que nos estábamos portando bien y me soltó dentro del festival, al que llegué sin haber hecho colas ni pasado registros xD
Entre una cosa y otra, Kästoma habían acabado. Imagino que me quedarán pendientes para otro año o para otro concierto; son de la zona de Coruña y de vez en cuando tocan en algún sitio. Los de Mad Sin estaban ya en el escenario, y me fui a bailar con ellos. No había mucha gente, pero la que había estaba bastante motivada. Cuando acabaron ya me quedé allí para esperar a Status Quo.
No como el día anterior, esta vez fueron bien de tiempo y salieron a escenario cuando se suponía que tenían que salir. No me lo esperaba, pero Status Quo han envejecido en señores, son todos unos señores. Salieron a tocar de camisa de botones, uno incluso con un chaleco. Elegancia y energía para la edad que tenían, se mantuvieron como auténticos señores durante todo el concierto. De haber estado viendo a Mad Sin y entre que había un montón de gente, pero no apelotonada, caminando entre huecos conseguí ponerme en segunda fila y desde ahí vi la mayor parte del concierto.
Gracias a toda la gente que tenía alrededor llegué a la conclusión de que no hay nada peor que un señor mayor de 40 años en un concierto con un móvil o una cámara de fotos. Haciéndole caso al concierto en las primeras filas (sin contar con los del centro, que eran fans del grupo y estaban dándolo todo) estábamos cuatro. El resto eran señores mayores, y no tan mayores, con el móvil en alto o con la cámara de fotos, pasando del concierto por estar pendientes de que estuviera todo grabado, como si luego en casa se fuese a ver bien. En el mejor de los casos estará enfocado, pero la mayor parte de las veces, al estar tan cerca de los altavoces, ni siquiera se entiende qué canción están tocando. Y ahí pasaron el concierto, brazo en alto, grabando todo como si el mundo dependiese de ellos.
Al acabar Status Quo aún quedaba un rato para Tito&Tarántula, que no me llamaba mucho la atención y no me apetecía esperar quieta para ver. Fui para el escenario pequeño, donde The Locos estaban montando su propia fiesta. Como escuché después, uno de los guitarristas de Ska-p montó este grupo, y más o menos con eso se puede entender qué clase de fiesta había. Bailé dos o tres canciones, y me agoté con eso. Eran cerca de las 2 y media de la mañana, y llevaba despierta tantas horas y había hecho tantas cosas que estaba muerta. Tampoco me llamaba mucho la atención ninguno de los grupos que quedaban por tocar, así que me fui a la tienda a dormir sin remordimientos de conciencia.
Por el camino, sorpresa, me encontré con los de mi grupo de tiendas, sentados fuera del recinto. Decían que iban a esperar para ver a Chimo Bayo (pinchaba a las 5), pero esperar tantas horas mientras bebes alcohol... acabaron borrachísimos, agotados y sin ver a Chimo Bayo. Dicen que tenía el volumen altísimo y se escuchaba perfectamente desde la tiendas, pero yo ni me enteré. Para mí no hubo mundo hasta cerca de las 6 y media de la mañana, con unos vecinos de tienda discutiendo “tío, dame las llaves”, “déjame en paz, hostia, yo no las tengo”, “tío, dame las llaves” y esas conversaciones de borracho. Pero volví a quedarme dormida pronto.
Me desperté sobre las 10 y poco. Al contrario que otras veces, no tenía esa sensación dentro de estar saltándome algo que no paraba de repetirme “Sôber, Sôber, Sôber, Sôber”, sino solamente estaba contenta. Me vestí, desayuné mientras el resto seguían como en coma, y fui hasta el pueblo. Hice una parada en el supermercado para comprar agua y algo de fruta para después de comer y fui a un bar a pedir un bocadillo para comer y de paso ir al baño a lavarme un poco y aprovechar unas instalaciones de cuarto de baño de verdad.
Y contenta con mi comida y con el día que me quedaba por delante, me volví al camping. Por el camino me crucé con mi hermano y la chica con la que compartía tienda, que me miró sorprendido y me dijo que creían que seguía durmiendo. Ellos iban a desayunar un café caliente o algo así imagino.
De vuelta en las tiendas, no recuerdo muy bien qué hice, pero a la 1 y poco me comí el bocata, que me supo a gloria, esperé un rato, hice la mochila, y a las 2 y media más o menos salí de nuevo para el recinto del festival, a la jornada más intensa de todas (que lo fue, aunque no en la manera en la que yo creía). Los de las tiendas quedaban tirados por el suelo (los que habían conseguido despertarse), y mientras me iba, una tía me dijo que pagaría por tener el aguante que tenía yo xD Con algo menos de alcohol y con motivación se lleva, que a morir solamente fui el jueves y el domingo, no hice ningún sobreesfuerzo, y tiendo a ser más bien blanda y me canso pronto.
El domingo era el día del metal y del rock. En realidad no era el Brincadeira, era el Rock in Cambre (que según las camisetas lleva 21 ediciones), pero al hacerse también el Brincadeira en las fechas aprovecharon la organización, el recinto, el sonido, los escenarios, y el metal que iba a haber durante el fin de semana se pasaba al domingo. Era mi día.
El domingo era el día del metal y del rock. En realidad no era el Brincadeira, era el Rock in Cambre (que según las camisetas lleva 21 ediciones), pero al hacerse también el Brincadeira en las fechas aprovecharon la organización, el recinto, el sonido, los escenarios, y el metal que iba a haber durante el fin de semana se pasaba al domingo. Era mi día.
En fin, llegué a la zona de conciertos cuando el primer grupo, Eotem, por el que tenía bastante curiosidad, estaban casi empezando. Lo único que sabía de ellos era que son un grupo de chavales de Coruña o de la zona, que decían que sonaban muy bien, pero todavía no habían grabado nada, o si lo habían grabado, no encontré ningún sitio donde escucharlo. Habiéndoles visto en directo puedo decir que tenían razón y que suenan muy bien.
A esas horas ocurrió una chorrada que hizo que mucha gente se pusiera histérica y que ahora esté rondando una entrada de Tumblr poniendo a caer de un burro a la organización y sus “faltas de respeto”. Se supone que el concierto de estos chicos empezaba a las 3 y 5 de la tarde, pero cuando empezaron todavía no habían abierto las puertas, y la poca gente que estábamos fuera (que eran sobre todo madres, familiares o vecinos o lo que fuera de los chavales, metaleros estábamos 4) escuchamos la primera canción desde fuera. El grupo hizo algún amago de no empezar sin público, en plan “dónde estáis, cabrones? Levantad el culo del camping”, pero les debieron mandar empezar de todas maneras porque hay un horario que seguir. Así como suena apenas la primera estrofa, una de las madres monta en cólera y arremete contra el segurata que estaba en la puerta, que le dice que si no le dan orden desde la organización, no puede dejar pasar a nadie. Airada y sobrecabreada fue, sin buenas maneras de primeras ni de segundas, a gritarle gesticulando a un tío que parece ser que era de la organización. Al recibir los gritos histéricos de esta mujer y de alguna otra que seguía frente a las vallas, le dijo al segurata de las puerta que nos dejase pasar. Y no dejó pasar. Llegamos para el final de la primera canción. Punto, no hay más.
El post del que hablaba es este: http://thisismosh.tumblr.com/post/29345666951/la-organizacion-del-brincadeira-falta-al-respeto-a-los que lo pinta todo de manera casi apocalíptica, como si les mandasen empezar a punta de pistola y se hubiesen negado a dejarnos pasar. Habiendo estado en otros festivales, sé que este no es el único caso. Por problemas de coordinación, por ser muy temprano, etc. a veces no se da la orden de dejar pasar a la gente a tiempo. En el Brincadeira los chavales estuvieron solos una canción, pero en el Sonisphere del año pasado abrieron puertas (para pasar por dos o tres cacheos antes de entrar al recinto) 5 minutos antes de que empezasen Hammerfall, y los que estábamos a mitad de la cola conseguimos llegar al recinto en la última canción del concierto. Yo no veo que sea para montar tanto escándalo; las molestas con el tema eran esas señoras, no los que estábamos a ver una música que no conocíamos. Las madres indignadas, ya se sabe.
Bueno, quería aclarar ese punto, por eso me he extendido algo más. Se está montando un poco de revuelo, hay gente exagerando (gente que conozco y que no estaba allí; yo sí estaba allí y lo vi), y no me parece que estén dando una visión imparcial. Nada más.
Me quedé a ver a Eotem, que me gustaron mucho; luego salió un payaso con una guitarra a hacer el idiota que no me gustó nada, y cuando acabó se suponía que salía a tocar Manolo Kabezabolo. Iban un poco adelantados según el horario y aproveché ese tiempo, además de que Manolo no me interesaba mucho, para bajar a coger algo de merienda. Fui al camping, merendé algo, me llevé una manzana para arriba, y cuando me estoy acercando me doy cuenta de que lo que está sonando no es lo que debería. Está tocando un grupo con un sonido oscuro, gótico, con sintetizadores graves, guitarras machaconas y una voz gutural grave. Eso no podía ser Manolo Kabezabolo. Cuando los tuve delante reconocí a los chavales de Shroud of Tears, y luego me enteré de que el señor se había puesto enfermo, y debían estar sustituyéndolo. El grupo siguiente está formado por un par de chavales de Shroud of Tears, así que debieron aprovechar que estaban en el recinto, que son de cerca, o que tocan que te cagas para hacer tiempo.
Tras ellos tocaron Strikeback, un grupo que no conocía de nada y con el que quedé muy impresionada. Tiene un par de miembros compartidos con los anteriores, y estos chavales son una pasada. Es un estilo diferente, más metal y menos gótico, más combativo y reivindicativo, pero son geniales igualmente. No tienen nada que envidiar a otras bandas formadas por gente mayor que ellos que están haciendo giras nacionales y sacando discos.
Luego nos cortaron un poco el rollo con Chícharo psicótico (“chícharo” es “guisante” en gallego), que creo que podría describirlo como un grupo de rock suave formado por señores que al llegar los 40 entraron en crisis y dijeron que, o hacían un grupo ahora, o no lo hacían nunca. Y ahí estuvieron, tocando su horita y siendo los reyes del rock and roll.
Las risas vinieron con los siguientes, mis queridos y estimados Tregua. Como suponía que en la última canción iban a colaborar con Sôber, aproveché que las vallas estaban todavía vacías para coger sitio; para esa última canción y para su concierto.
No era la primera en guardar sitio en las vallas. Es más, entre la gente que estábamos en la puerta cuando empezaron a tocar Eotem había unas tres o cuatro tías que salieron pitando a las vallas a asegurarse un sitio, y estuvieron 6 horas montando guardia en ese sitio. Si alguna se iba, quedaban otras custodiando el cachito de valla, no fuese a ser que aquello no estuviese vacío y alguien más quisiera ponerse justo ahí xD Ni siquiera estaban en el centro, porque yo, colocándome cuando Tregua donde quise, porque tenía metros para elegir, acabé bajo los pies de Carlos, en el centro-centro. En fin. Cosas que pasan, según leí después en Twitter, su primer concierto de Sôber, el hype de los primeros conciertos, el emocionarse con todo y esas cosas xD
Y salieron Tregua a dar un poquito por culo. A esas alturas los grupos ya estaban desfasados en cuanto al horario previsto, pero adelantados. Tregua terminaron de tocar cuando se supone que tenían que empezar, por ejemplo. Como aquella vez en el concierto de La Fuga, se me hizo largo y para mí que todas las canciones son iguales. Durante una me pareció escuchar un par de versos de Volver a sonreír, la única que conozco y se me fue la letra a esa. No hubo colaboración que esperaba, y Tregua no se quedaron a gusto con eso, sino que se dedicaron a destrozar la pobre canción, que con Sôber en noviembre había sonado tan bien. Pobre canción.
Al acabar el concierto, Tregua regalaron cds, y mira, que yo no lo quiero ni regalado xD Lo metí en la mochila por no hacerle un feo al chico que los repartía, pero en el camping al día siguiente lo tiré al centro de las tiendas y dije que si alguien necesitaba armar un espantapájaros, porque a lo mejor para eso servía.
Tras Tregua vinieron unos de rollo rock californiano, sin acercarse demasiado al punk de ese estilo. Estuvieron decentes, aunque en el momento no me disgustaron tampoco fueron la sorpresa que fueron Strikeback. Morgen se llaman, y nunca había escuchado hablar de ellos.
Tras ellos salieron Konflikto, otro grupo que ya quería ver en directo pero por una cosa u otra me fui perdiendo. Lo pasé bomba, tocaron genial y tuvieron unas colaboraciones muy chulas de gente de otros instrumentos de otros grupos (viento metal, acordeón y gaita, si mal no recuerdo).
El horario adelantado seguía, eran poco más de las 10 y media de la noche y era el turno de Sôber, cuando se suponía que iban a salir cerca de las 12. No había tanta gente como se esperaba todavía (no habían llegado los que vendrían a ver a Sôber ni a Koma), y los de la organización tuvieron que hacer tiempo. Debieron tirar de lo único que podían y nos colaron por el medio un concierto de un grupo de reagge que supuestamente tenían que haber tocado el jueves pero al final no lo hicieron (según los del grupo, a esas horas yo estaba recogiendo mi tienda en Decathlon). El concierto no estuvo mal, y tampoco nos cortaron mucho el rollo porque fueron bastante movidos y los anteriores tampoco es que diesen caña.
Como me está quedando la entrada larga, para ser más fácil de leer voy a cortarla por aquí. Ahora toca Sôber y todo el post-Sôber, y me puede llevar otro kilómetro escribirlo. Además de que hay cotilleos y seguro que algún stalker agradece que le facilite la búsqueda ^^
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